lunes, 9 de enero de 2023
El actual gobierno mundial

El actual gobierno mundial
7/01/2023
Entiendo por multinacionales aquellas empresas que tienen por mercado en el que competir al Planeta en su conjunto, aunque en ciertos momentos puedan prescindir de alguna parte de él, o tengan poca o nula participación en esa parte.
Como empresas su objetivo es maximizar su beneficio y éste se compone de dos variables los ingresos y los gastos, los precios de venta y los costes. Los precios dependen de su exclusiva voluntad, los fijan libremente en función de sus expectativas y opciones. Los costes por el contrario están sometidos a factores ajenos a los que deben adaptarse: la mano de obra, las materias primas y la intervención del Estado: aranceles, impuestos, acción sindical, reglamentaciones, normas de calidad, etc.
El objetivo de este articulillo es mostrar cómo se están ya implementando mundialmente las medidas que favorecen a las multinacionales y los medios de los que éstas se valen para obtenerlas, es decir que actúan como un Gobierno Mundial (GM) en funciones.
Para reducir los costes de producción hay toda una batería de medios que se agrupan en tres grandes rúbricas u objetivos a alcanzar por ellas: a) Reducción de los salarios, b) Reducción de los costes de seguridad social y c) Reducción de las especificidades nacionales. Por otra parte dado que existen bienes no renovables interesa a las multinacionales que su consumo se prolongue lo más posible en el tiempo por lo que pretenden reducir la demanda sobre esos recursos. Este es su objetivo: d).
Tienen más objetivos que conviene poner de relieve así como los medios que utilizan para alcanzarlos. Objetivo e) Apropiarse de los inmensos recursos marinos más allá de la zona de aguas territoriales, de cuya explotación sólo podrán beneficiarse las multinacionales, previa la imprescindible formación de un GM. Objetivo f) Establecimiento de una brutal dictadura por medio de un GM. Objetivo g) Supresión de los valores cristianos, únicos que garantizan la dignidad de la persona.
Analicémoslos en detalle:
Objetivo a) reducción de los salarios al nivel de subsistencia, alcanzable a través de estos objetivos intermedios.
a-1) La invasión de gentes del tercer mundo en los países del primero: moros y negros en Europa, sudamericanos en USA. Para frenar el legítimo rechazo de la población autóctona frente a los invasores se ha potenciado el antirracismo. Esa invasión se facilitaría con un GM, lo que también facilitaría los objetivos c): supresión de las especificidades nacionales y e): apropiación de los recursos marinos.
a-2) La supresión de los vínculos afectivos: personales y geográficos que facilitará la movilidad de los trabajadores para reducir la escasez de mano de obra en una zona determinada y por tanto con altos salarios. Facilitado por la destrucción de la familia, como institución lo que constituye el objetivo d-6).
a-3) La reducción de la calidad de la enseñanza para disminuir las expectativas de los trabajadores. Es enorme y creciente el número de analfabetos con el título de primera enseñanza. Son los analfabetos funcionales que son incapaces de asimilar un libro de divulgación, aunque puedan leer un anuncio o un prospecto. Es decir, aprenden lo imprescindible para que puedan consumir y obedecer las órdenes de la Autoridad competente.
a-4) La reducción del nivel intelectual de los trabajadores que les vuelve vulnerables al poder de sus empleadores, alcanzable por:
a-4-1) El empobrecimiento del lenguaje por la utilización de las aplicaciones de mensajería como whatsapp y similares.
a-4-2) La utilización masiva de la pornografía, lo que reduce las áreas del cerebro relacionadas con el aprendizaje.
a-4-3) La reducción de la capacidad de pensar por el bombardeo de señales que se reciben a través de esas aplicaciones de mensajería.
a-5) El acceso masivo de la mujer a puestos de trabajo en Europa y USA tiene como objetivos aumentar la oferta laboral con la consiguiente reducción del poder adquisitivo de los salarios, objetivo a) y disminuir la tasa de natalidad, objetivo, d-4). Este acceso en España redujo el poder adquisitivo de los salarios en torno al 60%, en 50 años lo que es muy poco comparado con lo que se reducirá cuando se complete la invasión de moros y negros.
Objetivo b) reducción de los costes de seguridad social, alcanzable por
b-1) La eliminación de capas enteras de población con pandemias, lo que además facilitaría el objetivo d): reducción de la demanda de bienes no renovables.
b-2) La reducción de los salarios reducirá a su vez el importe de las prestaciones de Seguridad Social.
Objetivo c) Supresión de las especificidades[1] nacionales, alcanzable por:
Un GM legalmente establecido dictará las normas planetarias para que se supriman todas las especificidades nacionales lo que se traducirá en economías de escalas y mayores beneficios para las multinacionales. Facilitaría la obtención de los objetivos a-1): invasión de primer mundo por gentes del tercero y e): apropiación por las multinacionales de los recursos marinos y del Planeta Tierra en general.
Objetivo d) Reducción del consumo de bienes no renovables, alcanzable por:
d-1) Disminución de la población mundial a través de la generalización del aborto (desde 1950 ya han sido asesinados 1500 millones de niños dentro de sus madres).
d-2) La Ideología de género y el programa: LGTBI, demográficamente similar al aborto.
d-3) Las pandemias ya citadas en el objetivo b-1).
d-4) La disminución de la tasa de natalidad en la raza blanca.
d-5) La eutanasia.
d-6) La supresión de la familia, fuera de la cual no tiene sentido tener hijos y facilita la movilidad de los trabajadores ya citada en el objetivo a-2)
Objetivo e) Apropiación por las multinacionales de los recursos marinos y en general de la Naturaleza del planeta Tierra.
En la Bolsa de Nueva York, en el Nyke, ya se están cotizando zonas de Naturaleza, sin propietario hasta ahora, son los llamados Activos Naturales.
