Píldoras Anti-Masonería

El blog CLAVIJO defiende los valores

de la Iglesia Católica y de España

amenazados por el proyecto masónico-luciferino

"Nuevo Orden Mundial"


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viernes, 7 de diciembre de 2018

Historia de la IGLESIA por Antonio Rivero, L.C.

Breve historia de la Iglesia
Introducción

Siglo III

Introducción
I. Sucesos
El gigante del Imperio comienza a tambalearse
Vuelta a las herejías
La furia de las persecuciones
II. Respuesta de la iglesia
Más se expandía la semilla evangélica:«Sangre de mártires es semilla de cristianos»
Catecumenado
Institución de los ministerios
Las herejías consolidaban y explicitaban la fe
Comienza la construcción de iglesias
Conclusión
Introducción
I. Sucesos
El Evangelio llegó, por fin, al palacio imperial
No todo era miel sobre hojuelas
Nuevas herejías
II. Respuesta de la Iglesia
La Iglesia, fiel a su Maestro
¿Qué concilios se celebraron en este siglo?
Aportación de los Padres de la Iglesia[42]
El desierto y la soledad atrajo a algunos...
La Iglesia continuaba profundizando en los sacramentos y en la disciplina
El primado de Roma
¿Sacerdotes casados?
Conclusión

Siglo X

Introducción
I. Sucesos
Época del feudalismo
Otón I, el grande
II. Respuesta de la Iglesia[66]
La Iglesia de Cristo sigue sufriendo y desangrándose...
Dios mandó la Orden de Cluny
Siguen las conversiones
Conclusión
Siglo XI
Introducción
I. Sucesos
Siglo de las cruzadas: «¡Dios lo quiere!»
El arte: pedagogía catequética
Después del enfriamiento de la caridad, vino el cisma de Oriente de la Iglesia griega con la latina
¿Cómo se fue gestando dicho cisma?
II. Respuesta de la Iglesia
Nuevas órdenes religiosas y movimientos eremíticos
La orden del Císter
¿Cómo surgieron los cardenales?
El gran papa Gregorio VII y el problema de las investiduras
«La túnica inconsútil de Cristo...rasgada»
Conclusión
Siglo XII
Introducción
I. Sucesos
¿Cuándo acabarán los abusos?
Gérmenes de herejías:»El enemigo sembró cizaña...»
II. Respuesta de la Iglesia
Concordato de Worms
La Iglesia es santa y sus ministros deben ser santos
Nuevas cruzadas...
Impulso espiritual: Los cistercienses y otras órdenes
La Iglesia, guardiana y fomentadora de la cultura: El siglo de oro de la Escolástica
Conclusión

Siglo XX

Introducción
I. Sucesos
Problemas sociales
Estalló la primera guerra mundial (1914-1918)
Causas:
Consecuencias:
El yunque y el martillo de la revolución rusa
Movimientos fascistas
«¡Viva Cristo Rey!» ¿Cómo fue la guerra cristera en México?[226]
¿Qué pasó con los «mal llamados Arreglos»?
¿Qué frutos podemos enumerar de la Cristiada?
¿Qué mártires sobresalieron en la Cristiada?
Guerra Civil Española (1936-1939)
Un poco de historia de España
¡Una guerra civil entre hermanos!
¿Había razones?
¿Qué más hemos aprendido de todo esto?
SEGUNDA GUERRA MUNDIAL (1939-1945)
¿Cómo estaba la situación por ese entonces?
¿Cómo se desarrolló la guerra?
¿Qué consecuencias tuvo esta segunda guerra? Devastación, muertes, odios, crisis económica y moral.
Ciencia, técnica y cultura del siglo XX
¿Qué nos está pasando?
II. Respuesta de la Iglesia
San Pío X (1903-1914)
¿Qué decir del modernismo?
Benedicto XV: (1914-1922)
Pío XI (1922-1939)
Pío XII (1939-1958)
¿Qué más realizó Pío XII?
Juan XXIII (1958-1963)
¿Qué más hizo este Papa?
¿Cómo resumir todo el legado de Pablo VI?
Juan Pablo I (1978)
Juan Pablo II (1978-)
¿Cómo resumir todo su ministerio de papa?
Respuestas de la Iglesia a los nuevos desafíos de este siglo XX
1. Los sacerdotes-obreros
2. Ecumenismo
3. El tercermundismo
4. Cristianos en la política
5. Algunos problemas específicos en la Teología
El gran evento eclesial del siglo XX: El Concilio Vaticano II (1958-1965)
¿Qué precedentes tuvo?
¿Cómo fue la preparación del Concilio Vaticano II?
¿Qué posturas predominaban durante el concilio?
¿Cómo se desarrollaron las sesiones?
En síntesis, ¿cuáles fueron los documentos del Concilio Vaticano II?
¿Qué características podríamos enumerar sobre el concilio y qué aportó a la iglesia?
¿Tuvo algunas consecuencias imprevistas dicho concilio?
El Vaticano II produjo más frutos positivos que negativos... ¿Quién lo duda?
Otras consecuencias positivas del Concilio Vaticano II
Hubo un papa llamado Karol Wojtyla, que tomó el nombre de Juan Pablo II
¿Cuál podría ser la síntesis de su magisterio?
Conclusión
Apéndice: Sobre el Papa Pío XII
Epílogo

