Píldoras Anti-Masonería

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lunes, 18 de febrero de 2019

Militares MASONES, ilustrados y liberales (1729-1936). Conferencia en la Gran Logia de España en Madrid (16-1-2019). Como en el reinado de Carlos III, Escuadras y Compases entre Botas y Sables siguen siendo una amenaza a la Seguridad Nacional

MILITARES ilustrados, liberales y MASONES
Daniel Ponce Alegre
Teólogo y Diplomado en Seguridad y Defensa
Como en el reinado de Carlos III, 
Escuadras y Compases entre Botas y Sables 
siguen siendo una amenaza a la Seguridad Nacional
El pasado día 16 de enero, miércoles, la Sede de la Gran Logia de España en Madrid-GLE inició (nunca mejor dicho empleando términos masónicos) la Serie de Conferencias-2019 en formato de Tenidas Blancas, es decir abiertas a todo el público (iniciados y no iniciados) con el propósito de captar a los incautos curiosos y con ansias de medrar en su ámbito profesional o de otro interés.
La primera de estas conferencias abiertas giró en torno a la Presentación del libro: "Militares Ilustrados, Liberales y Masones (1729-1936).
La Conferencia, por parte del autor del libro, Ezequiel Ignacio García-Municio de Lucas, se centró en el mismo tema que ha investigado de forma profunda y sistemática, aunque sectaria pues el autor es masón-maestro: La filiación masónica de los militares españoles a lo largo de la Historia de España, comprendida ésta desde 1729 (12 años después de la elaboración de las Constituciones Masónicas del anglicano P. Anderson en 1717) hasta el período más terrible y masónico de nuestra Historia, el final de la II República e inicio de la Guerra de Liberación Nacional o Cruzada contra el Comunismo y la Masonería. 

