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lunes, 3 de julio de 2023

Buitres sobre El Vaticano

Buitres sobre El Vaticano
2/07/23

Este puede ser el verano más largo de Francisco, el hombre que de buena gana suprimiría el redicho Sínodo de la Sinodalidad... con perdón.

Cuentan de un banquero que, durante sus últimos días de vida, recibió la muy amistosa visita de un ejecutivo que aspiraba a sucederle en el cargo. Cuando otro directivo le preguntó para que había venido a verle el primero, el banquero respondió:

-Ha venido a comprobar cuándo me muero.

Algo parecido debería decir el Papa Francisco de quienes tanto se preocupan por su salud y, sobre todo, por comprobar las fuerzas que le quedan para pilotar la barca de Pedro, en una Iglesia que parece una paloma herida rodeada de halcones... esto me ha quedado de lo más poético.


La solución no está en un nuevo Papa. Nadie nos asegura, que el próximo Papa sea mejor. De hecho, lo que asoma en el horizonte mediático... pues hombre, no es como para tirar cohetes

Siguiendo con la ornitología, yo hablaría de miles de buitres alados que han extendido sus alas sobre el Vaticano, pero no puedo hacerlo porque el buitre es una criatura protegida.

Este puede ser el verano más largo de Francisco, el hombre que de buena gana suprimiría el redicho Sínodo de la Sinodalidad, sólo que ya no puede. Comienza en octubre, nadie sabe para qué se ha convocado y todos temen que sólo sirva para proferir, junto a la cátedra de Pedro, las más solemnes sandeces... una vez más.

He leído en una revista religiosa progre hablar del entusiasmo con el que el pueblo fiel ha participado en esta fiesta de la democracia que han sido los sínodos diocesanos. Y miren por donde, a mí este entusiasmo me ha pasado absolutamente inadvertido. Estoy muy preocupado: cada día que pasa soy peor periodista.


Pero tranquilos: ¿en qué se diferencia un cristiano progre de un buitre? Pues en que el buitre es un animalito de cuello largo, pico curvo y muy simpático

También desconocemos con cuánta fuerza Francisco pondrá freno a los exabruptos teologales de tantos y tantas... y espero que de ningún ‘tante’, que se proferirán en el Sínodo. Porque esa es otra: si Francisco no repara los daños que seguramente se van a producir, tal y como hizo tanto en el Sínodo de la Familia como el Sínodo de la Amazonia, tendremos un problema. Y la solución no está en un nuevo Papa, aunque el estado de salud de Francisco no esté para juegos florales y esa posibilidad no pueda desecharse en ningún caso. Nadie nos asegura, como piensan hasta demasiados, que el próximo Papa sea mejor. De hecho, lo que asoma en el horizonte mediático... pues hombre, no es como para tirar cohetes.

Más vale rezar. Recuerden que la oración es omnipotente, pronuncien el ‘conjuro’ de Santa Faustina Kowalska: “Jesús, en Vos confío”.

A fin de cuentas, ¿en qué se diferencia un cristiano progre de un buitre? Pues en que el buitre es un animalito de cuello largo, pico curvo y muy simpático.

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domingo, 2 de julio de 2023

‘Los dueños del planeta’, Martín Jiménez pone en berlina a toda esta patulea de millonarios endiosados que pretenden... lo que siempre pretende el poder: manejar, no los cuerpos, sino las almas.

‘Los dueños del planeta’, un libro imprescindible
Martín Jiménez pone en berlina a toda esta patulea de millonarios endiosados que pretenden... lo que siempre pretende el poder: manejar, no los cuerpos, sino las almas.

Es digno de elogio, de mucho elogio, el último libro de Cristina Martín Jiménez, titulado Los dueños del planeta, pero me gusta más el subtítulo: “Ellos contra nosotros”. A fin de cuentas, lo que está describiendo es un oligopolio -ellos- de poderosos, todos millonarios, todos filántropos -¡Dios nos libre de los filántropos!- que tratan de controlar las almas -a nosotros- y que, ahora sí, descubro el final, les aseguro que, tras hacer mucho daño, están perdiendo la batalla.