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miércoles, 5 de diciembre de 2018

Ernest Hemingway y George Orwell (Homenaje a Cataluña) buscaron la verdad en la Guerra civil (1936). Información manipulada de la prensa extranjera por desconocimiento de la Historia de España.

Las dos visiones de España
(Hemingway y Orwell)
Santiago Clavijo
4-/9/2018
Las imágenes interesantes y con frecuencia contradictorias de España presentadas en la prensa europea como resultado de los problemas en Cataluña, nos llevan a admitir que los europeos nunca han estado seguros de lo que realmente piensan sobre la Península Ibérica. "¡Qué difícil es entender debidamente a los españoles!", dijo una vez el duque de Wellington, basándose en sus experiencias durante la Guerra de Independencia. En realidad, a los europeos a menudo les resulta fácil volver a caer en las perspectivas clásicas y desfavorables que eran comunes en siglos pasados, cuando España parecía representar una amenaza para la seguridad de Europa. Son estas imágenes las que han resucitado por razón de la   sobre los acontecimientos en Cataluña, que presentan a España como una amenaza violenta para la vida y la propiedad de la gente común y, de hecho, de todos los europeos.
El hecho sencillo es que la historia se repite. Cuando la reina Ana de Inglaterra en 1705 inició negociaciones con los secesionistas catalanes, declaró que había sabido que ellos estaban tratando de luchar contra las cadenas de la esclavitud española, "y que ustedes intentan, como hombres valientes, liberarse de ella". Más de un siglo antes, la misma imagen de la opresión española circulaba en Inglaterra y Holanda. Se afirmó que España deseaba imponer la Inquisición a los pueblos de Europa. El juego de mentiras y exageraciones se puso en marcha. La diferencia ahora es que los propagandistas saben muy poco de ese lejano pasado histórico, por lo que hoy intentan identificar la opresión que perciben con los acontecimientos de los años 1930. Los periodistas extranjeros a veces sufren del mismo desconocimiento de la Historia de España, y están dispuestos a aceptar una información manipulada que parece estar de acuerdo con la imagen tradicional de torturas y opresión. Después de la era del Imperio español, los europeos empezaron a compensar la imagen desfavorable que habían creado. En las décadas posteriores a la Guerra de Independencia, quizás por primera vez, España fue descubierta y apreciada por el público europeo culto. 
Este rostro favorable de España significaba que los europeos y estadounidenses comenzaban a comprender las características positivas del país, pero el nuevo semblante también era en sí mismo una exageración, porque adoptaba una visión romántica que no coincidía satisfactoriamente con la realidad. En tiempos de crisis, y más notablemente durante los años 1930 y 1940, la imagen favorable de España se colapsó.
Entre los que visitaron la península durante los años de la guerra civil se encontraban dos periodistas que tenían enfoques sustancialmente diferentes, Ernest Hemingway y George Orwell. Al igual que Hemingway, Orwell vino a España para defender la justicia. A diferencia de Hemingway, tenía una ardiente dedicación para buscar la verdad. Un hombre que iba en busca de la verdad estaba obligado a reaccionar con fuerza cuando su propio lado decía mentiras, no solo contra sí mismo, sino también contra su esposa y sus camaradas. Orwell se sintió destrozado por la España republicana. Él y su esposa escaparon por poco de Barcelona, y una vez en Inglaterra, inmediatamente comenzó a escribir el relato clásico de lo que había visto allí. Hoy es una práctica común elogiar su libro Homenaje a Cataluña, porque fue una declaración honesta de un hombre que había venido a luchar por la democracia y la libertad.  Orwell, en efecto, había ido más allá del hábito tradicional y a menudo superficial de contemplar los aspectos positivos y negativos de la civilización española, esas dos caras que parecían ofrecer a los europeos visiones alternativas de España. En el nacionalismo identificó una amenaza que en la década de 1940 ya estaba destrozando toda Europa, y que mas adelante en el año 2017 parecía decidida a destruir la unidad de España.
Fuente: Henry Kamen, historiador británico; su último libro es Carlos emperador. Vida del rey césar (La Esfera de los Libros).
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martes, 4 de diciembre de 2018