Esta brutal explotación económica de la humanidad requiere de un entorno político que la permita es decir de una dictadura sin límites y mundial a través de la implantación del pensamiento único:
Objetivo f) Implantación de una dictadura mundial, a través de:
f-1) La censura en aplicaciones tales como Facebook, Whatsapp, entre otras organizaciones.
f-2) Adopción de medidas legales que prohíben discrepar de lo dispuesto por el GM, como por ejemplo la española Ley de Memoria Democrática.
Un GM legalmente establecido podrá fijar de manera uniforme la legislación oportuna para permitir el trasvase masivo y sin posibles restricciones de la población (objetivo a-1), para suprimir los aranceles y las especificidades nacionales objetivo (c) así como la legislación adecuada para reducir la población, objetivo d-1). y realizar las concesiones oportunas para la explotación de las riquezas del planeta, objetivo e). Tan benéfico Gobierno Mundial para las multinacionales pretenden conseguirlo éstas a través de la creación de problemas reales o inventados que exijan un tratamiento planetario como las pandemias o el calentamiento global.
¿Cómo se concreta el actual Gobierno Mundial de las multinacionales?
Los órganos que lo estructuran son las conferencias que celebran las multinacionales. Principalmente: el Foro de Davos, ayudado por el Club Bilderberg, La Trilateral, el Club de Roma, etc. etc. y por las fundaciones que se dicen a sí mismas filantrópicas, pero que financian los medios para alcanzar los objetivos ya citados: Fundaciones Rockefeller, Gorbachov, Bill y Melisa Gates, Soros, etc., etc.
El aparente salto en el vacío entre estas conferencias y fundaciones y los gobiernos nacionales o supranacionales que aplican las decisiones de los órganos de las multinacionales, el GM, lo colman o rellenan las logias masónicas por medio de la integración en las distintas órdenes masónicas de la inmensa mayoría de los parlamentarios y cargos políticos de este planeta.
Los medios de comunicación en su inmensa mayoría o son ellos multinacionales o sobreviven de la publicidad de las multinacionales, por lo que inevitablemente apoyan y apoyarán los intereses y las indicaciones de éstas ante el gran público.
Todo este planteamiento peligra si el hombre blanco llegado un momento se subleva y echa por tierra el proyecto. Para afrontar este riesgo se ha previsto el plan B o sistema para garantizar que se cumplen los objetivos anteriores. Este plan B consiste en el Feminismo, una parte de la Ideología de género desarrollado por judíos marxistas en La Escuela de Frankfurt.
El feminismo, (esa aberración que pretende no la igualdad entre hombre y mujer (que en Occidente siempre ha existido, no así entre los musulmanes), sino la identidad de las capacidades de ambos a pesar de su diferente morfología y psicología), tiene como meta la paralización del hombre blanco que por su cultura cristiana es el único colectivo que podría sublevarse contra la dictadura mundial, en la que ya estamos entrando.
Hasta que llegue la eliminación física del hombre blanco, (que llegará más pronto de lo imaginable) se pretende desprestigiarle, culpabilizarle y desmoralizarle. Se le hace saber que no tiene ningún atributo, que es una entelequia, que ni siquiera puede afirmar si es hombre o mujer. Para transmitirle ese desprecio, la mujer se hace soldado, con támpax, pero se hace soldado, juega al fútbol, penosamente, pero juega, boxea y se hace bombera, guardia civil, etc., etc. reduciendo los requisitos mínimos, pero se hace ¿Qué es lo específico del hombre varón? ¡Nada! Así es imposible tener los arrestos para sublevarse.
El hombre blanco no se subleva por la dureza de su condiciones materiales, lo hace como reacción ante una situación incompatible con sus valores. Motivo más que suficiente para hacer que desaparezcan esos valores.
Objetivo g) Supresión de los valores cristianos del hombre blanco, es decir, de los valores de la cultura occidental, por medio de la ideología de género (con el ateísmo que conlleva) que ha podido implantarse gracias al aplauso tácito del clero católico (párrocos y obispos).
Los valores cristianos de la cultura occidental, se suprimen suprimiendo ésta cultura. J.D. Unwin en Sex and Culture 1934. demuestra que la libertad sexual (o libertinaje sexual), como la existente hoy en el mundo occidental) logra que en el plazo de tres generaciones desaparezcan entre otras instituciones el pensamiento racional (el que es coherente consigo mismo por adaptarse a la lógica) y que además colapse la cultura (los valores) al reducir el interés de sus miembros únicamente a sus necesidades materiales y personales, es decir, volviendo a la animalidad.
En los primeros años de la década de los 60s del pasado siglo XX, la masonería, (máximo paladín del NOM), en las universidades de la costa oeste de USA lanzó dos proyectos ideológicos emparentados entre sí la Nueva Era (actualización de la Gnosis, vieja herejía del siglo III d C) y la llamada «revolución sexual» en la que se reclamaba la ausencia de límites a la actividad sexual. Esta idea de suprimir las trabas a la libertad sexual, fue tomada y difundida por la revolución de Mayo del 68 con su famoso «prohibido prohibir».
Por aquellas fechas, un poco antes, fue convocado el Concilio Vaticano II por Juan XXIII, del que expertos en masonería, como el sacerdote católico Manuel Guerra Gómez afirma que era masón[2]. El motivo de convocar este Concilio fue adaptar el mensaje de la Iglesia Católica a los comportamientos y valores del siglo XX. De este modo se trastocó el mensaje de Cristo que pasó de «convertir el mundo» a «agradar al mundo». Así la Iglesia Católica que pudo ser el muro de contención de la ideología de género, pasó a enmudecer y a favorecerla
[1] Las especificidades nacionales son los distintos aranceles y las normativas nacionales o zonales a las que deben adaptarse los productos, lo que reduce las economías de escala en la cadena de producción.
[2] El árbol masónico. Madrid 2017. pág 317
domingo, 8 de enero de 2023
El «caso Mindszenty» se repite en China

