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viernes, 24 de julio de 2020

La oscura historia de la princesa de Éboli. Antonio Perez. Felipe II. Teresa de Ávila. El palacio Ducal de Pastrana. Más historia de España

Jesús Villanueva, doctor en Historia
2 febrero 2017 

Foto: Creative Commons
1 / 6 La princesa de Éboli

Doña Ana de Mendoza, más conocida como la princesa de Éboli tuvo una gran influencia en la corte del rey Felipe II pero terminó muriendo en la cárcel por orden del rey.

Foto: Creative Commons
2 / 6 Antonio Perez

Juan de Escobedo y Antonio Pérez (en la imagen) se conocieron mientras los dos estaban al servicio del príncipe de Éboli, primer ministro de Felipe II. Más tarde, cuando Pérez se había convertido a su vez en mano derecha del rey, recomendó a Escobedo como secretario de don Juan de Austria, entonces gobernador de Flandes. Pero en cierto momento Pérez percibió que su antiguo compañero era un peligro y podía denunciarlo al rey. Así que convenció a Felipe II de que autorizara su asesinato, que se produjo una noche de 1578, tras pasar Escobedo la tarde en casa de la princesa de Éboli…

Foto: Creative Commons
3 / 6 Felipe II

Felipe II se empeñó en mantener recluida a la princesa de Éboli hasta su muerte, aunque nunca dejó clara sus razones.

Foto: Creative Commons
4 / 6 Teresa de Ávila

Uno de los lances que mejor caracterizan la personalidad impetuosa y dominante de la princesa de Éboli es el de su ingreso como monja en el monasterio carmelita que ella misma quiso que se fundara en sus dominios de Pastrana. La fundación en 1569 ya trajo consigo numerosos roces con Teresa de Ávila (en la imagen) cuando esta se hallaba en plena campaña de reforma carmelitana. Pero cuando a la muerte de su marido doña Ana decidió convertirse en monja, bajo el nombre de Ana de la Madre de Dios, la situación se hizo insostenible. Entre la aristocracia de esos años se habían puesto de moda los actos de devoción extremada, en imitación de los místicos y beatas que pululaban en las villas castellanas, y seguramente la princesa de Éboli quería causar impresión con un acto de entrega religiosa absoluta (a menos que no le conviniera también para evitar el pago de las deudas de su casa). Pero al mismo tiempo se negaba a renunciar a sus privilegios de clase, y por ejemplo exigía que la acompañaran sus sirvientas, algo totalmente contrario a la regla de la orden. Las quejas de las monjas y del municipio de Pastrana llegaron hasta el rey, quien ordenó a doña Ana volver con su familia. Pero ésta sólo obedeció cuando santa Teresa, harta de los caprichos de la gran dama, ordenó que todo el convento se trasladara a Segovia.

Foto: Creative Commons
5 / 6 El palacio Ducal de Pastrana

La princesa de Éboli estuvo recluida en el Palacio Ducal de Pastrana (Guadalajara) durante diez años en lo que ella llamaba "una cárcel oscura".

Foto: Gtres
6 / 6 La princesa de Éboli en televisión

Belén Rueda encarnó a la princesa de Éboli en una miniserie televisiva. Según parece el parche del ojo se puso en el ojo izquierdo en vez de en el derecho porque se rodaron escenas con espadas y la actriz veía mejor con el ojo derecho, tal y como explicó la directora de la serie.

PARA SABER MÁS

doña Ana de la Cerda, princesa de Éboli, es sin duda uno de los rostros más conocidos de la España del siglo xvi. Los retratos que se conservan de ella, con el parche que le cubre el ojo derecho y su aire altivo y a la vez seductor, añaden aún más atractivo y misterio a una figura que tuvo un protagonismo de primer orden en uno de los episodios más polémicos del reinado de Felipe II: el asesinato en 1578, por orden del rey y a instigación de su secretario Antonio Pérez, de Juan de Escobedo, un servidor del hermanastro del rey, Juan de Austria.

Arrepentido de haber autorizado el crimen, Felipe ordenó poco después apresar al mismo tiempo a Pérez y a la princesa de Éboli, acusada de complicidad. Mientras el primero lograría huir a Francia unos años después, la princesa se vio reducida a un arresto domiciliario cada vez más estrecho, que seguramente aceleró su muerte, sobrevenida cuando tenía apenas 52 años.
ESCÁNDALO EN LA CORTE DE FELIPE II
Todo el episodio constituyó un escándalo enorme, sobre el que enseguida proliferaron todo tipo de rumores, azuzados por el secretismo que Felipe mantuvo en torno al asunto. En cuanto a la princesa, resultaba turbador que una gran aristócrata sufriera de parte del rey un trato tan severo. ¿Cómo explicar la actitud inflexible del rey?

PARA SABER MÁS

La explicación más corriente ya en esos mismos años consistió en suponer una intriga amorosa. Muchos creían que doña Ana, viuda desde 1573 de Ruy Gómez, príncipe de Éboli, mantenía una relación íntima con Antonio Pérez. Algunos afirmaron haberlos sorprendido en situaciones comprometidas. De hecho, uno de los hijos de la princesa abandonó en una ocasión la casa de su madre escandalizado por su comportamiento, aunque probablemente tenía motivos de interés personal para esa actitud. Los historiadores se dividen respecto a la probabilidad de que tal relación haya existido, aunque parece que no puede descartarse por completo.

En cambio, resulta mucho menos creíble una segunda especie de intriga que también corrió desde los años de prisión de doña Ana: la de que en su juventud había mantenido una relación amorosa con el mismo Felipe II, quien luego, despechado por la nueva amistad de la princesa con Antonio Pérez, habría querido vengarse de forma arbitraria. El mismo Pérez sugirió una motivación de este tipo en sus opúsculos contra Felipe II escritos desde el exilio, y en estos y otros textos se apoyarían los literatos que desde el siglo xvii empezaron a construir la historia legendaria que ha pasado a la novela, la ópera y el cine.
¿MUJER FATAL?
Los historiadores de nuestra época han ido rectificando esta visión novelesca y estereotipada de la princesa de Éboli, si bien todavía no se ha escrito la biografía crítica y de criterio moderno que el personaje sin duda merece. Es curioso cómo, pese a sus esfuerzos de imparcialidad, muchos de estos autores han seguido partiendo de la leyenda de los amores regios, aderezándola incluso con algunos prejuicios antifemeninos. Por ejemplo, Antonio Marañón, el autor que más largamente ha discutido el caso (apoyándose en la biografía de Muro de 1878), titulaba el capítulo dedicado a doña Ana de la Cerda «La mujer fatal», y se lanzaba a disquisiciones sobre psicología femenina y las manías de la «alocada señora», lo que quizá le impidió llegar a conclusiones precisas sobre el papel de doña Ana en el affaire Escobedo.

Autores posteriores han insistido en una clave explicativa distinta, que sin duda resulta la decisiva. La princesa de Éboli no era un personaje cualquiera en la sociedad española del siglo xvi. No sólo era una aristócrata, sino que pertenecía al linaje nobiliario más rico e influyente en Castilla desde el siglo xv: el de los Mendoza. Las propiedades de las diversas familias que integraban el clan se extendían por toda Castilla; los duques del Infantado, en concreto, estaban radicados en Guadalajara. Doña Ana de la Cerda y Mendoza era hija del conde de Mélito, a su vez nieto del cardenal Mendoza. De su padre recibió en 1569 el dominio sobre Pastrana, localidad donde ocupó el palacio renacentista que aún se conserva.
LA PRINCESA DE ÉBOLI, UNA ARISTÓCRATA LIBERAL
Como miembro del clan de los Mendoza, la princesa de Éboli se educó en la convicción de que le correspondía por nacimiento una preeminencia social única. Además, su madre, Catalina de la Silva, también aristócrata y de origen portugués, resultó ser una mujer de carácter y muy cultivada, al igual que su tía paterna María de Mendoza, con quien también pasó la infancia y adolescencia. Con ellas aprendió a moverse en el selecto ambiente de los palacios familiares y en la corte real.

Como dama de honor de la princesa Juana de Austria y luego de Isabel de Valois, la tercera esposa de Felipe II, adquirió un rango social y político que le permitía cartearse con la misma reina de Francia, Catalina de Médicis, madre de Isabel. Gracias a su matrimonio con Ruy Gómez, hombre de confianza de Felipe II, tomó contacto con los asuntos políticos, en los que su familia creía tener derecho a intervenir casi en pie de igualdad con el soberano.

Es el trasfondo de un linaje inmensamente rico e influyente y a la vez orgulloso de su poder lo que en gran medida explica la conducta de doña Ana de la Cerda, mucho más, desde luego, que su condición de «mujer fatal». Sin que todos los Mendoza formaran un bloque y tuvieran las mismas actitudes, muchos de ellos en el pasado habían alardeado de su independencia frente a la monarquía y habían mantenido posiciones que hoy calificaríamos de «liberales».

PARA SABER MÁS

Es el caso del conde de Tendilla, que en torno al año 1500 protestaba a la vez por los excesos de la Inquisición y por la persecución de los moriscos. Bajo Felipe II, la aristocracia iba quedando cada vez más domesticada por una monarquía de creciente poder y dominada por juristas y funcionarios y por una ideología de intransigencia religiosa. La princesa de Éboli se negó hasta el final a aceptar esta evolución, del mismo modo que su marido había pugnado por una orientación política conciliadora que quedó en minoría a partir del estallido de la guerra de Flandes.

De forma quizá más instintiva que razonada, doña Ana repudiaba un modelo de monarquía en el que decidía una sola persona a traves de consejeros a menudo de origen oscuro, como Vázquez de Leca, el «perro moro» al que culpaba de su prisión, o quizá también Escobedo, que había sido su «escudero» y a quien no podía perdonar que «se meta en lo que hacen los grandes señores».

No sabemos hasta dónde llevó doña Ana esta oposición a la monarquía de Felipe II. Se ha dicho que formó el plan de casar a sus hijos con los pretendientes del reino de Portugal, justo antes de que Felipe II lo anexionara en 1581, lo que explicaría el rencor del rey. Hubiera participado ella o no en el asesinato de Escobedo –muchos estaban convencidos de que así sucedió–, su empecinamiento en no pedir perdón y sufrir la cárcel hasta el final es un último testimonio del talante orgulloso e independiente de la alta aristocracia castellana antes del triunfo completo del absolutismo.

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viernes, 6 de mayo de 2011

Historia Militar de España. (107)

