Píldoras Anti-Masonería

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martes, 25 de septiembre de 2018

La MASONERÍA en ESPAÑA desde el inglés Wharton (1728) al francés Napoleón (1812). Carlos IV, Godoy, Fernando VII, Floridablanca, Jovellanos, Ceballos, José I Bonaparte, Urquijo, Azanza, O'Farril, Mazarredo, Cabarrús, Piñuela

22-octubre-1950
Repetidamente hemos comentado que no haya habido desdicha para nuestra nación que no nos viniera emparejada con la maquinación masónica. Sólo a través de esa conspiración taimada que la masonería representa pudo llegarse a destruir el poderío de nuestra nación y poner en entredicho el valor de un pueblo que durante dieciocho siglos había venido siendo uno de los actores principales en la civilización del Occidente.

El reinado de Carlos IV, tan desgraciado por muchos conceptos, tuvo el final desastroso que era de esperar de quien había consentido que su Corte fuera materia de vergüenza y escándalo. El odio creciente del pueblo español hacia el favorito Godoy, aprovechado por la mala inclinación del príncipe heredero, azuzado por malos consejeros, produjo la conspiración conocida por "la causa de El Escorial", donde, preso el príncipe y probada la traición, cometió Carlos IV la torpeza de promulgar aquel gravísimo decreto de exoneración en que se sacó a la luz la traición del heredero contra su Rey y padre, aunque no pasó mucho tiempo sin que aquella debilidad que caracterizó el reinado del desdichado Monarca le llevase, atendiendo al empeño de la Reina, su esposa, a amnistiar a su hijo del indigno hecho, publicando otro decreto singular, en el que se pretendió echar sobre los consejeros del príncipe toda la responsabilidad de su bajeza. Sin embargo, lo que debiera haber sido causa de repudio suficiente para desacreditar a un príncipe ante los ojos de su pueblo, no produjo esos efectos, ya que apasionado éste por su odio contra Godoy, se consideró halagado de que el propio príncipe heredero apareciese identificado con lo que el pueblo sentía.

No bastaban, sin embargo, a satisfacer la ambición sin limites del valido los puestos y honores conseguidos que le habían convertido en dueño y señor del reino, y, si hemos de hacer caso a historiadores procaces, hasta del tálamo real, pues, cegado en su ambición o presintiendo su futura caída, escuchó de buen grado las promesas que los agentes napoleónicos le hicieron de convertirle en rey efectivo de uno de los tres Estados en que el Emperador de los franceses pensaba dividir el reino de Portugal. Esta fue, sin duda, la razón para que el ministro universal y generalísimo de las tropas de tierra y mar abriese a los ejércitos franceses nuestras fronteras para el paso de las tropas imperiales camino de Portugal.

Esta concesión, en mala hora pactada, significó la llegada a las principales capitales españolas de los más brillantes generales del Imperio y de los Cuerpos más distinguidos de los ejércitos franceses, que rápidamente se esparcieron por el norte de la nación. La invasión de España era un triste hecho y pocos ya los que dudaban de los verdaderos propósitos napoleónicos, y hasta el Rey y su valido, sorprendidos por la ocupación, se preparaban a marchar al sur de la Península, con intención de organizar la resistencia, cuando el motín de Aranjuez, dirigido, bajo el nombre de "el tío Pedro", por el conde de Montijo, que pronto habíamos de ver de jefe de la masonería española, y en el que el propio príncipe heredero apareció como apaciguador, obligó al Rey a la abdicación.

Mientras todo esto ocurría en Aranjuez, el buen pueblo español celebraba con júbilo la proclamación de Fernando VII, en el que tenía puestas todas sus ilusiones, Su entrada triunfal en Madrid en 23 de marzo entre las aclamaciones entusiásticas de la villa, y que hacía presagiar tiempos felices, fue, sin embargo, ensombrecida por la presencia en las afueras de Madrid del Cuerpo de ejército de Murat.