El «caso Mindszenty» se repite en China (2/2)
Por Francisco de Asís Gamazo
3/01/2023 Iglesia
Oposición teológica y práctica al comunismo

Como demuestran sus memorias, el cardenal József Mindszenty siempre tuvo claro el peligro del comunismo y que, con él, entablar un diálogo conciliador no es posible. Dialogar con el comunismo sería como dialogar con el diablo. Cuando János Mikes, el obispo que le ordenó sacerdote y que sería asesinado por los rusos, le aconsejó que marchara ala Este para huir de los nazis, Mindszenty se negó diciendo: «Un obispo no puede unirse al comunismo si no es a expensas de una renuncia». En los momento en que muchos vacilaban, por desconocimiento y como reacción a la invasión alemana, sobre si el comunismo no era ya una amenaza para el pueblo y la Iglesia, el cardenal no dudó.
Las razones de esta firmeza y seguridad ante el comunismo traslucen el conocimiento profundo que tenía el cardenal sobre esta ideología atea y, por tanto, anticristiana. Dicho conocimiento se debía a que, tras su primer cautiverio, se dedicó al estudio de las encíclicas y cartas pastorales pontificias sobre la cuestión. Así, el anticomunismo de Mindszenty no era sólo consecuencia del rechazo que producen las cifras de inocentes asesinados y las innumerables atrocidades perpetradas por los defensores de esta ideología, sino, también, del conocimiento de los presupuesto filosóficos de la ideología marxista. Los atroces crímenes no eran más que una consecuencia de la aplicación de dichos presupuestos, viciados desde el principio.

Su punto de partida lo encontraba en la frase «todo concepto de Dios es una indecible indignidad, un despreciable auto vómito», que dirigió Lenin a Gorki. De ahí parte el cardenal cuando describe qué es el comunismo. Por considerar que la materia es la única realidad de la que todo parte, se niega la existencia de Dios y del alma. El orden que encontramos en el mundo y en la naturaleza no provendría de una mente que lo ha concebido previamente sino de la evolución dialéctica de la materia. Así, los diferentes grados de vida, serían consecuencia de que un cambio cuantitativo se volviese cualitativo. Ante esto, Mindszenty declaraba: «Al preguntar de qué manera tratan de fundamentar los comunistas su materialismo dialéctico, no tardará en aparecer la respuesta de que consideran muchas de sus afirmaciones como dogmas que no necesitan prueba alguna». Además, añade que el comunismo sólo podría ser aceptado allá donde «se hayan resquebrajado los fundamentos religiosos de un pueblo». En ese caso, el comunismo pasaría a ocupar el lugar de la religión. Así lo han descrito hombres de Iglesia como el arzobispo Marcel Lefebvre al decir que los católicos ponemos nuestras facultades en las manos de Dios y los comunistas en las manos del partido, en las manos de otros hombres. Por tanto, en sociedades que hayan mantenido la religiosidad, el comunismo se recubre con piel de cordero y se presentan de la manera que cree más conveniente para ser aceptado. Sin embargo, su sueño siempre ha sido y será la ciudad sin Dios, en la que los que no esté prohibido sea obligatorio.
En China se repite el «caso Mindszenty»