Ana Botín sustituyó en 2017 a Cebrián en el Club Bilderberg, el “Gobierno del mundo en la sombra”. Albert Rivera fue apadrinado en Bilderberg por Cebrián como la “joven promesa española”. Altos cargos del Club insistieron al líder de Ciudadanos sobre la importancia de ceder soberanía para construir la UE

Juan Marín (Cs) 
pide "responsabilidad" al PSOE 
para un "proyecto moderado" 
y "constitucionalista" sin Vox
3-12-2018
El candidato de Ciudadanos a la presidencia de la Junta, Juan Marín, ha emplazado a la presidenta de ANDALUCÍA en funciones y candidata del PSOE, Susana Díaz, a que tenga "responsabilidad" y se plantee "poder apoyar" un gobierno de su partido, al que tras los resultados de las elecciones en Andalucía ve "legitimado" para presidir esta comunidad autónoma. "Vamos a liderar un proyecto político moderado, sensato y constitucionalista", ha enmarcado sobre sus intenciones, algo para lo que no desea contar con la formación de extrema derecha Vox, neta triunfadora de estos comicios.
Ana Botín 
sustituye a Cebrián en Bilderberg
“Gobierno del mundo en la sombra”
6-6-2017
La presidenta del Santander ha pasado a formar 
parte del “Steering Committee” 
y ha gestionado este año las invitaciones 
a Luis de Guindos y Albert Rivera
Albert Rivera 
presentado en Bilderberg 
como la “joven promesa española”
19-6-2017
Juan Luis Cebrián hizo de padrino
Altos cargos del Club insistieron al líder de Ciudadanos
 sobre la importancia de ceder soberanía 
para construir la UE y la urgencia de crear un Ejército europeo

lunes, 3 de diciembre de 2018

Presidentes MASONES de EEUU hasta 1945: Washington, Monroe, Jackson, Polk, Buchanan, Johnson, Garfield, McKinley, Theodore Roosevelt, Taft Harding, Franklin Roosevelt y Truman

