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lunes, 27 de diciembre de 2021

Más allá de la política | Conversando con Juan Manuel de Prada

Dialogamos con Juan Manuel de Prada con su nuevo libro, "Una enmienda a la totalidad", como eje central de una conversación que abre otros horizontes: libertad de expresión, Cataluña, izquierda liberal y mundo postcovid entre un sinfín de cuestiones. 
Juan Manuel de Prada en ABC: 
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Maranathá: ven señor Jesus. A lo mejor falta mucho para la segunda venida de Cristo


Cuando vuelva el hijo del hombre, ¿encontrará fe sobre la tierra?

***NOM: Los no vacunados somos los leprosos del Siglo XXI. Por Ramiro Grau Morancho

Los no vacunados somos los leprosos del Siglo XXI
27 DIC 2021

Decía Unamuno que en España de cada diez cabezas, nueve embisten, y una piensa.
No le faltaba razón.
  • Entre cuatro y cinco millones de españoles no se han sometido, no nos hemos sometido, a la vacunación, prácticamente obligatoria, por numerosas razones, que sería prolijo explicar:
  • La utilización de fetos humanos para fabricar los productos esos, de dudosa procedencia y efectos. Como católico me niego a la utilización de niños abortados como cobayas humanas. Si tengo que morir –y todos moriremos algún día-, lo acepto con humildad y resignación cristiana, pero no quiero vivir a costa de niños asesinados en el vientre de sus madres, más bien madrastras.
  • El carácter experimental de las “no vacunas”… En efecto, cualquier vacuna tarda décadas en experimentarse y aprobarse, salvo esta, cuyos nocivos efectos estamos viendo todos los días, y ello a pesar de que los medios de desinformación habitual, fuertemente subvencionados, los oculten.
  • Tras sufrir un ictus cerebral el 15 de agosto de 2021, y permanecer más de tres meses ingresado en el Hospital Miguel Servet de Zaragoza (mi agradecimiento hacia todos los profesionales que se afanaron en cuidarme), he visto decenas de pacientes de ictus… ¡y qué casualidad, todos los vacunados estaban bastante peor que yo!, con grandes derrames cerebrales, como si les hubiera estallado la cabeza. Desgraciadamente, muchos de ellos tendrán muy difícil, por no decir imposible, poder volver a su vida anterior…
  • Su apoyo por la Organización Mundial de la Salud, OMS, un organismo absolutamente inútil, y dirigido por un comunista abisinio –país dónde hace 47 años que no se celebran elecciones libres-, que actúa como mamporrero del presidente chino, el líder del comunismo mundial.
  • La total invasión y vulneración que supone de nuestros derechos fundamentales, consagrados por la Constitución del 78, y entre otros, el artículo 14, que establece que ningún español pueda ser discriminado por diversas razones, además de por “cualquier otra condición o circunstancia personal o social”.
  • La declaración universal de derechos humanos, y el convenio europeo correspondiente, consagran el derecho a vacunarse…, o no, y tan respetables son los que se vacunen como los que no nos vacunamos.
  • Y, desde luego, pretender que las personas sanas, no vacunados, que no hemos contraído el virus, a Dios gracias, somos un peligro para la sociedad, es algo que no se sostiene, y cualquier persona con dos dedos de frente, ve que es una enorme falacia.
  • La imposición de las vacunas, mediante el “pasaporte” Covid, que es una forma de estigmatizar a los no vacunados, y obligar a la población que quiera viajar, asistir a actos públicos, en definitiva ser un ser social, a vacunarse. Por cierto, si en lugar de exigir el certificado Covid para entrar en las cafeterías y restaurantes se exigiera para acceder a las bibliotecas públicas, no hubiera habido ningún problema, pero el rebaño no está dispuesto a dejar de entrar en los bares…
  • Yo estoy solo, con mi familia y amigos de verdad, esos que se pueden contar con los dedos, y sobran dedos. Y no necesito a nadie más, la verdad.
  • En definitiva, confío en Dios, y en las medidas profilácticas de auto protección: alejamiento social, procurar estar el mínimo tiempo indispensable en lugares públicos cerrados, y rezar, que siempre es muy útil y necesario.
  • Estamos asistiendo a un teatro, a una gigantesca comedia, de la que la mayoría de la población no es consciente, pues no piensan, y se creen todo lo que les cuentan las telebasuras, completamente subvencionadas y vendidas al gobierno.
  • Para los que ya tenemos una edad, esta situación me recuerda mucho a la aparición del Sida, por los años 80, creo recordar, del siglo pasado… Había un gran temor a los contagios, se estigmatizada a los seropositivos, eran despedidos de sus trabajos, la gente tenía miedo a vivir con ellos, e incluso a darles la mano, o tomar un café con uno de ellos. Unos años después la enfermedad se ha normalizado, y hoy por hoy, creo que nadie muere de Sida, de lo que me alegro mucho, por supuesto.
  • Las reclamaciones al maestro armero, como decíamos en la mili. Las multinacionales farmacéuticas no aceptan responsabilidad alguna por los problemas sanitarios, muertes, etc., que causen sus productos, según los contratos de venta firmados con los países compradores, y los afectados, o sus derechohabientes, solo podrán reclamar contra el maestro armero, es decir contra su Estado. ¿Y se imaginan ustedes cual va a ser la respuesta de los juzgados y tribunales…?
  • En definitiva, caminamos a pasos agigantados hacia un gobierno global del mundo, el NOM, Nuevo Orden Mundial, en donde el gobierno comunista chino nos tratara como trata a sus “ciudadanos”, como auténticos esclavos, simples consumidores y mano de obras barata, y nada más, sin derechos humanos ni respeto a las ideologías y creencias religiosas, etc.
¿Es eso lo que desea para sus hijos y nietos, y para usted mismo…?
Yo, NO.

