1. MASONERÍA y Poder supranacionalen la sombra
Controla los Medios de comunicación y los Partidos políticos de las naciones occidentales, por medio de Bilderberg hacia la globalización de un Nuevo Orden Mundial con una Religión única (New Age-Neva Era).
2. BIPARTIDISMO (derecha e izquierda
Es el invento masónico en la Revolución francesa para facilitar el control de la política en las "democracias".
3. ESPAÑA: Nación soberana católica desde el rey visigodo Recaredo (589)
Es la única Nación con partidos políticos anti-nacionales legales, gracias a la Constitución masónica. 4. CATOLICISMO
Encíclicas de condena a la MASONERÍA y otras Ideologías
Me han preguntado a veces si creo posible otra guerra civil en España. Respondo que me parece muy improbable, pero que solo personas muy frívolas e ignorantes de la historia la darían por imposible. Observen cómo se produjo la anterior: el partido del actual Estafador declaró la guerra civil en 1934 junto con los separatistas. Tras derrotarlos, el débil gobierno de derecha no los ilegalizó, apenas los castigó y fue incapaz de contrarrestar la campaña sobre los imaginarios “crímenes de Asturias” con que los guerracivilistas envenenaban la conciencia de la gente. La misma alianza de totalitarios y separatistas falsificó las elecciones de febrero de 1936, verdadero golpe de estado, y destruyó a continuación los restos de legalidad republicana en una orgía de asesinatos, incendios y abusos tiránicos, hasta provocar una justificadísima reacción nacional. En último extremo, la guerra civil llegó por “la estupidez y canallería” del PSOE y los separatistas, como decía Gregorio Marañón, “padre espiritual de la república”. Por aquellos partidos que transformaron en antagonismos las naturales tensiones en toda sociedad, asaltaron el poder y arrasaron la legalidad republicana, que, con sus muchos defectos, debía garantizar cierto equilibrio entre las distintas tendencias.
Y la estupidez y la canallería han vuelto, particularmente desde Zapatero, y de mano de los mismos; esta vez con la complicidad del PP. El mismo partido que entonces propició y organizó la guerra civil aliado con separatistas y comunistas, ha impuesto leyes tiránicas, ha pisoteado sistemáticamente la Constitución y no oculta su designio de avanzar hacia la disgregación de España combinando el impulso a los separatismos con la disolución de la soberanía y la cultura españolas en el magma multicultural propiciado por la casta burocrática de Bruselas. Es decir, están acabando de destruir, sin apenas resistencia hasta ahora, la legalidad democrática decidida DESDE los históricos logros del franquismo en el referéndum de diciembre de 1976. Decisión que tratan de olvidar los actuales delincuentes de la política. De ese referéndum provienen la monarquía, la conservación de cierta cultura cristiana y sobre todo la democracia, una democracia de cuya bandera se han apoderado sus mayores enemigos para cometer una fechoría tras otra.
Les ha llevado mucho tiempo borrar la memoria de los españoles, convirtiéndola en una grotesca parodia de la realidad. Su designio de volvernos a las miserias de la república y los crímenes del frente popular, ha culminado en el plan de profanar y ultrajar la tumba de Franco, con ayuda de la “muerte de Montesquieu” certificada por unos jueces prevaricadores. Se trata de una auténtica declaración de guerra, y todos debemos ser conscientes de lo que supone tan inaudita profanación. Y deben tener y tendrán guerra, una resistencia y oposición sin concesiones, y solo cabe esperar que no degenere en violencia generalizada.
Un lobby enrabietado declara que es necesario limitar el tamaño de las familias para salvar el planeta. Ha llegado el momento de contraatacar, sostiene Colin Brazier.
Brazier, de 51 años, es desde hace veinte años uno de los presentadores estrella en los informativos de Sky News, y colabora también con la BBC. Ha trabajado a fondo escenarios de conflicto. En 2001 recibió un premio en el New York TV Festival por sus crónicas desde Afganistán. Fue el primer periodista europeo en entrar en Bagdad en 2003 y el primero en entrar con las fuerzas israelíes en el sur del Líbano en 2006. En 2013 cubrió el atentado de Nairobi y el tifón Haiyan a su devastador paso por Filipinas, en 2015 los atentados de Túnezy el terremoto de Nepal y en 2016 la crisis de los inmigrantes en la frontera serbo-húngara. Ha hecho varios cameos como presentador de noticias, por ejemplo en El legado de Bourne(2012).
Católico y padre de seis hijos, escribió en 2013 Sticking up for siblings, un libro donde cuenta su experiencia hogareña y anima a tener una familia numerosa. En julio de 2018 su esposa Joanna falleció a consecuencia de un cáncer de mama.
Ahora Colin, quien por su profesión conoce bien cuáles son las tendencias informativas inmediatas, ha escrito en el Catholic Herald un artículo alertando de que el próximo objetivo de los lobbys sistémicos son las familias numerosas. Por su interés, lo ofrecemos traducido (los ladillos son de ReL)
En la guerra cultural, la familia numerosa es el próximo objetivo
Hace dieciocho meses estaba comiendo con un conocido columnista e inconformista y acabamos hablando de predicciones y, sobre todo, de cuál sería el siguiente frente que se abriría en la guerra cultural. Ninguno de los dos había previsto el surgimiento del veganismo militante ni la formación de un lobby en defensa de los derechos de las personas transgénero. Mi amigo se preguntaba qué locomotora de agitación social iba a salir soltando humo del túnel oscuro de un futuro desconocido. Le miré sin saber qué decir. Creo que ahora, sin embargo, estoy ya preparado para darle una respuesta.