El procesamiento de Godoy y el nombramiento de un nuevo Gobierno se recibió con general aplauso por la opinión pública; mas con los nuevos ministros volvía la hidra masónica a invadir los Consejos de la Corona: Floridablanca, Jovellanos, Ceballos, caídos en desgracia en la última etapa de gobierno y desterrados, volvían a la confianza regia.

La entrada de las tropas francesas en Madrid había sido preparada con la correspondiente filtración masónica, y agentes importantes de Napoleón llevaron a cabo una de las más hábiles y tenebrosas intrigas que conocen los tiempos. Con la noticia que hicieron correr de que el Emperador venia a visitar la Corte y a entrevistarse con el nuevo Rey, inclinaron el ánimo de éste a salir a recibirle, y el 10 de abril, acompañado de su ministro de Estado, Ceballos, y de un grupo de nobles, marchó el Monarca para Burgos, donde, como era natural, no se encontraba Napoleón. La torpeza real y la malicia de agentes y consejeros siguieron empujando al Monarca por la pendiente, obligándole a continuar el viaje hacia la capital alavesa, en la que le esperaban 40.000 soldados franceses ocupando posiciones alrededor de la ciudad. El Rey se encontraba de hecho prisionero; sólo faltaba formalizar el acto. No había ya más remedio que seguir el camino en dirección a la frontera, donde decían esperaba Napoleón; pero, al cruzarla, días más tarde, Savary, jefe de la Policía francesa, anunció al Rey, sin ninguna clase de rodeos, que el Emperador había decidido destronarle.

No pueden explicarse la torpeza y la falta de sensibilidad del Rey y la ausencia de las más elementales previsiones en su Gobierno sin conocer la filiación masónica de su ministro de Estado, que sin rubor, íbamos inmediatamente a ver de ministro del rey José.

Trasladado Fernando a Bayona, donde ya se encontraban sus padres con el funesto favorito, y mientras se llevaban a cabo las diligencias para su renuncia al Trono en favor de Napoleón, el pueblo de Madrid, que pocos días antes le había aclamado como rey, lanzaba a los vientos su grito de rebeldía con el glorioso alzamiento nacional del 2 de mayo, que, como reguero de pólvora, iba a propagarse por toda la nación. Abandonado de su Rey y su Gobierno, sin jefes ni caudillo, ejército ni dineros se realizó el esfuerzo más grande y heroico que registran los siglos, que constituye una de las páginas más grandes de nuestra Historia.

Un siglo después de nuestra guerra de Sucesión, en la que los ejércitos franceses e ingleses disputaron por primera vez su supremacía masónica sobre nuestra Patria, la invasión napoleónica convierte de nuevo a España en palenque en que iban a chocar, multiplicadas por la labor de un siglo, las dos masonerías entonces rivales.

Decidido por Napoleón dar a España una nueva Constitución, convocó unas Cortes en Bayona, a las que asistieron unas docenas de diputados afrancesados con otras de nuestra nobleza decadente. En diez sesiones fue aprobado el proyecto y jurada por el rey José la carta por Napoleón impuesta, y, acompañado por una lucida cohorte de grandes de España, el 9 de julio atravesó nuestra frontera, junto con sus flamantes ministros Urquijo, Azanza, O'Farril, Mazarredo, Cabarrús y Piñuela; Ceballos, ministro de Estado hasta última hora del Rey Fernando; Azanza, ministro de Hacienda del mismo Gobierno, y el general O'Farril, que también había sido su ministro de la Guerra. Como se ve, un muestrario de masonería y deslealtad.
Hubo logias de afrancesados en todas las capitales de España por donde pasaron los ejércitos napoleónicos. La logia más importante en este orden fue la llamada "Santa Julia", que tomó esta advocación por ser esta santa la Patrona de Córcega, patria chica del gran Napoleón. Las antiguas logias de españoles no eran admitidas en la nueva organización que la masonería francesa propugnaba, y los masones españoles que no habían caído en el afrancesamiento se entendían con el oriente lusitano y con el gran oriente inglés. En el frente unido que debía presentarse al invasor, la traición masónica había creado la más grande de las escisiones.