El Correo de España no se hace responsable de las opiniones de sus colaboradores, los cuales son los únicos responsables de las mismas.

Ramiro GRAU MORANCHO es Graduado Social (Premio Extraordinario), Licenciado en Ciencias del Trabajo y Abogado.
Profesor de Derecho del Trabajo y Seguridad Social, Derecho Penal y Administrativo, en varias Universidades, Públicas y Privadas.
Ha publicado treinta libros sobre temas jurídicos y sociales, y miles de artículos en prensa, diarios jurídicos y revistas especializadas.
Tiene un blog, titulado Navegando Contracorriente, y sus libros se venden en www.graueditores.com
Es Académico Correspondiente de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de España.

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200 médicos austriacos denuncian que “la cantidad de efectos secundarios de las vacunas COVID-19 solo puede describirse como aterradores”

200 médicos austriacos denuncian que 
“la cantidad de efectos secundarios de las vacunas 
COVID-19 solo puede describirse como aterradores”
Andreas Sönnichsen,
ALERTA DIGITAL
23-12 21

El doctor Andreas Sönnichsen, autor de la misiva.

Un total de 200 médicos austriacos firmaron una carta abierta denunciando que las vacunas contra el COVID-19, argumentando que son ineficaces contra el virus y pueden causar numerosos efectos adversos graves.

«La cantidad de efectos secundarios informados de las vacunas COVID-19 solo puede describirse como aterradores», escribió el Dr. Andreas Sönnichsen, exjefe del Departamento de Medicina General y Familiar del Centro de Salud Pública de MedUni Vienna y autor de la carta.

La carta llegó menos de un mes después de que Austria anunciara que la vacunación contra el COVID-19 será obligatoria para todos los ciudadanos, bajo pena de multas o penas de prisión, a partir del próximo año.

Sönnichsen dirigió su carta al Dr. Thomas Szekeres, presidente de la Asociación Médica de Austria, el 14 de diciembre, en respuesta a una declaración escrita del 2 de diciembre por parte de Szekeres que decía que “según los datos disponibles, desde un punto de vista científico, y de acuerdo con las recomendaciones del Panel Nacional de Vacunación, básicamente no hay razón para aconsejar a los pacientes que no se vacunen contra el COVID-19”.