I. Nacimiento de una Nación
  • 145 aC. Viriato, caudillo celtíbero-lusitano vence a Roma. 
  • 133 Celtíberos y cántabros luchan durante veinte años por su libertad. Sitiados en Numancia durante dos años, mueren todos (8.000) sus habitantes. 
  • 18 dC. Astures (cismontanos de la cuenca del Esla) y cántabros, refugiados en los Altos valles entre Picos de Europa y Peña Ubiña (Babia), son aniquilados por las legiones del emperador Augusto después de doscientos años de resistencia. 
  • 98-117 Trajano, hispano-romano de Itálica (Sevilla), es el emperador que lleva el imperio a su máxima extensión. Conquista Dacia (Rumanía) colonizándola con legionarios hispanos. Ocupa Armenia, Siria y Mesopotamia venciendo a los Partos. 
  • 167-177 Marco Aurelio, cuarto emperador hispano y filósofo neo-estoico, rechaza a los bárbaros germánicos en la frontera del Danubio. 
  • 589 Leandro e Isidoro, hermanos y obispos de Sevilla logran la conversión del rey hispano-visigodo Recaredo. Nace el reino unitario y católico de España. 
II. Reconquista
  • 722 Pelayo, noble hispano-visigodo, derrota en Covadonga a los invasores musulmanes con ayuda de la Virgen María. 
  • 788 Vascones y cántabros rechazan en Roncesvalles la invasión del emperador franco Carlomagno. 
  • 814 Alfonso II el Casto rechaza la segunda invasión de Carlomagno. 
  • 844 Ramiro I rechaza a los Vikingos (piratas normandos) en las proximidades de La Coruña. 
  • 859 Ordoño I vence al rey moro del Ebro en Clavijo, monte cercano a Albelda (Logroño) 
  • 878 Alfonso III el Magno vence a los moros de Córdoba en Polvoraria-Valdemora (rio Esla) 
  • 881 Y en Monte Oxifer (rio Guadiana) 
  • 901 Y en Zamora (rio Duero) 
  • 917 Ordoño II vence al primer califa de Córdoba en san Esteban de Gormaz (rio Duero) 
  • 939 Ramiro II vence a Abderramán II en Simancas 
  • 1085 Alfonso VI reconquista Toledo a los almorávides 
  • 1088 Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid Campeador, ocupa Valencia en nombre del rey. 
  • 1212 Alfonso VIII de Castilla y Sancho VII del Fuerte de Navarra vencen a los Almohades en las Navas de Tolosa, proximidades del puerto de Despeñaperros 
  • 1229 Jaime I de Aragón reconquista Baleares y Valencia (1238) 
  • 1248 Fernando II el Santo, rey de León y Castilla, reconquista Sevilla y toda Andalucía menos Granada. 
  • 1282 Alonso Pérez de Guzmán, el Bueno, defiende Tarifa contra los benimerines. 
  • 1302 Roger de Lauria, “almogávar”, conquista Sicilia para el rey Pedro III de Aragón. 
  • 1311 Roger de Flor rechaza a los turcos musulmanes en Asia Menor al servicio del emperador de Bizancio. Conquista los ducados de Atenas y Neopatria en nombre del rey Pedro IV de Aragón. 
  • 1492 Isabel de Castilla y Fernando de Aragón, los Reyes Católicos, recuperan Granada, finalizando la Reconquista de España. Cristóbal Colón descubre América para España. 
  • 1496 Concluye la conquista de Canarias. 
  • 1497 Cisneros conquista Melilla, Orán (1509) y Argel (1510) 
  • 1503 Gonzalo Fernández de Córdoba, el Gran Capitán, vence en Ceriñola y Garellano (Nápoles). 
  • 1512 Duque de Alba expulsa a los franceses de Navarra. 
III. Imperio
  • 1500 Carlos I nace en Gante y hereda a los Reyes Católicos (1516), a su padre Felipe el Hermoso (1515) y a su abuelo Maximiliano (1519). 
  • 1513 Vasco Núñez de Balboa atraviesa Panamá y llega al Pacífico. 
  • 1519 Hernán Cortés conquista México a los aztecas. 
  • 1521 Sebastián Elcano toma posesión de Filipinas y completa la circunnavegación del mundo. 
  • 1525 Gonzalo F.de Córdoba vence en Pavía a los franceses. 
  • 1530 Carlos, doble emperador, rechaza en Viena a Solimán, sultán del imperio otomano. 
  • 1532 Francisco Pizarro conquista Perú a los incas. 
  • 1535 Álvaro de Bazán conquista Túnez, en poder de los piratas al servicio de los turcos. 
  • 1540 Francisco Vázquez Coronado toma posesión del oeste norteamericano: Arizona, California, Colorado (Gran Cañón), llegando a Kansas (El Dorado) 
  • 1542 Hernando de Soto llega a Arkansas desde Florida, tomando posesión del Missisipi. 
  • 1547 Fernando Álvarez de Toledo, tercer duque de Alba, vence en Muhlberg a los príncipes protestantes alemanes. 
  • 1557 Filiberto, duque de Saboya, al servicio de Felipe II vence en su San Quintín a los franceses, aliados de los turcos. 
  • 1558 Egmont, al servicio de Felipe II, vence en Gravelinas (entre Calais y Dunkerke) al duque de Guisa, renunciando a conquistar París por favorecer el bloque católico contra el bloque protestante (Inglaterra, Alemania, Holanda) 
  • 1571 Juan de Austria, hermanastro de Felipe II, vence en Lepanto al imperio otomano. 
  • 1580 Felipe II vence en Alcántara a los portugueses que se oponen a los derechos familiares sobre el imperio portugués. En sus territorios del Imperio Español no se pone el sol. 
  • 1590 Alejandro Fernesio entra triunfalmente en París 
  • 1604 Alberto de Austria, yerno de Felipe II, vence en Ostende (Holanda) después de tres años de asedio. 
  • 1625 Ambrosio Spinola, al servicio de Felipe II, consigue la rendición de Breda (Holanda) 
  • 1741 Blas de Lezo defiende Cartagena de Indias, base principal de España en América, contra toda la armada británica y un ejército expedicionario. 
  • 1805 Carlos IV (Borbón) pierde el dominio del mar al ser destruida la flota española en Trafalgar por culpa de Napoleón. Es el fin del Imperio Español que es sustituido por el dominio británico en los mares. 
IV. Guerra de la Independencia (1808-1814)
  • Un millón de muertos españoles. 
  • Primera derrota de Napoleón, dueño de Europa. 
  • Miles de héroes en defensa de la Patria: ciudadanos, guerrilleros y algunos militares. Hitos principales: 
    • Madrid (2 de mayo): Droiz, Velarde, Ruiz, Malasaña, etc. 
    • Bailén: general Castaños. 
    • Zaragoza (1er sitio): general Palafox, Agustina de Aragón. 
    • Talavera y Arapiles: con auxilio de Inglaterra. 
    • Vitoria y San Marcial. 

Fuentes:
  • Claudio Sánchez Albornoz. Origen de la Nación Española. El reino de Asturias (1985) 
  • · Ricardo de la Cierva. Historia Total de España (1997) 
  • · Hugh Thomas. El Imperio Español (2003) 
  • · Luis Suárez. Los Reyes Católicos (2004) 
  • · Stanley G.Payne. España, una Historia única (2008)

sábado, 11 de diciembre de 2021

Los grandes caballeros españoles ganaron mil batallas. El Gran Duque de Alba

Los grandes caballeros españoles, 
que ganaron mil y una batallas
5 DIC 2021

El Gran Duque de Alba


Han sido tantos, que sería casi interminable reflejarlos, pero los Caballeros españoles, son muchos y con infinitas batallas ganadas a nuestros principales enemigos, a nuestros siempre enemigos; Holandeses, franceses, ingleses, ….

Respetados, Temidos y Admirados, entre los que destacamos a:

.- D. Gonzalo Fernández de Córdoba “El Gran Capitán”

.- D. Juan de Austria (hermanastro del Rey Felipe II)

.- Bernardo de Gálvez

.- Juan Sebastian Elcano

.- Vasco Nuñez de Balboa

.- Y cientos más

.- Además del Caballero Castellano, mas importante del Medioevo mundial; D. Rodrigo Díaz de Vivar “El Cid Campeador”, luchador por el Reino de Castilla contra otros Reinos y contra los árabes establecidos en los Reinos españoles.

Hablemos de los grandes representantes del Ducado de Alba, con más de 550 años de vida.

El ducado de Alba de Tormes, comúnmente denominado ducado de Alba. Título nobiliario hereditario que el rey Enrique IV de Castilla otorgó, en 1472, a García Álvarez de Toledo y Carrillo de Toledo,​ II conde de Alba de Tormes, al convertir su condado de Alba de Tormes en un ducado, que hoy en día, y desde hace más de quinientos años, es uno de los principales y más tradicionales títulos del Reino de España y el que le da nombre a la Casa de Alba, como propietaria del mismo, constituyendo uno de los linajes familiares más importante de España, como la casa de Medinaceli, cuyo origen es la primogenitura real de Castilla.
Fernando Álvarez de Toledo y Pimentel, apodado “EL DUQUE DE HIERRO”, por lo duro que era en las batallas, también llamado Ferdinandus Toletanus Dux Albanus, el III duque de Alba conocido como el Gran Duque de Alba. El mejor General del Rey Felipe II

Nacido en 1507, a los 24 años heredó el Ducado de Alba directamente de su abuelo. Su educación fue exquisita y llegó a hablar varios idiomas. También desde muy joven empezó una vida de soldado, siendo adolescente ya había participado en alguna batalla.

Fernando Álvarez de Toledo y Pimentel, III Duque de Alba (entre otros muchos títulos), Grande de España y Mayordomo Mayor de Carlos I y Felipe II. Está considerado el mejor general de su tiempo, además de ser una auténtica pesadilla para los holandeses de su época, a los que trató con una dureza extrema.

En 1532, Carlos I lo puso al frente de un enorme ejército para luchar contra los otomanos en Viena, junto a él marchaba también Garcilaso de la Vega, muy buen amigo suyo durante toda la vida. Los otomanos se retiraron sin luchar, pero Alba pudo resarcirse unos años más tarde derrotándolos en Túnez, venciendo al famoso Barbarroja. Este se la devolvió en el 41 en Argel.

Ese mismo año fue nombrado Mayordomo Mayor del Rey por Carlos I y en el 46 fue nombrado Caballero del Toisón de Oro por su fidelidad. Poco después marchó a Alemania con el rey a defender los intereses de la Corona contra los protestantes, siendo decisivo.

Carlos I vinculó a Alba con su hijo Felipe, y una vez que esté subió al trono mantuvo a Alba a su lado. Incluso estuvo en Inglaterra en la malograda boda de Felipe II con María Tudor.

En 1555, el papa Paulo IV, junto con el rey francés, intentaron echar a España de Italia, y allí marchó de nuevo Alba, luchando a la defensiva consiguió agotar a Francia y entrar en Roma en el 57, obligando al papa a firmar la paz. Gracias a esto, dos años después se firmó la paz entre España y Francia, sellada con el matrimonio de Felipe II (el tercero ya, que las esposas le duraban un suspiro…) con Isabel de Valois. Una boda por poderes donde Alba representó al rey.

Con Italia pacificada, los problemas empezaron en los Países Bajos, Alba fue enviado allí como gobernador en 1567 para poner paz. Hombre profundamente católico, descubrió con horror que la rebelión protestante alcanzaba a la nobleza e instauró el Tribunal de los Tumultos, una suerte de inquisición político-religiosa que se encargó de sentenciar a muerte a los cabecillas, incluido el Conde de Egmont, amigo personal suyo, nadie se salvó de la rígida justicia del Duque.

Holanda en general se levantó en rebeldía contra España, pero Alba, de nuevo, con los Tercios de su lado, aplastó la rebelión en la batalla de Jemmingen a Luis de Nassau y más tarde al gran líder protestante Guillermo de Orange.

Sus servicios volvieron a ser necesarios en 1580, al morir el rey de Portugal Sebastián I en batalla y no dejar descendencia, lo que provocó una crisis de sucesión entre Felipe II, tío del anterior, y Antonio, Prior de Crato, otro tío del fallecido rey. Alba, que ya contaba con 72 años, marchó a Portugal con 40.000 hombres y derrotaría al ejército del opositor cerca de Lisboa, consiguiendo que Felipe II sea nombrado rey de Portugal

La primera fue la Casa de Alba original o casa de Toledo o casa de Álvarez de Toledo, que duró casi tres siglos, a lo largo de los cuales se sucedieron once duques y que se prolongó desde su creación hasta su extinción en 1755 a causa de la muerte de María Toledo y Haro, la XI titular y primera mujer en ostentar el ducado. A los representantes de esta primera Casa, que fue la que se perpetuó por más tiempo, se les conoce con el nombre de Albas mayores debido a que sus duques tuvieron una muy destacada actuación en la historia de la Monarquía Hispánica durante su apogeo, siendo la más tradicional de las tres.

Uno de sus integrantes, Fadrique Álvarez de Toledo y Enríquez, el II duque de Alba de Tormes, recibió del emperador Carlos V del Sacro Imperio Romano Germánico, la Grandeza de España de 1520, conocida comúnmente como Grandeza de inmemorial2​ o Grandeza de Primera Clase, otorgándole al ducado la máxima dignidad de la nobleza española en la jerarquía nobiliaria.

La segunda familia fue la casa de Silva, fue la que se prolongó únicamente por algo menos de medio siglo durante el cual la heredaron dos duques, que comenzó con Fernando de Silva y Álvarez de Toledo —el hijo de la XI duquesa— y se extendió hasta 1802, año del fallecimiento sin descendencia directa de María Teresa de Silva Álvarez de Toledo, la XIII jefa del linaje y la segunda mujer que ostentó el título ducal. Fue la casa que menos duración temporal y menos titulares tuvo y continuó fuertemente vinculada a la familia originaria de los Álvarez de Toledo.

La tercera o casa de Fitz-James Stuart, es la que se ha extendido por algo más de dos centurias y que se inició con Carlos Miguel Fitz-James Stuart y Silva —un descendiente del rey Jacobo II de Inglaterra e hijo de un primo segundo de la XIII duquesa—, y que continúa hasta la actualidad habiendo ostentado seis titulares.

La Grandeza de España es la máxima dignidad de la nobleza española en la jerarquía nobiliaria, pues está situada inmediatamente después de la de príncipe de Asturias y de la de infante de España —el primer título reservado al heredero del rey de España y el segundo a sus demás hijos e hijas y a los vástagos del príncipe de Asturias—.

Esta dignidad es otorgada por el rey. Por principio general se la concede al título nobiliario aunque puede otorgarse a título personal. Asimismo, en general, su concesión es igualmente hereditaria aunque, en forma excepcional, puede otorgarse de forma vitalicia a una persona en concreto. Los hijos de los infantes de España tienen la consideración de grandes y no heredan de sus progenitores ni el título de infante ni el tratamiento de alteza real.1​ Es también la más alta dignidad de su clase de toda Europa, pues sus privilegios fueron mayores que los de otras figuras similares europeas, como los pares de Francia o los peers del Reino Unido.2

Su origen se encuentra en la monarquía visigoda, aunque no fue hasta el reinado de Carlos I de España en el siglo XVI cuando comenzó a regularse y establecerse como es conocida hasta la actualidad.

