Píldoras Anti-Masonería

El blog CLAVIJO defiende los valores

de la Iglesia Católica y de España

amenazados por el proyecto masónico-luciferino

"Nuevo Orden Mundial"


e-mail: ClavijoEspana@gmail.com



miércoles, 10 de julio de 2019

Cómo sobrevivir al Nuevo Orden Mundial, el mejor libro para estas vacaciones

"Cómo sobrevivir al Nuevo Orden Mundial" 
la mejor lectura para estas vacaciones 
JAVIER NAVASCUÉS
29-junio-2019
"Cómo sobrevivir al Nuevo Orden Mundial. Un Manual de Trinchera" se convierte en uno de los libros más importantes de metapolítica, periodismo disidente e investigación, de los últimos tiempos. Se trata del primer libro de una nueva Editorial, La Tribuna Ediciones.

Si La Tribuna Ediciones emula el éxito del resto de proyectos periodísticos del GRUPO Tribuna de España, con seguridad, nos esperan tiempos hermosos para la disidencia intelectual, para descubrir textos y autores censurados por el actual Régimen del 78 y por las grandes editoriales, la mayoría de ellas en manos sionistas o de los propietarios de los grandes medios de comunicación.

Aprovechando la aparición de su libro Cómo sobrevivir al Nuevo Orden Mundial: un manual de trinchera (primer título del nuevo sello editorial La Tribuna Ediciones, del GRUPO Tribuna de España), entrevistamos al autor Enrique Bielsa:

Intentar abrir los ojos a esa inmensa mayoría de nuestros coetáneos que, por las más diversas razones, los sigue teniendo cerrados, para conformar así una masa mínima crítica lo suficientemente significativa y compacta como para contrarrestar el impulso depredador del Leviatán-Sistema, cada día más siniestro y despótico en sus ambiciones totalitarias, de control, rapiña y muerte. En este sentido, Cómo sobrevivir al Nuevo Orden Mundial: un manual de trinchera es sólo un prospecto cuya misión no es otra que combatir la enfermedad mortal que corroe nuestro tiempo. Nada más.

ENTREVISTA
-¿Está preparado el público general para digerir este tema?
-Sí, más que nunca. El mundo, la actualidad si se quiere, puede verse como un gran puzle. Al público en general le falta una pieza de ese rompecabezas para comprender lo que le rodea, y esa pieza no se la van a facilitar los medios de comunicación del Sistema. Esa pieza clave, simplificando enteros, sería “el ser del ente”, es decir, el Nuevo Orden Mundial.

-¿Por qué el gran público debe estar al tanto de la trama oculta, y luciferina, del Nuevo Orden Mundial (NOM)?
-Por mera supervivencia, en lo material y también en lo espiritual. Ya lo dijo cierto estructuralista francés de cuyo nombre no quiero acordarme: “saber es poder”. En estos tiempos de desinformación galopante, disponer de la información válida resulta imprescindible para salir adelante. La mentira reina majestuosa en un mundo que ha perdido definitivamente la Verdad. Esta afirmación que teóricamente todos deberíamos compartir, apenas la suscribiría un 20 % de la población española. Claro que hace unos años éramos todavía menos.

-Un prospecto muy ambicioso, por lo que veo. El prólogo lo firma nada menos que el pensador argentino Adrian Salbuchi…
-Es una gran baza a favor del libro, y estoy más que contento por ello. Salbuchi, referente canónico del pensamiento disidente, es toda una institución en la materia, un hombre ejemplar y un perpetuo valor en alza. Al dar Salbuchi el visto bueno al libro, al autorizar su contenido, me confiere la certidumbre de que el resultado ha merecido la pena. En cuanto a su prólogo, qué decir, es como prolegómeno una lección magistral de síntesis que ya quisieran para sí otros libros mucho más ambiciosos.

-Pero vayamos más atrás. ¿Cómo surgió la idea de hacer el libro?
-La idea no fue mía, sino del periodista y escritor Josele Sánchez Juan, el heroico director del digital patriota alternativo La Tribuna de España. En un principio mi objetivo era escribir para La Tribuna de España una serie de artículos misceláneos y críticos en torno al Nuevo Orden Mundial, un tema extremadamente abierto y políticamente incorrecto, aunque ya no tanto. Dada la naturaleza fluida e incluso efímera del medio periodístico, y teniendo en cuenta que estos artículos irían destinados a un gran público, lo prioritario era confeccionar unas buenas síntesis de vulgarización, fáciles de leer y asequibles en extensión, reduciendo las referencias y el aparato bibliográfico a un mínimo razonable. A partir de la quinta entrega de la serie, Josele me comentó la posibilidad de unificar todo ese material, debidamente ampliado, en un libro, pero respetando su presentación original en artículos/compartimentos estancos.

-¿Qué novedades incorpora esta obra con respecto a otras análogas sobre el tema?
-El grueso de la literatura sobre el NOM está realizada por destacados especialistas en las más exclusivas parcelas, sean expertos en sectas y masonería, en el Club Bilderberg o en geopolítica; en virtud de su especialización, estos libros permiten dar una visión muy fidedigna y casi calidoscópica del ente abordado en cuestión, pero no terminan de ilustrar en toda su cruda simplicidad qué es el NOM, cómo opera realmente, y por qué lo hace así y no de otro modo. Luego están los desinformadores, que son legión y también merecen ser leídos, aunque con cierta precaución. Desde esta perspectiva, Cómo sobrevivir al Nuevo Orden Mundial no sería tanto un detallado análisis con el microscopio, como una contemplación panorámica a través de un telescopio. Se trata, en suma, de un gran trabajo de poda: ir a la raíz del problema eliminando lo accesorio, o de cómo arrancar las vestiduras del entramado dejando a la luz sólo el esqueleto de la estructura.

-Leyendo su libro llama la atención cierto hincapié teológico en la lectura de dicho fenómeno. ¿Por qué se ha arriesgado a ello en una época tan poco dada a este tipo de controversias?
-Por pura necesidad, lo confieso. De lo contrario el enfoque hubiera quedado incompleto, quebrado, cojo. Es inútil pretender sustraerse de la problemática teológica implícita. Las más preclaras mentes, como la de nuestro Donoso Cortés, ya lo advirtieron en su día. La dimensión teológica del NOM es una realidad de la que no podía ni debía sustraerme. Esta dimensión tiene mucho que ver con la apostasía del mundo moderno. Pero ésa es ya otra cuestión.