Lo que Cristina Martín ha hecho son biografías, acertadísimas, de los dueños del universo, a los que equipara con los dioses clásicos y ya se sabe que los dioses clásicos tenían tanta mala uva como los hombres y una caducidad sólo un poco superior a la de los humanos. Hablamos de Bill Gates, Jeff Bezos, George Soros, Mark Zuckerberg, Rupert Murdoch, Larry Page y Serguei Brin, Larry Fink, Bin Salman, Elon Musk, Warren Buffett...


Los dueños del planeta imitan al viejo Satán, siempre deseoso de exclamar algo peor que el ‘todo es mío’, algo mucho más tremendo: ‘todo forma parte de mí’

Un buen periodista se distingue por su capacidad para absorber información pero, sobre todo, para relacionar los elementos de esa información. Y ahí Martín lo borda.

Como además es mujer, doña Cristina no desaprovecha esas ‘cuestiones personales’ que, según todo varón pedante, deben quedarse en el tintero de todo buen biógrafo, por ser de escaso aprovechamiento intelectual... cuando suponen la descripción definitiva de una persona. Martín ha aprendido de Paul Johnson, maestro de biógrafos contemporáneos, a juzgar a los grandes hombres según tres elementos: si eran generosos con su dinero, cómo trataban a las mujeres y si eran sinceros o unos mentirosos compulsivos. Con estas tres patas apuntaban a si eran buenas personas. Pues bien, Cristina Martín, además de esos elementos, ha optado por un cuarto: se pregunta por la intención del sujeto agente.

El mundo de las intenciones resulta siempre difícil y esquivo porque estás juzgando el alma de la persona. Pero hay ocasiones, no pocas, en las que la alma del poderoso se empeña, no en ser trasparente, eso nunca, sino en exhibirse y, claro, si la soberbia del sujeto agente es mucha, llega a presentar lo bueno como malo y lo malo como bueno.


Cristina Martín Jiménez es lo que el Nuevo Orden Mundial (NOM) llama una conspiranoide, así como una negacionista. En cuanto oigan que alguien es calificado de ese modo no lo duden: deben escucharle con atención

Así es como Martín Jiménez pone en berlina a toda esta patulea de millonarios endiosados que pretenden... lo que siempre pretende el poder: manejar, no los cuerpos, sino las almas de sus subordinados, hasta que, como el viejo Satán, pueden decir: no todo es mío sino algo mucho más tremendo: todo forma parte de mí.

Créanme, el día en que las mujeres comprendan que su gran virtud natural consiste en evitar la pedantería masculina y con ello poner el dedo en la llaga, las mujeres -¡Ay dolor, que yo soy varón!- controlarán el mundo. Pero por ahora, compañeros del sexo masculino, tranquilos: las mujeres están dominadas por la atmósfera feminista y el objetivo primero del feminismo es... imitar la pedantería masculina hasta la frontera misma del ridículo... ¡y más allá!

Cristina Martín Jiménez es lo que el Nuevo Orden Mundial (NOM) llama una conspiranoide, así como una negacionista. En cuanto oigan que alguien es calificado de ese modo no lo duden: deben escucharle con atención, seguro que les dice algo que es cierto y harto interesante. Porque gracias a ese espíritu de doña Cristina, políticamente incorrecto, logra identificar y aislar una de la características de estos 'dueños del planeta': su obsesión por no morirse. No porque no muera la humanidad sino porque no se mueran ellos. Martín revela los esfuerzos de, por ejemplo, un Larry Page (Google) o de un Jezz Bezos, el hombre de Amazón, obsesionado con lo que ha dado en llarmase trashumanismo o neurociencia -vamos, con no morise y reencarnarse en máquina-. Pagan cifras millonarias a científicos estafadores que les promten, sino la eterna juventud, sí morirse lo más tarde posible. Curioso: todos ellos están comprometidos con la cultuira de la muerte -matar a los seres humanos antes de nacer- pero ellos quieren vivir el mayor tiempo posbile aunque los médicos no les puedan alargar vida, sólo la vejez. En este libro tienen las pruebas.