La declaración también amenazó a los médicos que se atreven a advertir al público sobre los efectos secundarios de la vacuna COVID-19 con sanciones disciplinarias.

Sönnichsen consideró que, con esta declaración, Szekeres había «violado los principios básicos de la medicina basada en la evidencia y la libertad de tratamiento».

También lo criticó por haber «amenazado a sus colegas de conciencia con sanciones disciplinarias generales».

Los datos apuntan a la ineficacia de la vacuna

Después de amonestar a Szekeres por su declaración, Sönnichsen argumentó que la vacuna COVID-19 ha demostrado ser ineficaz contra el virus.

«Ahora se ha demostrado científicamente que la protección … pierde importancia estadística después de seis a siete meses a más tardar», dijo, antes de señalar la evidencia científica de que vacunados y no vacunados pueden transmitir la infección por igual.

“El argumento de que la vacunación puede lograr la ‘inmunidad colectiva’ es, por lo tanto, obsoleto, y se desconoce si la vacunación de refuerzo puede lograr una protección más amplia”, agregó.

Sönnichsen continuó argumentando que la protección proporcionada por las vacunas COVID-19 había demostrado ser aún más débil contra la variante delta y que «se desconoce si aún queda algo de protección contra la variante Omicron que se está extendiendo actualmente».

Por último, el médico austriaco argumentó que la protección de la vacuna, si es que existe, solo es relevante para las personas con alto riesgo de contraer una forma grave de COVID-19, como muestran “el 98% de las personas que contraen formas graves de COVID-19 tienen al menos una condición preexistente relevante».

Una cantidad “aterradora” de eventos adversos

Sönnichsen luego pasó a discutir los numerosos informes de eventos adversos de la vacuna, indicando que «la cantidad de efectos secundarios informados de las vacunas COVID-19 solo puede describirse como aterradora».

Luego proporcionó un enlace a la base de datos europea de informes de sospechas de reacciones adversas a medicamentos, que recopila datos sobre los eventos adversos de la vacuna COVID-19 dentro del Espacio Económico Europeo (EEE).

«Hasta ahora se han enviado nueve cartas de advertencia, advirtiendo de efectos secundarios graves e incluso casos de muertes», agregó. «La declaración general de la asociación médica austriaca, de los políticos y los medios de comunicación de que la vacuna es ‘segura’ ha demostrado ser una propaganda acientífica».

Sönnichsen también se refirió a la ética médica, así como a la Declaración de Ginebra según la cual los médicos están “obligados a informar a sus pacientes sobre los numerosos efectos secundarios y riesgos posibles que presenta la vacuna”.

Amenazado con sanciones

Desde la publicación de la carta, Sönnichsen y los 200 signatarios de la carta han sido demonizados y etiquetados como “Corona-Leugner” (negacionistas de COVID) en los principales medios de comunicación austriacos, a pesar de que ni una sola línea de la carta cuestiona la existencia de COVID-19 o de la pandemia de COVID-19.

Es más, en una conferencia de prensa del 16 de diciembre que tuvo lugar poco después de la publicación de la carta, Andreas Huss, presidente de la ÖKG, el fondo de seguro médico público de Austria, amenazó a los firmantes de la carta y a cualquier médico con puntos de vista similares con duras sanciones como como cargos criminales, prohibiéndoles ejercer la medicina, o el retiro de sus contratos de seguro médico.

Huss dijo que tiene «poca comprensión» de los médicos que hablan en contra de las vacunas COVID-19, ya que considera que la vacunación es «la única forma de salir de la pandemia».

En otra conferencia de prensa el día anterior, Sönnichsen contradijo descaradamente esa idea y calificó la campaña de vacunación como el «escándalo médico más grande de la historia».

«¡Después de todo, la muy elogiada vacunación ha fallado!», dijo. “La cuarta ola es una ola de vacunados. Los hospitales y las unidades de cuidados intensivos están abrumadoramente llenos de personas vacunadas”.

Otros médicos también se unieron a Sönnichsen en su condena de Huss.