Esa cercanía y disensión de la Iglesia con el comunismo, es decir, de sumisión ante la más atroz de las ideologías modernas no ha terminado, ni se avista siquiera su fin. En septiembre de 2018, la Santa Sede anunció que había llegado a un acuerdo (que no se ha hecho público) con el régimen comunista chino sobre el nombramiento de obispos. Fruto de este acuerdo, Francisco levantó la excomunión a los ocho obispos ordenados sin mandato pontificio y adictos al gobierno comunista. Sin embargo, lo que desde entonces ha ocurrido es que la Iglesia fiel a Roma, clandestina y perseguida por el gobierno durante décadas, ha pasado a formar parte de la llamada «Iglesia Patriótica», obediente al gobierno comunista. Éste declaró mediante un comunicado al día siguiente del acuerdo entre Roma y Pekín que la «Iglesia Patriótica» seguirá «el camino de adaptarse a la sociedad socialista, y bajo el liderazgo del Partido Comunista de China, colaborar con todas las nacionalidades del país para lograr la grandeza de la nación China». Situación similar a la del cardenal Mindszenty se vivió cuando la Santa Sede solicitó en 2017 a monseñor Zhuang, obispo de la diócesis de Shantou y fiel a la Iglesia, que renunciase a su cátedra de obispo, a lo que se negó. El cardenal Zen, obispo emérito de Hong Kong, presentó al Papa una carta en la que afirmaba que no quería «otro caso Mindszenty». lamentablemente, monseñor Zhuang fue destituido poco después del acuerdo y la Santa Sede reconoció como como obispo de Shantou a monseñor Huang, funcionario del Partido Comunista chino, excomulgado hasta el acuerdo. El pasado mes de mayo, el gobierno comunista detuvo al cardenal Zen acusado de colaboración con fuerzas extranjeras, es decir, por alzar la voz ante los atropellos del gobierno chino con su persecución a los católicos. El inefable Bergoglio, despachó el encarcelamiento y el inminente juicio del cardenal Zen afirmando que éste había dicho «lo que sentía2, mientras que él, en oposición, «intentaba apoyar la vía del diálogo»
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Cardenal Zen
Las principales consecuencias de esta política de acercamiento al comunismo son dos. En primer lugar, la legitimización de la ideología comunista entre los fieles católicos. Así, se aboga por un comunismo y socialismo «bien entendido». Sin embargo, comunismo y socialismo «bien entendido», «católicos progresistas» o «sacerdotes de la paz» no son más que rancios eufemismos que utiliza siempre el comunismo para engañar. Engaño al que tantos han sucumbido o siguen sucumbiendo por ignorancia o comodidad. Esto no quiere decir que todos los católicos hagan suyas esta mezcla de lo que por naturaleza se repele, sino que muchos la consideran como una opción lícita más. Quizá no concuerden en algunos puntos, pero entienden que esa actitud católico-progresista es conciliable con la Fe católica.

La segunda consecuencia, se observa también en la primera. La actitud de acercamiento al comunismo demuestra la pérdida del sentido sobrenatural en la Iglesia. Todo queda reducido al aspecto material de las cosas.
Lo importante ya no es que las almas alcancen la salvación eterna y que Dios sea glorificado, sino que no haya guerras y que la gente no pase hambre (aunque con estas premisas la violencia y la miseria no hace más que aumentar). Se hace del medio un fin. La frase de Santa Teresa de Jesús Jornet de «cuidar los cuerpos para salvar las alma», no inspira ya la acciones de los hombres de la Iglesia. La renuncia de la Iglesia a lo sobrenatural la ha conducido a depositar todas sus esperanzas en el hombre. El triunfo del antropocentrismo ha hecho creer al hombre que puede determinar lo que está bien y lo que está mal, lo que es verdadero y lo que es falso, lo que es bello y lo que es feo. Se niega que el hombre deba aceptar una realidad de la que no es dueño y vivir conforme a una ley dictada por amor por un Dios que no trasciende.
Sólo cuando el hombre vuelva a su esencia, es decir, a la de un ser creado a imagen y semejanza de Dios, limitado y dependiente, la Iglesia cumplirá con la misión que Cristo le confió. El sometimiento sistemático ante los dictados de un mundo construido en el rechazo a Cristo ha hecho que la Iglesia deje de ser maestra de sabiduría y de verdad, y se haya convertido en propagadora de errores que confunden y dañan al pueblo fiel. Viene al caso las palabras del padre Carlos de la Inmaculada, Pasionista y biógrafo de San Pío X, a modo de conclusión: «¡Transigir! ¡Tolerar!. Es el eterno reducto de quienes, cobardes en la práctica de su religión, prefieren contemporizar con los enemigos de la Fe, a cambio de no verse turbados ellos en su vida de comodidades. Son católicos facilitones, acomodaticios. Los católicos que han olvidado que el que no está con Cristo está contra Él».
Para Razón Española. Revista sólo en papel y para subscriptores. Bimestral. 65€/año. Telf. 617 32 61 23 ó correo fundacionbalmes@yahoo.es
sábado, 7 de enero de 2023
Ateos, agnósticos, políticos... 8 conversos que se hicieron católicos a través de Ratzinger

Ateos, agnósticos, políticos... 8 conversos
que se hicieron católicos a través de Ratzinger
3 enero 2023
Un cura con la Luz del mundo, libro-entrevista de Benedicto XVI... sus libros y entrevistas dieron fe y luz a muchos
¿Cuánta gente se ha hecho católica, desde la increencia, la tibieza, u otras religiones, a partir de las enseñanzas de Joseph Ratzinger, Benedicto XVI? Es difícil de contar, pero entre aquellos que han llegado al catolicismo leyendo libros y buscando respuestas intelectuales, un porcentaje alto dirá que leer a Ratzinger o la obra escrita de Benedicto XVI les ayudó, o incluso fue la clave de su conversión.
A los 40 años, Ratzinger, profesor de teología en Tubinga, escribió unas charlas explicando lo básico y esencial del cristianismo, a partir del Credo. Al año siguiente, en 1968, lo publicó con el título "Introducción al cristianismo". Es un libro que se ha usado en seminarios católicos y protestantes, y el que han leído muchos que querían explorar la fe católica. Ha sido fuente de muchas conversiones. Pero no la única forma en la que Dios usó a Ratzinger para lograr tocar mentes y corazones. Vamos a repasar varios ejemplos.
1. El ateo que quería convencer a su novia católica... y cambió en 2 días
Uan Dung es un joven formado en Navarra, de familia taoísta, inmigrantes de China, con padres que pese a vivir años en España no sabían nada del cristianismo. A los 25, Uan Dung se consideraba ateo convencido. Pero conoció a una chica católica que le gustaba, Natalia.