-A tenor de su investigación, sorprende el carácter multidisciplinar del enfoque. ¿Qué propósitos tiene esta perspectiva?
-Mi campo de trabajo ha sido la historia de la cultura en el contexto NOM, dejando las puertas abiertas a nuevos sondeos del terreno que en los próximos años harán otros autores más capacitados que un servidor. Era pues importante repasar el asunto desde las más variadas disciplinas: política, teología, sociología, filosofía, psicología, arte, literatura, etc. ¿Demasiadas cuerdas para un solo violín? Juzgue usted el resultado.

-Llama la atención su originalísimo estudio sobre los fundamentos filosóficos del NOM.
-Sí, es uno de los platos fuertes del manual, y que quizá algunos modernos tildarán de controvertido o discutible. No es ése mi parecer, desde luego. Si no asumimos que la historia filosófica del Occidente durante los siete últimos siglos es sobre todo y ante todo la historia filosófica de una infiltración articulada desde la zona oscura, no entenderemos nada, pues nada ocurre por casualidad, sino porque así estaba diseñado y preparado para que ocurriera. Muy ingenuo será quien crea a pies juntillas que los sistemas filosóficos meramente son las ocurrencias geniales de determinados filósofos estrella.

-Una de las partes más sustanciosas del libro es aquella donde propone soluciones en forma de respuestas prácticas al ciudadano de a pie.
-La pregunta que me hice fue la siguiente: “¿cómo modificar lo macro a partir de la alteración de lo micro?”. Luego, ¿podemos hacer algo ante lo que sin duda parece un proceso irreversible? Mi respuesta es afirmativa: claro que podemos, y depende del número de disidentes que quieran abrazar la causa, una causa que no acepta medias tintas, sino compromiso y activismo plenos. Cuantos más seamos, más difíciles seremos de doblegar por el Leviatán-Sistema. Pero es precisa la sabia organización y la exhaustiva formación de las partes, para que el cuerpo comience a moverse, como lo haría si estuviera animado, el Discóbolo de Mirón… y no el monstruo de Frankenstein, de andares pesados y movimientos torpes. 

-Leyendo algunas secciones, otra de sus preocupaciones es la relativa a Europa, como concepto y en cuanto civilización. Cuestión espinosa, ¿tiene Europa salvación?
-Llámeme realista, no pesimista. Tal y como están las cosas, se vislumbra cierta luz al final del túnel, pero el escenario no es nada halagüeño si no se procede a actuar cuanto antes desde la base de la pirámide, es decir desde la ciudadanía activa y responsable. La era del hombre apolítico ha terminado. Europa está siendo sometida desde hace decenios a un proceso de sustitución demográfica sin parangón, muchos ya lo advierten, pero parece que la cosa no va con ellos. ¿Miedo? ¿Desazón? El objetivo del NOM es terminar de rematar las agónicas esencias de Europa, simulando un nuevo modelo de sociedad multicultural encorvada hacia sus intereses. Esto es más que evidente. El problema capital, sin embargo, es de signo dogmático-teológico, y supone la resistencia de una cosmovisión que muere frente a otra que, cual cáncer imparable, sume el cuerpo en una completa parálisis antes de llevarlo a la metástasis terminal.

-Ojeando el diccionario transversal anexo, se observa la inclusión de algunos términos no tratados en el libro. ¿Qué estrategia implica este diccionario?
-Es un final abierto, por así decir. Este galimatías del NOM es un laberinto de ideas y conceptos, pero también de siglas, sustancias, sectas y contubernios. Ante toda esta masa de materiales a primera vista inconexos, no nos queda más remedio que confeccionar listas, como cuando vamos a la compra y sabemos que, pese a todo, nos hemos olvidado de apuntar algo. La exégesis no es suficiente. La investigación resulta inabarcable para un solo hombre. El diccionario transversal señala e indica, mas sólo es la punta del iceberg de un mosaico bastante más inextricable de lo que podría parecer a simple vista. 

-Hablemos de una de las grandes aspiraciones del NOM: la imposición de una religión única mundial. ¿Por qué los oligarcas del NOM ansían tanto esto?
-Son gente, digamos, muy peculiar. Ellos no se mueven sólo por intereses económicos, que también: aspiran a tener el control total, y para ello qué mejor propósito que, una vez han conquistado y doblegado el cuerpo, proceder a hacer lo mismo con el espíritu. El gran Tertuliano, en una de sus exhortaciones al martirio, así lo decía: podéis matar el cuerpo, pero no mataréis el espíritu. Estos filántropos han aprendido bien la lección: quieren matar el cuerpo, pero todavía más el espíritu. 

-Por último, ¿por qué no debemos perder la esperanza en la batalla contra el NOM?
-Simplemente porque venceremos, al menos quienes estemos de parte del Bien. Conviene estar atentos y probarse día sí y día también la armadura antes de bajar a la trinchera. Es un combate brutal, para el que debemos, Dios mediante, estar preparados.

La distribución internacional de Cómo sobrevivir al Nuevo Orden Mundial: un manual de trinchera corre a cargo de Amazon, en cuya plataforma digital puede adquirirse. También puede adquirirse directamente dirigiéndose a joselesanchez@latribunadeespana.com en La Tribuna de España.

Una entrevista de Javier Navascués en exclusiva para La Tribuna de España
Por Dios y por España: Javier Navascués
Imprime esta entrada

martes, 9 de julio de 2019

Witch: FEMINISMO terrorista, Brujas del Género en el sistema masónico "Nuevo Orden Mundial"

Conspiración WITCH
El FEMINISMO de Género del "Nuevo  Orden Mundial"
Laureano Benítez Grande-Caballero
2-julio-2019
En la madrugada del 1 de mayo de 1776, en un bosque de Baviera próximo a Ingolstadt, el exjesuita judío Adam Weishaupt fundó ?junto con un grupo de cinco de sus discípulos? la «Orden Illuminati», también llamada de los «Perfectibilistas», a quien se debe la primera mención del Nuevo Orden Mundial. Se trataba de una secta iniciática de carácter gnóstico, cuyos rituales tenían como hontanar los cultos mistéricos de la Antigüedad, pero cuyo programa era derrocar a los gobiernos y reinos del mundo, destruyendo todas las religiones y creencias para gobernar a las naciones bajo un Nuevo Orden Mundial, basado en un sistema totalitario próximo al comunismo.
Junto a la búsqueda e incitación de los conflictos bélicos, el programa mundialista illuminati también contenía una estrategia diseñada para manipular y controlar a las sociedades, socavando sus valores y principios para desmoronarlas desde dentro mismo del sistema, fomentando su corrupción y depravación, porque, como decía Weishaupt, «una vez que la sociedad esté depravada con lo superficial, los humanos perderán toda su fe».
Como dijo un destacado miembro del mundialismo perteneciente al Club Bilderberg, «La destrucción creativa es nuestro segundo nombre, tanto en nuestra propia sociedad como en el exterior. Destruimos el viejo orden todos los días, desde los negocios hasta la ciencia, la literatura, el arte, la arquitectura, el cine, la política y el derecho […] Deben atacarnos para sobrevivir, del mismo modo que nosotros debemos destruirlos para desarrollar nuestra misión histórica».