Muchas de las rendiciones sin resistencia de las unidades francesas a quienes se dejó escapar y de generales y jefes que en mal trance salvaron la vida, y que nadie parece explicarse, fueron debidas a haber hecho en momentos de angustia o gran peligro el signo masónico, que les hizo reconocer por los masones contrarios. Variadas son las historias que registran autores españoles y extranjeros, y que se recogen en la revista masónica Latomia, y en las que vemos a los masones prisioneros que se daban a conocer tratados a cuerpo de rey, recibiendo trato especial con vestidos y provisiones.

Sin ir tan lejos, y en ocasión bien reciente, he podido escuchar de labios de un reputado militar cómo en una de las acciones libradas con motivo de la guerra de Liberación española, en el norte de España, al rendirse unas fuerzas de la región vasca a un jefe extranjero que combatía en nuestras filas y hecha la señal masónica por uno de aquellos cabecillas, pretendió aquel jefe facilitar la evasión de aquellos desdichados a bordo de un barco que se encontraba en la rada, pese a las órdenes terminantes que tenía recibidas; pero que lo evitó la energía de un oficial español celoso de su deber y del servicio. Comentada más tarde la conducta inexplicable de aquel jefe, fue descubierta por otros compatriotas su calidad de viejo masón, muy conocida en su país.

Mas volvamos a los días de nuestra primera guerra de la Independencia y trasladémonos a la vieja capital marinera donde, en el último baluarte de la independencia española, se habían refugiado aquellos francmasones que no se sintieron afrancesados, en donde entablaron relaciones con el gran oriente inglés, y, así, mientras los patriotas se batían por una España libre, ellos maquinaban por una España esclava.
Duque de Wharton. Fundó 1ª Logia de España (1728)
La logia de Cádiz, que en el año 1752 ya contaba con 500 afiliados, se reforzó en esta ocasión con la multitud de masones que, tomando el nombre de sus provincias, asistieron a aquellas Cortes, que la desacreditada Junta Central, que nada representaba y a quien nadie obedecía, había convocado en la isla de León. Esta logia fue una de las primeras y más importantes de España. Su proximidad a Gibraltar y las miras puestas por Inglaterra en la destrucción de nuestra Marina, la habían convertido en instrumento para minar nuestros Cuerpos de oficiales, y eran ya muchos los jefes de la Marina, ricos de la ciudad y españoles venidos de América que cayeron en las redes que les tendió la logia.
Para algunos pequeños grupos de patriotas bien intencionados, constituían legión los "arrivistas" forasteros, europeos y americanos, que, huyendo de los tiros y siguiendo al calor del Gobierno, se habían refugiado en este extremo, el más alejado del humo de la pólvora; pero donde hay masonería no pueden faltar las intrigas y las traiciones, que se pusieron de manifiesto desde los primeros pasos; ni el respeto a la sangre generosa que tantos patriotas, sin distinción de pueblo y de nobleza, sacrificaban en el campo del honor y por las libertades de España moderaba a aquellas gentes en sus apetitos, y aquellas docenas de masones, de parásitos, de ambiciosos y cobardes, incapaces de mantener un fusil frente al enemigo, prepararon en la célebre "tacita de plata" un pozo de inmundicia. La ilegalidad de la Constitución de aquellas Cortes era manifiesta; en su composición se faltó a la Constitución histórica y secular de España, se falsearon las leyes, los fueros y los códigos en vigor, y, con perjurios, pérfidas malicias y toda clase de engaños, se erigieron como poder soberano, avasallaron a la Regencia y, bajo la presión de unas galerías públicas ocupadas por los agentes y masones de las logias de Cádiz, traicionaron a los que se batían y, sin representar a nadie, pues la gran mayoría ni poderes claros tenían de sus provincias, en las que muchos eran desconocidos, y sin la presencia obligada de los brazos o estamentos del clero y la nobleza, aquella chusma de indocumentados y de parásitos, a título de suplentes, decidieron lo que había de ser la futura Constitución de España.
Logia nº 50 (1ª de Madrid)
Es curioso que los afrancesados, acaudillados por los masones Urquijo, Ceballos y demás congéneres, redactasen, bajo el látigo de Napoleón, en Bayona, una Constitución para España, y que otro Congreso masónico, en Cádiz, bajo la égida del gran oriente inglés, dictase a la otra España análoga Constitución. Cumpliendo los designios masónicos, la entrada en Madrid de Napoleón fue seguida de disposiciones reales en que se suprimía la Inquisición y se adoptaban disposiciones contra el clero secular y regular y contra la nobleza y sus derechos señoriales; disposiciones análogas dictaba el Congreso de Cádiz, siguiendo inspiraciones de la masonería inglesa y bajo la presión de las logias. El sello masónico, el odio contra la Iglesia, el clero y la nobleza, no podía estar más claro.
José I Bonaparte. Fundó 1000 logias masónicas en España
Poco importaba al pueblo español, que derramaba a raudales su sangre generosa, que ganasen blancos o morados: su victoria le había de ser arrebatada, cualquiera que fuese la suerte de las armas, por la hidra masónica, que se alimenta en el río revuelto de las revoluciones.
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lunes, 24 de septiembre de 2018