Y sobre todo, seguro que les dice algo políticamente incorrecto. Lo digo con mucha pena porque, al igual que la autora, soy periodista y amo mi profesión pero ahora mismo los medios están dominados por una autocensura de lo políticamente correcto, autocensura de tal calibre que yo no he visto nada igual en 43 años que llevo en las redacciones.


Los filántropos millonarios han creado un mundo de censura global, donde la libertad de pensar es puro riesgo, un mundo donde discrepar es delito... en nombre de la necesaria unidad

Los dueños del planeta es un trabajo bien hecho, una recopilación de información ingente y, sobre todo, una capacidad para poner en conexión los datos obtenidos que hace la obra verdaderamente interesante. Se lee de un tirón pero luego hay que repetir. La clásica lectura que obliga a exclamar: ahora lo entiendo.

No verán ustedes este libro reseñado en los grandes medios. Ya saben que una de las sentencias de nuestra sociedad de la información es que la verdad circula por canales pequeños: es un gran libro que contradice las verdades oficiales de la progresía dominante: y ya se sabe que discrepar en el siglo XXI se ha convertido en delito de odio.

Los dueños del planeta resulta una obra apasionante. Solo dos pegas, la una menor y la otra no tanto. La menor es que, quizás por esa familiaridad con el análisis financiero, Cristina Martín maneja los porcentajes de participación en una empresa con excesiva ligereza. Quiero decir que controlar el 5% de una empresa puede no significar controlar la compañía. Una empresa puede controlarse con un 0,1% o necesitarse del 99% para hacerlo, sobre todo si la tal empresa cotiza en bolsa. Y en bolsa cotizan hoy todas las grandes.

Pero se trata de una pega menor. La mayor es esta: Martín Jiménez es grande a la hora de delatar al enemigo, a estos filántropos (¡Dios nos libre de los filántropos!) metidos a salvadores y que, por de pronto han creado un mundo de censura global donde casi no se puede decir nada porque, insisto, el discrepante siempre es culpable y, posiblemente, reo de cárcel. Ahora bien, cuando se pone en solfa a estos millonarios, cuando se describe esta formidable conspiración, una tarea ingente y loable, no vale quedarse ahí, doña Cristina, hay que apuntar quién o qué es la cabeza de la conjura. Y el nombre no sale en el libro. Para asustar a los progres bien-pensantes: el jefe del Nuevo Orden Mundial es Satán. Ya oigo el rasgado de vestiduras pero no obstante, sigo adelante: nadie sino él, el Espíritu Maligno, tiene capacidad para ensamblar tantos elementos contradictorios. Y si no es un quien, Satán, es un qué, al que podamos llamar el mal y que no es otra cosa que el abandono de Cristo en la sociedad actual.


Al final, Cristo siempre triunfa y los amos del mundo se dejan ver como lo que son: unos pobres infelices a los que los dioses, el verdadero y único Dios, ha pinchado el globo en el que pensaban viajar hacia las estrellas

Sí, el problema de lo que hemos llamado Nuevo Orden Mundial, es decir, la nueva masonería internacional, globalista, generista, sostenible, woke y animalista y un pelín animalesca, cuyos directivos visibles son aquellos a los que con tanto acierto describe Martín Jiménez, constituye una macedonia que necesita una maestro de cocina que pueda mezclar los elementos en su debida proporción.

Pero ya saben cuál es mi lema: de derrota en derrota hasta la victoria final. Entre otras cosas, porque hay que luchar con el mal y contra el Maligno, eso está claro, pero recuerden que el mal siempre se destruye a sí mismo. Ese dibujo lo diseña a la perfección la autora de Los dueños del planeta: es tanta la soberbia de sus biografiados que ya se están despedazando entre ellos, allá arriba, en la cumbre de su poder. Mejor para nosotros.