De la Conferencia, así como del trabajo de investigación plasmado en el libro, son varias las conclusiones a las que llegamos y que son extrapolables en un ejercicio de prospectiva histórica:
  1. La lista de militares españoles que pertenecían a la masonería era muy larga y amplia. En un primer momento mayoritariamente de Obediencia Francesa (Gran Oriente Francés-GOF) y por lo tanto al servicio de la Dinastía Borbónica Francesa. Un segundo periodo de Obediencias Francesa e Inglesa, en el que las luchas se producían entre logias y masones de diferentes obediencias e incluso de diferentes logias más o menos liberales o al servicio de un reinado u otro. Liberales masones ingleses contra borbónicos franceses o afrancesados y a su vez contra los llamados carlistas, escisión de génesis masónica para dividir al Tradicionalismo Católico Hispánico contra el que luchaban todas las logias masónicas y sus seguidores por su naturaleza antieclesial y anticristiana, siendo los defensores del Tradicionalismo Hispánico, como después también lo fue la Falange Católica de José Antonio Primo de Ribera, los garantes y defensores de la Historia de España Católica y por lo tanto de la Hispanidad. Y en un tercer periodo mayoritariamente de Obediencia Inglesa (Gran Logia de Inglaterra-GLE) causantes de los procesos de independencia de las provincias españolas americanas y de los nacionalismos peninsulares, así como de la neutralización constante de las iniciativas para el proceso de Reunificación Hispánica o Peninsular con nuestra hermana Portugal y de la llamada Leyenda Negra, para la que se sirvieron los masones ingleses y franceses de los escritos falsos y tergiversados del cripto-judío Fray Bartolomé de las Casas, como excelentemente explicó en la Sede de la Hermandad de la Vieja Guardia el historiador Cesáreo Jarabo hace unos días.
  2. La filiación masónica de este colectivo " castrense ", comparativamente hablando, fue muy superior y mayor que en otros grupos, ocupando con frecuencia altos cargos en la Masonería que les permitían acceder a " las planchas " o elaboración de los planes masónicos de influencia social, política y militar como por ejemplo la toma de Menorca por los ingleses, el afrancesamiento de los condados catalanes, el constructo de la llamada euskal herría, la desamortización de las propiedades eclesiales o la expulsión de los jesuítas y otras órdenes religiosas monásticas o mendicantes. El conferenciante hizo referencia a que la obra elaborada presenta la Historia de la Masonería en general y de determinadas logias en particular, dándose la excepcionalidad que algunas logias estaban formadas por militares exclusivamente.
  3. El autor estudia la trayectoria militar de sus componentes para comprender cómo su "Carrera Militar" estuvo estrechamente ligada a su "Carrera Masónica" y cómo la influencia o importancia de la logia a la que pertenecían dichos militares influía a su vez en los ascensos o privilegios de dichos " militares cipayos, traidores y felones " tal y como sucede en la actualidad. http://www.diarioya.es/content/constituyen-una-amenaza-a-la-seguridad-na..
  4. El autor también cuenta con meridiana claridad cómo la pertenencia a la masonería o a determinada logia influía en el comportamiento o juicio y selección de determinadas acciones, así como en la toma de decisiones internas y externas.
  5. El autor describe aún más en detalle el comportamiento de los militares masones en relación a ascensos, empleos, destinos, arma o cuerpo y especialidad, ya fuera en tiempo de paz o en campaña, así como la relaciones entre masones según el Grado Masón y la Graduación Militar, o entre masones y no masones.
Como conclusión, las reflexiones a las que se llegó fueron las siguientes:
  1. Tres siglos de nuestra Historia han sido determinados por las decisiones tomadas en organizaciones masónicas de estructura y operativa secretas bajo el amparo de gobiernos extranjeros e intereses antiespañoles y anticristianos, con génesis política o empresarial y que coinciden en estar opuestos a nuestra Historia y Tradición Católicas y a la Europea Cristiana, en la que el Fundamento de la Cruz, Roma y la Raza son determinantes.
  2. Son precisamente estas acciones masónicas de Obediencia Inglesa o Francesa, históricamente hablando, pero que en la actualidad convergen en ser de Fuente Judeomasónica, las que han llevado a Gobiernos como el de Salvini en Italia a obligar a los diputados italianos a declarar su logia de pertenencia. http://www.diarioya.es/content/ante-la-petici%C3%B3n-del-gobierno-de-ita.
  3. Que en la actualidad el concepto de obediencia masónica ha cambiado, así como el de pertenencia a la masonería, pues las doctrinas masónicas y las leyes "planchadas" por masones son las que marcan el Derecho Positivo y el ambiente masónico es el imperante en la sociedad, en las religiones, espiritualidades o en la Iglesia Católica, e incluso en el mundo castrense que ya no es tanto nacional como internacional, regional o global, y en el las amenazas o intereses ya no son nacionales sino globales e incluso con actores empresariales o corporativos como las Familias Rothschild, Rockerfeller, Murdoch, etc que operan para la consecución de la Agenda del Nuevo Orden Mundialhttp://www.diarioya.es/content/la-creaci%C3%B3n-de-la-iglesia-ucraniana.
Estos puntos son los que debemos tener en cuenta los Verdaderos Hijos de la Luz, a los que los miembros de este Diario queremos pertenecer, para ser considerados Dignos de recibir la Corona de la Vida, la Marca de Jesucristo y ser inscritos en su Libro; los que luchamos contra " las fuerzas espirituales inicuas de los lugares celestiales " y no somos hijos de la viuda sino de la Iglesia y nuestra Filiación es Divina por Medio de Jesucristo Rey, Sumo Sacerdote y Juez, ya sea que nuestra ocupación sea civil o militar (no queremos escuadras y compases entre botas y sables)... o eclesial. 
De este aspecto de la infiltración masónica, hablaremos, Dios mediante, en un próximo artículo pues es francamente preocupante para muchos buenos cristianos y también para la estabilidad social y Seguridad Nacional.
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domingo, 17 de febrero de 2019

Masonería e IGLESIA. R. de la Cierva: «Es difícil dar la cara, pero la Iglesia no debe ceder ante la presión de la Masonería, la sociedad secreta más influyente del mundo»