"Yo iba de ateo y quería convencer a Natalia para que dejara el cristianismo. Yo pensaba que la religión te quita libertad, te encierra, te controla la cabeza", explicó a ReL. "Para convencer a Natalia de que el cristianismo era una tontería, decidí buscar sus bases para desmantelarlas y mostrar que eran mentiras".
Tecleó en Google: 'Introducción al cristianismo'. "Pensaba que saldría libros para niños, pero lo primero que apareció fue el libro de Joseph Ratzinger. El nombre Ratzinger me sonaba algo. Claro, era el Papa Benedicto XVI. Y pensé: ¡genial!, desmonto lo que diga el Papa, demuestro que es una tontada, y ya está", cuenta riéndose.
Su puso a leer y al cabo de 48 horas su vida había cambiado. "El libro me sorprendió muchísimo", explica. "Estaba lleno de verdades abrumadoras. Pensaba que su argumento sería: 'creemos en Cristo porque sí”. Pero lo que encontraba es que se basaba en una razón imparcial, superobjetiva, que se aguantaba muy bien'".
Uan Dung fue bautizado en la Pascua de 2022. (Lea la historia completa de Uan Dung aquí en ReL.)
2. El biólogo que creía que la fe es incompatible con la ciencia hasta que leyó al Papa en una entrevista
Brent Crowe nació en una familia protestante presbiteriana, pero se alejó del cristianismo. Sacó un título en veterinaria, trabajó durante 13 años como biólogo para el Departamento de Pesca y Vida Salvaje de Oregón y pensaba que el cristianismo y la ciencia eran incompatibles, y que la fe era algo no razonable. Hasta que un día leyó en Internet una entrevista al Papa Benedicto XVI, en la que hablaba sobre ciencia y fe.
"Quise leer más sobre el Papa Benedicto y recordé además mi antiguo interés por la Virgen y los santos. El caso es que una semana después salí de una librería católica con un montón de libros para leer y un rosario". Tres años después, en 2009, se hizo católico y ahora es ¡sacerdote y párroco en Oregón! También su madre y hermana se hicieron católicas en 2021.

Brent Crowe, párroco en Oregón, católico a los 42 años. Lea aquí en ReL la historia completa de su conversión.
3. El periodista iraní, que había sido ateo y marxista, impactado por la visita de Benedicto XVI a EEUU
Sohrab Ahmari es un popular periodista de origen iraní, que escribe en medios ingleses y norteamericanos, que a los 12 años decidió que Dios no existía. Leyó mucha filosofía y se apuntó a "un grupo trostkista alternativo". Luego se desencantó de casi todo, pero intuía que, por alguna razón, el hombre tiene una dignidad sagrada.

En 2008 Benedicto XVI visitó Estados Unidos. La prensa le criticaba mucho, pero Sohrab quedó impresionado con el anciano Pontífice. "Recuerdo haber pensado que era un hombre muy santo. Tomé su libro Jesús de Nazaret. No entendía gran cosa, porque no conocía casi nada de la Escritura cristiana. No puedes entender mucho Jesús de Nazaret sin conocer la Biblia".
Pero había una idea que leyó allí y le asombró: que Dios Todopoderoso se había encarnado y había entrado en nuestra historia. El misterio central del Cristianismo: Dios se ha hecho hombre, una idea escandalosa para el judaísmo y el Islam. Ahí, con el 'Jesús de Nazaret' de Benedicto XVI empezó la conversión de Ahmari. En 2016 anunciaba que era católico y hoy escribe libros sobre cómo educar en la fe a la siguiente generación.
Lea la historia del periodista Sohrab Ahmari aquí en ReL.
4. El judío 'new age' que soñó con Jesús: la mirada de Benedicto XVI lo atrapó
Roger Dubin, criado en una familia judía neoyorquina agnóstica, vivió con decepción el vacío de la Nueva Era y las meditaciones orientales. Se consideraba anticristiano, pero le intrigaba algo Cristo. De hecho, hacia el final del pontificado de Juan Pablo II tuvo un extraño sueño en el que hablaba con Jesús.
“Soy el primer converso de Benedicto XVI”, declaró luego. ¿Cómo? Sucedió de golpe el mismo día que Benedicto XVI se asomó al balcón por primera vez como Papa. Roger lo veía desde el televisor de un bar en un aeropuerto, mientras se tomaba un capuchino.
"La cámara hizo zoom in, los ojos de Benedicto XVI parecieron mirar directamente hacia mí y a través de mí y en ese momento exacto tuvo lugar mi conversión”, escribió Roger en 2013. “Un poder imparable y una presencia llegaron a través de sus ojos y me rebanaron, me dejaron abierto. Estallé en lágrimas, y todo lo que yo jamás pensé que había sido, o no había sido, salió fuera. Era la espada de Cristo y no habría paz hasta que yo le ofreciera la mía”. Se bautizó en 2007.