El Príncipe Harry como síntoma
A principios de este mes, la BBC World Service emitió un documental sobre el tamaño de la familia y me pidieron que lo presentara. Les había gustado el programa que había hecho para ellos sobre el modo en el que las ceremonias religiosas ayudan a los creyentes a sobrellevar un duelo. ¿Tenía yo alguna otra idea? Sí, dije. Me rondaba la idea de repasar un libro que habría escrito en 2013, exponiendo el caso, pasado de moda, de las familias numerosas. Deseaba hacerlo debido al fallecimiento de mi esposa el año pasado, porque parecía haber confirmado una de las teorías presentes en el libro: que los niños tienen mayores posibilidades de sobrellevar la muerte de uno de los padres si tienen hermanos.
"Han aceptado tu idea", me anunció mi productor. "Pero como católico, ¿podrías hacerlo defendiendo la natalidad partiendo de la crítica de que una prole numerosa equivale a vandalismo medioambiental?".
Como soy presentador de informativos, recelo de los formatos polémicos. Acepté presentar el documental y si usted dispone de 27 minutos de tiempo y de acceso a BBC Sounds, podrá juzgar si conseguí ser claro desde un punto de vista periodístico sin generar niveles amenazadores de tensión para la carrera de mis superiores.
El día anterior a la emisión del documental recibí una llamada de otro departamento de la corporación. Era una guest-booker [persona que ficha invitados para los programas] llamada Emma, del programa de la tarde de Radio 4. Me preguntó si accedía a ser entrevistado en directo por Evan Davis un par de horas más tarde. ¿Se había quedado boquiabiertos por un avance de mi documental? No. Su interés era debido a las noticias de última hora: el príncipe Harry había sugerido que sí existía un tamaño óptimo de familia, y había afirmado que él y Meghan estarían fracasando en su deber de cuidar el planeta si tenían más de dos hijos.
El príncipe Harry y Meghan Markle tuvieron su primer hijo el pasado 6 de mayo.
Cobarde como soy, educadamente dije que "no". El segmento de la tarde significa una bronca en vivo y en directo entre un defensor de la familia numerosa y un portavoz de Population Matters, asociación según la cual el mundo necesita menos "emisores". Mi lugar lo ocupó Nicola Horlick, en una época llamada "la supermadre" por la prensa amarilla inglesa por haber criado a seis hijos mientras trabaja como administradora de fondos de inversión en la City. Habló de manera muy persuasiva sobre la alegría de tener muchos hijos, pero estaba claro que la habían sentado en el banquillo de los acusados.
Nicola Horlick, madre de seis hijos, divorciada y vuelta a casar y analista financiera y de inversiones de referencia en la City londinense.
Para mi documental entrevisté a un consejero de la Iglesia de Inglaterra que había elegido limitar el tamaño de su familia por el bien del medio ambiente. Sus argumentaciones eran sinceras y razonadas. Discrepamos educadamente.
Renunciar a tener hijos: ¿opción dominante?
Vivimos tiempos agitados. Hay un lobby muy indignado y ruidoso que argumenta que el único modo de ayudar al planeta con una población que se acerca a los diez mil millones de personas es tomando la decisión personal de renunciar a tener hijos.
Muchos de estos "huelguistas de hijos" se sorprenderían de saber que no hay nada original en lo que defienden. En los años 70, a raíz de un previo pánico moral inducido por el tamaño de las familias (causado en parte, a su vez, por el libro de Paul Ehrlich, La bomba demográfica), hubo un arrebato similar de activismo a favor de la decisión de no tener hijos.
Pero ahora, ¿nos enfrentamos a algo que ya no es minoritario, sino al revés, dominante?Tras los comentarios de Harry, se publicó una encuesta realizada por YouGov que afirmaba que el 53% de los británicos estaba de acuerdo en que hay que limitar el tamaño de las familias por el bien del planeta. Otra encuesta sugería que uno de cada diez jóvenes estaba considerando no tener hijos en absoluto por motivos medioambientales.
¿Es este, entonces, el nuevo frente en la guerra cultural? Es fácil reírse de ello como signo de virtud. Noel Radford, el padre de la mayor familia numerosa de Gran Bretaña -21 hijos y sumando- argumentó en el programa Good Morning Britain que Harry estaba utilizando el medio ambiente como "excusa". Tal vez algunos partidarios de la reducción filial se oculten bajo el manto "verde" para mantener su estilo de vida. Pero es imposible saber si alguien que elige no tener hijos, o tener menos de los que podría, lo hace para mantener limpia esa bonita moqueta de color crema o porque realmente le preocupa el planeta Tierra.
La familia Radford
No, si queremos evitar la estigmatización de las familias numerosas es necesario ir a los principios. Personas como yo, que han estudiado demografía, tenemos que ayudar a padres y madres como Nicola Horlick a hablar en los medios armados con los instrumentos necesarios para desacreditar los mitos difundidos por los críticos que no ven nada bueno en las familias numerosas.
Argumentos eficaces
Para empezar, tenemos que ser honestos sobre cuáles son los argumentos que funcionan. Yo solía decir que mi familia numerosa era "verde" porque era una economía de escala. Nuestra huella de carbono per cápita era inferior a la de una familia con un solo hijo porque reciclábamos la vestimenta, los juguetes e incluso el agua del baño. Pero no hay modo de evitar todas esas pequeñas huellas de carbono. Con el tiempo, ellos tendrán sus propios hijos y debido a que los hijos de familias numerosas suelen tener, a su vez, familias numerosas, mis decisiones sobre la natalidad se extenderán a las futuras generaciones.
Tampoco basta con argumentar que tener muchos hijos le da a los padres un punto de vista especial en lo que respecta al futuro del planeta. Harry y Meghan no necesitan ampliar su familia de un único hijo para utilizar el cliché: "Queremos un mundo mejor para nuestros nietos".
Debemos ser más que sensibles hacia quienes, sin culpa por su parte, no pueden tener hijos, o no tener todos los que se desean.