TRUMAN
Alta MASONERÍA
Jakim Boor (F. FRANCO)
9 de agosto de 1949
La carta pública dirigida por el cardenal Spellman, arzobispo de Nueva York, a Mrs. Franklin D. Roosevelt denunciando su historial anticatólico, saca a la luz la faceta de sectarismo que presenta la política actual norteamericana, de la que Eleanor Roosevelt se destaca como animadora. Las palabras que con este motivo le dirige el cardenal no pueden ser más elocuentes. Califica a la ley Barden, que priva a los niños católicos de su derecho constitucional de igualdad con los demás niños norteamericanos, de infame ley que injustamente discrimina contra los grupos minoritarios de niños de los Estados Unidos, para terminar su carta expresando a la inquieta viuda: Su "record" de anticatolicismo habla por si solo; "record" que usted misma ha escrito en páginas de historia que no pueden eliminarse, documentos de discriminación indignos de una madre americana.
No se trata de un caso personal, que no hubiera movido la pluma del cardenal, sino de problema mucho más hondo; no estarnos ante el hecho aislado de una mujer vesánica y sectaria que hace blanco de sus fobias a la Iglesia católica, sino de todo un sistema que crece invadiendo el Estado, y del que la insensata dama aparece como campeona.
El asunto tiene para los católicos mucho más alcance. revista Life, de 28 de marzo de 1949, publica en una plana todo color un magnifico retrato del Presidente Truman, adornado con todos sus atributos masónicos y su cabeza aureolada por el resplandor de un globo terráqueo con la letra G, inicial de la palabra god (Dios). El retrato, pintado por Greta Kenton, destinado a la Gran Logia de San Luis, para nuestro caso de una elocuencia abrumadora. Según texto de la expresada revista, el Presidente Truman ostenta el grado 33, que le fue conferido en el otoño de 1945, al ocupar, a la muerte de Roosevelt, la Presidencia de los Estados Unidos, un grado más alto que el de cualquier otro Presidente anterior.
WASHINGTON
Washington, Monroe, Jackson, Polk, Buchanan, Johnson, Garfield, McKinley, Theodore Roosevelt, Taft Harding y Franklin Roosevelt han sido todos masones; pero, según expresión de la propia revista, ninguno alcanzó el alto grado conseguido por Mr. Harry Truman; un poquito más masón, por consiguiente, que los que le precedieron.
En Eleanor Roosevelt se da uno de esos casos que en España llamaríamos de marimachos o mujeres "machorras" que ingresan en las logias y alcanzan en ellas, por su sectarismo, un alto puesto. Eleanor Roosevelt es masona, masona activísima, que patrocina el grupo de los sectarios anticatólicos. A ella acudieron en fecha reciente los masones españoles para evitar la votación favorable a España en la Asamblea de la O. N. U., y ella fue, según es público y notorio en los Estados Unidos, la que apartó al Presidente Truman y al State Department de su propósito de votar a favor de España en la Asamblea de la O. N. U., que oficiosamente incluso se había hecho saber a la propia nación española. Mucho tiene que ser el poder sectario de esta vieja masona para influir en tal medida, y en contra de las propias conveniencias del país, expresadas por sus Estados Mayores, las decisiones presidenciales.
En tiempos del Presidente Roosevelt, uno de los más poderosos masones americanos ocupó el puesto de consejero privado del Presidente, el de Richelieu americano, como muchos le designaron; durante varios años trabajó este ilustre y discreto masón por que, al igual que en Inglaterra, pudieran fundirse en la Presidencia de los Estados Unidos el supremo poder ejecutivo y los supremos poderes masónicos. Al ocupar la Presidencia, por la muerte del anterior Presidente, Mr. Truman, de gran abolengo masónico, se acerca a aquella meta deseada con la elevación de éste al más alto grado de la masonería americana.
Aprovecha la masonería el ascenso de los Estados Unidos al primer puesto rector del Occidente, como consecuencia de la victoria, para intentar sujetar el Universo al capricho de unas pasiones sectarias, que acabarán esterilizando lo que intentan llamar el siglo de oro de Norteamérica. Ignora su pasión atea que el destino colectivo de los pueblos está en la mano del Dios verdadero, que muchas veces eleva al que más rápidamente va a dejar caer. La masonería puede desempeñar el papel de azote en este caso. La esterilidad de la victoria ya se viene acusando.
La ofensiva a lo católico, y como inmediata consecuencia de la ofensiva a España, no debe sorprendernos; la Iglesia católica viene siendo desde hace más de un siglo el blanco de la masonería universal, y si accidentalmente, por necesidades de la guerra y por el gran incremento de la fe católica en los Estados Unidos, lo católico llegó a tomar estado y el poder espiritual del Pontífice contemplado y cuidado por los Estados Unidos, terminada la guerra, renueva la masonería su lucha sorda contra la Iglesia católica, de la que la tristemente famosa ley Barden, que el cardenal Spellman apostrofa, es sólo un dato. El reconocimiento del Estado de Israel, su entrada en la O. N. U., la conducta hipócrita e injusta con España, la enemiga contra la Argentina, la oposición sistemática a los católicos para ocupar puestos rectores en la justicia o en el gobierno del Estado, las mayores decisiones en el orden nacional e internacional, obedecen exclusivamente a los dictados de la masonería.
Repetidas veces, al correr de estos años, leemos en la Prensa de los distintos países noticias como las siguientes: La revista Time, en otoño de 1945, publica habérsele conferido el grado 33 de la masonería al Presidente Truman. En otro periódico de los Estados Unidos se publica inmediatamente después: "Los representantes de las distintas confesiones y sectas protestantes, obedeciendo consignas masónicas, han pedido al Presidente Truman que retire del Vaticano a Myron Taylor, representante oficioso de los Estados Unidos cerca de la Santa Sede." En otro de Suiza: "Las distintas sectas e iglesias protestantes, reunidas en un reciente Congreso internacional en Suiza, acordaron organizar y emprender una ofensiva contra la Iglesia católica." A ello responde inmediatamente la Prensa de Norteamérica: "El Presidente Truman ha acordado retirar a Myron Taylor, representante norteamericano cerca de la Santa Sede, tan pronto como estén firmados los tratados de paz." Y es que lo protestante, así como lo judío y lo masónico, marchan en el mundo íntimamente ligados.
Se da el caso peregrino de que una Iglesia en decadencia, como la protestante, fraccionada en varias decenas de ramas, que se atomizan a través del tiempo, y en un país en el que existen más de treinta millones de ateos, financie en el extranjero, con dinero del Tesoro americano, grandes colegios y misiones protestantes en Cuba, las Antillas y países hispanoamericanos de lengua española, con ánimo de romper la unidad católica de estos países y preparar el camino para la dominación de la masonería sobre los mismos, que, sojuzgándolos política y económicamente a través de hombres de gobierno masones bajo la disciplina de las logias norteamericanas, traicionen el interés de sus países y los subordinen a Norteamérica. ¿Por qué, si existen tantos millones de ateos en los Estados Unidos, no se extrema allí el celo de los pastores para ganarlos para su fe, en lo que encontrarían la facilidad del idioma y el invertir los dineros en la propia nación, y, en cambio, se multiplican estas misiones, provistas de millones de dólares, en los países extranjeros para pretender rivalizar, y aun destruir, la verdadera Iglesia, de la que en mala hora se separaron?
Detrás de un aparente protestantismo, se alza el poder de la masonería, que invade el campo de la política, el de la justicia, el de la enseñanza y todas las obras filantrópicas en general. Quince mil trescientas logias diseminadas, según la revista Look, y tres millones trescientos mil agentes distribuidos en el país, explican claramente las fobias anticatólicas de la Administración americana. No se nos arguya que hay en la confesión protestante hombres de buena fe y aun masones decentes. No pretendemos negarlo. Son muchos los incautos, los ignorantes o de débil fe que se dejan explotar por los más maliciosos y falaces, y bastantes los masones engañados sujetos a los grados inferiores y no iniciados en los designios verdaderos de la Orden; pero esto no altera, antes justifica, el designio anticatólico y racionalista que la masonería persigue, y que en otro trabajo ampliamente trataré de demostraros.
Si hoy el mundo occidental reconoce la sabiduría del representante de Dios en la tierra al condenar en forma explícita y contundente al comunismo y a cuantos con él se alían y colaboran, no se olvide que en 20 de abril de 1884, reiterando la condenación de sus antecesores, Su Santidad el Papa León XIII publicó su gran encíclica Humanum Genus en la que condenaba de forma semejante a la masonería.
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Masonería (por Jakim Boor)
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domingo, 2 de diciembre de 2018