Lo que liberales y demócratas deben a Franco. Pío Moa: La guerra civil y los problemas de la democracia en España; Los mitos del Franquismo

Lo que liberales y demócratas deben a Franco
21 septiembre, 2018 
P. ¿Y el totalitarismo en Europa?
–La deriva europea, quizá incluso más acentuada en España, es a lo que Tocqueville llamó “despotismo democrático”. A una especie de totalitarismo que tiende a convertir la sociedad en un parque temático, infantilizar a la gente y manipularla salvaguardando algunas formas de democracia. Pero bajo esa tendencia se presentan problemas muy amplios y en gran medida nuevos derivados de la llamada globalización, del impacto de las nuevas tecnologías, del crecimiento de la población y la interrelación cada vez más estrecha entre las gentes de todas partes. La ideología hoy predominante en la UE busca solucionar esos problemas marchando hacia un gobierno mundial que presuntamente aseguraría la paz, destruyendo las culturas nacionales, presentadas como fuentes de guerra, disminuyendo la población a base de destruir la familia so pretexto de “patriarcado”, fomentar la sexualidad estéril y el aborto, etc. Creo que ese programa es suicida y totalitario, pero contrarrestarlo exige elaborar unas ideas que no sean puramente defensivas. Tocqueville destacaba la importancia de la libertad frente a esas derivas que se producen espontáneamente en sociedades como las nuestras.
P. Sin embargo, ud se presenta como liberal y al mismo tiempo defiende al franquismo.
–Veamos, soy liberal en el sentido de que doy máxima importancia a la igualdad ante la ley, las libertades políticas y los límites al poder del estado. Al mismo tiempo soy muy crítico con la política concreta que han aplicado los liberales en España y con su pobre capacidad teórica. En buena medida el franquismo fue resultado y al mismo tiempo remedio a las estupideces liberales.

P. ¿Son estupideces las virtudes que usted relaciona con el liberalismo?
–No, claro. Cualquier teoría general solo puede aplicarse en unas condiciones históricas y culturales concretas, y eso en España ha fallado siempre. Tanto los liberales (en general “europeístas”), como los marxistas, los conservadores o los fascistas (que apenas hubo aquí) han carecido de análisis mínimamente serios de la realidad española, a la que querían aplicar sin más unas ideas generales tomadas del extranjero y mal meditadas, vulgarizadas y convertidas en tópicos y latiguillos. El tradicionalismo español también ha sido singularmente pobre y tópico.