- Comenzaron en la Edad Media como asociaciones de constructores y también vinculados a la orden de los templarios. Sus orígenes son, por lo tanto, cristianos, pero todo eso cambió en el siglo XVIII. Desde entonces la clave masónica es la descristianización de la sociedad. Los rituales de grados masónicos antes de la Ilustración eran rituales cristianos, e incluso se nombraba varias veces a Cristo y a la Virgen María. En el XVIII desaparecen estas referencias y sólo queda la cursilada del «Gran Arquitecto del Universo». Sólo la Gran Logia de Inglaterra, una de las más importantes y de mayor peso en toda Europa, menciona a Cristo como «Arquitecto de la Iglesia». Tras la reforma protestante se insertaron en las logias masónicas intelectuales hugonotes, alemanes e ingleses que defendían la ruptura con el catolicismo. Con el protestantismo y el auge de la masonería en toda Europa llegó el anticatolicismo y la secularización extendida de la sociedad. También en nuestro país. 

sábado, 16 de febrero de 2019

Pío MOA: La herencia del FRANQUISMO fue excelente: un país próspero, reconciliado y curado de los odios de la guerra civil. Conclusiones sobre la ley socialista de Memoria Histórica

La herencia del franquismo fue excelente 
Un país próspero, reconciliado y curado de los odios
Pío Moa 
10-enero-2019
Franco derrotó durante cuarenta años a todos sus enemigos militares y políticos, que casualmente eran también enemigos de España o indiferentes. No tuvo oposición liberal o democrática porque la frivolidad de muchos liberales había contribuido al maremágnum de la república y al frente popular. Su prestigio y apoyo social era tan enorme que nadie creía seriamente en la posibilidad de derrocarlo, pese a que, según un dogma habitual una dictadura solo podía acabarse derribándola por la violencia.

La herencia del franquismo fue excelente: un país próspero, reconciliado y curado de los odios que habían destrozado a la república, con grados notables de libertad personal y política, y donde las fuerzas totalitarias y separatistas salidas del “Desastre del 98″ eran muy débiles. Por otra parte, como casi nadie ha querido señalar, el Vaticano II había hecho imposible la continuidad del franquismo, y las fuerzas que lo habían apuntalado (Falange, carlismo, monarquismo y catolicismo político) se estaban disgregando unas de otras y también internamente cada una.

Aquella herencia, en particular la reconciliación nacional –lograda ya en los años 40, como comprobó el maquis a su costa– permitió el paso a la democracia “de la ley a la ley”, esto es, desde el franquismo y no contra él. Las fuerzas contrarias, nostálgicas de la república e, incoherentemente, del Frente Popular, demostraron su gran debilidad en un fallido intento de huelga general y luego en el referéndum de diciembre de 1976. Cabe decir que la inmensa mayoría de la población votó entonces una democracia franquista, basada en el respeto a lo que España había logrado con el régimen anterior. Una democracia, además, no debida a la intervención militar useña e indirectamente a Stalin, como las del resto de Europa occidental. Una democracia libre de esas ingentes cargas morales y políticas, salida de la propia evolución interna del país una vez superados los problemas que causaron la guerra civil.

Sin embargo, los políticos procedentes de un franquismo ya sin fuerza ideológica, transformaron la decisión popular en otra cosa. Con visión de circunstancias, sin apoyo en la experiencia histórica ni perspectiva a largo plazo, quisieron montar una “democracia de amigotes”. Fomentaron al PSOE para debilitar al PCE y a los separatistas “moderados” para frenar a los terroristas, y los cargaron de legitimidad democrática. Claro que parecía razonable esperar que esos partidos hubieran aprendido de la historia y aceptasen una democracia respetuosa con el país y sin extremismos, pero no era así: su moderación momentánea solo reflejaba su debilidad. Y los primeros en querer olvidar la historia eran los procedentes del franquismo, así que nadie aprendía del pasado, de lo que había significado la guerra civil y la etapa posterior.

Por tanto la reconciliación nacional y popular fue sustituida por la reconciliación de los políticos sobre una base falsa: el antifranquismo, activo en los exrupturistas y pasivo en los exfranquistas. El resultado fue el régimen del 78, con una Constitución ambigua y defectuosa, negociada malamente y que abría paso al resurgimiento de las fuerzas causantes de la guerra. El proceso de descomposición fue largo, hasta que Zapatero impuso por fin, en 2004, la ruptura fallida en el 76. Desde entonces vivimos en un régimen nuevo, que podría llamarse zapaterista, liquidador de lo que el del 78 conservaba de demócrata.