En cambio, nuestro enfoque debe ser progresista, empírico y global. Global porque a veces nuestros críticos pueden ser cortos de miras respecto a la natalidad. En todo el mundo, los índices de natalidad están derrumbándose. En Japón, país en el que hay toda una industria que se dedica a la eliminación de los cuerpos de la gente mayor sola que muere sin que nadie se dé cuenta, el índice de natalidad ha caído de nuevo, a 1,2. En el Reino Unido acaba de caer a 1,7. Un índice que parece bueno por comparación, pero que es el más bajo desde la posguerra, e insuficiente para mantener nuestra sistema de bienestar y nuestra base fiscal, laboral y de consumo en los próximos decenios.
¿Y qué pasa con los diez mil millones? Sí, la población mundial está en alza. Pero es una consecuencia inevitable del impulso demográfico.
Tomemos el caso de Irán, país en el que la tasa de natalidad está ahora por debajo de la tasa de reemplazo. Sin embargo, su población sigue creciendo por la expansión demográfica anterior. Pero cuando la alta natalidad actual vaya recorriendo el sistema, su población volverá a caer de nuevo. Y rápidamente.
Como deja claro Jonathan V. Last, un escritor americano especialista en demografía, esta historia no va de control de la natalidad, sino de control de la mortalidad. Según la tendencia actual, la población mundial alcanzará su pico en unos cuarenta años, aunque muchos países, los que no aceptan la inmigración masiva, ya están en caída libre.
¿Tienen los occidentales, con sus mayores huellas de carbono en los países desarrollados, una mayor responsabilidad en reducir el tamaño de la familia? Tal vez tengan un deber especial de reducir las emisiones, pero hay distintos enfoques para hacerlo, empezando por tomar en consideración cómo se hacen las cosas en los países más pobres. Porque algunos análisis demuestran que los beneficios medioambientales de reducir drásticamente el tamaño de la familia en Occidente se pierden ante la moda de vivir solo. Según datos oficiales publicados la semana pasada, el número de personas que viven solas en Gran Bretaña ha superado, por primera vez, los ocho millones.
Brazier plantea que la atomización familiar y la soledad también tienen un efecto contaminante en la necesidad de nuevas construcciones.
Nuestras unidades familiares tal vez estén disminuyendo, pero seguimos anhelando un sitio que sea nuestro, ya sea por la atomización social, el divorcio o la viudedad debida a una mayor longevidad. Es muy improbable que todas esas casas y pisos nuevos que veo cuando voy hacia mi casa, en Salisbury, sean ejemplos de cohabitación intrageneracional. En Senegal y Somalia, los abuelos siguen viviendo en casa con sus hijos y su familia.
En el Reino Unido, el número de familias con un único hijo se ha duplicado en una sola generación; lo mismo sucede con la proporción de mujeres que no tienen hijos. El motivo es evidente: el alto precio de la vivienda y de la crianza de los hijos, y la pérdida de posibilidades profesionales para la mujer que reduce su horario laboral. Algunos países, los que se enfrentan a la crisis demográfica más grave, están intentando afrontar este problema. En Hungría, Estado miembro de la Unión europea, las personas que tienen más de cuatro hijos no pagan el impuesto sobre la renta.
Los hijos que se desea tener
Esta especie de descarada defensa de la natalidad molesta a los progresistas. Les preocupa que el nacionalismo de la sangre y de la tierra pueda perjudicar los derechos de las mujeres. Sin embargo, un verdadero progresista debería apoyar la libertad de la mujer que quiere tener todos los hijos que le dé la gana. En muchos países occidentales, esto es precisamente lo que se niega. Según un informe de hace diez años del izquierdista Institute for Public Policy Research, la brecha entre el número de bebés deseados por las mujeres británicas y el número real que tienen es de unos cien mil nacimientos al año. Un estudio realizado en Estados Unidos demostró que el 40% de las mujeres estadounidenses llegaba al final de su edad reproductiva sin haber tenido todos los hijos que deseaban.
Ante este trasfondo -negación de la posibilidad de elegir, derrumbamiento de la diversidad familiar, modelos de bienestar insostenibles-, la idea de animar a la gente a tener menos hijos en Occidente por motivos medioambientales es demencial. Sin embargo, sospecho que es una idea que ya se está madurando. A quienes nos atrevamos a discrepar no nos bastará argumentar mostrando nuestras grandes y caóticas proles, llenas de amor y desenfado, modelos de aplazamiento de la satisfacción y escuela para los golpes duros de la vida. Necesitaremos reunir argumentos que impacten porque sean totalmente contra-intuitivos. Si no lo hacemos, las familias pequeñas y los adultos que deciden no tener hijos redefinirán la infancia, la economía y la sociedad en general.
La viabilidad del modelo
Esto es lo que está descubriendo China actualmente. Ahora que el pánico demográfico les ha hecho renunciar a su perversa política del hijo único, es increíblemente difícil que los jóvenes que han crecido siendo el centro de la atención se animen a tener hijos. No a tener solo uno. Sino a tener alguno.
Como Paul Morland nos recuerda en su libro, publicado este año, The Human Tide, el impacto de estos cambios demográficos tendrá un profundo efecto que decidirá qué naciones prosperarán o fracasarán. En otro ámbito, el debate se centra en si tener hijos ayuda o dificulta el estilo de vida y la carrera (durante la campaña de Theresa May para liderar el partido conservador, una rival le preguntó por el hecho de que no tenía hijos). Todo esto, ¿tiene que ver realmente con la viabilidad del Estado? ¿O tiene que ver con la autorrealización del adulto?
Ventajas de tener hermanos
Mi interés en este tema surgió viendo a mis hijos pequeños jugar en el parque. No se comportaban como "copos de nieve". Jugaban juntos con la supervisión limitada de un adulto. Los hijos únicos, en cambio, dan vueltas sin parar, llenos de ansiedad.
Empecé a mirar los datos. En general, los niños con un hermano o hermana -lo ideal es que sean más de uno-, tienen menos problemas de salud mental y una incidencia menor de la obesidad que sus coetáneos sin hermanos. Es menos probable que sufran acoso y son más proclives a informar de los primeros signos de delincuencia si ven a un hermano que va por el mal camino.