Roger Dubin, bautizado en 2007, en un perfil empresarial. Su experiencia y sus precedentes, puede leerse aquí en ReL.
5. La atea inglesa que quiso leer a Ratzinger para refutarlo y se bautizó poco después
Megan Hodder, inglesa, se bautizó en 2013 con 21 años. Dos años antes era atea convencida y militante, de familia sin ninguna relación con la fe, y leía con entusiasmo a autores del "nuevo ateísmo" grosero: Dawkins, Harris, Hitchens...
Para refutar a 'los peores enemigos de la razón, los católicos', decidió leer al Papa. Empezó por el famoso discurso de Ratisbona de Benedicto XVI, que defendía la razón frente a la fe ciega. Luego leyó el librito más corto que encontró de Benedicto XVI, titulado "Sobre la conciencia".
"Esperaba y deseaba mostrar su irracionalidad y sus prejuicios, para vindicar mi ateísmo. Por el contrario, me presentó un Dios que era el Logos; no un dictador sobrenatural que aplasta la razón humana; sino el estándar de bondad y verdad objetiva...", escribió. "Era una percepción de la fe más humana, sutil y, sí, creíble, de lo que esperaba".

Tras Ratzinger pasó a leer a Tomás de Aquino, se hizo muchas preguntas sobre el origen de la moral y la verdad y un par de años después se bautizaba. Su historia completa se puede leer aquí en ReL.
6. La senadora socialista española que entró en la fe leyendo libros de Ratzinger
Mercedes Aroz, senadora socialista del PSC-PSOE, la más votada hasta su mandato (1,6 millones de votos en Barcelona en 2004), educó a sus hijos sin religión y "en los valores de la izquierda y del marxismo". Pero su hijo conoció a los Hermanitos del Cordero y se hizo católico, en parte inspirado por Juan Pablo II.
En el año 2000, en la JMJ de Roma, la política socialista catalana, antigua militante de la Liga Comunista Revolucionaria, se planteaba por qué el Papa conseguía reunir 2 millones de jóvenes en Tor Vergata. "A finales de ese año recibí la llamada de Dios. ¡Bueno, Mercedes, ya está bien! ¡Yo no recordaba ni el Padrenuestro! Empezó ahí mi proceso. Me formé, básicamente, leyendo libros de Ratzinger", explicaba en 2008.

Mercedes Aroz, ex-senadora del PSC-PSOE, dejó el partido en 2009 por ser incompatible con la ética y la fe cristiana.
Durante un tiempo intentó defender políticas provida y profamilia desde el PSOE, pero pronto vio que era imposible. En 2009 anunció que dejaba definitivamente el PSOE al ver "una incompatibilidad entre el cristianismo, el seguimiento del Evangelio, y la ideología radical socialista, que es la que está aplicando en estos momentos el Gobierno y el Partido Socialista en España”.
7. El marxista periodista que dejó la Iglesia... hasta que entrevistó a Ratzinger
Mucha gente ha conocido a Joseph Ratzinger, y luego a Benedicto XVI, a través de las entrevistas en profundidad que le hizo el periodista Peter Seewald. Resulta que el propio Seewald es un ex-marxista retornado al catolicismo a partir de hablar con Ratzinger.
Seewald, de niño, era católico y monaguillo en la Baja Baviera. Se lanzó a la revolución estudiantil en 1968 y se hizo marxista. Dejó del todo la Iglesia en 1973 y se volcó en un semanario de izquierda radical (que cerró en un par de años). Después fue periodista en varias publicaciones, e independiente desde 1993.
En 1996 entrevistó al cardenal Ratzinger, vio que los estereotipos contra él eran absurdos y así Seewald volvió al catolicismo.

Peter Seewald con Benedicto XVI, por sus entrevistas el periodista volvió a la fe.
Su libro, La sal de la Tierra, llegó a cientos de miles de lectores y acercó a muchos a Dios. Tras su elección como Papa, escribió dos semblanzas más de él, y su libro-entrevista La luz del mundo de 2010.
8. La periodista inglesa de clase alta ajena del todo al catolicismo
Mary Wakefield es una veterana periodista del semanario inglés The Spectator, además de noble por ambas ramas de su familia. En su casa casi nadie era religioso, excepto la abuela, aunque socialmente se consideraban anglicanos como corresponde a la clase alta. Recordaban con bromas que una tatarabuela presumía de no dejar entrar católicos en la mansión. Lo católico era "extranjero" y "vudú".
Ella no sabía nada del cardenal Ratzinger hasta que un amigo le dio La sal de la tierra, la entrevista con Peter Seewald. Allí leyó lo que decía Ratzinger: "La fe da gozo. Cuando Dios no está, el mundo queda desolado y todo se vuelve aburrido, todo es completamente insatisfactorio. Es fácil ver hoy como un mundo vacío de Dios se consume a sí mismo cada vez más, se hace un mundo sin alegría. La gran alegría viene del hecho de que hay un gran amor, y ese es el mensaje esencial de la fe. Que era radicalmente amado".
Ese libro puso orden y palabras a algunas sensaciones confusas que Wakefield ya había empezado a intuir. Se hizo católica en 2013. Lo ha recordado aquí en The Spectator.