P. Sigue la pregunta: ¿cómo ha podido ser eso con unos principios tan claros?
–Veamos: nuestros problemas arrancan de la república, en realidad de bastante antes, pero vamos a poner ese tope. Fueron los liberales los que trajeron la república, que enseguida resultó un caos de violencias, odios y miseria. Fueron liberales los que urdieron el Pacto de San Sebastián, empezando por Alcalá-Zamora, Maura o Azaña, así como fueron liberales los “padres espirituales” de la república, Ortega, Marañón y Pérez de Ayala. Cuando Ortega escribe aquel artículo demencial contra Primo de Rivera y la monarquía y al poco tiempo clama “no es eso, no es eso”, demuestra no haber tenido ni idea del país en que vivía. Como no la tenía de Europa, que según su tonta frase era “la solución”. Y fue el liberal Alcalá-Zamora y otros como él quienes, a pesar de una experiencia de cinco años desastrosos, abrieron camino al Frente Popular. Naturalmente, como para entonces las cosas ya habían llegado demasiado lejos encontramos entre lo liberales, empezando por los “padres espirituales”, los más amargos denuestos contra la república y el Frente Popular y sus líderes. A menudo recuerdo esos denuestos porque a los “historiadores” convencionales les gusta olvidarlos. Pero si las cosas habían llegado tan lejos, si estaba en grave riesgo la integridad nacional y tan avanzado el terror totalitario y el plan de arrasar la cultura cristiana, se había debido en gran parte a aquellos liberales, a su ceguera y simpleza política. Y si afortunadamente aquellos peligros fueron superados no se debió a los liberales, sino al bando nacional, que rechazaba el liberalismo, precisamente por aquellas experiencias, aunque lo teorizase mal.

P. Por lo tanto, los liberales deben su subsistencia al franquismo.
–¡Y tanto! Como la Iglesia, como la monarquía, como, finalmente, la misma democracia. El franquismo solo tuvo oposición real del comunismo y, en sus últimos años, del terrorismo separatista etarra, también comunistoide. Nunca de los liberales. Me hacen gracia, triste gracia, los que se presentan como liberales y condenan al régimen que les salvó porque, dicen, era una dictadura y eso su escrupulosa conciencia no lo admite. ¡Qué habría sido de ellos sin esa dictadura que ellos mismos habían contribuido a hacer inevitable, y que fue históricamente tan necesaria y fructífera! Y hay otros tan torpes –¡siempre el tópico en sustitución del análisis!– que salen con que, en todo caso, Franco debía haber dado paso a la democracia mucho antes de su muerte. De haber hecho tal idiotez, los amenazadores problemas que hoy tenemos los habríamos tenido mucho antes, y muy agravados. Y desde luego no lo habrían evitado esos liberales. En tuíter he expuesto estas ideas resumidas:
  1. En el franquismo, España era el país europeo en que mejor se vivía. No todos, claro: los comunistas y separatistas estaban bastante fastidiados.
  2. En el aspecto económico, España no era el país más destacado de Europa, aunque avanzaba con rapidez. Pero en salud social estaba mejor que ninguno: índices de delincuencia y población penal, suicidios, drogas, alcoholismo juvenil, fracaso familiar, prostitución, etc.
  3. En el franquismo había algo así como seis veces menos presos que actualmente. Mucho menos fracaso familiar y escolar. Mucho menos alcoholismo juvenil. Mucha menos droga y pornografía. Muchos menos suicidios… La gente era más feliz.
  4. En el franquismo había mucho más patriotismo que ahora. Apenas había separatismo. La única oposición real fue comunista y/o terrorista. Y el crecimiento económico fue durante los últimos quince años uno de los tres más altos del mundo.
  5. El franquismo no puede volver, pero es mucho lo que podemos aprender de él para sanear una democracia que está siendo destruida precisamente por el antifranquismo del nuevo frente popular. 
Las enseñanzas puede ser útiles incluso frente a los rumbos que hoy sigue la UE. Pero ese es un terreno por explorar.
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domingo, 23 de septiembre de 2018