Una investigación llevada a cabo por psicólogos en Estados Unidos demostró que los hijos sin hermanos tienen mayores problemas de adaptación tras la ruptura de los padres. Mi experiencia me ha demostrado que si la pérdida de un progenitor no está causada por el divorcio, sino por la muerte de la madre, los hijos la superan mejor si pueden apoyarse en sus hermanos.
Derechos y ayudas
Podríamos hacer algo peor que adoptar el lenguaje de los defensores del veganismo y la transexualidad, que argumentan todo desde la perspectiva de sus derechos. La defensa de los "derechos de los niños" está aumentando. Pero el Comisionado de los Niños tendría que ser muy valiente para hablar sobre el derecho del niño a un hermano aunque tener uno fuese claramente ventajoso.
Al contrario, y a diferencia de muchos países desarrollados, Gran Bretaña ha eliminado las ayudas a las familias numerosas, como el pago de prestaciones por hijo. Como escribe con mordacidad Danny Dorling, de la Universidad de Oxford, en su libro Why Demography Matters: "La excepción [al consenso global de que los padres necesitan ayuda para criar a sus hijos] es el Reino Unido: el anterior canciller George Osborne anunció que a partir de 2017 las familias que reciben créditos tributarios o el Crédito Universal no recibirán ayudas adicionales por el tercer hijo y los siguientes, a no ser que puedan demostrar que ese hijo fue el resultado de una violación".
Hasta la fecha, el motivo de estas medidas era la austeridad fiscal o el cálculo político de que los votantes no quieren que el dinero de los impuestos se derroche en padres irresponsables. Pero la próxima vez que coma con mi amigo inconformista, mi predicción será que, antes de que la década termine, en el Parlamento se intentará utilizar el sistema tributario y de ayudas para penalizar la natalidad por motivos medioambientales.
Cuando estaba realizando mi documental, un activista me dijo que una legislatura proactiva desde el punto de vista medioambiental no debería adoptar medidas draconianas para detener la expansión familiar. Pero, añadió, debería considerarse, por ejemplo, que las tasas universitarias solo fuesen gratuitas para familias con un único hijo. ¿Realmente el Estado estará dispuesto a estigmatizar a las familias numerosas? Es una pregunta que seguramente desconcertaría a nuestra actual jefa de Estado, madre de cuatro hijos. E incluso a su nieto.
En su estreno en el Congreso de los Diputados, el presidente de Vox, Santiago Abascal, ha recuperado el discurso nacional que permitió a su partido conseguir 24 diputados en las elecciones generales. En un tono muy duro contra Pedro Sánchez, ha denunciado la creación de un Frente Popular sobre el que se pregunta si es "fruto del 11-M". "Nos amenaza un gobierno formado por chavistas, filoetarras o separatistas", ha advertido aunque se ha mostrado convencido de que "España resistirá porque esta es una gran nación".
"Votaremos no", ha anunciado Vox "el partido más lejano al proyecto que Sánchez tiene para España". En una intervención centrada en denunciar "el golpe de Estado" que tuvo lugar en Cataluña el 1-O, Abascal ha criticado lo que considera un "blanqueamiento de ETA" por la entrevista de RTVE al terrorista Arnaldo Otegi y se ha preguntado si responde a la hoja de ruta marcada por Zapatero, insistiendo en reclamar las actas de la negociación con la banda terrorista.
El líder de Vox ha aprovechado su intervención para desgranar varias de las propuestas de su partido al tiempo que ha pedido respeto a sus votantes y ha denunciado el "apartheid" que, según dice, están sufriendo. Abascal ha pedido el cese del ministro del Interior en funciones, Fernando Grande- Marlaska, por "justificar" los ataques a Cs durante el Orgullo Gay y ha señalado a Pablo Iglesias como responsable del acoso sufrido por haber declarado la alerta antifascista.
Economía, inmigración y memoria histórica
Abascal ha criticado la política tributaria de la izquierda, denunciando que las constantes subidas de impuestos impiden a los pequeños empresarios sacar adelante sus negocios o a los jóvenes a formar una familia. "Impuestos, impuestos y más impuestos", se ha quejado criticando que su única finalidad es mantener "el disparate autonómico" y la "orgía de las subvenciones".
También ha pedido combatir la inmigración ilegal y ha recordado a los Guardias Civiles heridos en la valla de Melilla durante el último asalto a la frontera. "No es un hecho aislado", ha asegurado al principio de su intervención. En su discurso, muy crítico con la izquierda, ha denunciado la Ley de Memoria Histórica calificándola de "insulto a la inteligencia".
Sánchez evita dirigirse a Abascal
El candidato del PSOE a la investidura ha aprovechado su respuesta para dirigirse a Pablo Casado y Albert Rivera para pedirles que se opongan a un "discurso reaccionario" que pone en cuestión "nuestros sistema democrático". Sin ni siquiera mirar a los diputados de Vox, sentados en el gallinero del Congreso, Pedro Sánchez ha criticado los gobiernos de PP y Cs "apoyados por la ultraderecha" para reclamar que "levanten el cordón sanitario al PSOE" y "se lo pongan a la verdadera amenaza" en referencia al partido de Abascal.
"Usted prefiere a Arnaldo Otegi que a Ortega Lara", le ha respondido a su vez el presidente de Vox que le ha reprochado tener preparada la réplica antes de haber oído su intervención. "Asistimos a la consolidación del Frente Popular", ha insistido Abascal denunciando la "falta de escrúpulos y la ambición de poder" de Pedro Sánchez.
Investidura de Sánchez
Tras muchos años se habló de la vida del no nacido
Santiago Abascal: Pedro Sánchez es un ateo ególatra
Se mantiene en Moncloa porque alenta el guerracivilismo
El novato líder de Vox le dio una lección de señorío al presidente del Gobierno durante la sesión investidura del lunes 22. Mientras Sánchez arremetía contra Abascal con el insulto –que no definición- de ultraderechista, Abascal respondía con ideas.