La intención primera era que Fernando Álvarez de Toledo y Pimentel, también Ferdinandus Toletanus Dux Albanus, el III duque de Alba conocido como el Gran Duque de Alba, llegara lo antes posible a esas tierras con un destacamento que impusiera el orden, pero se optó por otra solución que dilató en el tiempo la actuación; Alba iría a Italia, desde donde saldría con todo su ejército. Salió de Italia el 21 de junio con 8.780 infantes españoles de los tercios de Nápoles, Sicilia, Cerdeña y Lombardía y 1.200 jinetes, de caballería española, italiana y alemana, incluyendo 200 arcabuceros a caballo. Atravesó Saboya, Borgoña, Lorena y Luxemburgo, lo que se llamó “el Camino Español”, llegando finalmente a Flandes el 22 de agosto.

El Duque de Alba


El duque de Alba (1568-73)














Los 46 títulos nobiliarios de la Duquesa de Alba

María del Rosario Cayetana Fitz-James Stuart y Silva, nombre completo de la Duquesa de Alba, que ha fallecido este jueves, ostentaba 46 títulos nobiliarios, de los que siete los distribuyó entre sus hijos a principios del pasado año. Además, este noviembre la revista Forbes ha cifrado su capital en casi 3.000 millones de euros, situándola como la novena fortuna de toda España. La fallecida Duquesa de Alba se ha empleado durante toda su vida para recuperar gran parte del patrimonio.

Muy por encima de la Reina de Inglaterra, la Duquesa disponía del doble de títulos que ella.

Según el libro Guinness de los récords, Cayetana de Alba era la mujer que poseía más títulos que ningún otro noble en el mundo: cinco veces duquesa, dieciocho veces marquesa, veinte condesa, vizcondesa, condesa-duquesa y condestablesa, además de ser catorce veces Grande de España

Títulos con Grandeza de España:

6 Ducados:

XVIII duquesa de Alba de Tormes (a partir del 18 de febrero de 1955).

XI duquesa de Berwick; Título de origen inglés. Concedido de acuerdo a la sucesión española (a partir del 18 de febrero de 1955).

XVII duquesa de Huéscar, cedido a su hijo Carlos Fitz-James Stuart y Martínez de Irujo, XVIII duque desde el del 23 de abril de 1954, y heredero del título de duque de Alba de Tormes.

IV duquesa de Arjona (a partir del 18 de febrero de 1955), cedido a su hijo Cayetano Martínez de Irujo y Fitz-James Stuart, V duque desde el 26 de abril de 2013.

XVII duquesa de Híjar (a partir del 31 de diciembre de 1957), cedido a su hijo Alfonso Martínez de Irujo y Fitz-James Stuart, XVIII duque desde el 2 de abril de 2013.

XI duquesa de Liria y Jérica (a partir del 18 de febrero de 1955).

X duquesa de Montoro, cedido a su hija Eugenia Martínez de Irujo y Fitz-James Stuart, XI duquesa desde el 24 de noviembre de 1994.

XIII duquesa de Almazán (a partir de 2013)

1 Condado-Ducado:

XIV condesa-duquesa de Olivares (a partir del 18 de febrero de 1955).

2 Marquesados:

XVI marquesa de El Carpio (a partir del 18 de febrero de 1955).

XI marquesa de San Vicente del Barco, cedido a su hijo Fernando Martínez de Irujo y Fitz-James Stuart, XII marqués desde el 26 de enero de 1994.

7 Condados:

XVII condesa de Aranda (a partir del 31 de diciembre de 1957), cedido a su hijo Alfonso Martínez de Irujo y Fitz-James Stuart, XVIII conde desde el 2 de abril de 2013.

XXII condesa de Lemos (a partir del 18 de febrero de 1955).

XIX condesa de Lerín-condestablesa de Navarra y de Éibar (a partir del 18 de febrero de 1955).

XX condesa de Miranda del Castañar (a partir del 18 de febrero de 1955).

XVI condesa de Monterrey (a partir del 18 de febrero de 1955).

XX condesa de Osorno (a partir del 18 de febrero de 1955).

XVIII condesa de Palma del Río (a partir del 31 de diciembre de 1957), cedido a su hijo Alfonso Martínez de Irujo y Fitz-James Stuart, XIX conde desde el 2 de abril de 2013.

XXIII condesa de Siruela, cedido a su hijo Jacobo Fitz-James Stuart y Martínez de Irujo, XXIV conde desde el 9 de junio de 1982.

XIII condesa de Salvatierra, cedido a su hijo Cayetano Martínez de Irujo y Fitz-James Stuart, XIV conde desde el 26 de enero de 1994.

Títulos sin Grandeza de España:

17 Marquesados:

XII marquesa de La Algaba (a partir del 18 de febrero de 1955).

XVIII marquesa de Almenara (a partir del 31 de diciembre de 1957), cedido a su hijo Alfonso Martínez de Irujo y Fitz-James Stuart, XIX marqués desde el 2 de abril de 2013.

XXI marquesa de Barcarrota (a partir del 18 de febrero de 1955).

XIII marquesa de Castañeda (a partir del 24 de febrero de 1995).

XIX marquesa de Coria (a partir del 18 de febrero de 1955).

VII marquesa de Eliche (a partir del 18 de febrero de 1955).

XVIII marquesa de Mirallo (a partir del 3 de diciembre de 1986).

XX marquesa de la Mota (a partir del 18 de febrero de 1955).

XX marquesa de Moya (a partir del 18 de febrero de 1955).

XVII marquesa de Orani (a partir del 9 de noviembre de 1991), cedido a su hijo Alfonso Martínez de Irujo y Fitz-James Stuart, XVIII marqués desde el 2 de abril de 2013.

XI marquesa de Osera (a partir del 18 de febrero de 1955).

XVI marquesa de San Leonardo (a partir del 18 de febrero de 1955).

XIX marquesa de Sarria (a partir del 18 de febrero de 1955).

XII marquesa de Tarazona (a partir del 18 de febrero de 1955).

XVII marquesa de Valdunquillo (a partir del 25 de septiembre de 1986).

XXI marquesa de Villanueva del Fresno (a partir del 18 de febrero de 1955).

XVI marquesa de Villanueva del Río (a partir del 18 de febrero de 1955).

13 Condados:

XX condesa de Villalba (a partir del 18 de febrero de 1955).

XXV condesa de San Esteban de Gormaz (a partir del 18 de febrero de 1955).

X condesa de Santa Cruz de la Sierra (a partir del 18 de febrero de 1955).

XVIII condesa de Andrade (a partir del 18 de febrero de 1955).

XV condesa de Ayala (a partir del 18 de febrero de 1955).

XIV condesa de Casarrubios del Monte (a partir del 18 de febrero de 1955).

XIV condesa de Fuentes de Valdepero (a partir del 18 de febrero de 1955).

X condesa de Fuentidueña (a partir del 18 de febrero de 1955).

XVI condesa de Galve (a partir del 18 de febrero de 1955).

XVII condesa de Gelves (a partir del 18 de febrero de 1955).

XVI condesa de Guimerá (a partir del 6 de septiembre de 2007), cedido a su hijo Alfonso Martínez de Irujo y Fitz-James Stuart, XVII conde desde el 2 de abril de 2013.

XXV condesa de Ribadeo (a partir del 31 de diciembre de 1957), cedido a su hijo Alfonso Martínez de Irujo y Fitz-James Stuart, XXVI conde desde el 2 de abril de 2013.

XXI condesa de Módica (título de origen siciliano).

1 Vizcondado:

X vizcondesa de la Calzada (a partir del 18 de febrero de 1955).

Conozca usted España La Casa de Alba 1965


En pleno centro de Madrid (Calle de la Princesa, aparece este inmenso Palacio, de la Casa de Alba)

Documental Casa de Alba 2012


viernes, 27 de enero de 2012

Cronologías Reales de España (233)

Reyes de la Reconquista
(H/=hijo, C/=casado, V/=victoria)

718 – 737   Pelayo. H/D.Cantabria. V/Covadonga (722)
737 – 739   Favila. H/Pelayo. Muerto por un oso
739 – 757   Alfonso I el Católico. C/Ermesinda, hija de Pelayo
757 – 768   Fruela I el Cruel. H/Alfonso. Asesinado
768 – 774   Aurelio. H/Fruela. Asesino de su primo Fruela
774 – 783   Silo. H/Alfonso. C/Adosinda
783 – 789   Mauregato. H/Alfonso y una esclava mora
789 – 791   Bermudo I el diácono. H/Fruela. C/Numila de Navarra
791 – 842   Alfonso II el Casto. H/Fruela. V/Lisboa (797)
842 – 850   Ramiro I. H/Bermudo. C/Paterna. V/Vikingos (844)
850 – 866   Ordoño I. H/Ramiro. C/Munia. V/Clavijo (859)
866 – 910   Alfonso III el Magno. H/Ordoño I.

                        C/Jimena de Navarra. V/Más de 30 batallas 
--------------------------
León
910 – 914   García I. H/Alfonso. Idea: "Imperio Hispánico Toledo"
914 – 924   Ordoño II. H/Alfonso. V/S.Esteban Górmaz (918)
924 – 925   Fruela II el Leproso. H/Alfonso III. C/Munia
925 – 931   Alfonso IV el Monje. H/Ordoño II. Abdica
931 – 951   Ramiro II el Grande. H/Ordoño II.

                        C/Adosinda, y Urraca, hija de la reina Toda. 
                        V/Madrid (932) y Simancas (939)
951 – 956   Ordoño III el Bueno. H/Adosinda. C/Elvira
956 – 966   Sancho I el Craso. H/Urraca de Navarra
958 – 960   Ordoño IV el  Malo. H/Alfonso. C/Urraca de Castilla
966 – 985   Ramiro III. H/Sancho. Heredó a los 5 años 
985 – 999   Bermudo II el Gotoso. H/Ordoño III, bastardo
999  -1028  Alfonso V el Noble. H/Bermudo. V/Calatañazor 
1028-1037  Bermudo III. H/Alfonso. Asesinato del conde García
1037-1038  Sancha. H/Alfonso. C/Fernando I de Castilla 
-------------------------
León y Castilla
1038 – 1065   Fernando I el Magno. H/Sancho III de Navarra
1065 – 1072   Sancho II el Fuerte. H/Fernando I. Asesinado
1072 – 1109   Alfonso VI. H/Fernando I. V/Toledo (1085).
1109 – 1126   Urraca. H/Alfonso. C/Alfonso I de Aragón
1126 – 1157   Alfonso VII el Emperador. H/Urraca. Cedió Portugal
1157 – 1258   Sancho III el Deseado, rey de Castilla. H/Alfonso
1157 – 1188   Fernando II, rey de León. H/Alfonso
1158 – 1214   Alfonso VIII de Castilla

                             H/Sancho y Blanca de Navarra. 
                             C/Leonor Plantagenet, madre de Berenguela 
                             y Blanca de Castilla. madre de san Luis de Francia.
                             V/Navas de Tolosa (1212) contra los Almohades
1188 – 1230   Alfonso IX de León. H/Fernando II. 

                            Cortes de LeónAliado de los Almohades 
                            contra su suegro Alfono VIII de Castilla
1214 – 1217   Enrique I de Castilla. H/ Alfonso VIII 
1217 – 1252   Fernando III el Santo. H/Alfonso IX de León. 
                            Nieto de Alfonso VIII de Castilla. V/Córdoba, 
                            Jaén, Sevilla (1248) y vasallaje de Granada.
1252 – 1284   Alfonso X el Sabio.

                            H/Fernando y Beatriz de Suabia. Emperador del 
                            "Sacro Imperio-Romano-Germánico".
                            Creador de la prosa castellana, código de
                            "Las siete Partidas", História, Astronomía, 
                            Ajedrez y poemas: "Cantigas a Santa María".
1284 – 1312   Sancho IV el Bravo. H/Alfonso. V/Tarifa (1292)
1295 – 1312   Fernando IV el Emplazado. 

                            H/Sancho y María de Molina. 
                            Cedió Murcia y Alicante a Aragón.
1312 – 1350   Alfonso XI el Justiciero. H/Fernando IV.

                            V/El Salado (1340) y Algeciras (1344). Benimerines
1350 – 1369   Pedro I el Cruel. H/Alfonso. C/María de Padilla. 
                             Muerto en Montiel  por su hermanastro Enrique, 
                             aliado de Pedro IV de Aragón.
1369 – 1379   Enrique II de Trastamara, el de las Mercedes. 