San PÍO de PIETRELCINA. Película completa en español. Trece anécdotas sencillas y milagros cotidianos. Bilocaciones. Los estigmas de Cristo

Santiago Clavijo
23-9-2017
“Oh Jesús, mi suspiro y mi vida, 
te pido que hagas de mí un sacerdote santo 
y una víctima perfecta” 
(San Pío de Pietrelcina)
Trece anécdotas sencillas y milagros cotidianos 
del Padre Pío contados por su primer hijo espiritual. 
Decir misa, confesar y bendecir: 
así pasó su vida sacerdotal y religiosa
El complot contra el Padre Pío
 LA ESTRATEGIA UTILIZADA POR LOS ENEMIGOS 
DEL FRAILE CAPUCHINO PARA INTENTAR DESACREDITARLE
1 julio, 2018
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sábado, 22 de septiembre de 2018

El Concilio Cadavérico de los Profanadores de Tumbas: "Damnatio Memoriae". Jamás se atreverán a exhumar a Franco porque saben que un Himalaya de maldiciones caerá sobre ellos. «Los fascistas del futuro se llamarán a sí mismos antifascistas» (Winston Churchill)

Carlos V respetó la tumba de Lutero
Juan Carlos Domínguez Nafría
10-9-2018
«La enseñanza que esta historia nos propone es la de que abrir las tumbas de los enemigos, recientes o seculares, nunca es bueno para nadie, entre otras razones, porque siempre dificulta las posibilidades de paz y reconciliación. En el caso que nos ocupa últimamente en España, parece un completo despropósito, porque la reconciliación de los españoles ya se alcanzó hace cuarenta años, con la Constitución de 1978»
Ángeles del presbiterio de la Basílica del Valle de los Caídos
El Concilio cadavérico de los profanadores de tumbas (y 2)
Laureano Benítez Grande-Caballero
10-setiembre-2018
Jamás se atreverán a exhumar a Franco 
porque saben que un Himalaya de maldiciones caerá sobre ellos
«Los fascistas del futuro se llamarán 
a sí mismos antifascistas» (Winston Churchill)
En España, la «Damnatio memoriae» de la Roma antigua ha pasado a llamarse «memoria histórica», la cual, además de cambiar nombres de calles de derechistas, de destruir estatuas de personas non gratas para las turbas izquierdistas, y otras prácticas totalitarias por el estilo, tiene su más cruda especialidad en el desentierro de cadáveres. O sea, que se aplica con todo incluido, constituyendo así una «damnatio» a la estaliniana.
Ya lo han hecho con Mola, con Sanjurjo —aunque les saliera el tiro por la culata—, quieren hacerlo con Moscardó y Milans del Bosch —enterrados en una cripta del Alcázar de Toledo que no se visita— y ahora le toca a Franco, cuya profanación fue aprobada por un Kongreso convertido en un «Concilio Cadavérico», donde ni uno solo de los 350 diputados votó en contra de la perversa proposición no de ley que da luz verde a la profanación de Franco, y eso a pesar de que la democracia se supone que tiene su base en la representatividad, y el hecho incuestionable es que el 54% de los españoles no aprueban la profanación. La pregunta cae por sí misma: ¿Quién representa actualmente a esa mayoritaria opinión pública en contra de la exhumación? Y también la viceversa: ¿A quién representan estos politicastros? Aunque la pregunta es una perogrullada, porque ya sabemos a qué poderes inclinan servilmente la cerviz.
La cripta del Monumento a los Caídos donde se encontraba Sanjurjo
Por cierto, que la venganza profanadora sobre Franco también afectará a sus familiares, pues sus parientes sepultados en el Ferrol ya están amenazados también de profanación. Ni los satánicos soviéticos se habían atrevido a ir tan lejos.
Realmente, ¿qué podía esperarse de un gobierno «Frankestein» sino una manía patológica por desenterrar cadáveres? Ahí vienen, con sus ojos inyectados en sangre, con las uñas bien afiladas para escarbar la tierra, con su cara macilenta de draculines en celo, con sus palas mecánicas, con sus tuneladoras listas para arrasar basílicas, mausoleos, lápidas, cementerios…
La profanación de Franco es un ejemplo prístino de lo que puede llamarse «resurreccionismo político», que consiste en desenterrar cadáveres con el fin de vengarse de un enemigo político o ideológico. En sus orígenes, los «resurreccionistas» eran delincuentes que desenterraban a los muertos para luego venderlos a científicos para sus estudios del cuerpo humano. Esta práctica llegó a ser tan corriente, que los familiares de un difunto solían montar guardia junto su sepulcro varias semanas, hasta que se aseguraban de que el tiempo transcurrido había sometido al cuerpo a tal grado de putrefacción, que lo hacía inservible para cualquier estudio.
Por supuesto, siempre han existido los resurreccionistas que destinaban los cadáveres a prácticas de magia negra y satanismo, pero la vertiente política de los profanadores de tumbas es la última moda, desde que los marxistas irrumpieron con sus programas luciferinos, que también buscan vengarse «postmortem» de los enemigos políticos, de aquellas personas que en vida ofrecieron resistencia a grupos de presión conectados con las ideologías dominantes neomarxistas, a pesar de que estas ideologías se disfracen bajo la careta de los «derechos humanos».