Esta «destrucción creativa», basada en la creación de conflictos en el seno de la sociedad para minarla interiormente, tiene como clave de bóveda el fomento de un «espíritu de belicosidad», estrategia diseñada por Edward Bernays, sobrino de Freud, considerado como el padre de la actual Ingeniería Social utilizada como herramienta por el NOM ?eufemísticamente llamada «Relaciones Públicas», para disminuir su carga totalitaria?.

Este espíritu belicoso está en el eje de todos los movimientos antisistema incluidos el lobby LGTBI?: «La belicosidad con su emoción concomitante de rabia es una constante humana. El asesor en Relaciones Públicas la usa continuamente al organizar toda suerte de eventos que la ponen en juego. Debido a ello, a menudo se ve forzado a representar combates y crear temas de debate».

(…) «El asesor en Relaciones Públicas tiene en el instinto de belicosidad una poderosa arma para hacerse con el apoyo o la oposición del público a un punto de vista en el que está interesado. Con este propósito, siempre que sea posible, formulará su caso en forma de tema de debate y recabará el apoyo de todas las fuerzas disponibles».

(…) «Cuando no se cuenta con la belicosidad, a aquéllos que no están directamente implicados en el tema les resulta muy difícil mantener el interés. Los que si están implicados mantendrán el interés a pesar de la ausencia de debate. La actividad les proporciona suficiente interés a pesar de la ausencia de rivalidad. Pero para aquellos para quienes el problema es ajeno y distante, debe existir un factor de interés adicional. Para que el asunto tenga significado para ellos, se les debe proporcionar un factor de lucha, suspense y victoria».

Uno de los puntos fundamentales del programa conspirativo urdido por los illuminati en su búsqueda del Gobierno Mundial era la abolición del concepto de la familia tradicional y clásica. Por consiguiente, hacia la consecución de ese objetivo se orientó preferentemente ese espíritu de belicosidad de la ingeniería social del NOM.
Adam Weishaupt
Fue así como, al aplicar este espíritu belicoso al feminismo histórico reivindicativo de la igualdad de derechos para las mujeres, surgió una rama espúrea de él, un movimiento bastardo, una ideología feminista que no es sino la degradación del feminismo verdadero: el feminismo de género, conocido con las siglas FG.

El FG es una ideología básica surgida en la Universidad de San Diego (California) en septiembre de 1969, diseñada y financiada por la Fundación Ford, bajo cuyo patrocinio se desarrolló el primer curso de una disciplina de nuevo cuño, denominada Women´s Studies, la cual se extendió a comienzos de los años 70 ?junto con otras nuevas disciplinas como las “Divinity Schools” y los “Afroamerican Studies”?, contando todas ellas con el apoyo financiero de la «Filantropía Americana», especialmente de la fundación Ford y la fundación Rockefeller.
Miembros de la Escuela de Frankfurt
El feminismo de género salió de la política radical de los 60, y estuvo marcado por la filosofía marxista de la «Escuela de Frankfurt», en especial por las aportaciones de Marcuse, Frantz Fanon y Michel Foucault. Así pues, podemos incluirlo dentro del marxismo cultural que devasta hoy la civilización occidental, por lo cual el FG se ha impregnado de la ideología izquierdista, incluso antisistema, con la que el NOM controla las sociedades más avanzadas.

En cuanto sus estrategias de activismo, las que desarrollan ahora los colectivos «Femens» tienen su origen en las prácticas empleadas por la «Conspiración Terrorista Internacional de las Mujeres del Infierno» ?del inglés «Women’s International Terrorist Conspiracy from Hell», que se acortó a las iniciales «WITCH», en inglés, bruja?, nombre que tomaron muchos grupos feministas, relacionados entre sí pero independientes, que se formaron en los Estados Unidosdurante 1968 y 1969 y que fueron importantes en el desarrollo del feminismo socialista y el movimiento de liberación de las mujeres de finales de los años 60.
Su activismo se realizó principalmente en forma de «zapping», una forma de teatro de guerrilla que mezclaba el teatro de la calle y la protesta. Con ellas llamaban la atención generando humor, poniendo de relieve acciones públicas, denuncias políticas y económicas contra empresas y agencias gubernamentales.

Esta ideología feminista radical adoptó como símbolo central a la bruja, a la cual consideraban como la primera combatiente y guerrillera contra la opresión. Según aporta la estudiosa Cynthia Eller, «Al elegirlo las feministas se identificaban con todo lo que se les enseñaba a las mujeres que no debían ser: feas, agresivas, independientes y malignas. Las feministas tomaron este símbolo y lo transformaron, no en la “bruja buena”, sino en un símbolo de poder femenino, conocimiento, independencia y martirio». Partiendo de esta iconografía brujeril, este movimiento feminista llegó a abrazar el «dianismo», una forma de neopaganismo moderno que rendía culto a Diana como divinidad.

Este feminismo de género es una ideología cuyo objetivo es, según afirma Eugenio Dorao , «la deconstrucción de las estructuras “patriarcales” (familia, religión, ciencia, lenguaje), que son interpretadas como meras “construcciones sociales”». Su matriz consiste en atribuir a la mujer una «superioridad moral» sobre el hombre, y en adjudicarse obsesivamente el papel de «víctima», oprimida y reprimida por la opresión del patriarcado, al cual quieren destruir, al igual que al capitalismo que lo sustenta.
Respondiendo al programa del «espíritu de belicosidad» y la «destrucción creativa», el FG como ideología forma parte del pensamiento globalista que busca su implantación generando conflictos y enfrentamientos dentro de las sociedades, para dinamitarlas desde su interior, uno de los cuales consistiría en enfrentar a las mujeres contra los hombres, y a los homos contra los heteros.