Alguien me ha preguntado en qué se habría materializado una democracia franquista en el 76. ¿Sería una democracia sin los partidos socialistas, comunistas y separatistas? Evidentemente habría que legalizarlos. Pero desde el primer momento debería habérseles parado los pies en su falsificación de la historia, de la que tantos réditos políticos han sacado. Habría que haberles recordado que ellos nunca habían sido demócratas, que la democracia venía directamente del franquismo, el cual había creado las condiciones necesarias para ella; que la república no podía invocarse como un régimen deseable, pues fue desastroso desde el principio, y destruido finalmente por el Frente Popular. En dos palabras, la legalización debería haberse acompañado de una firme lucha ideológica que les pusiera ante la disyuntiva de moderarse de manera real o de marginarse ante la opinión pública. En rigor, dichos partidos tendrían que renunciar a sus antecedentes frentepopulistas.

La lucha fue imposible entonces. Algunos políticos franquistas creían utópicamente en la continuidad del régimen anterior; y los demás, mayoría, estaban vacíos intelectual e ideológicamente, por gentileza del Vaticano II principalmente.

Y hoy, después de una larga experiencia que ha llevado al país al golpe de estado permanente y a la satelización, con peligro de disolución nacional, la necesaria vuelta al régimen esbozado en el 76 empieza a hacerse también posible. 
Nació en 1948, en Vigo. Participó en la oposición antifranquista dentro del PCE y el PCE(r)-Grapo. En 1977 fue expulsado de este último partido e inició un proceso de reflexión y crítica del marxismo. Ha escrito De un tiempo y de un país, sobre su experiencia como "revolucionario profesional" comunista.
En 1999 publicó "Los orígenes de la guerra civil", que junto con "Los personajes de la República vistos por ellos mismos" y "El derrumbe de la República y la guerra civil" conforman una trilogía que ha cambiado radicalmente las perspectivas sobre el primer tercio del siglo XX español. Continuó su labor con "Los mitos de la guerra civil", "Una historia chocante" (sobre los nacionalismos periféricos), "Años de hierro" (sobre la época de 1939 a 1945), "Viaje por la Vía de la Plata", "Franco para antifranquistas", "La quiebra de la historia progresista" y otros títulos. En la actualidad colabora en Libertad Digital, El Economista, El Correo de Madrid, El Muro del Pueblo Español, Radio Ya y Época
Ley Memoria Histórica (LMH)
Diario YA
  1. La LMH distorsiona hasta lo inverosímil la realidad histórica con un enfoque propagandístico de tintes marxistas. Así, el Frente Popular habría defendido la democracia, cuando todos los partidos agrupados en o en torno a él fueran golpistas, totalitarios o racistas. La democracia no jugó ningún papel en aquella lucha de los defensores de la unidad nacional de España y la cultura cristiana contra quienes atacaban ambas en nombre de una revolución supuestamente emancipadora y del separatismo. Esto es una evidencia histórica imposible de borrar. En cuanto al marxismo, debe recordarse, ha sido la doctrina comprobadamente más liberticida y sanguinaria del siglo XX, en competencia si acaso con el nacionalsocialismo. Lo cual no le impide conservar un influjo intelectual no desdeñable en algunos países y en partidos como el máximo promotor de la ley de memoria histórica. Para el marxismo, la verdad debe supeditarse al “interés de clase”, presuntamente a favor de los trabajadores, por más que siempre haya reducido a estos, en la práctica, a una condición mísera. 