CATÓLICOS en tiempos de confusión: Es el momento de gritar 'hasta aquí hemos llegado', desandar el camino falso y abandonar silencio e inoperancia en la vida pública y política

García de Cortázar: 
«Es el momento de gritar
 'hasta aquí hemos llegado' 
y desandar el camino falso»
27-11-2018
"Para comprender lo que está ocurriendo en España habrá que empezar por reconocer que algo grave le está pasando a este hermoso país. Que nada tiene de normal ese empeño de nuestra patria en despojarse de su sentido histórico, de su voluntad de permanencia y de los valores sobre los que se ha ido constituyendo".
¿Quién se expresa así? ¿Quién habla del momento actual como "grave", momento que "nada tiene de normal"? ¿Un extremista, un indocumentado exagerando? No, es el jesuita vasco Fernando García de Cortázar, catedrático de Historia Contemporánea y Premio Nacional de Historia, uno de los dos o tres intelectuales cristianos con acceso a la prensa generalista y el debate cultural. A sus 76 años, y con sus credenciales, la amplitud de visión histórica se le supone.
¿Qué le pasa a España? ¿Es sólo el nacionalismo excluyente o la voluntad de romper el país, tendencia que siempre él ha combatido? No. "El golpismo separatista es mucho más un síntoma que el origen de nuestros problemas", explica en su nuevo libro Católicos en tiempos de confusión (Ediciones Encuentro). No es sólo España: es toda la cultura Occidental.

Cristianos: años de desidia intelectual y dejarse acallar
El libro, dice, va dirigido a católicos y no católicos, y menciona a menudo a las personas que sin gozar del don de la fe -que Dios da a quien quiere- sí valoran la cultura judeocristiana y su defensa del hombre, la verdad y la dignidad. Los cristianos, y los que creen que la cultura cristiana española ha sido algo bueno, algo liberador, y que puede seguir siéndolo,simplemente, se han dejado acallar y han desaparecido de la cultura y la política.
"Durante las últimas décadas hemos rodado por una pendiente de desidia intelectual, de complaciente ignorancia, de feroz relativismo, de altanera deslealtad a nuestros principios. Se ha preferido el entretenimiento a la cultura, el placer al esfuerzo, la intensidad de momentos fugitivos a la tenacidad de una obra duradera. [...] Es el momento de gritar 'hasta aquí hemos llegado' y de desandar el camino falso. Hay unas palabras de Paul Valéry que no deberíamos olvidar cuando observamos el erial que la crisis global de Occidente ha dejado: 'la horrible facilidad de destruir'".