Para el FG, sexo es una mera diferenciación morfológica, ya que lo que realmente cuenta a la hora de definir los roles masculino y femenino es la palabra «género». Según Robert Webb, «el feminismo no se basa en odiar al hombre, es luchar contra la absurda distinción entre géneros». Y Simone de Beauvoir dijo algo tan tremendo como que «la mujer no nace: se hace».
Naomí Wolf llegó a afirmar que la relación heterosexual es una violacióny el lesbianismo es la condición natural de la mujer.
Las figuras más señeras del FG llegan incluso a afirmar que la relación heterosexual es una violación, y que el lesbianismo es la condición natural de la mujer ?una tal Naomí Wolf llegó a decir que la belleza de la mujer es una imposición del patriarcado para desviarla de su desarrollo personal?.

Si a esta artificial guerra de sexos se añade el aborto y la promoción de la ideología de género LGTBI, se consiguen también dos objetivos fundamentales del globalismo: la reducción de la población mundial, y la destrucción de la familia, claves para la construcción del Gobierno Mundial.
Desde este punto de vista, no es de extrañar que una de sus reivindicaciones más obsesivas sea la del aborto libre, ya que éste lo consideran como el “Derecho de la Mujer a la Salud Reproductiva”, en relación con las políticas eugenésicas. Así es como para el FG y gran parte del movimiento feminista actual, la maternidad no es sino una enfermedad de las mujeres, algo que limita su autorrealización como personas, incluso algo impuesto por el heteropatriarcado capitalista.

Por cierto, la fundadora en 1915 de la primera clínica abortista en Estados Unidos fue Margaret Sanger, una de las precursoras del FG, y fundadora de la Liga Americana de la Planificación Familiar, germen de lo que sería la “Internacional Planeed Parenthood Federation” (IPPF), de la que sería su primera presidenta. Actualmente, la IPPF es una pieza clave del “Lobby de Mujeres”, de gran influencia en Naciones Unidas, la Unión Europea, el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional.
Ford Foundation
La Ford Foundation ?impulsora de los Women’s Studies? es una de las principales plataformas del NOM, en estrecha colaboración con instituciones afines, como la Rockefeller Foundation, la Carnegie Foundation, la Turner Foundation, la McArthur Foundation, la Bill y Melinda Gates Foundation y George Soros Foundation, el CFR (“Conseil of Foreing Relations”) el USAID (Cooperación Exterior) y el NED (Nacional Endowemt for Democracy), todas ellas vinculadas a la cultura hipercapitalista americana.

Más de la mitad de los proyectos que financia la Fundación Ford se destinan a promocionar movimientos feministas de género. Una de las más influyentes «portavozas» del FG es la periodista judía Gloria Steinem ?que perteneció en los años 60 al ala más radical de la CIA en su lucha contra el comunismo (The CIA Old Boys)? quien ha difundido esta ideología en los más importantes medios de comunicación de todo el mundo, la mayoría estrechamente vinculados a USA. Esta feminista radical llegó a decir que «una mujer sin hombre es como un pez sin bicicleta».

Los países en los que se han promovido más las políticas de género han sido precisamente aquellos más comprometidos con el atlantismo, especialmente a través de la OTAN.
El FG no es sino la perversión globalista del feminismo histórico, entendido como lucha por la igualdad de derechos entre hombres y mujeres, movimiento que logró un gran avance en el papel de mujer en las sociedades actuales.
Esta corrupción de la lucha feminista por la equidad ha sido denunciada por autoras feministas de gran renombre, como la francesa Elisabet Badinter ?en su obra «Por mal camino» (La fause route 2005) ?inesperado best seller?, y Camille Anna Paglia?, profesora de Humanidades en la Universidad de las Artes de Filadelfia, autora de tres libros de enorme impacto en la cultura norteamericana: «Sexual personæ» (1990), «Sexo, arte y cultura americana» (1992) y «Vamps & tramps: más allá del feminismo» (2001). Esta autora afirma que «es de una ingenuidad total, que esto de echarles la culpa de todos los males del universo a los hombres blancos imperialistas es bastante elemental. No hay humor, todo son sermones, y en el feminismo académico o intelectual lo que se ve es una actitud absolutamente dictatorial»
La norteamericana Christina Hoff Sommer ?en su obra «¿Quién nos robó el Feminismo?»?, afirma que «Siempre ha habido cierta fobia a los hombres en algunas mujeres del movimiento, eso es innegable. Pero eran marginales. Pero hoy, al menos en las universidades, están siendo las protagonistas del debate. La masculinidad se trata de manera rutinaria como una patología que necesita una cura. Casi todos los libros de los estudios de género culpan de la mayoría de los males de la sociedad a los hombres y al patriarcado. La tercera ola del feminismo se construye con mentiras e hipérboles. Por ejemplo, la desigualdad salarial. Sí, las mujeres ganan menos que los hombres pero es porque estudian distintas carreras, trabajan en distintos campos y menos horas. Cuando controlas todos estos factores, la diferencia casi desaparece. Pero eso no se dice en los libros de los estudios de género».
Ministras feministas suecas en Irán
Según Sommers, el verdadero feminismo es el que debería ayudar a mujeres «que están luchando contra las muertes por honor, las ablaciones genitales, los matrimonios forzados, los ataques con ácido y los castigos con látigo», en vez de quejarse por sentirse imaginarias víctimas de opresiones prácticamente inexistentes en las sociedades occidentales, donde disfrutan de unos privilegios totalmente desconocidos en muchas partes del mundo.
Ése debería ser el verdadero feminismo, el de «la cuarta ola». Pero ¡oh, mis amigas!: eso supondría criticar el Islam. Es más fácil ser WITCH-NOM, ¿verdad?
Imprime esta entrada

lunes, 8 de julio de 2019

Guerra de Independencia en México. Lo que nunca se ha dicho y los historiadores callan, ignoran u omiten

Guerra de Independencia en México 
Lo que nunca se ha dicho 
y los historiadores callan, ignoran u omiten 
16/09/2014 
Mucho se ha escrito sobre la guerra de independencia de México respecto a España, pero hay aún muchas preguntas y lagunas que los historiadores no han querido o podido responder, ya que esto cambiaría el sentido y significado de muchos de los hechos que la historia masonizada nos ha enseñado en la escuela. Se ha manejado de parte de la versión oficial masónica de la historia nacional, la idea de que la Iglesia Católica en México se opuso a la guerra de independencia por defender sus privilegios y no reconocer la igualdad del pueblo nativo mestizo con el español. La realidad es que la Iglesia -en ese momento con 1800 años de experiencia- era la institución más sólida, firme y experimentada del mundo en descubrir, denunciar y combatir toda clase de intentos, ideas y filosofías contrarias a la religión cristiana y lo que ésta había aportado a la civilización europea y occidental, es decir, la idea de justicia, amor, servicio, caridad, sacrificio, solidaridad, igualdad, dignidad, etc. Lo cual ningún pensamiento o corriente filosófica antes de Cristo había logrado aportar de forma tan unificadora, completa y clara.