De entrada, por vez primera en muchos años, se volvió a hablar, desde la tribuna del Congreso, de la vida del no nacido, el gran olvidado y el gran injuriado de la política española: el ser humano más inocente y más indefenso, el concebido y aún no nacido. Todo ello ante un Congreso que ha convertido el crimen del aborto en un derecho feminista.
Buena definición del sanchismo por parte de ABASCAL:
ingeniería social, dictadura progre y frentepopulismo
Abascal, además, definió perfectamente el sanchismo. Sólo olvidó recordar que el presidente del Gobierno acude al tópico como las moscas a la miel y que no se le ve muy consciente de ello, no comprende qué implica lo que dice. En cualquier caso, la definición de Abascal es cierta: el sanchismo es ingeniería social, dictadura progre y frentepopulismo.
Todo ello, por supuesto, concretado en una ristra de lugares comunes: feminismo, homosexualismo, ecologismo, animalismo y transhumanismo y todo ello con una nota distintiva común: la cristofobia.
Todo lo demás fue lo habitual. La izquierda, socialistas, comunistas y separatistas, peleándose a brazo partido por el poder, enseñando los dientes y soltando navajazos por su cuota de ‘responsabilidad’, mientras la derecha, Pablo Casado y Albert Rivera, hacían política de campanario -brillante Casado, enloquecido Rivera- con un cruce de reproches con el Gobierno, sin entrar en las cuestiones de fondo, particularmente en las cuestiones morales, que, en contra de lo que aseguran los tertulianos, son las que preocupan a la gente.
El debate de Investidura, según lo previsto:
la izquierda a hachazos por el poder;
la derecha se perdió en el narcisismo catalán
Los líderes del PP y Ciudadanos se perdieron en el narcisismo catalán. Olvidaron que los separatistas son narcisistas, sólo hay una cosa que no pueden sufrir: que se les ignore.
Ojo, también en Economía la nota distintiva durante el Debate de Investidura la puso Vox: es el único de los cinco partidos que cree en la propiedad privada.
Y también ha quedado clara una cosa: hemos situado como presidente del Gobierno a un personaje como Pedro Sánchez que, en desarrollo lógico de su ateísmo, sólo cree en sí mismo. Sánchez es, antes que nada, un ególatra. Se trata de una fe que puede dar muchos disgustos, porque, con tal de mantenerse en Moncloa, repetirá el mayor peligro para la paz en la España actual: el guerracivilismo.
Santiago Abascal ha dicho lo que hacía medio siglo no se escuchaba por estos páramos, por estos eriales. Y lo mejor no es, con todo, eso, sino que lo ha dicho sintiéndolo, desde el corazón, con la mente y en el alma. Hoy Abascal es un nuevo José Calvo Sotelo…
¿acabará también víctima del Frente Popular actual?
El grupo parlamentario de Vox no va a apoyar su investidura. No le desvelo ningún secreto; de hecho usted ni siquiera ha solicitado nuestro apoyo; nos ahorra la hipocresía.
Nos han preguntado si contemplábamos una abstención patriótica. Yo ya respondí hace tiempo; Vox es el grupo más alejado del proyecto que tiene el PSOE para España y usted se sentirá orgulloso de ello. Yo también.
Soy el hijo de un sencillo comerciante de Álava, que nos dejó hoy justo hace dos años y que entró en política para defender a su patria de los criminales de ETA (…). Les confieso que me metí en política con 18 años para defender a mi padre, amenazado de muerte durante los últimos 30 años de su vida. Y esos criminales no sólo eran locos sedientos de sangre, también criminales con un objetivo político: implantar una tenebrosa ideología autoritaria.
Usted corresponde al halago terrorista invitando a Otegui a la televisión pública.
Nos gustaría saber si este empeño de normalizar a los terroristas es fruto de las negociaciones que Zapatero mantuvo con la banda terrorista ETA. Creemos que los españoles tienen derecho a saber si el PSOE de Zapatero puso en marcha una hoja de ruta para blanquear el terrorismo de ETA.
Abandonen toda esperanza porque nunca lograrán sus objetivos políticos o criminales. No ha llegado España hasta aquí para que la derroquen una serie de fanáticos.
Ojalá muy pronto la inmensa mayoría de los españoles desterremos de las instituciones a quienes pretenden dinamitarlas.
Hay españoles que necesitan de la eficacia del Estado. Mientras la izquierda continúa con su disparatada agenda y los separatistas conspiran contra la Constitución, los españoles tienen que seguir pagando la factura, una factura que según su discurso, seguirá aumentando.
Impuestos, impuestos, impuestos: es inaceptable que haya hijos que tengan que renunciar a la herencia de sus padres porque no pueden hacer frente a la factura fiscal que ustedes les imponen. (…) Siento rabia e indignación cuando un autónomo me cuenta que no puede tomarse vacaciones, o el empresario de una pyme que no puede mantener su negocio. Lo más terrible es que ustedes destinan el dinero de esos impuestos a destruir riqueza, a restringir libertades, y a aniquilar la igualdad de los españoles ante la ley.
Ya hemos dado las gracias a los portavoces políticos con los simpatizantes de Vox agredidos desde el pasado mes de noviembre. Ya lo he hecho en persona, porque han sido pocas las muestras de solidaridad, y casi ningún partido político los ha apoyado. Lo han visto con normalidad. Puedo entenderlo porque el miedo es una mordaza muy poderosa, pero ese violento apartheid es en realidad el linchamiento y el acoso al derecho a disentir y el deber de rebelarse frente a quienes pretenden imponer un discurso.
Durante algún momento se me pasó por la cabeza decretar una alerta anticomunista en Galapagar. Tenemos más sentido de la responsabilidad y respetamos la libertad de la gente y las leyes a pesar de que nos demonicen como enemigos de mujeres, homosexuales y migrantes.