“Los médicos que contradigan la opinión generalizada se enfrentan a multas de hasta 36.340 euros, la prohibición destructiva de ejercer la medicina y, además, su eliminación del registro de médicos”, lamentó Johann Missliwetz, especialista en medicina forense.

“No seremos intimidados”

A pesar de estas amenazas, Sönnichsen y los 200 firmantes de la carta desafiaron a Szekeres, pidiéndole que se retractara de su declaración del 2 de diciembre o que renunciara, y le aseguraron que “no se dejarán intimidar por usted ni por ningún otro funcionario de salud con una mentalidad similar”.

“Continuaremos refiriéndonos a la Declaración de Ginebra y pidiendo la libertad de tratamiento médico, [y] continuaremos tratando a nuestros pacientes con lo mejor de nuestro conocimiento y de acuerdo con nuestra conciencia”, dijeron, y agregaron que lo que harían “decidir junto con cada paciente individualmente si la vacunación contra COVID-19 es apropiada o no”.

Debido a su postura sobre las vacunas COVID y su incumplimiento de las medidas COVID, Sönnichsen ya ha sido despedido del Departamento de Medicina General y Familiar del Centro de Salud Pública de Viena, según el canal de noticias austriaco ORF.

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domingo, 26 de diciembre de 2021

Concierto de Navidad de la Escolanía del Valle de los Caídos 2021

Elogio de la niñez inspirado en el Niño Dios. Por Javier Navascues

Elogio de la niñez inspirado en el Niño Dios
 26/12/2021 

El día de Navidad, en el que celebramos con gozo el nacimiento del Niño Dios, es idóneo para reivindicar la infancia, un período entrañable de nuestra existencia. En esta entrevista José Alberto Ferrari nos explica los motivos que le llevaron a escribir un libro elogiando la infancia y reflexiona, desde una cosmovisión católica, acerca de este período de la vida humana, edad de la inocencia y de la ensoñación.

José Alberto Ferrari con su familia

El autor es oriundo de Mendoza, Argentina. Casado y padre de cuatro hijos. Es profesor de historia por la Universidad Nacional de Cuyo y Magister en dirección de empresas por la Universidad F. de Vitoria de Madrid. Su interés se inclina por la poesía y la educación. En el año 2015 la Editorial Vórtice publicó su primer libro (poemario): “Santa nostalgia”. Recientemente, ha salido a la luz su segunda obra: “Elogio de la niñez”.

– Decía Rilke que la niñez es la única patria del hombre… ¿por qué?

Esa frase que usted recuerda sugiere de algún modo ese valor escondido que guarda la niñez. El mismo poeta aconsejaba mirar nuestro mundo con ojos de infancia para no dejarse morir entre tantas preocupaciones. Este volver al solar de la infancia es recuperar esa mirada que nos sana y nos renueva. Y es la misma mirada del poeta que alienta al hombre a detenerse en su interior. Por eso niñez y poesía tienen un misterioso parentesco que no sabría explicar. Supongo que son dos los principales motivos que familiarizan al niño con el poeta y que los hacen tan saludables: la realidad y el asombro.

Es decir, la cercanía de lo real y el modo en que se relacionan con ella. Hay como cierta connaturalidad con las cosas que les permite verlas y gustarlas sin acaso poder entenderlas. Es eso que escribe bellamente en el prólogo Natalia Sanmartín: “Los poetas tienen como oficio abrir ventanas de par en par (…) Los niños, y ese es el gran misterio de la infancia, parecen vivir rodeados de ventanas”. Es ese el lugar común de niños y poetas… las ventanas de realidad que nos arriman al Misterio.

– Se relaciona esta edad con la inocencia…

Por supuesto. Solemos tener un presentimiento de Dios en la infancia, y creo que eso es porque sus pensamientos están recién impresos en ella. Los niños, sin mérito alguno, son prefiguración de gloria o –como dijo el Cardenal Newman– una santa insinuación de lo que hará Dios con nosotros si nos abandonamos a Él.