Los valores abandonados que hay que recuperar
¿Qué propone García de Cortázar? Afirma que "deben volver a identificarnos las ideas que se ha considerado inútil defender en estos años de insoportable trivialidad, los baluartes morales entregados sin lucha", exhorta en el prólogo.
¿Qué ideas y valores son esos que hemos abandonado sin lucha y hay que recuperar? Hace una enumeración:
  • la libertad
  • el patriotismo
  • la defensa de la familia
  • la educación al servicio de la igualdad de oportunidades
  • la propiedad y el trabajo al servicio del bien común
  • el auxilio a los humildes, la lucha contra la marginación
  • la tolerancia ante quien discrepa
  • el respeto a la dignidad de cada persona
  • "el valor irrenunciable del cristianismo en la formación de nuestra cultura" 
El libro, una recopilación de artículos clasificados por su temática, tiene algo de "mea culpa" aunque muy matizado. García de Cortázar, miembro del Foro Ermua, valiente al enfrentarse a las amenazas de ETA y los radicales independentistas violentos, ha reflexionado en los últimos años sobre el vacío católico en la política.
"En los años de la Transición, se consideró inconveniente crear una fuerza política confesional, y probablemente se trató de una actitud aconsejable, pero que no podía prever el vaciado pavoroso de valores esenciales sobre los que se ha ido construyendo nuestra democracia. Se creyó que bastaba con que existieran fuerzas inspiradas por el humanismo cristiano [...] Pero todo ello se convirtió en un implacable proceso de dejación que recluyó los valores del cristianismo en el ámbito de la privacidad", constata el autor.
"Cuando el máximo dirigente de la derecha española [se refiere a Mariano Rajoy cuando aún lo era] dice que 'algunos confunden la política con el Sermón de la Montaña', nosotros firmamos la imposibilidad de separar la gestión gubernamental de los valores proclamados en ese pasaje del Evangelio. A nadie exigimos que tenga la misma fe, pero de ningún modo podemos renunciar a propagarla como respuesta al inmenso sufrimiento del hombre de nuestro tiempo", añade.
Un laicista radical vocifera contra una peregrina de la JMJ de 2011 en la Puerta del Sol de Madrid

Cien artículos, en cinco categorías
El libro recopila un centenar de artículos breves, de pluma elegante y contundente, clasificados en 5 categorías, con unos 20 cada uno:
  •  ¿El catolicismo, una fe en retirada?: sobre la fe católica hoy en Occidente, el fruto que ha dado y lo que aún aporta
  • Los católicos, la sal de la tierra: libertad y esperanza entre los católicos, especialmente en los actuales debates sociales españoles
  • El católico ante su propia vida: temas que pueden interesar a cristianos de todo el mundo, sobre el mal, la muerte, la oración (¿no responde Dios?), el dolor, "lo esencial", la eternidad...
  • España, realidad, patria y tarea: la visión de un historiador que ama a España y denuncia sus males actuales
  • Cristianos en la brecha, santos cotidianos y tiempos fuertes: personajes que han asombrado o edificado al autor, especialmente santos y mártires y cristianos que ha conocido y le han hecho pensar
Católicos en tiempo de confusión se presentó este lunes 26 de noviembre en la Fundación Rafael del Pino, en Madrid, ante más de 200 personas que asistieron al acto. Participaron en él el escritor Juan Manuel de Prada, el historiador y nuevo presidente de la Asociación Católica de Propagandistas, Alfonso Bullón de Mendoza y el historiador (director de "La Historia Militar de España" en 9 volúmenes) Hugo O' Donnel.
De izquierda a derecha: Manuel Oriol, Bullón de Mendoza, García de Cortázar, Juan Manuel de Prada y el historiador Hugo O'Donnell, en la presentación del libro en la fundación Rafael del Pino
Manuel Oriol, director de Ediciones Encuentro, constató del autor que “este libro subraya sobre todo su compromiso cristiano, inseparable de su compromiso cívico”. Sobre el título (“Católicos en tiempos de confusión”) dijo que “no es una queja, sino más bien un acicate para no aceptar la marginación del cristianismo en una sociedad que rechaza sus propias raíces”.

La trivialidad, populismo y ansias de poder 
atacan a la fe
Hugo O'Donnell señaló los ataques recientes contra la identidad cristiana de España. Así, mencionó el “revisionismo contra Fray Junípero Serra” (el santo fundador de California) pero también cómo el médico misionero padre Pajares, contagiado de ébola, era recibido en España “entre burlescos desapegos y desprecios de un sector mediático que llamaba riesgo y malversación a atenderlo, aunque luego se abochornaron y desdijeron”. O la falta de interés por el obispo español Juan José Aguirre en Bangassou, en República Centroafricana, un país que en 8 meses lleva 7 curas asesinados. “Son ataques desde la trivialidad, el populismo, el ansia de poder”, etc...
Alfonso Bullón de Mendoza recordó los orígenes históricos de la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP), que nació en 1908 como un grupo de jóvenes católicos llamados a actuar en la vida pública, con mítines en los teatros (algo que los católicos no habían hecho nunca antes) “con tanto éxito que al padre Ayala lo mandaron a dirigir una casa de jesuitas jubilados en Ciudad Real”.
“En las últimas décadas la ACdP se ha centrado más en sus obras educativas, en sus escuelas CEU, y quizá deberíamos volver a estar más presentes en la vida pública”, admitió. Recomendó el libro “porque se lee muy bien y se le entiende todo”.
Sobre “el más iracundo laicismo”, Bullón de Mendoza resumió la tesis del libro: "Lo malo no es el ataque, es la falta de respuesta" por parte de los cristianos.
“Gramsci, el líder comunista italiano, ya vio que la lucha de clases no funcionaba, que para tomar el poder se necesitaba la hegemonía cultural. Hoy ya hay hegemonía cultural de la izquierda, con la cultura como arma al servicio de la política y la revolución. Pretenden que la fe cristiana no proponga soluciones concretas. Quieren que no haya dirigentes políticos que hagan del cristianismo una propuesta social, cuando si hay algo propio del catolicismo es querer transformar la sociedad”.
“No basta con gruñir ante lo que no nos gusta”, pidió Bullón de Mendoza. “Debemos hacer propuestas, llevar nuestras propias soluciones. Nos corresponde regresar al debate público, al espacio público”.
Unos laicistas radicales queman una bandera de la JMJ en 2011 en Madrid, ante unos peregrinos en oración