  2. La LMH pervierte radicalmente el sentido de la justicia. Equipara como víctimas del franquismo a los numerosos criminales, chekistas, etc. -- abandonados por sus jefes y fusilados en la guerra y posguerra--, con los inocentes que inevitablemente caían en las tensiones emocionales de la época. Por ello no es exagerado hablar de una ley pro chekista. En coherencia con tal aberración, esa ley incluye a los terroristas muertos a consecuencia de sus actos a partir de 1968, el año en que la ETA comenzó a asesinar. Y olvida las numerosas muertes causados por persecuciones, torturas y asesinatos sectarios entre las propias izquierdas. Por supuesto, también deja de lado a las decenas de miles de víctimas de izquierdas y separatismos, así como al auténtico genocidio contra la Iglesia y la cultura cristiana. 
  3. La LMH supone un ataque frontal a la democracia, pues pretende sentar desde el poder una versión determinada de la historia, algo propio de los regímenes totalitarios y que no ocurrió en el franquismo. Como es propio también, contiene una seria amenaza, con pretextos espurios, a la libertad de investigación e interpretación de la historia. No extrañará que, con el espíritu y la técnica del Gran Hermano totalitario retratado por Orwell, haya dado lugar a campañas para borrar los restos monumentales o de otro tipo de los cuarenta años del régimen de Franco. El caso más sangrante, aunque no el único ni mucho menos, ha sido el ataque al Valle de los Caídos, con acompañamiento de asombrosas falsedades sobre decenas de miles de presos “políticos” trabajando en régimen de “esclavitud”, etc. Tan groseras desvirtuaciones de la realidad indican por sí solas el carácter incivil y antidemocrático de estos ataques al patrimonio histórico-artístico del país. 
  4. Los promotores de la LMH han sido partidos de izquierda y separatistas que se identifican ideológicamente con los perdedores de la guerra. El contenido esencial de la ley, mal disimulado con retórica sentimental pero sin contenido, es deslegitimar el franquismo. Y, por tanto, lo que procede de él, tal como la actual democracia y la monarquía. Pretende imponer la ruptura que no consiguió en la transición. Está claramente inspirada por un espíritu revanchista que intenta reabrir heridas hace mucho tiempo cerradas para la mayoría de los españoles, y por ello ataca la convivencia en paz, generando odios como los que acabaron hundiendo a la II República. Y ahora, como en los años 30, los políticos, por frivolidad o por sectarismo, no parecen ser conscientes del alcance de sus actos ni sentirse responsables de sus consecuencias. 
  5. Es muy alarmante el hecho de que las Cortes hayan aprobado una ley radicalmente injusta. Que unos diputados elegidos democráticamente (aunque representan más a las cúpulas de los partidos que a sus votantes) hayan cometido tal acción, demuestra la fragilidad de nuestras instituciones, la posibilidad de que unos políticos, amparados en una legitimidad formal, dicten leyes contrarias al propio sentido de la democracia y de las libertades, invadiendo terrenos que no les corresponden. 
  6. Por todo ello, la LMH constituye un gravísimo error, perjudicial para la convivencia en libertad y alimentador de otros errores, como la “muerte de Montesquieu”, el terrorismo o la connivencia con él, los separatismos o la corrupción, ante todo la intelectual. Por tanto, la imprescindible regeneración democrática exige la derogación de esa ley en el plazo más corto posible.