La periodista Mary Wakefield en 2011; ya intrigada por las cosas católicas.
***
Son sólo 8 ejemplos, pero podrían encontrarse muchos más, de muchas personas que exploraron la propuesta católica a partir de los textos de Joseph Ratzinger.
Además, muchos anglicanos y luteranos que se han hecho católicos en las últimas décadas, por ejemplo a través de los ordinariatos anglocatólicos que creó Benedicto XVI (y eso incluye unos 15 ex-obispos anglicanos y más de 200 antiguos clérigos anglicanos) lo han hecho con un ojo puesto en la visión eclesial de Benedicto XVI, que fue quien beatificó al cardenal Newman (antiguo y respetado clérigo anglicano del siglo XIX) y tendió muchos puentes con el mundo luterano. Los casos se podrían multiplicar.
viernes, 6 de enero de 2023
Los Reyes Magos contra el Nuevo Orden Mundial. Es decir, contra Herodes (y II) El mundo actual no se dviide entre izquierda y derecha sino entre cristianismo y satanismo. Y el NOM de hoy es más homicida que el Herodes de ayer. Por Eulogio López

Los Reyes Magos contra el Nuevo Orden Mundial.
Es decir, contra Herodes (y II)
El mundo actual no se divide entre izquierda y derecha
sino entre cristianismo y satanismo. Y el
NOM de hoy es más homicida que el Herodes de ayer.
Por Eulogio López
06/01/23
El enemigo más próximo que tuvieron los Reyes Magos fue Herodes el Grande
Decíamos ayer que la Epifanía era la fiesta de la iniciación cristiana y dicen los indios -lo he visto en una película de vaqueros, no se fíen- que el valor de un hombre se mide por la entidad de su enemigo.
El enemigo más próximo que tuvieron los Reyes Magos fue Herodes el Grande, el primero y más sanguinario de los cuatro Herodes que aparecen en la Sagrada Escritura. Es decir, el de la matanza de los santos inocentes, el paso más conocido, pero que no deja de ser uno más, en su larga carrera de crímenes. Nuevamente, acude en mi ayuda el erudito Daniel-Rops. Aquí tienen a Herodes el Grande en persona, una joya: "Ahogó con sus propias manos a su cuñado, el encantador Aristóbulo, aquel pequeño sumo sacerdote de 17 años, demasiado popular para su gusto. Y luego, uno a uno perecieron, por orden suya, su otro cuñado José, el octogenario Hircán II, la altivas asmonea Mariamme, a pesar de ser su esposa amadísima, y sus propios hijos, Aristóbulo y Alejandro. Con un pie en la sepultura, hizo decapitar a su tercer hijo Antipater".
Y concluye Rops: "Todo su reinado -desde el año 40 al 4 antes de Cristo- estuvo señalado por oleadas de sangre. Las ejecuciones en masa no le repugnaron más que los asesinatos individuales. Y así, 40 jóvenes fueron quemados, como antorchas vivas, por haber derribado el águila dorada, deshonroso ídolo que el tirano quiso colocar en la fachada del templo. Es su frenética agonía, aún ordenó la matanza de todos los principales personajes de la comunidad judía 'con el fin de tener cuando menos unas lágrimas sobre su tumba'".
El mundo actual no se divide entre izquierda y derecha sino entre cristianismo y satanismo... y el Nuevo Orden Mundial (NOM) de hoy resulta tan homicida como el Herodes de ayer. Sólo que más poderoso.
miércoles, 4 de enero de 2023
Cuando la masonería expulsó al Vaticano de la Conferencia de Versalles. Por Javier Navascués
Cuando la masonería expulsó al Vaticano
de la Conferencia de Versalles
9/7/2018
Resultó trágico y es un hecho poco conocido —lo cual es significativo— que la Santa Sede fuese deliberadamente excluida de la Conferencia de Versalles por los gobiernos Aliados, muy influidos por la masonería. El Papa Benedicto XV pidió participar en la Conferencia de Paz, pero el sectarismo de las potencias aliadas lo impidió.
En noviembre de 1918 terminó la Primera Guerra Mundial con la victoria aliada (Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Rusia hasta 1917, Italia, Serbia, Rumanía entre muchos otros aliados menores) y la derrota del bando que fue conocido como «los Imperios Centrales» (Alemania, Austria, Hungría, Bulgaria y Turquía). Finalmente, la mucha mayor potencia humana, económica e industrial del bando aliado, sobre todo a partir de la entrada en guerra de Estados Unidos, acabó imponiéndose.
Se anunció que las potencias vencedoras iban a convocar una gran Conferencia diplomática en París para enero de 1919 en la que se llevaría a cabo la reorganización definitiva de Europa. Los dirigentes aliados anunciaron nada menos que la Conferencia «terminará para siempre con la guerra como amenaza para la humanidad». En teoría, la base política de la Conferencia iba a ser los «Catorce puntos de Wilson», promulgados por el presidente norteamericano Woodrow Wilson en enero de 1918 que preveían el castigo al gobierno imperial alemán, pero en teoría buscaban una paz sin grandes anexiones de territorio y en la que el bando perdedor encabezado por Alemania no fuera aplastado por las exigencias Aliadas.
Wilson era un masón de alto grado y por eso el citado documento incluía algunos «puntos» de neto origen masónico como, entre otros, la «consagración» de la democracia liberal como único sistema político posible y admisible y la formación de una Sociedad de Naciones como embrión de un gobierno mundial (la formación de un gobierno mundial que excluya a la Religión, algo que en parte consiguieron más tarde con la ONU, es una vieja aspiración masónica, por eso a los masones se les llama también «mundialistas»).