Salir a la palestra pública sin acomplejarse
Juan Manuel de Prada, amigo de la expresión literaria barroca y culterana, mostró su sintonía con el estilo del autor, “escritura de gran belleza y llena de ardor, incluso apostólico”.
También él dijo que el católico no puede resignarse a lo que se le pide hoy, que es que se recluya en el culto o en actos de piedad, “sino que debe salir a la palestra pública, medirse con las ideas del debate público, tener el valor de no acomplejarse, sabiendo que lo que defiende ha sido el valor fundente de nuestra civilización”.
De Prada leyó frases de Cortázar que expresaban bien sus sentimientos, denunciando a los cristianos “ensimismados en el deleite de su fe, sepultados en una trascendencia paralizante".
“Dios, en su encarnación en Cristo, nos interpela para que nada de lo humano, de lo que pasa en nuestra vida, nos sea ajeno... García de Cortázar recupera esa frase de "mi reino no es de este mundo", que no significa que su reino no se encarne en las realidades de este mundo. Hay quien usa esa frase en el mundo católico para proponer el escapismo. Sí, en la vida hay padecimientos y hay que luchar para mejorarla. Adoptando esos compromisos, el cristiano encuentra sentido de su fe, y comparte los dolores de Jesucristo en su labor intelectual, docente, etc... Sí, en la vida hay lágrimas, pero deben convertirse en un fruto fecundo”.
Juan Manuel de Prada explicó que el texto “es el libro de un hombre al que le duele el estado de postración al que España se asoma”. “Es un libro contra las infamias y calumnias que se lanzan contra España, las nuevas y las acumuladas de la historia, que tienen mucho que ver con el odio a la fe católica”. El novelista y columnista admitió especialmente haber disfrutado “como un enano con las invectivas contra la Reforma protestante y con las propuestas a la humanidad del Concilio de Trento, un mensaje mucho más luminoso y comprensivo del hombre y su grandeza que el del protestantismo".

Pasar de la palabra al acto, de la intención al ejemplo
La intervención de García de Cortázar, como las “Confesiones” de San Agustín, la leyó con el formato de una oración elevada a Dios, “como manifestación de la fe, no como defensa de una ortodoxia”, dijo.
“Estamos en momentos propicios a la desesperación, Señor, y tu esperanza es una necesidad y una decisión. Necesitamos pasar, Señor, de la palabra al acto, de la intención al ejemplo, de la profecía al precio que hay que pagar por enfrentarse al orden injusto…”, declamó.
“Hace 2000 años lo que sucedió en la cruz dejó de ser el dolor inútil de quien nada tenía. Con ese signo iluminando nuestros pueblos, mente y corazón, España y Occidente adquirieron una confianza en que la bondad era una decisión inspirada por el Espíritu. El poder se limitó, se conminó a los opulentos a aceptar la dignidad del humilde y la sombra de la Cruz se sigue alzando en el clamor contra la injusticia y en la esperanza en una vida mejor para todos. No es signo de privilegio ni ofensa a los no creyentes -el libro va dedicado también a ellos- sino una larga lucha por la dignidad y la igualdad, miembros todos de de una civilización dos veces milenaria, la única del mundo tan decididamente dispuesta a suicidarse, a segar sus raíces, abolir su carácter, desangrar su existencia...”
“Solo en tu nombre, Jesús, puedo enfrentarme a un mundo que te ha olvidado. […] Creo, Jesús, que eres indispensable en un mundo que solo sobrevive. Te agradezco la vida que me has dado. Canta, oh, lengua el Misterio del Glorioso Cuerpo y la sangre preciosa que el rey de las Naciones, fruto de un vientre precioso, derramó en rescate del mundo...”, finalizó, recitando en alabanza el himno del Pange Lingua.