No era poca cosa, por tanto, dejar pasar cualquier idea que erosionara y atentara contra estos conceptos fundantes de la civilización occidental de esos 1800 años de antigüedad. Ya la Iglesia tenía la experiencia necesaria para adelantarse a los acontecimientos históricos con solo conocer las “ideas revolucionarias” disolventes y quienes se involucraban en su difusión y ejecución. La Iglesia lo sabía claramente, detrás de todas las ideas de revueltas sociales siempre había una mano judía metida en toda clase de operaciones contra el cristianismo. Desde que el Sanedrín pidió la cruz para Jesús y se auto-maldijo al desear que su sangre cayera sobre ellos y sobre sus hijos, a partir de ese momento la incipiente Iglesia se convirtió en el enemigo más obsesivamente odiado del Sanedrín y de sus herederos a lo largo de la historia. Y no fue la excepción en el último cuarto del siglo XVIII con las ideas de la ilustración que proponían un estado ateo y sobre todo anticristiano.

Desde el surgimiento de estas ideas quedó documentado su origen e inspiración judía, aunque hayan sido ejecutadas por las logias masónicas, ya que éstas, como hemos documentado en este Boletín, son un instrumento de los intereses judíos. Razón por la cual las ideas de la supuesta ilustración que en realidad fue una sombra que cubrió de bruma el pensamiento humanista-cristiano europeo y principalmente el francés, se enfocaron en socavar la religión cristiana y en destruir a la Iglesia Católica. En América en esa misma época habían llegado estas ideas a través de los protestantes anglosajones.

Estos representaban otro peligro para el verdadero cristianismo que defendía la Iglesia Católica por ser este “cristianismo” protestante calvinista y luterano, muy proclive al bienestar material en sustitución del espiritual y al tener como punto en común con la masonería y el judaísmo, el odio hacia la Iglesia Católica, por lo que la Iglesia en Europa y en América se cuidaba de ambos peligros revolucionarios. En nada se equivocó la preocupación de la Iglesia Católica respecto a las bases sobre las que se levantó la nueva nación norteamericana, ya que desde su origen fue el pensamiento masónico el que le dio forma y sustento a sus leyes y aspiraciones con lo cual nunca estuvo en sus planes el desarrollar y compartir los avances científicos y tecnológicos, el bienestar material o espiritual de y con sus vecinos sino todo lo contrario.

Ellos usaron estos avances en perjuicio nuestro ya que el “cristianismo” calvinista, luterano, protestante, cuáquero o cualquiera que sea su denominación, implica una diferenciación entre los que tienen, con los que no, tomando, según su religión -y esto copiado del talmud judío- que el bienestar y abundancia material es la manifestación de la bendición de Dios, sea esta abundancia fruto de la usura o de cualquier otra fuente aunque no sea lícita. Y por el contrario la carencia de bienes y satisfactores materiales es la prueba de la maldición de Dios, por lo que según este pensamiento judeo-protestante “es inaceptable y contrario a los planes de Dios sacar de la pobreza y de la miseria a quien la padece porque eso sería contradecir la voluntad de Dios”.

Esta ideología que se ha ido pervirtiendo aún más con el paso del tiempo, conforme echaban raíces -sobre el calvinismo y el luteranismo- las ideas masónicas y por encima de éstas, llegando a su base más profunda el pensamiento judío, convirtió a los Estados Unidos en el monstruo devora naciones que conocemos, que esparce sus errores por todo el mundo, llenando de mal e injusticia todo donde se involucra. Esto precisamente es lo que muy a tiempo y atinadamente -con la dilatada experiencia de conocer a fondo el pensamiento judío y los monstruos anticristianos que engendraba – pudo prever la Iglesia Católica, razón por lo cual veía con gran preocupación la influencia que pudiera tener sobre la América católica la llegada de estas ideas.

Por su parte en España, estas mismas ideas liberales provenientes de la ilustración francesa, tuvieron eco en la población judía aparentemente conversa que vivía en la península y que fue la encargada de promoverla y difundirla. Lo hicieron ya que esto también debilitaría y golpearía la influencia de la Iglesia Católica en la población española. Estas ideas de supuesta libertad y claridad de pensamiento llegaron a Nueva España a través de la masonería que se había infiltrado en las filas del ejército español, así como a través de intelectuales cuyas obras llegaban a Nueva España. El padre Miguel Hidalgo que era un intelectual muy al día de todas las novedades ideológicas en Francia y Europa, vio con bueno ojos en un principio estas ideas por representar este anhelo de independencia que urgía la población mestiza en México, que en muchos casos había sufrido el abuso y maltrato de los peninsulares, cuyo proceder contradecía la labor evangelizadora y civilizatoria que trajeron a estas tierras los frailes y sacerdotes que, dejando todo en España, cruzaron el Atlántico para traer el mensaje de Cristo. Muchos de estos conquistadores, militares y administradores de la corona española en tierras mexicanas, tuvieron en los propios sacerdotes y frailes españoles a sus peores enemigos por ser éstos defensores de la población nativa y mestiza.