Wilson logró el establecimiento de la Sociedad de Naciones, pero, en cambio, no consiguió su propósito de que la Conferencia fuera un tratado entre iguales y no una paz draconiana contra los vencidos ya que no conocía las promesas secretas que Londres y París habían ido haciendo al resto de sus aliados a cambio de su ayuda y que implicaban grandes pérdidas territoriales a costa de los países derrotados. Por eso los alemanes hablaron luego del «diktat» de Versalles, porque sus delegados allí no fueron invitados a negociar nada, sino simplemente a aceptar las condiciones impuestas por los Aliados.
Resultó trágico también y es un hecho poco conocido —lo cual es significativo— que la Santa Sede fuese deliberadamente excluida de la Conferencia de Versalles por los gobiernos Aliados, muy influidos por la masonería. El Papa era entonces Giacomo Della Chiesa, Benedicto XV, pidió participar en la Conferencia de Paz. Parece de sentido común que el Papa, que era la cabeza espiritual de la religión más extendida del mundo e incluía a millones de creyentes, también en los países vencedores, estuviera presente en una conferencia diplomática tan importante pero el sectarismo de las potencias aliadas lo impidió.
Y es que todo el mundo se daba cuenta de que la presencia del Papa habría ejercido un efecto moderador muy importante y hubiera impulsado un trato mucho más ecuánime hacia los países vencidos. Y eso es precisamente lo que trataban de evitar los gobiernos Aliados. Además, su presencia allí hubiera transmitido al mundo que los principales gobiernos occidentales reconocían la guía de la influencia espiritual del Papa como inspiradora moral de sus políticas. Y desde luego eso es algo que la masonería no estaba dispuesta a permitir.
Benedicto XV había sido elegido en el cónclave de agosto de 1914, tras la muerte del gran Papa San Pío X. Fue un cónclave celebrado bajo la terrible sombra de la Primera Guerra Mundial, que acababa de estallar y que amargó los últimos días de S Pío X. Probablemente la experiencia política y diplomática de Della Chiesa facilitó su elección.
Entre otros destinos había sido secretario de la Nunciatura en España en la década de 1880, donde en Madrid se le había conocido como «el cura de las 2 pesetas» porque diariamente repartía esta cantidad, entonces importante (con la que se podía comer durante varios días), entre las familias más pobres del conocido como barrio de los Austrias de la capital española. Era doctor en Derecho y teólogo. Desde su elección su gran objetivo, que por desgracia no pudo lograr, fue mediar entre ambos bandos conseguir para conseguir que la Guerra terminara.
Guardó una exquisita neutralidad porque sabía que había muchos católicos en ambos bandos. Intentó que Alemania evacuara Bélgica y apoyó los intentos del emperador Carlos de Austria Hungría por negociar con Francia y lograr una paz equilibrada entre los países contendientes que a mediados de 1917 estuvieron a punto de fructificar pero que el masón primer ministro francés Ribot impidió casi en el último momento (lo que autores franceses han llamado «El sabotaje de la paz» y que sería motivo para otro artículo).
Por desgracia la guerra siguió un año más y aún morirían muchos cientos de miles de personas en ese año y medio. Sintió un gran disgusto cuando Italia se unió a la Guerra en el bando aliado en 1915, aunque tampoco lo condenó por prudencia política porque sabía que muchos católicos italianos apoyaban la guerra contra Austria en aquel momento por un mal entendido nacionalismo. Aunque con pena, permitió que todos los católicos de los países beligerantes cumplieran sus deberes militares con sus patrias respectivas.
Nombró Nuncio en Múnich al cardenal Pacelli futuro Pío XII. Cuando vio que los gobiernos beligerantes por su orgullo y egoísmo, con excepción de Austria (en favor de la cual intentó mediar en vano en las últimas semanas de la Guerra), no deseaban su mediación política, se volcó en la ayuda humanitaria en favor de los prisioneros, los heridos, las víctimas de la guerra y los desplazados, (en colaboración a veces con el rey de España Alfonso XIII). Muchos años más tarde el Papa Ratzinger tomaría el nombre de Benedicto XVI como homenaje a Benedicto XV. Pero el Papa y la Iglesia ganaron un gran prestigio universal en aquellos años porque todo el mundo fue testigo de sus nobles esfuerzos por la paz. El número de países que enviaron representaciones diplomáticas ante el Papa se dobló. La masonería internacional tampoco pudo olvidar más tarde, que en 1917 el Papa había aprobado el Código de Derecho Canónico que refundía la legislación de la Iglesia y en el que se condenaba de nuevo a la Masonería.
Finalmente, el Tratado de Versalles impondría durísimas indemnizaciones económicas a Alemania, además de grandes pérdidas territoriales y coloniales. Austria y Hungría fueron totalmente desmembradas. Naturalmente, tanto sectarismo abonó un enorme resentimiento en Alemania que ayudaría mucho al posterior ascenso de Hitler al poder y en 1939 estallaría una guerra mucho peor aún. Y ello a pesar de que hubo personajes inteligentes en el propio bando Aliado que se daban cuenta del desastre posterior que traería aquel Tratado. El joven historiador británico Arnold Toynbee advirtió de lo peligroso que sería para el futuro humillar tanto a Alemania. Incluso el general Foch, comandante supremo del ejército francés, dijo con clarividencia: «Esto no es una paz, sino una tregua de 20 años hasta la próxima guerra». Fueron desoídos. Se impuso la «paz» de los gabinetes masónicos.
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