Tal fue el caso del robo de los restos de Gladys Hammond, en un cementerio inglés, perpetrado por defensores extremistas de los derechos de los animales, los cuales hacían campaña contra la granja Darley Oaks, que criaba cobayas para fines científicos. Hammond tuvo la mala suerte de ser la suegra de los sueños de la granja. Impresionante. Es un ejemplo de la degradación que el neomarxismo produce en la especie humana: lo animales valen más que las personas.
Ningún país del mundo permite la profanación de los cadáveres, práctica que está mundialmente considerada como delito. En el Código Penal español se establece en su artículo 526 que «El que, faltando al respeto debido a la memoria de los muertos, violare los sepulcros o sepulturas, profanare un cadáver o sus cenizas o, con ánimo de ultraje, destruyere, alterare o dañare las urnas funerarias, panteones, lápidas o nichos será castigado con la pena de prisión de tres a cinco meses o multa de seis a 10 meses​».
También el protocolo funerario de la Comunidad de Madrid de 2007 establece que la exhumación de un cadáver solamente se efectuará con el consentimiento de la familia. Normativas que son agua de borrajas para la patología necrofílica del «Concilio Cadavérico». Al igual que parece darles lo mismo que los restos de Franco estén en suelo sagrado, inviolable desde todo punto de vista según el Concordato firmado con la Santa Sede en 1979.
No es difícil entender que la profanación de los cadáveres es una evidente manifestación de una patología morbosa a la que clínicamente se le da el nombre de «necrofilia». Para el psicólogo neomarxista Erich Fromm —perteneciente a la malévola «Escuela de Frankfurt», por cierto—, la persona con patología necrofílica siente fascinación enfermiza por todo lo muerto: cadáveres, heces, basura… Por ello, viven en el pasado —que está muerto—, y no en el presente.
Se les podría representar como escarabajos peloteros, empujando su cosmos de basura y estiércol hacia sus infectas madrigueras. ¿Hay algún modo mejor de metaforizar al Terror Rojo, solo que la bola sería de cadáveres pertenecientes a todas las víctimas que han masacrado, torturado, humillado, vejado, destruido y asesinado?
Imagen de los monjes benedictinos del Valle de los Caídos
También explica Fromm que los necrófilos sienten atracción por la violencia, por la destrucción, por el suicidio, el sadismo y los deseos de matar. En último término, viene a decir que el necrófilo vive sin estar realmente vivo. Genial manera de describir a la patulea luciferina que nos malgobierna.
Este obsesión por las morgues, los tanatorios y los cementerios, explica que a los neomarxistas les pongan cachondos horrores necrófilos como el aborto, la eutanasia, y la profanación de cadáveres, y, si tenemos en cuenta sus evidentes conexiones con sectas iniciáticas adoradoras del Señor de las Moscas —cuyos insectos se dan un festín con los despojos de sus enemigos—, todo este maremágnum de terror desemboca en la cultura de la muerte que preside hoy nuestra civilización, y especialmente España, cuya bandera ya está trufada con el siniestro «jolly roger» de la calavera con las tibias cruzadas. Spain skull@bones, para decirlo con un término de la anglofilia que aborrezco.
Republicanos profanando restos humanos del bando nacional
Y es que el Frente Popular que se instaló en el poder mediante un golpe de Estado escandaloso está formado por los mismos partidos que protagonizaron el apocalíptico espectáculo necrofílico de la República, terror de momias, holocausto zombie, que en días de cristales rotos y ataúdes abiertos rindieron culto a su señor Belcebú.
Pero que este Gobierno a tumba abierta tenga cuidado, mucho cuidado, porque existen las maldiciones que machacarán a los profanadores, porque Tutankhamon no es ningún cuento, y haberlos haylos.
Por ejemplo, Hugo Chávez ordenó el 16 de julio de 2010 la profanación de la tumba de Simón Bolivar, con el fin de intentar demostrar que su muerte no se debió a tuberculosis, sino a una conspiración orquestada por Colombia, país con el que el dictador venezolano tuvo algunos altercados durante su mandato.
Sin embargo, la opinión pública creyó desde el primer momento que lo hacía para distraer la atención de la grave crisis política y económica de Venezuela —el país donde la profanación es una costumbre, por cierto—. Y, ojo al dato, la nueva inhumación se hizo en una tumba con forma de pirámide masónica, a pesar de que Bolívar había abandonado la masonería antes de su fallecimiento.
El caso es que nueve personas que tuvieron especial protagonismo en la profanación fallecieron al poco tiempo en extrañas y sorprendentes circunstancias, incluido el mismo Hugo Chávez. ¿Casualidad?
Termino con una frase atribuida a Napoleón —mira quien habla: otro profanador de tumbas—: «Vengarse de un muerto es un acto de cobardía. Desenterrar a un muerto que hizo historia, es histerismo e impotencia. Y de hacerlo, el desenterrador, si es valiente, debe estar presente en el acto y mirar y sostener la mirada de las cuencas vacías de la calavera».
Jamás podrán profanar la tumba de Franco, porque, en su cobardía, saben que tendrán pesadillas con la mirada de Franco, y un Himalaya de maldiciones caerá sobre ellos. Que así sea.
 
