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jueves, 3 de febrero de 2011

Cardenal John H. Newman. (71)

Al ser recibido en la Iglesia Católica, rezó como Simeón: “Señor, ahora puedes dejar a tu siervo ir en paz, seguir tu palabra porque mis ojos han visto tu salvación” (Lucas 2.29)

San Gregorio J Magno (h.504-604) fundó y vivió en la abadía de San Andrés (1er discípulo de Jesucristo) de Roma. Elegido Papa (590) envió al benedictino San Agustín Canterbury a Inglaterra para cristianizar a los invasores anglosajones (paganos) que habían desplazado del sur a los cristianos celtas.

Incomprendido por familia y amigos y expulsado de la Universidad de Oxford; en 1845 Newman fue recibido en el convento de los Pasionistas de Londres por el Beato Domingo Barbieri, donde preparó su entrada oficial en la Iglesia Católica mediante la Confesión y la Eucaristía.

John H. Newman (Londres 1801- Birmingham 1890) fue ordenado sacerdote anglicano (1825). A los dos años de su conversión fue ordenado sacerdote católico; a los 78 años fue creado cardenal por León XIII. Considerado como uno de los inspiradores del concilio Vaticano II, fue declarado Venerable (1991) por Juan Pablo II.

El pasado 17.11.2010 en Birmingham con asistencia de 70.000 fieles, Benedicto XVI ofició la ceremonia de Beatificación del converso anglicano.

El Evangelio fue leído por Jack Sullivan, diácono de Boston, cuya curación milagrosa se realizó por la intervención de John H. Newman.

Newman no tuvo una experiencia instantánea como San Pablo, su camino a la conversión empezó en la adolescencia. La causa de la religión revelada, es decir, el Movimiento de Oxford, le llevaría hasta la Iglesia Católica.

Como respuesta a la acusación de deslealtad a la Universidad de Oxford y de la falta de honradez, Newman escribe “Perder y ganar”, relato muy autobiográfico en forma de novela para mostrar que su conversión fue un acto de conciencia que procedía de un proceso perfectamente leal y honrado. Como no pretendía hacer literatura se sintió libre para volcar sin trabas retóricas su mundo interior.

Ese mismo año (1847) se publicaron las famosas novelas Jane Eyre, Cumbres borrascosas y La feria de las vanidades que presentan el mundo de Oxford en forma realista. Algunos afirmaron que Newman había caído más bajo que Dickens, lo que es un gran elogio para un novelista principiante.

Fuente: John H. Newman. “Perder y Ganar”. Historia de una conversión. Encuentro (2009).