                             H/natural de Alfonso XI y Leonor de Guzmán.
1379 – 1390   Juan I de Trastamara. H/Enrique II. 

                            C/Beatriz de Portugal. Derrota en Aljubarrota por
                            la anexión de Portugal, a la muerte de su suegro.
1390 – 1406   Enrique III el Doliente. H/Juan I. 
                            Conquista de Canarias
1406 – 1454   Juan II. H/Enrique III. 

                            Regente Fernando de Antequera. 
                            Álvaro de Luna, valido ejecutado.
1454 – 1474   Enrique IV el Impotente. H/Juan II. 

                            Padre (?) de Juana  la Beltraneja.
1474 – 1504   Isabel la Católica. H/Juan II e Isabel de Portugal. 

                            C/Fernando II de Aragón (1469). 
                            V/Albuera (1479) contra Juana. Toma de Granada 
                            y Descubrimiento de América (1492). 
                            Reforma religiosa con el cardenal Cisneros.
1504 – 1506   Felipe I el Hermoso. H/Maximiliano de Austria 

                            y María de Borgoña. C/Juana de Castilla.
1506 – 1516   Juana I la Loca. H/Isabel I de Castilla 

                            y Fernando II de Aragón. Regencia de su padre.
1516 – 1558   Carlos I de España y V de Alemania, 

                            el Emperador. H/ Juana y Felipe.
--------------
Navarra

          + 852    Íñigo Arista. Rey de Pamplona
   852 – 882    García Íñiguez. H/ Íñigo Arista
   882 – 905    Fortún Garcés. H/ García Íñiguez
   905 – 925    Sancho I Garcés. H/ García Jiménez 
   925 – 970    García I Sanchez. H/ Sancho Garcés y Toda Aznarez 
   970 – 994    Sancho II Abarca. H/ García Sanchez 
   994 -1004   García II. H/ Sancho II
1004 – 1035   Sancho III el Mayor, rey de España. H/García
1035 – 1054   García III el de Nájera. H/ Sancho III
1054 – 1076   Sancho IV el de Peñalén. H/ García el de Nájera
1076 – 1094   Sancho V. Rey de Aragón y Navarra. H/ Ramiro I
1094 – 1104   Pedro I. Rey de Aragón y Navarra. H/ Sancho V
1104 – 1134   Alfonso I el Batallador. Rey de Aragón y Navarra
1134 – 1150   García IV el Restaurador. Rey de Navarra.
1150 – 1194   Sancho VI el Sabio. H/ García Ramírez.
1194 – 1234   Sancho VII el Fuerte. H/ Sancho VI. ESCUDO
1234 – 1253   Teobaldo I de Champaña. Sobrino de Sancho VII.
1253 – 1270   Teobaldo II. H/ Teobaldo I. Yerno de S.Luis.
1270 – 1274   Enrique I. H/ Teobaldo I. C/ Blanca de Artois.
1274 – 1305   Juana I. H/ Enrique I. C/ Felipe IV de Francia.
1305 – 1316   Luis el Hutín. H/ Juana I. Vasallo de Francia
1316 – 1322   Felipe el Largo. Rey de Francia. H/ Juana I
1322 – 1326   Carlos el Calvo. Rey de Francia. H/ Juana I
1326 – 1349   Juana II. Reina de Navarra. H/ Luis, el Hutín
1349 – 1387   Carlos II. H/ Juana II. C/ Juana de Francia
1387 – 1425   Carlos III el Noble. H/ Carlos II
1425 – 1441   Blanca I. H/ Carlos III. C/ Juan II de Aragón
1441 – 1461   Carlos, príncipe de Viana. H/ Blanca I de Navarra
1441 – 1479  J uan II. Rey de Aragón y Navarra
1461 – 1464   Blanca II. H/ Juan II. C/ Enrique IV de Castilla
1464 – 1479   Leonor. H/ Blanca I. C/ Gastón de Foix
1479 – 1483   Francisco. Nieto de Leonor
1483 – 1512   Catalina. Nieta de Leonor. C/ Juan de Albret.
1512 – 1516   Fernando el Católico. H/ Juan II. C/Germana de Foix
1516 - 1558   Carlos I de España y V de Alemania, el Emperador
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Aragón
1035-1063   Ramiro I. H/Sancho III de Pamplona y de España
1063-1094   Sancho Ramírez. H/Ramiro I. Rey de Navarra
1094-1104   Pedro I. H/Sancho V. Rey de Navarra
1104-1134   Alfonso I el Batallador. H/Sancho V. Rey de Navarra
1134-1137   Ramiro II el Monje. H/Sancho V. Rey de Navarra
1137-1173   Petronila. Reina de Aragón. H/Ramiro II
1173-1196   Alfonso II el Casto. H/Petronila. Conde de Barcelona
1196-1213   Pedro II el Católico. H/Alfonso II. Albigenses
1213-1276   Jaime I el Conquistador. H/Pedro II
1276-1285   Pedro III el Grande. H/Jaime I
1285-1291   Alfonso III el Liberal. H/Pedro III
1291.1327   Jaime II el Justo. H/Pedro III
1327-1336   Alfonso IV el Benigno. H/Jaime II
1336-1387   Pedro IV el Ceremonioso. H/Alfonso IV
1387-1395   Juan I. H/Pedro IV
1396-1410   Martín el Humano. H/Pedro IV
1412-1416   Fernando I el de Antequera. H/Juan I de Castilla
1416-1458   Alfonso V el Magnámino. H/Fernando I
1458-1479   Juan II. H/Fernando I. C/Blanca de Navarra
1479-1516   Fernando II el Católico. H/Juan II. C/Isabel I
1516-1558   Carlos I de España y V de Alemania, el Emperador
 
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martes, 11 de abril de 2023

Fundadores de España: Linajes de León-Nobleza de Castilla: GUZMÁN: Dinastía Trastamara, Ducado de Medina Sidonia. QUIÑONES: Condados de Luna y Valencia de don Juan. LORENZANA: Marquesado de Lorenzana. CASTRO: Condado de Lemos. OSORIO: Marquesado de Astorga y Condado de Trastamara. ÁLVAREZ de TOLEDO: Ducado de Alba de Tormes. PIMENTEL: Marquesado de Villafranca del Bierzo, Condado de Olivares y Ducado de Benavente



DIOS-Patria-Familia
(Hoy: 2º Domingo de Adviento)
Fundadores de España
Linajes de León-Nobleza de Castilla
1. GUZMÁN: Dinastía Trastámara, Ducado de Medina Sidonia
2. QUIÑONES: Condados de Luna y Valencia de don Juan
 3. LORENZANA: Marquesado de Lorenzana
4. CASTRO: Condado de Monforte de Lemos
5. OSORIO: Marquesado de Astorga y Condado de Trastamara
6. ÁLVAREZ de TOLEDO: Ducado de Alba de Tormes
7. PIMENTEL: Marquesado de Villafranca del Bierzo
Condado de Olivares y Ducado de Benavente
1. Guzmán
11. Alonso Pérez de Guzmán "el Bueno"
Señor de Sanlúcar de Barrameda (1297)
Origen del Ducado de Medina Sidonia (1445)
Guzmán el Bueno-Sitio de Tarifa (1294)
Guzmán "el Bueno" (León 1256-Gaucín 1309): Tras las incursiones norteafricanas en la Baja Andalucía de 1275, medió en la tregua establecida entre el sultán Yusuf y Alfonso X el Sabio. A finales de 1281, intervino en el pacto entre Yusuf y Alfonso X, en virtud del cual el sultán meriní ayudaría al monarca castellano frente al rebelado infante don Sancho. En 1282, el rey Sabio premió los servicios de Guzmán con la villa de Alcalá Sidonia, hoy Alcalá de los Gazules.
Con el acceso al trono de Sancho IV, Guzmán marchó de nuevo al sultanato meriní de Fez, haciendo una gran fortuna con la que ampliaría sus propiedades. 
En 1294, Sancho IV recurrió a Guzmán para la defensa de Tarifa, plaza amenazada por el infante don Juan, hermano del monarca, con la ayuda de meriníes y nazaritas. Allí ocurrió la célebre defensa heroica de Tarifa, con la muerte del inocente hijo menor de Guzmán, convertida en leyenda. Tras la gesta de Tarifa, Sancho IV le prometió verbalmente el Señorío de Sanlúcar en cuyo término se incluían los lugares y poblados de Sanlúcar de Barrameda, Rota, Chipiona y Trebujena. Sin embargo, fue su hijo Fernando IV quien hizo efectiva dicha merced en 1297. Con el tiempo, Sanlúcar se convertiría en el principal solar de la casa. Asimismo recibió el Señorío de Marchena y una retención sobre las rentas de Medina Sidonia.
A la muerte de Guzmán "el Bueno", luchando en la frontera del Reino de Granada, las dimensiones de sus señoríos y propiedades en el alfoz sevillano del Aljarafe, el área fronteriza onubense, el Bajo Guadalquivir y el área del Guadalete, convirtieron a la Casa de Guzmán en el linaje más importante de la alta nobleza en Andalucía durante la Baja Edad Media.
12. Leonor de Guzmán y Ponce de León
Madre de Enrique II  de León y Castilla, fundador de la dinastía Trastámara (Reyes Católicos Isabel y Fernando), que mató a su hermanastro Pedro I el Cruel en los campos de Montiel (1369) con ayuda de Bertrand Duglesclin. Alfonso XI reconstruyó las murallas de León con apoyo de canónigos y regidores. En el siglo XIV, fueron célebres los regidores de León Juan Ramírez de Guzmán, Pedro Núñez de Guzmán y Pedro Álvarez de Osorio.
Palacio de los Guzmanes-Pza. S. Marcelo-León
Trastámaras, Austrias, Borbones y casas nobiliarias como Alba, Medinaceli y Nájera, proceden del fértil ramaje surgido de Leonor de Guzmán, una singular mujer entregada a los brazos del vencedor de El Salado y conquistador de Algeciras. “Era fermosa la más bien dispuesta mujer que avia en el rreyno”, dicen los cronistas, que así justifican el amor loco que por ella tuvo durante veinte años, hasta su muerte, uno de los más preclaros reyes de la reconquista; que viviera con ella públicamente en León y la encumbrase a lo más alto del reino; que diese, en fin, a su larga estirpe bastarda igual tratamiento que a su legítimo heredero, Pedro I el Cruel, hijo de su matrimonio con María de Portugal.
Era Leonor de Guzmán y Ponce de León, una dama con un lejano parentesco real y con destacados personajes leoneses en su árbol genealógico, como Guzmán el Bueno o Santo Domingo de Guzmán. Su padres fueron Pedro Núñez de Guzmán y Girón y Juana Ponce de León. José Juan del Solar Ordóñez, autor de una biografía sobre Leonor de Guzmán, traza el perfil de aquella bellísima mujer, que fue víctima de los celos de María de Portugal, esposa de Alfonso XI, y explica cómo María ordenó su asesinato en Talavera de la Reina, en venganza por los veinte años que había convivido con su esposo.
La Casa de Tratamara es una rama menor de la Casa de Borgoña, toma su nombre del Condado de Trastámara (Tras Tamaris: más allá del río Tambre) en el noroeste de Galicia, título que ostentaba  Enrique II antes de acceder al trono.
El título de "Conde de Trastámara" aparece en el siglo XI, como un dominio feudal en el norte de Galicia, vasallo del rey de León  y asociado originalmente al linaje de los Traba. Se trataba de uno de los feudos más importantes del reino, y de los que proporcionaban mayores rentas. Cuando se extingue la Casa de Traba y el título revierte en el rey de León que lo usó para premiar la fidelidad de algunos nobles a título vitalicio no hereditario. Es el caso de Álvar Núñez Osorio, mayordomo mayor de Alfonso XI.
Hacia 1340 el rey de Castilla Alfonso XI otorga el título de conde de Trastámara a su hijo bastardo Enrique

13. Juan Alonso Pérez de Guzmán
Primer Duque de Medina Sidonia (1445)
III Conde de Niebla.
Ducado de la familia Pérez de Guzmán hasta el año 1779. Lo heredó José Álvarez de Toledo y Gonzaga, XI Marqués de Villafranca del Bierzo.