Los ideales de Hidalgo de libertad, igualdad, justicia, etc., estaban inspiradas en el Evangelio y no en el pensamiento de la ilustración francesa. Lo que él tomó de ésta fue, en un primer lugar, la posibilidad real de llevar a cabo la independencia, es decir, al ver el ejemplo de Estados Unidos que pudo quitarse el coloniaje británico y en el caso de Francia de liberarse de la Corona. Sin embargo cuando las guerras napoleónicas llegaron a España y ésta fue derrotada y posteriormente pactó con Francia para dar entrada a su territorio al ejército francés y representando Napoleón un enemigo de la Iglesia y de la religión por ser masón, Hidalgo vio en ello un verdadero peligro de que ese pensamiento anticristiano llegara a Nueva España cuya corona había sido dada a José Bonaparte, razón por la cual, Hidalgo en vista de la debilidad española que sería incapaz de defender a sus colonias y ante el peligro de la conquista francesa del territorio mexicano, lanzó su llamado al levantamiento armado.

Irónicamente la Iglesia tenía exactamente los mismos temores y preveía los mismos riesgos que el sagaz Hidalgo adivinó. Aunque la Iglesia veía a Hidalgo con desconfianza ya que tenía el antecedente de haber bebido los libros de la ilustración y por su vida licenciosa, se le veía con justificada razón como un peligro para la integridad e identidad de la Nueva España. Hidalgo por su parte tenía de enemigos al ejército realista, cuyas cabezas eran masones empezando con el mismo virrey, lo cual la Iglesia lo sabía y lo veía con temor aunque representaba la autoridad del rey. Hidalgo y la Iglesia tenían tres enemigos en común aunque tal vez no tuvieron tiempo de verlo y por ello no unieron fuerzas.
Sus enemigos eran: 
  • La masonería francesa que se había hecho con el poder y la corona española. 
  • La masonería norteamericana que había tomado el control de su país. 
  • La masonería española de los representantes de la Corona y del ejército. 
La Iglesia reaccionó como debía reaccionar con los elementos que tenía en la mesa, es decir, dar por un hecho que Hidalgo era un hereje que atentaba contra el bienestar nacional, la estabilidad, el orden, y la religión. Y teniendo como antecedentes el terror desatado en Francia a raíz del triunfo de la revolución, la Iglesia tenía razones sobradas para creer que en México pasaría lo mismo y de hecho se confirmaron sus temores con las carnicerías que se dieron en Guanajuato y otros lugares donde los insurgentes saquearon y mataron españoles como lo hicieron en Guadalajara.

La Iglesia reaccionó igual ante las leyes de reforma que el programa masónico impuso sobre México, desatando igual el caos, el saqueo, la violencia y la división, dando entrada con ello a la intervención francesa que enfrentó a dos masones de ritos distintos: Maximiliano contra Benito Juárez. No hubo tal cosa como un enfrentamiento entre conservadores y liberales, había masones del rito escocés representados por Maximiliano y Napoleón III, contra masones del rito yorkino y nacional representados por Juárez y Lincoln. En ambos bandos hubo nacionalistas comprometidos con el bienestar nacional y también entre los que estaban contra los masones de ambos grupos pero a favor de la Nación había gente de mucha valía y patriotismo.

Cien años después en la década de los sesenta y setenta del siglo XX la Iglesia respondió igual que en el caso de Hidalgo y Juárez, ante la amenaza de la teología de la liberación que no era sino la infiltración de la operación judeo-masónica del comunismo en la Iglesia. Esto nos da como muestra que la Iglesia no cambia sus criterios, ya que dos mil años de experiencia combatiendo y resistiendo toda clase de ataques y persecución le han dotado de agudeza y previsión para adelantarse y actuar a tiempo ante los males o problemas que la mayoría no ve en su momento o a veces nunca.

Hidalgo, jugó un papel fundamental en la historia nacional al levantar, más que el pueblo en armas, el estandarte de la Virgen de Guadalupe, ya que ella sí era el factor de unidad y confianza a la que seguiría el pueblo, más que a Hidalgo. La Iglesia no logró interpretar a tiempo este hecho ya que los elementos con los que contaba apuntaban en otra dirección, pero sin duda, de haber tenido la oportunidad de hablar con Hidalgo, como la tuvo en diversas ocasiones el Obispo Abad y Queipo, no hubieran condenado su levantamiento y como pasó con cientos de sacerdotes que encabezaron la lucha de la independencia, seguramente la Iglesia, su jerarquía la hubiera apoyado o hubiera mediado para lograr la independencia sin un baño de sangre.

El hecho histórico de que el obispo Abad y Queipo lanzara una excomunión contra Hidalgo no fue por la idea de la independencia ni contra el levantamiento en sí, el cual no condenó, sino contra el asesinato de religiosos a manos de los insurgentes lo cual ante el derecho canónico era pena de excomunión. Sin embargo como muy atinadamente señala el Cardenal Juan Sandoval Iñiguez en su libro biográfico CREDO, esta excomunión fue inválida ya que cuando la lanzó Abad y Queipo, tenía el nombramiento de obispo pero aun no había sido consagrado por lo que dicha excomunión no tenía validez, además Hidalgo murió -como también señala el Cardenal Sandoval en dicho libro- en comunión con la Iglesia recibiendo los sacramentos y sepultado su cuerpo degollado en un templo lo cual no se podría hacer con un excomulgado.

Ahora a más de doscientos años de distancia, vemos los mismo males ensañarse sobre nuestra patria: las ideas “liberales” que nos presentan la independencia de los “atavismos del pasado” de las “cadenas que nos impone la religión” para aceptar el aborto, la homosexualidad, la entrega de los recursos naturales de nuestra patria, son las mismas ideas que nos tratan de vender como progreso pero que en realidad nos garantizan la extinción.

Ahora la Iglesia y la población no podemos dar esta batalla por separado ya que como en el caso de Hidalgo y la guerra de independencia, tenemos enemigos en común, los mismos que quiso enfrentar él y Morelos y que no lograron vencer: la masonería y sus amos sionistas, que le abrieron las puertas del país al sionismo masónico de Estados Unidos para que nos arrancara más de la mitad del territorio, la misma que ha impedido el progreso por tratar de acabar con la religión cristiana que es la única garante de progreso de los pueblos, como ha quedado demostrado en la historia de Europa de los últimos dos milenios y como se documenta en el siguiente artículo.