Las voceras del feminismo supremacista no hablan en nombre de todas las mujeres, sino en nombre de su propia ideología. (…) Las ONG ni representan a los inmigrantes ni los salvan, son la colaboración necesaria con las mafias que se lucra con los seres humanos. Ni siquiera los animalistas hablan en defensa de los animales, a pesar de su discurso tan irracional y totalitario. Vox ha llegado para denunciar esta ficción política.
ha venido para quedarse: representa a mujeres, homosexuales, vascos y a millones de españoles que no piensan como ustedes y que están hartos de que ustedes les digan cómo tienen que pensar y qué tienen que decir y qué tienen que hacer.
No podemos permitir que los enemigos utilicen las herramientas del Estado para atentar contra las instituciones.
Ya nos avanzaba usted sus planes para afrontar el envejecimiento de la población: una ley de eutanasia.
Por una mezcla de pereza e irresponsabilidad dicen que lo resolveremos con la inmigración. El señor Sánchez, y casi todos ustedes comparten una indiferencia por el envejecimiento unido a un particular entusiasmo por el multiculturalismo que no es más que la aniquilación de la cultura española. Ese disparate multicultural ya ha fracasado en toda Europa.
Nos oponemos a la inmigración ilegal, esa que ustedes amparan, incentivan y llaman. Nos llaman ‘racistas’, ¿verdad, Ignacio? Una nación sin fronteras es igual que una casa sin paredes: deja de ser un hogar. Aceptamos la inmigración legal y ordenada.
Cuando una violación en grupo es llevada a cabo por españoles la llevamos a los titulares, cuando los autores son extranjeros, se oculta descaradamente el origen nacional y se dice que se hace para no provocar xenofobia. ¿Acaso piensan que los españoles no pueden conocer los datos reales? ¿Que tienen que tutelarles como si fueran menores? Llevan décadas diciendo a los españoles corrientes que son estúpidos, homófobos, machistas…
La ley de memoria histórica es un ataque a la libertad y un insulto a la inteligencia. Es increíble que tengamos que perder tiempo y dinero en profanar tumbas y conocer su verdad que oculta que el fundación de su partido amenazó de muerte al señor Maura, y que poco después el señor Maura fue tiroteado. (…) Comunistas amenazaron a Calvo Sotelo, y días después acabó asesinado. Y sin embargo, el pasado 13 de julio, la cuenta oficial de Twitter de esta casa prefería recordar que Frank Sinatra grababa su primer disco. Una memoria histórica a su manera.
Van a continuar los salarios de miseria que hacen imposible formar una familia. Las mujeres estarán más desprotegidas porque ustedes no meterán para siempre a sus agresores en la cárcel. Creo que el frente popular traerá miseria a la economía, restricción de libertades, inseguridad en las calles… pero también creo que España resistirá. Porque los españoles siempre han estado por encima de sus gobernantes.
La película sobre Blas de Lezo Premios Goya y Santiago Abascal Santiago Clavijo
6-febrero-2019
Blas de Lezo ha vuelto a la primera línea. La figura del héroe español que defendió Cartagena de Indias de los ingleses en 1741 se ‘coló’ en la gala de entrega de los premios Goya, después de que Vox respondiese a su no invitación invitando al cine español a realizar una película sobre el marino de Pasajes. “Si hicieran alguna película sobre Blas de Lezo, los españoles volverían al cine” contestó Santiago Abascal cuando le preguntaron por el veto de la Academia a su presencia en los ‘Goya’. Y la afirmación tuvo su eco durante la gala.
En 1739 Inglaterra declara la guerra a España, la llamada guerra de la oreja de Jenkins debido a que Julio León Fandiño, capitán de un guardacostas español en las costas españolas de Florida, interceptó el Rebbeca del contrabandista Robert Jenkins perdonándole la vida pero a cambio le hizo cortar a éste una oreja, después de lo cual le liberó con este insolente mensaje: Ve y dile a tu Rey que lo mismo le haré si a lo mismo se atreve. El escándalo en Inglaterra fue mayúsculo y fue el pretexto perfecto para declarar una guerra, que en realidad estaba motivada por la avaricia de los comerciantes ingleses. Por ello planean desmembrar el imperio español que tanto ambicionaban y en ese plan Cartagena de Indias figuraba como la llave para sus propósitos. Para ello se prepara una gran escuadra al mando de Edward Vernon cuya rivalidad con Blas de Lezo era evidente, el almirante inglés lo señaló en sus cartas como adversario epónimo porque era un símbolo de la resistencia hispana a la ambición inglesa.
Se preparó una enorme flota contra Cartagena de Indias.
Los datos varían según las fuentes pero la escuadra británica debió componerse de 180 embarcaciones, 23600 combatientes y unas 3000 piezas artilladas desglosados así:
• 8 navíos de tres puentes y de 80 a 90 cañones.
• 28 navíos de dos puentes y de 50 a 70 cañones.
• 12 fragatas de 40 cañones.
• 2 bombardas.
• 130 barcos de transporte.
• 6237 soldados ingleses.
• 2763 soldados norteamericanos.
• 1000 macheteros jamaicanos.
• 12600 marineros.
• 2620 cañones navales.
• 1380 cañones de tierra.
En cambio Lezo contaba tan sólo con 6 navíos, 2830 hombres y 990 piezas artilladas desglosados así:
• 6 navíos de línea: el Galicia que era la nave capitana, el San Felipe , el San Carlos , el África el Dragón y el Conquistador .
• 2230 soldados españoles: Regimientos de Infantería de Aragón, Toledo, Lisboa, Navarra, el Fijo de la Plaza y milicianos de la ciudad.
• 600 indios flecheros del interior de la provincia.
• 900 marineros.
• 80 artilleros.
• 360 cañones navales.
• 320 cañones de los fuertes.
• 310 cañones del recinto amurallado de la ciudad.
Con tan abrumadora inferioridad de recursos, el almirante español Don Blas De Lezo y Olavarrieta rechazó la invasión inglesa y causó a Inglaterra el mayor desastre naval y terrestre de su história.