2. Quiñones
Genealogía

Escudo Jaquelado
(8 gules+7 veros de azur y plata)
·Rodrigo Álvarez.
Fundador de la estirpe Quiñones.
Descendiente de Jimena, hermana de Alfonso V de León, casada con Diego Rodriguez de Asturias.
·Ares (Álvar) Pérez de Asturias.
Hijo de Rodrigo, se avecindó en León y arrebató a ciertos sobrinos los quiñones de tierras, que poseían en las riberas del Órbigo.
·Fernán Núñez de Quiñones.
Hijo de Álvaro Pérez. Alférez Mayor de Alfonso VIII de Castilla (siglo XIII).
·XXX (sin datos)
·Pedro Álvarez de Quiñones. 
Primer Merino Mayor de Asturias. Casado con Violante Ponce de León
·Suero Pérez de Quiñones.
Sucede a su padre Pedro (1351). II Merino Mayor de Asturias y Adelantado de León.
·Álvaro Pérez de Quiñones.
Hijo 2º de Pedro. Funda la rama Quiñones de Alcedo.
·Pedro Suárez de Quiñones.
Hijo de Suero. III Merino Mayor de las Asturias, Adelantado de León. Casado con María de Acuña. Primer Señor de Luna. Muere en 1402 sin hijos. Instituye heredero de su linaje y propiedades al hijo de su hermana Leonor: Diego Fernández de Vigil y Aller, con la condición de que él y sus sucesores, tomen sus armas y apellidos, Se transforma en:
·Diego Fernández de Quiñones. 
Primer Conde de Luna. IV Merino Mayor de Asturias.
·Pedro de Quiñones.
Hijo de Diego. II Conde de Luna.
·Suero de Quiñones.
El del "Paso Honroso" del Órbigo (Año Santo 1436), Hijo 2º de Diego.
·Leonor de Quiñones.
Hija de Diego
·Lope Rodríguez de Lorenzana.
Primer Señor de Riolago. Casado con María de Quiñones (1450)
·Suero de Quiñones Lorenzana y Osorio.
Hijo de Lope. II Señor de Riolago.
·Velasco Pérez de Quiñones y Osorio.
Hijo de Suero. III Señor de Riolago. Origen del Marquesado de Alcedo
·Alonso Álvarez de Quiñones y Osorio.
Hijo 2º de Suero. Origen del Marquesado de Lorenzana
·XXX (sin datos).
·Álvaro de Quiñones y Lorenzana.
Primer Marqués de Lorenzana (siglo XVII).
·Ares (Álvaro) de Quiñones y Neira.
 II Marqués de Lorenzana
Sobrino del primer Marqués..
Fuentes:
-Luis Alonso Luengo. Don Suero de Quiñones. Biblioteca Nueva (1943)
-Mariano D. Berrueta. Guía del Caminante en León. Imprenta Provincial (1972)
21. Diego Fernández de Quiñones
Primer Conde de Luna y Órbigo (1462)
Palacio del Conde de Luna-León 
Merino Mayor de las Asturias (Juez delegado del Rey).
Casado con María Álvarez de Toledo. Dos hijos: Pedro y Suero.
Heredero del patrimonio y apellido de su tío Pedro Suárez de Quiñones.
Consejero del rey Enrique III el Doliente.
Amigo de Rodrigo Alonso de Pimentel, Conde de Benavente , de Álvaro Pérez de Osorio, del Marqués de Santillana,...
22. Don Suero de Quiñones
El del “Paso Honroso”
Hijo 2º de Diego Fernández de Quiñones, Conde de Luna.
Educado en la corte de Juan II de Castilla y León. 
Combatió al lado de su protector y amigo, el Condestable de Castilla Álvaro de Luna, en la sangrienta batalla de Higueruela (1431), donde treinta mil infieles granadinos quedaron sobre el campo.
Suero de Quiñones: Último Caballero Andante
Don Suero desafió a todos los caballeros, que peregrinaban a la tumba del apóstol Santiago, a rendir homenaje a su dama secreta o a romper lanzas bajo el puente del río Órbigo. Presidió el torneo don Fadrique, Almirante de Castilla: ciento treinta y seis caballeros entre españoles y extranjeros aceptaron el desafío entre en 12 de Julio y el 9 de Agosto de 1436 (Año Santo).
Murió en 1438 a los 47 años, a manos del señor de Villagarcía que quiso vengar una herida leve en el desafío del Órbigo. Está enterrado en el monasterio de San Francisco de León y no en el panteón de la familia Quiñones en la Real Colegiata de San Isidoro de León.
23. Leonor de Quiñones
Condesa de Valencia de don Juan
Castillo de Valencia de don Juan (Coyanza)
Hija de Diego Fernández de Quiñones (Primer Conde de Luna). Hermana de don Suero. el del “Paso Honroso”. Casada con Pedro de Acuña, hijo de Martín Vázquez de Acuña y Portugal (I Conde de Valencia de don Juan) y de la hija del infante Juan de Portugal. Juan de Portugal, Conde de Valencia de Campos, era hijo de Pedro I de Portugal el Justiciero, casado con Inés de Castro, que reinó después de morir (1365).
24. Santiago de Travesedo 
y Colón de Carvajal
XXVIII Conde de Valencia de Don Juan
Notario de Sevilla (+2013)