Nosotros ahora de cara a los héroes que dieron su vida por liberarnos de estas verdaderas cadenas de la esclavitud de las que aun somos cautivos, tenemos la obligación y compromiso con ellos y con nuestros herederos de no permitir que su vida haya sido entregada en vano, si queremos hacer válida esta aspiración a la independencia, tenemos que combatir a los enemigos que ellos enfrentaron y que no pudieron derrotar. No tenemos Hidalgos ni Morelos actualmente, pero todos podemos ser como ese Pípila que no encabezó ejércitos, que no lideró batallones pero que en el momento decisivo hizo lo que tenía que hacer, lo que nadie había hecho y con cuya pequeña y casi insignificante aportación les dio la victoria a los insurgentes. Seguramente este hombre se enteró del levantamiento armado hasta que lo vio en las calles de su ciudad, tal vez viendo el combate tomó partido y entendió lo que ningún comandante insurgente vio, que la batalla la ganaría quien tuviera control de la Alhóndiga y para entrar había que echar abajo la puerta y eso mismo hizo.

Para ser el Pípila ahora, tenemos como él, que echarnos a cuestas una pesada piedra y con la antorcha de la verdad, la conciencia y la razón quemar el portón de la mentira masónica sionista que nos impide avanzar.
Imprime esta entrada

domingo, 7 de julio de 2019

Querella de Abascal contra Zapatero y ETA por sus acuerdos

La querella de Abascal 
y la historia que no pasa
30-junio-2019
-Usted analiza las cuestiones y evoluciones políticas en España de un modo que nadie hace. Sin embargo nadie le hace caso. Y no por eso el país va a la ruina, sino que se mantiene, con problemas, claro, pero como todos los países. ¿Qué sentido tiene que usted persista?
–Todo eso es cierto. Pero no de modo tan absoluto como usted lo expone. Ahora Abascal ha presentado una querella contra Zapatero por cuestiones relacionadas con las actas de sus chanchullos con la ETA. Esto es muy importante. Yo vengo diciendo desde el principio — y es verdad que en solitario– que las “negociaciones” y “diálogos” eran chanchullos entre mafiosos que compartían el 80% de ideas y tendencias, eran colaboración con banda armada y destruían el estado de derecho al reconocer el asesinato como un modo de hacer política aceptado y premiado con relegalización, dinero público, etc., para convertir en potencia política a la ETA, que estaba prácticamente derrotada por Aznar. Estos son evidencias evidentísimas, lo dije y escribí cien veces. Sin el menor éxito, lo que revela una vez más la clase de democracia que tenemos. Bueno, si después de catorce años se empieza a hacer algo, es un avance. En rigor, no hacían falta las actas, pero estas dan un asidero más a la querella. Claro está, después de Zapatero tendría que venir Rajoy, cuya función entonces consistió en anular las protestas por aquellos chanchullos, para luego seguir en los mismos. Sospecho que todo quedará en agua de borrajas, porque meter en la cárcel a dos expresidentes de gobierno es algo que no van a tragar los partidos actuales y me temo que no hay jueces con suficiente pundonor para ir hasta el fondo. En todo caso ya no es lo mismo hacer algo, protestar, que aceptar ovejunamente cualquier desmán del poder. Otra cosa: se habla de “las víctimas del terrorismo”. Pero nadie habla de la víctima principal, que no toca solo a los directamente afectados sino a toda la sociedad, pues esa víctima es la democracia y el estado de derecho. Víctima de la complicidad entre los gobiernos PSOE y PP con la ETA. ¿Por qué nadie lo dice? El país vive en estado de farsa y patraña sin fin. Gobernado por delincuentes. Pero también aumenta la protesta. VOX ha llevado a los tribunales a los separatistas con quienes Rajoy y ahora el Doctor pretendían y pretenden seguir “dialogando”. Ya no es como antes, aunque falte mucho recorrido.

– Pero siendo como usted dice, usted mismo podría haber planteado en su tiempo la querella que presenta ahora Abascal
– Antes que nada, dice usted que el país no se ha hundido. No, porque la economía ha ido más o menos bien, pero estamos ya en el vaciamiento de las libertades y el golpe de estado permanente. En cuanto a lo de la querella, hablé con abogados, que me desanimaron. No entiendo por qué si pasas mil euros a la ETA te pueden procesar por colaboración con banda armada, pero si legalizas sus terminales y les pasas millones de euros de dinero público, es legal. Y de todas maneras yo tenía otras cosas que hacer. Mi parte consistía y consiste en analizar y denunciar los hechos y su alcance político. Otros, los que están directamente en la política, son los que deben actuar política y judicialmente. Yo tengo que escribir libros, tratar de aclarar la historia, analizar la evolución política actual… No pretendo tener la verdad absoluta, pero tendría que haber debate. El pánico al debate es otro rasgo de la miseria intelectual que sufre hoy España, empezando por la universidad.

–¿La historia no pasa? ¿No debe pasar?
-Lo explicaré con otro caso típico: todo el juicio historiográfico predominante sobre la guerra civil y el franquismo, toda la ley de memoria histórica, gira en torno a la supuesta ilegitimidad de aquel régimen al haber atacado a un gobierno democrático salido de unas urnas democráticas. He expuesto que no había un solo partido democrático en el Frente Popular y que aquellas urnas fueron un fraude, en un ambiente de violencia, falsificación y despotismo. La campaña exaltaba la insurrección socialista-separatista de octubre del 34 y tuvo una virulencia que ya excluía cualquier convivencia en paz y en libertad; en aquel clima violento, el recuento de votos se hizo sin ninguna garantía en muchos lugares y los votos reales no se publicaron; el proceso continuó con una ilegal segunda vuelta ya bajo poder del Frente Popular, continuó con una ilegal desposesión de actas de la derecha y culminó con la también ilegal deposición de Alcalá-Zamora (por otra parte el mayor responsable de la guerra). Este conjunto de hechos marca unas elecciones fraudulentas que fueron un auténtico golpe de estado. Es también la evidencia misma, o debiera serlo para cualquier persona que se tenga por demócrata. Hace poco dos pobres hombres demostraron el fraude concreto en un número de actas, y digo pobres hombres porque a continuación decían que no querían sembrar polémicas, y porque su servilismo hacia la versión oficial se convertía en burla ante mis “pretensiones” de haber señalado antes la ilegitimidad de aquellas elecciones y del régimen salido de ellas. Pues bien con la clarificación del carácter de aquellas elecciones caen por tierra todas las afirmaciones de legitimidad de origen del Frente Popular. Digo de legitimidad de origen, porque su “legitimidad de ejercicio” consistió en crear un caos tiránico en todo el país hasta provocar la reanudación de la guerra en julio del 36. Y su repercusión política plenamente actual se ve, entre otras cosas, en la ley de memoria histórica, muy acorde con el carácter tiránico de aquellas elecciones y el régimen frentepopulista que se impuso. Es decir, no solo tiene máxima importancia histórica sino también actual. Que para atacar al franquismo sea preciso atacar la democracia hoy mismo ya lo dice todo. Otra cosa es que muchos que se dicen franquistas y que nunca entendieron aquel régimen cedan gustosos la bandera de la democracia a stalinistas, golpistas, racistas separatistas y similares. Es un caso de simple tontería. Así que la historia no acaba de pasar, en efecto, no acaba de ser asimilada y está envenenando la convivencia.