Las bajas inglesas en la campaña de Cartagena fueron tremendas, quedando la flota de guerra de su armada prácticamente desmantelada:
• 3500 muertos en combate.
• 2500 muertos por enfermedades.
• 7500 heridos en combate.
• 6 navíos de tres puentes.
• 13 navíos de dos puentes.
• 4 fragatas.
• 27 transportes.
• 1500 cañones capturados o destruidos por los españoles.
Del lado español los daños fueron también importantes, llegando casi al límite de lo que podía soportar la guarnición:
• 800 soldados.
• 1200 heridos.
• 6 navíos de dos puentes.
• 5 fuertes.
• 3 baterías.
• 395 cañones.
Cada barco y soldado español hizo frente y derrotó a 10 ingleses. El resultado es tan increíble que el propio Lezo, pecando de humildad, atribuye la victoria a las misericordias de Dios.
Pero existen informaciones más dramáticas de los propios combatientes ingleses que hablan por si solas de la debacle y la tragedia que se cernió sobre ellos: Por la cuenta honesta tuvimos 18000 hombres muertos, y según un soldado español que capturamos, ellos perdieron a lo sumo 200. El Almirante Una Pierna con su excelente mando y fuego mató a 9,000 de nuestros hombres, la fiebre general mató un número parecido. Cuando eché la última mirada al puerto de Cartagena, su superficie era gris con los cuerpos putrefactos de nuestros hombres, que murieron tan rápidamente que nosotros no podíamos enterrarlos. De los agricultores pobres y débiles de nuestras colonias norteamericanas murieron cuatro hombres de cada cinco.
Así pues, Inglaterra TAMBIÉN tuvo su "Armada invencible" muy superiór a la de Felipe II de España. Y ésta fué derrotada por 3000 españoles, NO POR LA METEOROLOGÍA. A ver si los piratas ingleses meten en las enciclopedias la história de su ARMADA INVENCIBLE, que también la tuvieron. Pero bien que lo ocultan.
El inmundo negocio de “Las fosas del franquismo” es una de las manifestaciones de quiebra del régimen del 78, ya completamente desnaturalizado por el tercer frente popular de Zapatero. En Una hora con la Historia:https://www.youtube.com/watch?v=8uprMK8nvi4
-Tu crítica, si se la puede llamar así, a Cela, en tu novela, parece revelar cierta animosidad hacia el novelista.
-Cela me causa cierta fascinación. Es quizá el novelista español más importante y personal del siglo XX y no ha encontrado sucesor a su altura, aunque solo lo es por dos obras, el Pascual Duarte yLa Colmena. El resto me parece menos que mediano, incluso grotesco en sus análisis sociales y personales, y de escritura pesada. Como poeta, cuentista o relator de viajes también me parece bastante mediocre, si exceptuamos su Viaje a la alcarria, no sé si ya lo dije. Y como persona también es llamativo, un personaje fuera de lo común, más pintoresco que genial, aunque desde luego talentoso. Pero me interesa también como exponente de la cultura en el franquismo. Creo que lo resume todo.
-¿Dirías que es un escritor franquista? He oído definirlo como “católico desesperado”, lo que suena bastante poco creíble.
-Desde luego, de católico tenía bien poco. La religión apenas le interesó, y la política tampoco. Pero he dicho en el franquismo, y particularmente el de los años 40, no que fuera franquista. Fue falangista al principio y según vio cómo pintaba la guerra mundial quiso alejarse del régimen. La Colmena es realmente antifranquista. Y también elPascual Duarte, aunque menos obviamente. Y ya de mayor, cuando Solzhenitsin vino a cantar unas cuantas verdades al progrerío, se unió al coro. Pero realmente solo le interesaba la literatura, y eso es lo que cuenta.
¿Podemos creer que en plenos años 40 se publicasen en España obras ajenas a ls doctrina oficial nacionalcatólica o falangista?
-Bien, la cultura , alta cultura o cultura de élite en el franquismo, ya en los años 40, tuvo dos componentes políticos: franquista y antifranquista. La franquista fue sobre todo nacionalcatólica y falangista, que no solo no eran lo mismo, sino que estaban bastante enfrentadas. Oficialmente se pretendía que España y el catolicismo eran consustanciales, lo que es una doble herejía, porque el catolicismo es universalista y España es una nación particular; y porque el catolicismo no es una doctrina política, aunque influya en la política. Las aportaciones culturales del nacionalcatolicismo no son desdeñables, sobre todo en los años 40, yo creo que su obra magna fue el Valle de los Caídos, pero tampoco resultó gran cosa en literatura, ni en pensamiento ni en arte en general, y en todo caso se agotó pronto, como revela su nula influencia en el Vaticano II. La cultura falangista fue más notable en poesía y en novela, pero igualmente se agotó a partir de los años 50. Lo que, en cambio, persistió hasta el final y fue realmente notable, muy variada y plural, fue la cultura no politizada o apenas politizada. El régimen fue realmente liberal en cuanto a la cultura, tanto la de élite como la popular. En Años de hierro lo he tratado un poco. Su censura se ha magnificado mucho, pero fue insignificante. El propio Cela se burlaba de los que insinuaban que había impedido publicar grandes obras. Ni una sola.
-Uno lee estudios sobre esa época y parece haber habido, en efecto, un páramo cultural.
-Eso del páramo cultural lo inventó un pensador de medio pelo, aunque muy trabajador, cosa peligrosa cuando falta talento. Y lo acogió, por supuesto toda la progresía. Hubo, como digo, una cultura antifranquista muy persistente, que en mi opinión no ha dejado más que obras pesadas y falsas, perfectamente prescindibles en cualquier materia que haya tocado, desde el cine a la historiografía, pasando por la literatura y el pensamiento. Pero, fíjate en el detalle: son esos autores antifranquistas los que se han ocupado de estudiar, a su manera, claro, la cultura del franquismo y en el franquismo. En cambio los que se identifican con aquel régimen o lo miran con nostalgia, no han sido capaces siquiera de estudiar con un poco de seriedad sus propios logros. Vengo insistiendo en que alguien tendría que ponerse a ello.