En cualquier caso, al final, Cristo siempre triunfa y los amos del mundo se dejan ver como lo que son: unos pobres infelices a los que los dioses, el verdadero y único Dios, ha pinchado el globo en el que pensaban viajar hacia las estrellas.

Cristina Martín es optimista sobre el final de la lucha. Tiene razones para serlo pero debería mencionar a la razón última de su esperanza.

sábado, 1 de julio de 2023

Pío Moa habla claro: la guerra es “entre la OTAN y Rusia”

La hipocresía del Occidente sionista

La hipocresía del Occidente sionista
1/07/2023 

Julio de 1768, Serby, sureste de la Mancomunidad polaco-lituana (hoy Ucrania occidental). Ivan Gonta es mutilado, torturado y finalmente ejecutado por su papel en la masacre de Uman, donde sus cosacos (ucranianos) asesinaron a decenas de miles de polacos y judíos. Ivan Gonta había sido capturado subrepticiamente por los rusos, que luego lo entregaron a las autoridades polacas, ya que la mayoría de las atrocidades que había cometido lo fueron en el territorio de la entonces Corona polaca.

Mayo de 1926, París. Sholom Schwartzbard sigue a Symon Petlura, un ex comandante del ejército ucraniano y líder de la efímera República Popular de Ucrania. Sholom Schwartzbard, judío, impávido, después de haber rastreado el paradero de Symon Petlura, se enfrenta a él en una calle de París, saca un arma, le insulta y le dispara varias veces a quemarropa, matando al líder ucraniano en el acto. Sin inmutarse, se deja capturar tranquilamente por la policía, y se enfrenta más tarde a juicio en Francia y… queda absuelto de toda culpa. ¿Por qué? Porque el jurado entendió justificado el crimen aduciendo que Symon Petlura, en su calidad de líder político de Ucrania alentó o permaneció inactivo mientras sus subordinados diezmaban a la población judía en Ucrania durante los tiempos de la guerra civil que siguió después del golpe de estado bolchevique de 1917.

Marzo de 1950, un pueblo cerca de la ciudad de Lvov (Ucrania). Rodeado por el NKVD, Roman Shukhevych, un líder del movimiento nacionalista ucraniano (a la par en importancia con Stepan Bandera) se suicida incapaz de defenderse de las tropas rusas o romper el cerco. Su cadáver es quemado y las cenizas esparcidas en un río.

Octubre de 1959, Munich, Alemania Occidental. Bohdan Stashynsky, un agente de la KGB, acecha en la escalera de una casa de vecinos. Cuando ve a Stepan Bandera bajando por la escalera, se acerca a él, saca un arma y dispara y además le rocía con gas cianuro, matando a Stepan Bandera, uno de los líderes del movimiento nacionalista ucraniano, moralmente, si no legalmente, responsable de las masacres de decenas de miles de polacos, judíos y rusos en Volinia, luego Polonia oriental, hoy Ucrania occidental.

Pues bien, todos los asesinados que hemos citado son hoy, en la Ucrania de Zelenski, en ese modelo de libertad y democracia… a su estilo, claro, es decir con los partidos de la oposición prohibidos, así com la lengua rusa y cerradas las iglesias ortodoxas de rito moscovita, entre otras cosas, todos ellos, como decimos, son héroes nacionales con amplia difusión de sus hazañas y no pocas estatuas y monumentos, sobre cuyos hechos la comunidad sionista, así como Occidente, callan, al igual que sobre la apología que se hace de ellos en Ucrania.

Por el contrario, braman contra todo aquel que se le ocurra hablar o escribir algo que ponga en duda la historia oficial de la Segunda Guerra Mundial, en España contra nuestros divisionarios, para qué hablar de Franco amigo de Hitler y Mussolini, y qué decir de quienes nieguen el Holocausto, porque de inmediato son vapuleados.

¿Doble vara de medir? Pues sí, pero más aún pura y dura hipocresía sionista y del Occidente tan democrático.