25. Lope Rodríguez de Lorenzana
Primer Señor de Riolago de Babia 
Casado con María de Quiñones (1450), prima de Suero de Quiñones, el del “Paso honroso”, y sobrina del Conde de Luna. Los sepulcros de sus descendientes están en León: Iglesia de Santa Ana, Catedral y Real Colegiata de San Isidoro. Antepasado del Marqués de Lorenzana y del Cardenal Lorenzana (Escudo: Dos leones sedentes y bordura de ocho eslabones).
Palacio Cardenal Lorenzana
Plaza Torres de Omaña-León
26. Suero de Quiñones Lorenzana y Osorio
II Señor de Riolago de Babia
Hijo de Lope Rodriguez de Lorenzana
Origen Marquesados: Montevirgen, Villasinda y Villapadierna
Palacio Quiñones-Riolago de Babia-Siglo XVI
Escudos: Quiñones-Lorenzana-Osorio 
27. Velasco Pérez de Quiñones y Osorio
III Señor de Riolago
Hijo de Suero de Quiñones Lorenzana y Osorio
Origen de los Marquesados de Alcedo y San Carlos
28. Alonso Álvarez de Quiñones y Osorio
Hijo de Suero de Quiñones Lorenzana y Osorio
Origen del Marquesado de Lorenzana
3. Lorenzana
El apellido Lorenzana tiene escudo heráldico o blasón español, certificado por el Cronista y Decano Rey de Armas Don Vicente de Cadenas y Vicent. Según consta en los archivos de la Real Chancillería de Valladolid, los Lorenzana hicieron probanza de su hidalguía en esta institución.
Bibliografía que recoge la historia y el escudo del apellido Lorenzana:
  1. Repertorio de Blasones de la Comunidad Hispánica, del Cronista y Decano Rey de Armas Don Vicente de Cadenas y Vicent.
  2. Linajes y Blasones de Galicia, del Padre Crespo.
  3. Nobiliario Español, de Julio de Atienza.
31. Álvaro de Quiñones Osorio y Lorenzana
Primer Marqués de Lorenzana (1641)
Caballero de Santiago
Gobernador de Guatemala y Panamá
Casado con Francisca de Castro Neira. Hijo de Diego Pérez de Quiñones y Lorenzana, y Francisca Osorio. Nieto de Alfonso Álvarez de Quiñones y Lorenzana, y María Vázquez de Miranda. Nieto 2º de Suero Pérez de Quiñones y Lorenzana, y María Álvarez de Ravanal, señora de Riolago de Babia. Nieto 3º de Lope Rodríguez de Lorenzana (de la Rua de León), y María de Quiñones. Nieto 4º de Velasco Pérez de Alcedo, señor de Alcedo. Nieto 5º de Suero Pérez de Quiñones. Nieto 6º de Ares Pérez de Quiñones. Nieto 7º de Pedro Álvarez de Quiñones, Merino mayor de las Asturias y Señor de Luna, casado con Violante Ponce de León.
Fuentes:
-Antonio Valladares de Sotomayor. "Semanario erudito de Avisos" (Volumen XXXII-30/Abril/1641-Página 50): "S.M. ha creado Marqués de Lorenzana a Álvaro de Quiñones Osorio y Lorenzana, caballero de Santiago, señor del Valle de Riezo y Coladilla, Presidente de la Audiencia de Guatemala. Es descendiente de la casa de los Condes de Luna, incorporada hoy a la de Benavente, a la que perteneció Lope Rodriguez de Lorenzana, de la Rua de León, de cuya casa fué San Vicente, Abad de San Claudio y Primer Mártir benedictino en España (año 522). Casado con Francisca de Castro Neira. Su hijo Diego de Quiñones Neira es el II Marqués de Lorenzana.
-Luis Villar y Pascual. "Diccionario histórico, genealógico y heráldico de familias ilustres (1859)". Página 20: Álvaro de Quiñones Osorio y Lorenzana, casado con Francisca de Castro. Primer Marqués de Lorenzana, del Consejo real de Felipe IV, Contador mayor del Reino, Gobernador, Capitán general y Presidente de la real Audiencia de Felipe IV en las provincias de Panamá y Guatemala.
32. Ares de Quiñones y Neira
II Marqués de Lorenzana
Caballero de Santiago.
Hijo de Isabel de Quiñones y José de Neira
Palacio Marqués de Lorenzana
Quiñones-Neira-Lorenzana-Osorio
Palacio Marqués de Lorenzana-Siglo XVII
Calle Serranos nº 9-León
33. Bernardino Rebolledo Villamízar 
y Lorenzana
Conde del Sacro Imperio Romano-Germánico
Ministro de Guerra de Felipe IV (1662) 
Conde de Rebolledo
Bautizado en N. S. del Mercado (1597)
Nuestra Señora del Mercado-León (siglo XII)
En la batalla de Simancas (939), el rey Ramiro II recompensó a un leonés, que tuvo que defenderse con una rama de roble (rebollo), con escudo de armas: roble coronado de trece estrellas en orla (caudillos moros vencidos). Otro Rebolledo estuvo con Pedro I en los campos de Montiel (1369) contra el regicida Enrique de Trastamara.
Desde los 14 años sirvió contra el turco y los piratas berberiscos como alférez de infantería de marina en las galeras españolas de Nápoles y Sicilia. Participó en la toma de Mantua por los imperiales, herido de un arcabuzazo en el brazo derecho compone elegantes versos sobre las hazañas de los tercios españoles
Felipe IV le nombra (1630) gentilhombre de su hermano el cardenal Don Fernando. Representó a España en las negociaciones del emperador alemán con los protestantes siendo recompensado (1638) con el título de Conde del Sacro Romano Imperio. En 1640 asciende a Maestre de Campo del Tercio de la Infantería Española en el Palatinado. Capitán general de artillería en la frontera de Luxemburgo hasta la paz de Westfalia (1648) que pone fin a la guerra de los “Treinta años” entre Francia y el Imperio. Consejero militar de Federico III de Dinamarca en el sitio de Copenhague por Carlos X de Suecia. Ministro supremo de Guerra de Felipe IV (1662).
Fuente: Policarpo Mingote. “Varones ilustres de León”.
34. Mateo Jaraquemada 
y Guajardo-Fajardo 
XV Marqués de Lorenzana
(1907-1984)
Donó  el Palacio de Trujillo para sede de 
la Academia de las Artes y las Letras de Extremadura
Palacio Lorenzana-Trujillo
4. Castro
Pedro Álvarez de Osorio y Castro
Primer Conde de Monforte de Lemos (1456)
II Marqués de Astorga
III Conde de Tratamara
Hijo de Álvaro Pérez de Osorio. El condado de Lemos como título autónomo, hereditario y perpetuo comenzó en 1456 con Pedro Álvarez Osorio y Jacob-Figueroa. Tradicionalmente ha estado ligado a la familia Castro, según Manuel Murguía, una estirpe "casi real" y según Hermida Balado, el único linaje gallego que pudo haber dado lugar a una saga real, como descendientes del rey de Galicia, don García, muerto prisionero en el castillo de Luna en 1090.
Reciben en León (1493), el Almirante de Castilla y Francisco Fernández de Quiñones y Osorio (III Conde de Luna), la visita del rey Fernando el Católico, con motivo del traslado, desde Tánger a León, de los restos de San Marcelo, recuperados por el rey Alfonso de Portugal.
Osorio (2 lobos)-Castro (6 roeles)
Varios genealogistas modernos, especialmente el medievalista Jaime de Salazar y Acha, consideran que los Castro vienen de Fernando García de Hita, hijo del conde García Ordóñez y la infanta Mencía Garcés, hija legítima del rey García Sánchez III de Pamplona. El personaje más relevante de la saga es Pedro Fernández de Castro y Andrade, VII Conde de Lemos ("El gran Conde de Lemos"), junto a Fernán Ruiz de Castro "Toda la lealtad de España", sin olvidar a Pedro Antonio Fernández de Castro, Virrey del Perú muy recodado.
5. Osorio
51. Pedro Álvarez de Osorio
Primer Conde de Trastamara
52. Álvaro Pérez de Osorio
Primer Marqués de Astorga (1454)
II Conde de Trastamara
Capitán General de Galicia y Asturias
Casa solariega en Valderas (León). Hijo de Pedro. Casado con Leonor Enríquez (hija de Fadrique Enríquez, Almirante de Castilla, y de Teresa de Quiñones, cuñada del I Duque de Alba), naciendo de esa unión: Pedro Alvarez Osorio e Isabel Osorio, esposa de Bernardino de Quiñones, II Conde de Luna.
53. Pilar de Casanova y Barón
XXV Marquesa de Astorga
Hija de María Dolores de Barón y Osorio
Marquesado de Astorga
Escudo Osorio: 2 lobos pasantes
Boda de la Marquesa de Astorga
2013: Homenaje al Estandarte de la batalla de Clavijo 
Descendiente de Rafael de Casanova, héroe español del 11/S/1714 en la guerra de Sucesión a Carlos II (Fecha de la Díada separatista de Cataluña por falseamiento de la historia). 
Presidió en 2013, el homenaje de Astorga al Estandarte de la batalla de Clavijo (859); rindiendo honores el Regimiento de Artilleria Anti-Aérea.
6. Álvarez de Toledo
61. García Álvarez de Toledo 
y Carrillo
Primer Duque de Alba (1474)
Adelantado Mayor de Castilla y León
Conquista de Granada con los Reyes Católicos
Casado con María Enriquez de Quiñones, nieta de Diego Fernández de Quiñones, Primer Conde de Luna. Título hereditario que el rey Enrique IV de Castilla le otorgó en 1472 al convertir el Condado de Alba de Tormes en Ducado. Hijo de Fernando Álvarez de Toledo y Sarmiento, Primer Conde de Alba de Tormes, y su esposa Mencía Carrillo de Toledo. Hijos: Fadrique Álvarez de Toledo y Enríquez, II duque de Alba; Mencía Enríquez de Toledo, segunda esposa de Beltrán de la Cueva, valido de Enrique IV de Castilla. Murió en 1488.
62. Fadrique Álvarez de Toledo y Quiñones 
II Duque de Alba
Miembro del Consejo del emperador Carlos
Señor de Huéscar
Caballero de la Orden del Toisón de Oro
Jaquelado de quince piezas de plata y azur,
al timbre Corona ducal y Manto de Grandeza de España.
Hijo de García Álvarez de Toledo y Carrillo, Duque de Alba de Tormes, y de María Enríquez de Quiñones. Fadrique estuvo siempre muy vinculado a los Reyes Católicos. Su padre intervino activamente en 1476 en la batalla de Toro, que dio la victoria a la futura Isabel I de Castilla sobre su sobrina Juana la Beltraneja, y su madre era hermanastra de Juana Enríquez, madre de Fernando II de Aragón.
Participó en la Guerra de Granada y, como consecuencia de las Capitulaciones de Granada acordadas el 25 de noviembre de 1491, entre cristianos y moros, fue uno de los 48 nobles laicos y eclesiásticos que, el 30 de diciembre de ese mismo año, cofirmó la entrega de Granada, último reducto musulmán en la Reconquista de España. Fadrique estuvo al frente de las tropas que lucharon contra los franceses en el Rosellón en 1503.
Cuando Fernando el Católico, actuando como regente del reino de Castilla, se decidió a invadir y tomar el reino de Navarra (1512)amparado en una bula del papa Julio II, puso al mando de sus ejércitos al II duque de Alba, el cual cumplió en sólo dos semanas la misión militar encomendada, debido en gran parte a que Pamplona era beamontesa (1512). En recompensa fue nombrado Capitán general de Andalucía y señor de Huéscar.
Se casó en 1480 con Isabel de Zúñiga y Pimentel (1470-1520), condesa de Sevilla, hija de Álvaro de Zúñiga y Guzmán, Primer Duque de Béjar. De su segunda esposa Leonor Pimentel y Zúñiga, nacieron cinco hijos, de los cuales García, el primogénito llamado a sucederle en la línea dinástica, premurió a su padre y los títulos y estados fueron heredados por Fernando Álvarez de Toledo y Pimentel, III duque de Alba, nieto de Fadrique. Falleció en su villa de Alba de Tormes, el 18 de octubre de 1531.
63. Fernando Álvarez de Toledo 
y Pimentel
Gran III Duque de Alba 
Mayordomo mayor del Rey de España
Miembro de sus Consejos de Estado y Guerra
Gobernador del  ducado de Milán (1555-1556)
Virrey del reino de Nápoles (1556-1558)
Gobernador de los Países Bajos (1567-1573)
Virrey-Condestable del reino de Portugal (1580-1582)
Campañas Militares: Guerras habsburgo-otomanas, Jornada de Túnez, Guerra de Esmalcalda, Batalla de Mühlberg, Guerra de Flandes, Batallas de Jemmingen y Jodoigne, Guerra de sucesión portuguesa, Batalla de Alcántara.
Fue el hombre de mayor confianza y obediencia al rey Carlos I de España y Emperador Carlos V del Sacro Imperio Romano Germánico; y de su hijo y sucesor, Felipe II de España, Mayordomo mayor del Rey de España, miembro de sus Consejos de Estado y Guerra, gobernador del  ducado de Milán (1555-1556), Virrey del reino de Nápoles (1556-1558), Gobernador de los Países Bajos (1567-1573) y Virrey-Condestable del reino de Portugal (1580-1582). Representó a Felipe II en sus esponsales con Isabel de Valois y con Ana de Austria.
Considerado por los historiadores como el mejor general de su época y uno de los mejores de la historia, se distinguió especialmente en La Jornada de Túnez (1535) -participando en la victoria de Carlos I sobre el pirata otomano Barbarroja, lo que devolvió el dominio de la Monarquía Hispánica sobre el occidente del Mar Mediterráneo-, y en batallas como Mühlberg(1547) -en la que el ejército del emperador Carlos venció a los príncipes protestantes alemanes-. 
Eternizó su memoria reprimiendo la rebelión de los Países Bajos, donde actuó con gran rigor castigando a los rebeldes, instituyendo el Tribunal de los Tumultos y derrotando totalmente a las tropas de Guillermo de Orange y posteriormente a Luis de Nassau en la Batalla de Jemmingen (1568) al inicio de la Guerra de los Ochenta Años.
Coronó su carrera ya anciano con la crisis sucesoria en Portugal (1580), venciendo en la Batalla de Alcántara y recuperando este reino para Felipe II. Gracias a su genio militar España logró la unificación de todos los reinos penínsulares y la consecuente ampliación de los territorios de ultramar.
El 26 de diciembre de 1566 recibió la Rosa de Oro, el bonete y el estoque bendito otorgados por el papa Pío V, a través del breve Solent Romani Pontifices, en premio a sus singulares esfuerzos en favor del catolicismo. Fue camarada de armas, amigo y protector del poeta y soldado Garcilaso de la Vega, que dedicó parte de su Égloga II a ensalzar a la casa de Alba y a su duque. Su divisa en latín era "Deo patrum nostrorum" (al Dios de nuestros padres).
Su figura es una de las más importantes de la leyenda negra española, que lo describe como un auténtico señor de la guerra, famoso e intrépido pero, al mismo tiempo, brutal, implacable y severo al extremo. Aun así, Alba es el mayor héroe que España ha producido, uno de los primeros hombres de su siglo y un líder indiscutible, duro, recio y respetuoso de sus hombres. En las arengas decía, «señores soldados», haciendo las delicias de los Tercios, sus tropas de élite. La vida del III duque de Alba fue jalonada por una larga serie de hazañas militares que contribuyeron a que España alcanzase su apogeo en el siglo XVI.
Fernando Álvarez de Toledo nació en Piedrahita, provincia de Ávila, el 29 de octubre de 1507. Era hijo de García Álvarez de Toledo y Zúñiga, heredero de Fadrique Álvarez de Toledo y Enríquez de Quiñones, II duque de Alba de Tormes, y de Beatriz Pimentel y Pacheco, hija de Rodrigo Alonso Pimentel, IV conde-I duque de Benavente y de su esposa, María Pacheco. Siguiendo la línea dinástica le hubiera correspondido a García ser el tercer duque, mas éste murió en una campaña en África (1510) en la isla de Yerba, por lo que Fernando quedó huérfano a los tres años de edad. Cuando falleció Fadrique, en 1531, el título ducal pasó directamente a su nieto Fernando como hijo varón primogénito de García.