-Tu novela Sonaron gritos trata de unos años, los de la guerra y la posguerra, ¿has tratado de dar una nueva visión de ellos?
-No deliberadamente, pero mirando hacia atrás, creo que sí, que hay ahí una visión nueva. Una visión nacionalcatólica o falangista es imposible, como dije todo eso está agotado y dudo mucho que de esa fuente brote más agua. Pero se impone una revisión no antifranquista. Mis libros de historia tampoco son franquistas, tratan de acercarse a la verdad sobre aquel régimen desde un punto de vista no comprometido políticamente, y tampoco lo es la novela. Me gustaría un cambio general de enfoque que dejara atrás las pesadeces nacionalcatólicas y antifranquistas, porque aquella época, la que ocupa Sonaron gritos, es realmente interesantísima, la más interesante desde hace siglos, tanto para un historiador como para un novelista, pero está desaprovechada literariamente.
Franco derrotó durante cuarenta años a todos sus enemigos militares y políticos, que casualmente eran también enemigos de España o indiferentes. No tuvo oposición liberal o democrática porque la frivolidad de muchos liberales había contribuido al maremágnum de la república y al frente popular. Su prestigio y apoyo social era tan enorme que nadie creía seriamente en la posibilidad de derrocarlo, pese a que, según un dogma habitual una dictadura solo podía acabarse derribándola por la violencia.
La herencia del franquismo fue excelente: un país próspero, reconciliado y curado de los odios que habían destrozado a la república, con grados notables de libertad personal y política, y donde las fuerzas totalitarias y separatistas salidas del “Desastre del 98” eran muy débiles. Por otra parte, como casi nadie ha querido señalar, el Vaticano II había hecho imposible la continuidad del franquismo, y las fuerzas que lo habían apuntalado (Falange, carlismo, monarquismo y catolicismo político) se estaban disgregando unas de otras y también internamente cada una.
Aquella herencia, en particular la reconciliación nacional –lograda ya en los años 40, como comprobó el maquis a su costa– permitió el paso a la democracia “de la ley a la ley”, esto es, desde el franquismo y no contra él. Las fuerzas contrarias, nostálgicas de la república e, incoherentemente, del Frente Popular, demostraron su gran debilidad en un fallido intento de huelga general y luego en el referéndum de diciembre de 1976. Cabe decir que la inmensa mayoría de la población votó entonces una democracia franquista, basada en el respeto a lo que España había logrado con el régimen anterior. Una democracia, además, no debida a la intervención militar useña e indirectamente a Stalin, como las del resto de Europa occidental. Una democracia libre de esas ingentes cargas morales y políticas, salida de la propia evolución interna del país una vez superados los problemas que causaron la guerra civil.
Sin embargo, los políticos procedentes de un franquismo ya sin fuerza ideológica, transformaron la decisión popular en otra cosa. Con visión de circunstancias, sin apoyo en la experiencia histórica ni perspectiva a largo plazo, quisieron montar una “democracia de amigotes”. Fomentaron al PSOE para debilitar al PCE y a los separatistas “moderados” para frenar a los terroristas, y los cargaron de legitimidad democrática. Claro que parecía razonable esperar que esos partidos hubieran aprendido de la historia y aceptasen una democracia respetuosa con el país y sin extremismos, pero no era así: su moderación momentánea solo reflejaba su debilidad. Y los primeros en querer olvidar la historia eran los procedentes del franquismo, así que nadie aprendía del pasado, de lo que había significado la guerra civil y la etapa posterior.
Por tanto la reconciliación nacional y popular fue sustituida por la reconciliación de los políticos sobre una base falsa: el antifranquismo, activo en los exrupturistas y pasivo en los exfranquistas. El resultado fue el régimen del 78, con una Constitución ambigua y defectuosa, negociada malamente y que abría paso al resurgimiento de las fuerzas causantes de la guerra. El proceso de descomposición fue largo, hasta que Zapatero impuso por fin, en 2004, la ruptura fallida en el 76. Desde entonces vivimos en un régimen nuevo, que podría llamarse zapaterista, liquidador de lo que el del 78 conservaba de demócrata.
Alguien me ha preguntado en qué se habría materializado una democracia franquista en el 76. ¿Sería una democracia sin los partidos socialistas, comunistas y separatistas? Evidentemente habría que legalizarlos. Pero desde el primer momento debería habérseles parado los pies en su falsificación de la historia, de la que tantos réditos políticos han sacado. Habría que haberles recordado que ellos nunca habían sido demócratas, que la democracia venía directamente del franquismo, el cual había creado las condiciones necesarias para ella; que la república no podía invocarse como un régimen deseable, pues fue desastroso desde el principio, y destruido finalmente por el Frente Popular. En dos palabras, la legalización debería haberse acompañado de una firme lucha ideológica que les pusiera ante la disyuntiva de moderarse de manera real o de marginarse ante la opinión pública. En rigor, dichos partidos tendrían que renunciar a sus antecedentes frentepopulistas.
La lucha fue imposible entonces. Algunos políticos franquistas creían utópicamente en la continuidad del régimen anterior; y los demás, mayoría, estaban vacíos intelectual e ideológicamente, por gentileza del Vaticano II principalmente.
Y hoy, después de una larga experiencia que ha llevado al país al golpe de estado permanente y a la satelización, con peligro de disolución nacional, la necesaria vuelta al régimen esbozado en el 76 empieza a hacerse también posible.
*VOX está actuando muy bien. Sus propuestas son “de extrema necesidad”. Debe recordar que su fuerza estará en su capacidad para explicar lo evidente a la población, y no en los arreglos y chanchullos con unos partidos que no han hecho más que daño, y que deberían cambiar de postura radicalmente o hundirse de una vez.