Al revés que el resto de Europa occidental, después de la guerra España se reconstruyó con sus propias fuerzas, en medio de hostilidades exteriores, guerrillas comunistas y un aislamiento directamente criminal. Y dadas las circunstancias, se reconstruyó con auténtica brillantez en los años 40 y 50. No hubo un verdadero corte entre los años 40 y 50, “perdidos” según los demagogos, y el “milagro español” de los siguientes hasta la muerte de Franco. El milagro no habría sido posible sin la base económica construida en los años anteriores:
**************
Este manifiesto se dirige a millones de españoles, por lo que invitamos a nuestros lectores y oyentes a difundirlo por todos los medios. Se trata de crear una plataforma que ponga en primer plano un problema que es de primer plano, pues afecta íntimamente a la política exterior e interior de España. Un problema ocultado o desvirtuado sistemáticamente por todos los partidos, con la excepción parcial de VOX. Se trata de si ha de continuar el actual proceso de satelización política y cultural a intereses ajenos, acompañado del desguace del propio país, o de reaccionar contra esas políticas nefastas de una vez y con máxima energía

España soporta la única colonia en Europa, una invasión en el mismo centro neurálgico de su eje defensivo Baleares-Gibraltar-Canarias. El hecho exige una reflexión en profundidad porque los gobiernos españoles, sean del PP o del PSOE, se declaran amigos y aliados de la potencia invasora, caso único en el mundo, lo que automáticamente convierte a España en un país satélite y sin intereses internacionales propios.

Esta posición, que hoy no toleran países del llamado Tercer Mundo, se manifiesta igualmente en intervenciones militares sucesivas bajo mando ajeno, en idioma ajeno y por intereses ajenos. Recordemos las acciones en Yugoslavia o Kosovo contra un país en proceso de disgregación por fuerzas internas y externas, cuando la propia España sufre hoy, precisamente, fuertes tensiones disgregadoras. O las costosas intervenciones sin salida en Afganistán, un país absolutamente lejano a nuestros intereses. O en Libia que dejó al país sumido en una guerra civil y un caos que continúa, con cientos de miles de víctimas y de huidos que han agravado las crisis inmigratorias en Europa y en la misma España. Etc. O la presencia de aviones y tanques españoles amenazando y provocando por cuenta ajena a Rusia, un país con el que no tenemos ningún conflicto como sí lo tenemos, en cambio con el que invade nuestro territorio y que es la segunda potencia de la OTAN, en estrecha vinculación con la primera.

Debe recordarse que en los años 60, España obtuvo en la ONU una gran victoria política sobre Inglaterra, al reconocerse la obligatoriedad de devolver Gibraltar a España. Dada la arrogante negativa de los invasores a cumplir la resolución, el gobierno español cerró la frontera con la colonia, aislándola y convirtiéndola en una ruina económica, con coste político y moral añadido y creciente para los ocupantes. Esta política, que habría dado fruto con el tiempo, fue radicalmente invertida por la casta política actual, que anuló aquella victoria, abrió la verja, multiplicó las facilidades a los invasores y convirtió la colonia en un gigantesco emporio de empresas opacas y contrabando masivo, con cuyas ganancias ejerce una auténtica colonización sobre el entorno –al que ha hundido económicamente– y una corrupción sistemática sobre políticos, periodistas, abogados y jueces no solo en su entorno andaluz sino en toda España. Gibraltar ha albergado reuniones de grupos separatistas españoles y no hay duda sobre la intención de Londres y la colonia de jugar con los problemas internos de España para mantener a toda costa su ilegal, humillante y parasitaria presencia en el peñón y su entorno.

El caso de unas clases políticas que no solo admiten la invasión de su territorio sino que multiplican los gestos de sumisión y zalamerías hacia el ocupante, es quizá único en el mundo. Y no se entiende sin otros rasgos, también únicos, de esos partidos y gobiernos. Pues ninguna otra nación tolera gobiernos que en lugar de hacer frente a los separatismos disgregadores, los ha alimentado, financiado y promovido durante décadas hasta volverlos extremadamente peligrosos vaciando de estado a dos regiones y creando una situación de golpe de estado permanente desde una de ellas, cuyas autoridades se declaran en abierta rebeldía contra el resto del país. Esos gobiernos, sean de derecha o de izquierda, han incumplido mil veces los puntos más elementales de la Constitución que garantiza la unidad nacional, y de la democracia, amparando toda clase de ilegalidades, acosos y propagandas contra quienes les resisten. Gobiernos que, declarándose demócratas, han propiciado leyes totalitarias de estilo comunista como la de memoria histórica u ofensivas contra la igualdad de derechos de las personas como las leyes de género. Gobiernos que vienen entregando ilegalmente la soberanía española a una burocracia no representativa con sede en Bruselas.

No estamos, pues, ante un asunto menor, pues se conecta estrechamente con todos los demás problemas de fondo creados por la actual casta política y que no cesan de agravarse. El problema de Gibraltar no tiene solución militar, pero tampoco la necesita. Es indudable que España tiene todas las bazas, sean económicas, políticas, morales o internacionales. Esas bazas las han utilizado los gobiernos de PP y PSOE contra los intereses españoles y a favor de los ocupantes; procurando al mismo tiempo que la intolerable y escandalosa situación quede en la ignorancia para la mayoría de la gente o sea considerado por ella como un asunto de poca enjundia. Gibraltar ilustra la abyección y miseria moral, intelectual y política de una casta política de la que el país debe deshacerse necesariamente y cuanto antes. Y denunciar la cuestión en sus verdaderos alcances y proyecciones, combatir el oscurantismo deliberado hacia la misma, su ocultación a los españoles, es el primer paso al respecto.
Imprime esta entrada