– Aunque cada vez se pierde más pronto esta inocencia…

Es cierto. El mundo moderno no soporta el peso de la infancia y quiere destruir cualquier destello de verdad o de pureza de sus costumbres. O distorsionarla de mil modos, como tantos pedagogos enfrascados en sus ideologías retorcidas…

Dos ejemplos patentes de este intento dañino de sacar a los pequeños de su infancia, y doy cuenta en el libro, son los juegos y los cuentos. El valor del juego es inusitado y a fuerzas de tantas pantallas (televisor, tableta, etc.) se los han quitado. Lo mismo los cuentos y cuentos de hadas. Se los han cambiado por ficciones ridículas, “superhéroes mendaces, frutos experimentales de manos humanas sin ninguna injerencia feérica y sobrenatural tan cara a los niños”.

– ¿Podría hablar de la especial predilección de nuestro Señor por los niños?

Los niños no se han des-quiciado ni des-centrado todavía. El Señor los propone como imagen de su inocencia y nos invita a asemejarnos a ellos. Sus almas no han envejecido todavía por el pecado… Cuando el Señor se enoja con sus discípulos porque regañaban a los niños, les dice: “Dejad a los pequeñuelos venir a Mí: no les impidáis, porque de los tales es el Reino de los Cielos” (Lc xviii, 16). Quizá de ahí provenga su predilección.

– También Nuestro Señor habla de la gravedad del pecado de escandalizar a un niño.

La sentencia del Señor es clarísima e inequívoca. Pero además de esos escándalos innombrables que nos provocan una santa ira, hay otros más frecuentes y no por eso menos nocivos para nuestros niños. Porque el niño demanda amor y el amor está por encima de la ley. Ellos reclaman más de lo que pueden suponer los tan mentados derechos… Escribo en el libro: “hay una paternidad desatendida por aquellos que viven en otra esfera, sensual y utilitaria, incapaces del vínculo esencial y la donación. Aprisionados en sus placeres e intereses jamás verán que `los hijos son don de Dios, y que el fruto del seno es un regalo (Sal. CXXVI, 3).” Y creo que las familias católicas no debiéramos desatender este punto.

– La infancia espiritual, una espiritualidad basada en la confianza.

Bueno, ésta es un poco la esencia de la cuestión. Jesús nos dice que el que no se hace como niño no puede entrar en el Reino de los cielos, pues de los tales es dicho Reino. Verdad capital que nos habla de una misma condición, pero distinta disposición. El Señor no dice “de los niños” sino “de los tales”, de los que se asemejan a los niños en virtud de esta disposición y costumbres. Lo que los convierte en imagen nítida de la infancia espiritual. Así lo interpretaron los Padres.

Y ese disponerse, echarse al vuelo del Espíritu, es la confianza de la que tantos maestros espirituales nos hablaron. Una confianza extrema en Dios y una desconfianza extrema en nosotros. “Allí descansa la niñez –anoto en otra parte–. Ella es la acuciante semilla de una realidad espiritual arrinconada en tiempos de tan convulsos voluntarismos…”

– ¿Por qué escribió este Elogio de la Niñez?

La inspiración no pregunta ni suele tener razones. Un buen día empecé a mirar la infancia, a contemplarla con serenidad, leer lo que sobre ella se había escrito aquí o allá. Y continué haciéndolo mientras aparecieron los primeros poemas; luego comencé a anotar algunos pensamientos que consideré más oportuno ponerlos en prosa y, finalmente, pensé que podría darle algún orden a todo eso y publicar un nuevo librito. Y así fue.

Si me convencí de publicarlo, fue porque creo en la necesidad imperiosa de recuperar ese instinto de infancia que nos hace la carga ligera y la vida más apacible. Sopesar la niñez es un buen remedio para nuestro itinerario espiritual, para reorientar la educación y para mirar las cosas altas desde el lugar que nos corresponde.

“Tener el corazón puro de un niño, siendo viejo, es haber vivido realmente como un hombre”, dije por ahí y es lo que creo. Un mundo sin infancia ni poesía no puede buscar a Dios, porque no puede salir de su soberbia, ni de su prosaísmo y estulticia.

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