Arquetipo de la nobleza de León y Castilla, fue educado en la corte ducal de Alba de Tormes, por dos preceptores italianos, Bernardo Gentile (benedictino siciliano) y Severo Marini, y por el poeta renacentista español Juan Boscán, quienes lo formaron en el catolicismo y el humanismo. Dominaba perfectamente el latín y hablaba francés, inglés y alemán. Desde su juventud estuvo siempre al servicio de los monarcas españoles, tanto como soldado, cortesano, diplomático o gobernante.
Su dedicación a las armas fue constante desde muy joven, hasta el punto de que con tan sólo seis años acompañó a su abuelo a Navarra con el ejército que la tomó. En 1524, cuando contaba con diecisiete años, se unió sin el permiso familiar a las tropas del Condestable de Castilla Íñigo de Velasco que sitiaron y rindieron la plaza de Fuenterrabía, ocupada porfranceses y navarros; por su intervención en la exitosa contienda fue nombrado gobernador de Fuenterrabía. Más tarde venció al ejército francés en Perpiñán.
Acudió en 1532 a la llamada del emperador Carlos V para marchar a Viena, acompañado de su amigo Garcilaso de la Vega, por el acoso otomano. No fue preciso entrar en combate, pues visto el formidable ejército imperial de más de 200 000 hombres, los turcos levantaron el asedio.
Donde sí tuvo ocasión de luchar fue en Túnez: a primeros de junio de 1535 embarcó en Cagliari con el contingente militar que mandaba el marqués del Vasto; el 14 de julio cayó la fortaleza de La Goleta y una semana después la propia ciudad de Túnez defendida por Barbarroja.
En 1547 el emperador tuvo que enfrentarse a las fuerzas protestantes de la Liga de Esmalcalda; el duque de Alba estaba al mando de los Tercios españoles que intervinieron en la batalla de Mühlberg, a orillas del río Elba, con victoria de las armas imperiales contra el elector de Sajonia.
A partir de 1548, el rey Carlos intensificó los preparativos del príncipe Felipe como su sucesor de la Monarquía Hispánica, enviando al Duque con Felipe a un viaje por Europa que duró dos años. El duque de Alba acompañó personalmente al príncipe Felipe a Inglaterra con motivo de su segundo matrimonio, con la reina María I Tudor de Inglaterra. Fue uno de los quince Grandes de España que asistieron a la ceremonia en la abadía de Winchester el día 25 de julio de 1554.
Al año siguiente se avivó en Italia el conflicto entre Francia y España; el III duque de Alba fue enviado allí como Capitán general, Gobernador de Milán (1555) y Virrey de Nápoles (1556).
El recién nombrado papa Pablo IV, enemigo visceral de los Habsburgo, incitó al rey Enrique II de Francia a expulsar a los españoles de Italia, para lo cual unió sus propias tropas a las del francés mientras que en julio de 1556 declaró a Felipe II desposeído de su título de rey de Nápoles. El duque no esperó más y se dirigió a Roma al frente de 12 000 soldados; ante tal amenaza el Papa pidió una tregua parlamentada, tiempo que aprovechó para que un ejército francés mandado por Francisco de Guisa entrase por el norte de Italia y marchase hacia Nápoles. Alba optó por evitar la batalla campal, reforzando las defensas de las principales ciudades a la espera de que el ejército galo, lejos de sus bases, acabase por rendirse. La táctica del duque consiguió los resultados esperados. Por ello y ante la llamada de Enrique II a consecuencia de la aplastante victoria de España sobre los franceses en la Batalla de San Quintín, el duque de Guisa hubo de volver presurosamente a Francia. Sin apoyo francés, las tropas papales fueron arrolladas por las españolas y el duque de Alba entró victorioso en Roma en septiembre de 1557.
En 1559 se firmó entre los reyes de España y de Francia la Paz de Cateau-Cambrésis, que fue el tratado de mayor importancia de la Europa del siglo XVI, cuya vigencia duró un siglo. Por este tratado España inició su preponderancia en occidente y la península itálica obtuvo un prolongado período de tranquilidad. La paz entre ambas potencias quedó sellada a través del matrimonio entre el monarca español -dos veces viudo- e Isabel de Valois, la hija del rey francés Enrique II. En la boda real, que se celebró en París, "por poderes", fue Fernando Álvarez de Toledo, quien representó a Felipe II y tomó simbólicamente posesión del tálamo nupcial.
Entre agosto y octubre de 1566, se produjo en los Países Bajos el «Asalto a las imágenes» en el que los protestantes calvinistas profanaron los lugares de culto y destruyeron estatuas en iglesias y monasterios. La revuelta religiosa pronto se transformó en una civil.
 Felipe II envió al III duque de Alba al mando de un poderoso ejército, que llegó a Bruselas el 22 de agosto de 1567. A su llegada sustituyó a Margarita de Parma, la media hermana natural del rey español, como responsable de la jurisdicción civil y rápidamente se dio cuenta de que la nobleza local estaba en franca rebeldía contra el rey Felipe II y apoyaba abiertamente a la herejía protestante.
Pocos días después, el 5 de septiembre, estableció el «Tribunal de los Tumultos», popularmente conocido en los Países Bajos como el «Tribunal de la Sangre», para juzgar a los responsables de los disturbios del año anterior y especialmente a los herejes. El conde de Egmont, general católico al servicio de Felipe II que estuvo al frente de la caballería que venció a los franceses en la batalla de San Quintín (1557) y el conde de Horn, dos de las tres cabezas del levantamiento, fueron capturados. El tribunal actuó con un extraordinario rigor y sentenció a muerte a los responsables. La pena se ejecutó el 5 de junio de 1568 en la Plaza del Ayuntamiento de Bruselas. El duque de Alba tenía poca confianza en la justicia flamenca y él mismo presenciaba las ejecuciones. En el ajusticiamiento del conde de Egmont, que era su amigo personal a quien respetaba, no pudo contener el llanto. Jamás se arrepintió o tuvo remordimientos por estas sentencias. Incluso solicitó a su rey una pensión vitalicia para la viuda del conde de Egmont.
Por otro lado, el mantenimiento de las tropas llevadas a Flandes acarreaba cuantiosos gastos que forzaron al Duque a imponer nuevos tributos. Algunas ciudades, entre ellas Utrecht, se negaron al pago del «diezmo» y se declararon en rebeldía. La rebelión se extendió rápidamente por los Países Bajos.
Este estado de cosas propició la intervención desde el exterior del tercer cabecilla del levantamiento, el insumiso príncipe de Orange, Guillermo Nassau «el Taciturno», quien contó con la ayuda de los hugonotes franceses. Numerosas ciudades fueron tomadas por la fuerza de las armas. Las tropas españolas avanzaban bajo estandartes con la leyenda "Pro lege, rege, et grege" (Por la ley, el rey, y el pueblo).
En 1572 los Tercios realizaron el Saqueo de Malinas para luego ocupar Zutphen, Alkmaar y Naarden. El Asedio de Haarlem por los españoles, en el que ambos bandos se caracterizaron por su brutalidad y salvajismo, culminó con la rendición de la ciudad y la ejecución de toda su guarnición, estimada en 2.000 hombres. Estas terribles campañas militares y la durísima represión con que actuó el III Duque de Alba hacia los rebeldes flamencos le valió el apelativo de «Duque de Hierro»..
A pesar que las acciones militares fueron constantes, la situación política no mejoró en modo alguno. Las numerosas quejas llegadas a la corte, entre ellas las del erudito Benito Arias Montano, en contra de los métodos utilizados en Flandes, durante cinco años de represión y con más de 3.000 ejecuciones, decidieron a Felipe II a cambiar de política y relevar al duque de Alba. En su lugar el monarca envió a Luis de Requesens quien optó por usar menos la fuerza y dar más concesiones a los rebeldes. Alba retornó a España en 1573.
A pesar de todo, el duque aún contaba en las deliberaciones del Consejo de Estado. El duque Fernando pertenecía, desde la época del rey Carlos I, al ala dura-conservadora. Este bando disputaba los asuntos del reino con la posición más blanda-liberal llamada ebolista o de los humanistas, liderada por Ruy Gómez de Silva, príncipe de Éboli y su secretario Francisco de Eraso. Tras la muerte del príncipe de Éboli, en 1573, Antonio Pérez, el secretario real pasó a liderar la facción liberal y comenzó su asociación con Ana de Mendoza de la Cerda, princesa de Éboli.
Su hijo y heredero Fadrique había dado promesas de matrimonio a Magdalena de Guzmán, dama de la reina Ana de Austria, pero no las cumplió, lo que le costó el arresto y encarcelamiento en el Castillo de La Mota, en Medina del Campo (1566). Al año siguiente fue puesto en libertad para que pudiera marchar con su padre a Flandes prestando servicio en el ejército. En 1578 Felipe II ordenó reabrir el proceso contra Fadrique, en el transcurso del cual se descubrió que a fin de evitar su boda con la reclamante, Fadrique se había casado, por tercera vez, en secreto y por poderes con María de Toledo, hija de García Álvarez de Toledo y Osorio, IV marqués de Villafranca del Bierzo, valiéndose de una autorización emitida para tal fin por su padre el duque de Alba, contraviniendo las disposiciones del rey. Fadrique quedó confinado en su prisión, en el Castillo de la Mota y el Duque fue desterrado de la corte, por un período de un año, de donde partió al exilio de Uceda con la prohibición de salir de la villa.
La muerte del rey Sebastián I de Portugal en la batalla de Alcazarquivir (1578,) sin descendencia directa que lo sucediera en el trono, hizo que la corona recayera en su tío-abuelo, el cardenal Enrique I de Portugal. Su fallecimiento provocó la crisis sucesoria portuguesa de 1580.
El consejo de regencia en Portugal era favorable a entregar el trono al rey Felipe II de España, quien tenía derecho a la corona lusitana debido a que su madre había sido Isabel de Portugal -la segunda hija del rey Manuel I de Portugal y de su segunda esposa María de Aragón y Castilla.
Sin embargo, otro pretendiente al trono, Antonio, Prior de Crato, hijo bastardo del infante Luis de Avis y, por tanto, nieto de Manuel I, se proclamó rey en junio de 1580.
Para neutralizar militarmente las pretensiones monárquicas del prior de Crato, Felipe II rápidamente rehabilitó a Fernando Álvarez de Toledo, quien era famoso como excelente general.
El rey encomendó al anciano duque (72 años) que gozaba de una enorme popularidad en el mando de la tropa, la misión de conquistar Portugal.
El duque, nombrado capitán general, reunió 40 000 hombres en Badajoz,  cruzó la frontera hispano-portuguesa y avanzó hacia Lisboa. El el 25 de agosto de 1580 venció al ejército portugués del general Diego de Meneses en la batalla de Alcántara y entró triunfante en la ciudad, despejando el camino para la llegada de Felipe II que se convirtió en el rey Felipe I de Portugal, logrando la unión dinástica con los demás reinos de la Monarquía Hispánica bajo la Casa de Habsburgo. Así, el Imperio español alcanzó su apogeo.
El rey Felipe II recompensó a Fernando Álvarez de Toledo con el cargo de I virrey de Portugal, el 18 de julio de 1580, representando al monarca español como rey de Portugal en la unión dinástica y también con el título de condestable de Portugal, que le significaron al duque de Alba ser la segunda persona en la jerarquía después del propio rey, poderes ambos que ostentó hasta su muerte.
Fernando Álvarez de Toledo murió en Tomar, localidad próxima a Lisboa, el 11 de diciembre de 1582, auxiliado por el famoso fray Luis de Granada, a la edad de setenta y cuatro años. Conservó hasta último momento toda su bravura, grandeza de espíritu e inteligencia.
Sus restos fueron trasladados a Alba de Tormes, donde fue enterrado en el convento de San Leonardo. En 1619 fueron trasladados al convento de San Esteban de Salamanca, en donde desde 1983 reposan en una capilla del convento que contiene un mausoleo proyectado por Chueca Goitia y que fue costeado por la Diputación Provincial de Salamanca.
Matrimonio e hijos:
Su primer hijo, Fernando de Toledo (1527-1591), fue fruto de una relación con una molinera de la cercana localidad de La Aldehuela. El duque se casó en 1527 con su prima María Enríquez de Toledo y Guzmán (m. 1583), hija de Diego Enríquez de Guzmán, III conde de Alba de Liste, con la que tuvo cuatro hijos, tres varones y una mujer.
-García Álvarez de Toledo y Enríquez de Guzmán (1530-1548)
-Fadrique Álvarez de Toledo y Enríquez de Guzmán, IV Duque de Alba 1537-1585)
-Diego Álvarez de Toledo y Enríquez de Guzmán (1541-1583), conde de Lerín y condestable de Navarra por su matrimonio (1565) con Brianda de Beaumont (1540-1588), hija de Luis de Beaumont. Le sucedió Antonio Álvarez de Toledo y Beaumont, V duque de Alba de Tormes (1568-1639)
-Beatriz Álvarez de Toledo y Enríquez de Guzmán (m. 1637), se casó con Álvaro Pérez Osorio, V marqués de Astorga.
64. García Álvarez de Toledo 
y Osorio 
IV Marqués de Villafranca del Bierzo
Capitán General del Mar (1544)
Virrey de Cataluña (1558-1564)
Virrey de Sicilia (1564-1566)
Hijo de Pedro Álvarez de Toledo y Zúñiga, virrey de Nápoles y Juana Pimentel, II Marquesa de Villafranca del Bierzo, y nieto de Fadrique Álvarez de Toledo y Enríquez de Quiñones, II Duque de Alba. Se distinguió en las batallas de la Goleta de Túnez, Argel, Sfax, Calabria y Mebredia, donde se le concedió el título de Capitán General de las Galeras de Nápoles. Fue Capitán General de la expedición a Grecia y Capitán General del Mar, título que se le dio en 1544 tras derrotar al pirata Barbarroja. Tuvo asimismo los cargos de Coronel General de la Infantería del Reino de Nápoles, Virrey de Sicilia (1564-1566) y Virrey de Cataluña (1558-1564). La conquista del Peñón de Vélez en 1564, empresa considerada irrealizable, y el socorro a la isla de Malta le valieron la concesión, por parte de Felipe II, del Ducado de Fernandina y el Principado de Montalbán (1569).
7. Pimentel
71. Luis Pimentel y Pacheco 
Primer Marqués de Villafranca del Bierzo 
Casado con Juana de Osorio Bazán
(1486-1497)
72. Juan Alonso Pimentel de Herrera 
y Quiñones
V Duque de Benavente
Virrey de Nápoles
Casado con Catalina de Quiñones 
(m. 1621)
73. Pedro Pérez de Guzmán 
y Zúñiga
Primer Conde de Olivares
Segundo hijo del III Duque de Medina-Sidonia. Fundador de una rama menor de la Casa de Medina-Sidonia, la Casa de Olivares. Su padre pidió en 1507 a Fernando el Católico una encomienda para él ya que, al no ser el primogénito, no le correspondía título alguno. Sin embargo, hasta la muerte de su madre, careció de dominios propios, heredando los que ésta tenía enOlivares, probablemente por disposición testamentaria. Por los servicios prestados al emperador Carlos V en Italia, Alemania y Túnez, el monarca le concedió en Palermo, el 12 de octubre de 1535, el Condado de Olivares, siendo el primer conde de dicho título.
74. Juan Francisco Pimentel 
y Ponce de León