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viernes, 15 de febrero de 2019

La MASONERÍA dirige el SEPARATISMO catalán y vasco desde la Transición que parió la Constitución de las Autonomías y Nacionalidades

La MASONERÍA está detrás del SEPARATISMO 
Miguel Blanco
6-2-2019 
Este mes de febrero va a iniciarse el juicio contra los separatistas catalanes que convocaron un referéndum ilegal y anti-nacional el pasado 1 de octubre de 2017. Tras 40 años de cesiones constantes, a los separatistas solo les quedaba una cosa por reivindicar: la independencia. Y es lo que intentaron. No sabemos exactamente cuál fue el objetivo real de aquel golpe separatista. Todo apunta a que se buscaba crear una situación de tensión máxima para asustar al pueblo español y que éste aceptara como mal menor una reforma federal de la Constitución que diera todavía más competencias a las autonomías pero sin llegar a la secesión total. Pero algo falló en el guión previsto. Y fue el pueblo español. Al principio fueron unos pocos cientos en Cataluña, luego miles, siempre liderados por la la plataforma Por España me Atrevo y por Democracia Nacional, mientras que partidos como el PP y Ciudadanos ordenaban a sus simpatizantes no salir a las calles a plantar cara a los separatistas.

Esa chispa en Cataluña empezó a propagarse por toda España y cientos de miles de personas empezaron a salir a la calle y a colocar banderas nacionales en sus balcones. El Nacionalismo español, es decir, el auténtico enemigo del Régimen 78 y de la Unión Europea, se estaba empezando a descontrolar, por lo que se llevó a cabo una maniobra para canalizar todo ese movimiento y proceder luego a su inmediato bloqueo. Primero fue el discurso del Rey, digno heredero de su padre. Si el padre nos traicionó con el Sahara, está por ver si el hijo acabará haciendo lo mismo con Cataluña. Después, el propio Régimen 78 organizó una manifestación en Barcelona a la que acudió más de un millón de personas para protestar contra el separatismo y para defender la soberanía nacional de España. Pero se encontraron en el escenario a una banda de masones liderada por Vargas Llosa y por Josep Borrell que les dijeron que lo único importante era apoyar a la Unión Europea.

La misma Unión Europea que, junto con los Estados Unidos, diseñó, creó y financió el actual Régimen que sufre España. En efecto, fueron los Estados Unidos, coordinados con Francia y Alemania, quienes compraron y financiaron a todos los protagonistas de la Transición. A todos, del Rey Juan Carlos abajo. Y como quien paga manda, todos estos políticos a las órdenes del extranjero implantaron en España un régimen en beneficio de intereses extranjeros, no del pueblo español.

Por eso nos impusieron las autonomías: para balcanizar y debilitar al pueblo español, de la misma forma que le impusieron a los alemanes un régimen federal en 1945, con la diferencia de que España, en teoría, no había sufrido una derrota militar. Pero sufrió la infiltración masónica que se encargó de implantar un régimen en España que no le creara problemas a Francia y a Alemania en Europa ni a los Estados Unidos en el Mediterráneo.

No es casualidad que desde entonces todos los gobiernos de España hayan estado haciendo cesiones constantes a los separatistas, gracias a esa transición y a esa Constitución que algunos defienden.

La crisis separatista de los últimos años solo ha sido un episodio más de toda esta historia de traiciones desde dentro y desde fuera. Al principio parecía que el apoyo a los separatistas venía desde Estados Unidos e Israel. No fue casualidad que el separatista Artur Mas se entrevistara con el embajador de estados Unidos en España y luego viajara a Israel antes de convocar su primer referéndum en 2014. Apoyos de Estados Unidos e Israel tapados de forma muy conveniente por la derecha liberal, que insistía con su ridícula actitud de culpar a Rusia.

Luego vino el apoyo del propio Régimen 78 al referéndum del 1 de octubre, en el que nos tenemos que creer que el CNI no sabía ni dónde estaban las urnas, ni las papeletas, ni el papel que iban a jugar los Mossos, igual que tampoco se enteró luego de las fugas de Puigdemont y otros líderes separatistas. Y el último cable a los separatistas se lo ha echado la UE. Primero Bélgica y Alemania, dando refugio a los separatistas y negándose a entregarlos a España, como hacían con los etarras. Luego un tribunal de tercera alemán decidió que el único delito que habían cometido los separatistas era el de malversación, estableciendo un precedente que permitirá a los separatistas, aunque sean condenados en España, presentar un recurso ante el Tribunal de la UE, que muy probablemente será aceptado.

Al final, estamos ante un gigantesco teatro en el que una banda de políticos traidores, de Barcelona y de Madrid, vendidos a intereses extranjeros, venden a nuestro país. Viene pasando desde hace más de 200 años, cuando la masonería empezó a coger fuerza en España. Lo vimos con el caso Blanquerna , en el que toda la clase política española se solidarizó con los separatistas catalanes víctimas de un pacífico escrache Nacionalista. Estemos atentos porque se está preparando otra gran traición contra el pueblo español. Una traición federalista que busca debilitar todavía más a España para convertirnos en lacayos más dóciles de la Unión Europea. No podemos permitirlo de ninguna manera.
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miércoles, 13 de febrero de 2019

Las 24 TESIS de Santiago CLAVIJO, editor del Blog "Píldoras Anti-MASONERÍA"


Tesis del editor del Blog
Santiago Clavijo

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martes, 12 de febrero de 2019

DIOS, Patria, Rey. Intervención de Miguel Ayuso en el programa "Lágrimas en la Lluvia" de TV Inter-Economía de Juan Manuel de Prada sobre Monarquía y Nación

El profesor Miguel Ayuso sobre la Nación
13 may. 2014
Intervención del profesor Miguel Ayuso 
en el programa Lágrimas en la Lluvia, 
presentado por Juan Manuel de Prada, 
sobre el tema de la Monarquía. 
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