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sábado, 1 de diciembre de 2018

Homenaje servil de la decadente ESPAÑA al dictador comunista Xi Jingpin. Carmena comunista le entrega las llaves de Madrid. CIEN millones de VÍCTIMAS en 100 años de comunismo

las llaves de Madrid
MEMORIA del COMUNISMO
De LENIN a Podemos
Federico J. Losantos
 22 de julio de 1918
Resultado de imagen de grandes genocidas comunistas
Javier Fernández-Lasquetty
LIBERTAD DIGITAL
11-7-2017
El comunismo es en sí mismo una idea criminal
que elimina de raíz la libertad humana
El verdadero rostro criminal del comunismo 
a través de un siglo de asesinatos, deportaciones,
 torturas y genocidio en nombre de la ideología.
El comunismo le ha costado a la humanidad 100 millones de muertos, como recopilaron concienzudamente Stéphane Courtois y un equipo de historiadores en ese libro imprescindible que es El Libro Negro del Comunismo, que la izquierda se ha cuidado de convertir hoy en imposible de encontrar incluso en Amazon.
El comunismo fue una ideología dedicada al crimen desde el primer minuto de su existencia, como han recordado en días recientes autores tan relevantes como Richard Pipes o Stanley Payne, y que ya muy pronto fue denunciado por quienes –como describe Ayn Rand en Los que vivimos- vivieron en carne propia lo que significaba la dictadura del proletariado.
En estos días se cumplen 100 años de la revolución bolchevique, y abundarán los balances y valoraciones. Verán ustedes como habrá unas cuantas, desde la izquierda autodenominada "progresista", que condenarán los crímenes de Stalin, tal vez incluso los de Lenin… pero salvarán al comunismo, alegando que era un ideal digno de encomio.
No es así. No es que Stalin, Lenin o Mao falsearan o desviaran el ideal comunista. No se puede condenar a estos megacriminales sin condenar al comunismo en sí, como idea y como concepción del poder. El problema no fue que los líderes soviéticos se equivocaran o exageraran en su aplicación del dogma comunista. El problema fue que hicieron exactamente lo que el comunismo es en sí mismo.
El comunismo es en sí mismo una idea criminal, que elimina de raíz la libertad humana, sometiendo minuciosamente la vida de cada persona a los designios y las decisiones de otros. Por eso toda expresión de individualismo o de libertad de pensamiento y de expresión fueron cuidadosamente prohibidos, como George Orwell ilustra en 1984.
El comunismo es criminal porque aniquila la igualdad de los seres humanos, estableciendo quiénes tienen derecho a vivir y quiénes no. Por eso a Mao, a Stalin, o a Lenin, les tuvo sin cuidado que millones de personas murieran de hambre, como describe magistralmente Martin Amis en Koba el Temible.
El comunismo es criminal porque es en su esencia opuesto a la condición humana y a la propia dignidad, a la que reduce a una despreciable insignificancia que no merece mayor atención. Vasili Grossman, que lo conoció bien y en días de guerra, lo describe perfectamente en todos sus libros, y especialmente en el estremecedor Todo fluye.
Por eso en estos 100 años la ideología comunista ha sido culpable de la muerte de 100 millones de personas. El régimen maoísta en China se llevó por delante a más de 60 millones de seres humanos, entre asesinatos, saltos hacia adelante, revoluciones culturales, y hambrunas deliberadamente provocadas. Otros 20 millones cayeron en la Unión Soviética, muchos en el gulag y en las purgas, pero otros muchos –ucranianos, especialmente- en sus casas, hambrientos, requisado por el soviet todo lo que pudiera ser comido. Sin duda el comunismo es la ideología política que ha causado mayor dolor a la humanidad por un período de tiempo más largo, que ni siquiera ha terminado aún.
Por eso es necesario recordar el centenario de la revolución bolchevique, como ha hecho en estos días la Universidad Francisco Marroquín, o como va a hacer Victims of Communism, una fundación que cada vez programa actividades más interesantes. Escuchar el testimonio de las víctimas directas del comunismo, como Armando Valladares en Cuba, o Natan Sharansky en la URSS, ayuda a no olvidar de lo que es capaz el comunismo cuando llega al poder.
El comunismo demostró una capacidad innegable de extender la agitación a través del mundo y a lo largo del tiempo. Mucho sufrieron Europa y Asia, pero también Latinoamérica y África. Aún hoy hay tres estados –Cuba, Corea del Norte y Venezuela- que ponen en jaque la libertad y la tranquilidad de continentes enteros. Movimientos recientes como Podemos son una forma renacida de comunismo, que disfraza su leninismo entre círculos y coletas. 
La única forma de vencer al comunismo es la que aplicaron Reagan, Thatcher y, a su manera, el Papa Juan Pablo II: negando de raíz que esa doctrina tuviera nada de idealista, ni parte positiva alguna. No puede tenerla quien en 100 años de poder omnímodo no ha traído otra cosa que tiranía, empobrecimiento y muerte.