VII Duque de Benavente
VIII Conde de Luna
(1614-1652)
75. Gaspar de Guzmán y Pimentel 
III Conde de Olivares
Conde-Duque de Olivares
Valido de Felipe IV
(1587-1645)
Velázquez-Museo del Prado (1634)
Gaspar de Guzmán y Pimentel Ribera y Velasco de Tovar (Roma 1587-Toro 1645) fue III Conde de Olivares. Nieto de Pedro Pérez de Guzmán y Zúñiga, I conde de Olivares, y bisnieto del III duque de Medina Sidonia. Provenía del 'clan de los Guzmanes', de Teba, Málaga, del que nació también santo Domingo Guzmán, fundador de la Orden de Predicadores. Nació en Roma, donde su progenitor, Enrique de Guzmán, era embajador de España. Vivió en Italia hasta los doce años, pues su progenitor fue sucesivamente virrey de Sicilia y de Nápoles. Como tercer hijo de la Casa de Olivares, rama menor de la poderosa Casa de Medina Sidonia, se le destinó a la carrera eclesiástica. A los catorce años fue enviado a estudiar derecho canónico a la Universidad de Salamanca. Sin embargo, las muertes sucesivas de sus dos hermanos mayores le convirtieron en heredero del título, de forma que tuvo que abandonar en 1604 los estudios para acompañar a su padre en la corte de Felipe III, donde  había sido nombrado miembro del Consejo de Estado y Contador Mayor de Cuentas. Al morir su padre en 1607, heredó el mayorazgo de Olivares y se concentró en cortejar a su prima, Inés de Zúñiga y Velasco, con la que se casaría ese año, con la pretensión de obtener el título de Grande de España. Ante el fracaso en esta pretensión, se retiró a Sevilla para administrar sus dominios, donde pasaría ocho años y compraría la jurisdicción de la villa de Bollullos.
En 1615 consiguió que Francisco de Sandoval, duque de Lerma, lo nombrase gentilhombre de cámara del príncipe Felipe, futuro Felipe IV, con lo que regresó a la corte. Desde ese cargo intervino en las luchas de poder entre el valido del rey, el duque de Lerma y su hijo, el duque de Uceda, apoyando a este último. A la caída de aquel, en 1618, Olivares se encontró formando parte de la facción ganadora. Desde ese papel, emprendió la creación de un polo de poder alternativo, apoyándose en su tío Baltasar de Zúñiga y Velasco, que había sido llamado a la corte en 1617 por el duque de Uceda, a sugerencia de Olivares. Éste, hombre inteligente y de gran influencia, supo hacerse con el favor del futuro Felipe IV, de forma que cuando accedió al trono en 1621 lo nombró favorito en lugar del duque de Uceda, triunfando la facción de Olivares. El 10 de abril de ese año, el rey concedió a Olivares el título de grande de España, utilizando la fórmula convencional «Conde de Olivares, cubríos». Finalmente, a la muerte de su tío en 1622, se hizo cargo del gobierno comovalido.
En lo tocante a la política que habría de seguir en Nueva España, envió para poner en práctica su proyecto reformista al marqués de los Gelves, hombre ya viejo para la época pero acostumbrado a obedecer.
Desde 1622 sus cargos en la corte fueron Sumiller de Corps y Caballerizo mayor, con los que se garantizaba el acceso constante a la persona del rey, tanto dentro de palacio como cuando salía de caza, e incluso con la obligación de dormir en sus aposentos. Desde 1636 también fue camarero mayor. Aparte de otras dignidades y oficios, llegó a ser Comendador Mayor de la orden de Alcántara, Alcaide del Alcázar de Sevilla, Gran Canciller de Indias, General de la caballería española, Tesorero general de la Corona de Aragón y Teniente General. Tuvo asiento en las Cortes de Castilla.
Una vez instalado en el poder inició una actividad política frenética. En el interior trató de llevar a cabo un amplio programa de reformas, mientras que en el exterior tuvo que hacer frente a una serie de compromisos bélicos ocasionados por la reanudación de la guerra con Holanda, el apoyo a los Habsburgo austriacos y la enemistad de Francia, dirigida por el cardenal Richelieu.
Entre las reformas internas, llevó a cabo una campaña contra la venalidad y corrupción del anterior reinado, eliminando de la corte a los miembros de las facciones de Lerma y Uceda y condenando los abusos del reinado anterior con castigos ejemplares. Sin embargo, para afianzar su poder, situó en puestos clave a sus propios parientes, amigos y clientes, y acumuló para su casa títulos, rentas y propiedades.
Sustituyó también el tradicional sistema de consejos por una serie de juntas, que abarcaban diversos ramos de la administración pública (Armada, Sal y Minas, Obras y Bosques, Limpieza y Población), o que cumplían otras funciones como la Junta de Reformación, que velaba por la moralidad de la Corte, o la Junta de Ejecución, organismo ejecutivo para la rápida toma de decisiones. También trató de implantar una serie de medidas económicas de corte mercantilista, como incentivos a las manufacturas de lana y seda, fomento del comercio, medidas proteccionistas, etc., que sin embargo no llegaron a cuajar ante la falta de vigor y constancia. Sin embargo, los proyectos más ambiciosos se referían a la Hacienda y consistieron en la supresión del impuesto de los millones, la creación de unos erarios estatales para la financiación de las obras públicas y el fin de las acuñaciones masivas del reinado anterior, a fin de contener la inflación. No obstante, todas las reformas se estrellaron siempre con el hecho fundamental de la ruina de la economía de los reinos de la monarquía y la pérdida de crédito internacional.
El conde-duque también se preocupó de lo que le pareció el problema fundamental de la monarquía, consistente en la diversidad de prerrogativas reales en cada uno de los reinos de la monarquía, aceptación de la diversidad de normas y costumbres locales que era una constante en la política borgoñona. El programa político de Olivares quedó recogido en el que sería conocido posteriormente como Gran Memorial que presentó al rey en 1624 y cuyo contenido se basaba en dos conceptos principales: reputación y reforma.
En el mismo, se sugiere una solución diametralmente opuesta a las que habían ensayado anteriores soberanos, introduciendo la uniformidad legal en los diversos reinos. Para ello, proponía un plan de reformas encaminadas a reforzar el poder real y la unidad de los territorios que dominaba, con vistas a un mejor aprovechamiento de los recursos al servicio de la política exterior. En su opinión, la eficacia de la maquinaria bélica de la monarquía, sostén de su hegemonía en Europa, dependía de la capacidad para movilizar los recursos de sus reinos, lo cual requería una administración más ejecutiva y centralizada. Esto es lo que se llamó la Unión de Armas, proyecto para incrementar el compromiso de todos los reinos de España para compartir con la Corona de Castilla las cargas humanas y financieras del esfuerzo bélico. De esta forma, se preveía la creación de una reserva común de 140.000 hombres, aportados proporcionalmente a su población por todos los reinos de la monarquía. Esta medida fue interpretada por los territorios de la Corona de Aragón (Reino de Aragón, Principado de Cataluña, Reino de Valencia y Reino de Mallorca) como un peldaño más en su sumisión a la monarquía
En el exterior, aunque Olivares dejó a un lado las campañas imperialistas y agresivas, se concentró en la defensa de lo heredado del siglo anterior. Los Países Bajos y Alemania fueron los escenarios donde se llevó a cabo esta lucha por la supervivencia. La lucha ya había comenzado en Alemania en 1618, con el desencadenamiento de la Guerra de los Treinta Años (1618-1648). Los Habsburgo españoles no participaron directamente, sino que enviaron dinero y hombres a sus parientes austriacos. Estas tropas colaboraron en el aplastamiento de la rebelión bohemia, y simultáneamente se invadió el Bajo Palatinado. La rebelión de los católicos de la Valtelina contra sus señores protestantes de la Liga Grisona, permitió estacionar tropas españolas en el valle y proteger el camino español entre Génova y los Países Bajos, operación refrendada por el tratado de Monzón en 1626. Con respecto a Holanda, se reanudaron las hostilidades con las Provincias Unidas al no prorrogarse la Tregua de los Doce Años, considerada ruinosa por la corte hispánica. Al principio tuvieron algunas victorias, como la Fleurus (1622) o la rendición de Breda (1625).
Sin embargo, las guerras provocaron un endeudamiento creciente por falta de de nuevos recursos financieros, hasta llegar a la bancarrota de 1627. Desde entonces, las derrotas militares se sucedieron, abriendo camino a la decadencia del poderío de los Habsburgo españoles en Europa. La monarquía había perdido las buenas relaciones con la Inglaterra de los Estuardo, al fracasar las negociaciones para casar a la Infanta María Ana con el príncipe de Gales. En Flandes perdieron Bolduque (1629), Maastricht (1632) y Breda (1637), y la flota española fue derrotada por la holandesa en la batalla de las Dunas (1639). En Italia, la segunda guerra de sucesión de Mantua se había resuelto con la anexión por parte de Francia del Marquesado de Montferrato, mediante el tratado de Cherasco en 1631, perdiéndose definitivamente la Valtelina, en 1639. En el Imperio, la resonante victoria española de Nördlingen de 1634, en la que el Cardenal-Infante Fernando arrolló el ejército de Gustaf Horny Bernardo de Sajonia-Weimar, dio paso a la irrupción de Francia en la guerra, que entraba así en su fase decisiva.
Rendición de Breda (1637)
Tras la victoria de Breda, el Conde-Duque escribió al rey un memorial para defenderse, conocido como Reformación en tiempo de guerra, siendo ya un secreto a voces las conspiraciones de los enemigos del valido. En aquel documento, Olivares justificaba su gestión y se exculpaba de los problemas que acuciaban al país, alegando que las decisiones que había tomado en sus, por entonces, 15 años de gobierno, habían sido absolutamente necesarias. Además, explicaba al monarca cómo funcionaban y qué tramaban los grupos opositores. Con su política autoritaria, el valido se había granjeado la animadversión de buena parte de la Iglesia y de la nobleza, que se sentía ultrajada por un aristócrata de rango inferior, ya que aún no era Grande de España. Una y otra veían su poder mermado y sus posesiones amenazadas porque el conde-duque se había propuesto acabar con sus privilegios con el fin de reforzar la autoridad del rey.
Olivares protagonizó en el periodo 1627-1635 un último intento de imponer sus reformas por la vía autoritaria. La política unificadora seguía siendo, a los ojos del conde-duque, la única posibilidad de salvación para la monarquía, pues era preciso que los demás reinos contribuyesen a las cargas militares que Castilla sola ya no podía sostener. Sin embargo, las resistencias fueron aún mayores y, unidas a las derrotas militares, minaron el prestigio del valido. Tras un primer sobresalto con elmotín de la Sal de Vizcaya (1630-1631), el descontento en el interior de los reinos peninsulares estalló por fin en 1640. La ocupación francesa de Salses, en elRosellón, con lo que la guerra llegaba a Cataluña, fue el pretexto hallado por Olivares para imponer la Unión de Armas. Sin embargo, el sistema de reclutamiento fue declarado contrario a las constituciones catalanas por la Diputación catalana, y los disturbios surgidos a raíz de la obligación de alojar las tropas terminaron creando un clima de tensión que desembocó en el trágico Corpus de Sangre (junio de 1640) y la secesión catalana, que no sería sofocada hasta 1652. Del mismo modo, meses más tarde, y por razones similares (esta vez las tropas eran para sofocar el levantamiento en Cataluña), se produjo lainsurrección de Portugal en diciembre de 1640, que conduciría a su independencia y el fin de la unión dinástica con el resto de reinos hispánicos. A las derrotas castellanas en Montjuich (junio de 1641) y Lérida (octubre de 1642) se unió laConspiración independentista en Andalucía (en el verano de 1641), con lo que el conde-duque perdió finalmente todo su crédito político y fue desterrado el 23 de enero de 1643, en lo que influyó la nobleza, que transmitió al monarca la noticia de que el de Olivares se hacía pagar con favores de mujeres los cargos y prebendas públicas que otorgaba. Primero se retiró a su señorío de Loeches, en las inmediaciones de Madrid. Incluso entonces, los detractores del antiguo valido siguieron formulando acusaciones contra él, hasta que consiguieron que el rey le desterrara más lejos, a la ciudad de Toro en 1643, y que fuera procesado por la Inquisición en 1644. Allí murió en 1645 y está sepultado en un convento fundado por él en Loeches.
El autoritarismo del conde-duque no había sido bien recibido por los súbditos de la monarquía, incluso si tal autoritarismo era la consecuencia de la convicción de que la supervivencia de la monarquía requería la movilización para la guerra de todos los recursos humanos y tributarios disponibles. La caída de Olivares no supuso, sin embargo, ningún cataclismo. Felipe IV había gobernado veintidós años con el conde-duque y gobernaría otros tantos sin él. No obstante, la caída de Olivares hizo salir definitivamente a la luz dos hechos que ningún soberano de la casa de Habsburgo podría cambiar. Por un lado, la hegemonía entre las potencias europeas de la monarquía hispánica estaba a punto de pasar a Francia. Por otro, la corona había visto fracasar sus esfuerzos por reformar el ordenamiento administrativo, constitucional y económico, en su pretensión de encarar favorablemente los cambios que estaba experimentando Europa. Sus esfuerzos resultaron aún más baldíos por cuanto la sociedad española, al igual que sus coetáneas europeas, eran instintivamente reticentes a todo cuanto significase "novedad".
Hasta el advenimiento de una nueva dinastía, ningún ministro se atrevería a impulsar unas reformas tan radicales como las propugnadas por Olivares. Debido a su fracaso, el conde-duque había desacreditado muchos de los aspectos de la política con la que se le asoció. Sin embargo, sus medidas reformistas, desde sus planes de repoblación hasta los de reforma fiscal, reaparecieron de una forma u otra durante el gran movimiento reformista borbónico del siglo XVIII.
El personaje de Olivares es hoy recordado acaso más por su presencia en las artes que por su faceta política. Apoyó al joven pintor Velázquez, de orígenes andaluces como él, en su acceso a la corte de Madrid. Velázquez pintó diversos retratos de Olivares, como el ecuestre del Museo del Prado y varios de cuerpo entero conservados en diversos países. Una efigie de Olivares, basada en un retrato de Velázquez y realzada con una orla por Rubens, fue grabada por Paulus Pontius.
Por otro lado, los historiadores [¿quién?] dicen que fue Olivares, y no Felipe IV, quien impulsó la construcción del Palacio del Buen Retiro de Madrid, un amplio proyecto que revolucionó el ámbito de la pintura en la ciudad, gracias a los encargos y compras masivas que se efectuaron para decorar este nuevo palacio. Se dice que Olivares propuso la gran obra para distraer al rey y gozar de mayor libertad en sus tareas de gobierno.
Fuente: Wikipedia