El Concilio Cadavérico de los Profanadores de Tumbas (1) 
Damnatio Memoriae
Laureano Benítez Grande-Caballero
1-setiembre-2018
Profanación de cadáveres por milicianos rojos.
La mayoría de las revoluciones de que se ha válido la sinagoga de Satanás para implementar el orden luciferino en el mundo han recurrido al terror como instrumento de dominación, dada la perversidad ideológica de sus hierofantes y adeptos, su absoluta falta de moralidad, su ateísmo militante, y el hecho de que solamente mediante «el Gran Miedo» —«Le Grande Peur», patentado en la Revolución Francesa— pueden imponer a las poblaciones que victimizan unas ideologías que están totalmente en contra de las leyes y principios naturales.
Terrores que se han ejecutado a base de guillotinas, ahorcamientos, torturas, masacres, gulags, campos de exterminio, chekas, pogroms, purgas, etc. Devastaciones infinitas, holocaustos y hecatombes, genocidios diabólicos han sido el resultado de estas revoluciones, tanto jacobinas como bolcheviques… Matanzas y carnicerías asombrosas, absolutamente satánicas, escenificadas macabramente en montañas de cadáveres descompuestos entregados al Señor de las Moscas.
Profanación de la iglesia del Carmen en la II república.
Entre todas estas revoluciones, destaca la maldad absoluta de las revoluciones rojas, del «Terror Rojo», cuyas carnicerías han ido a desembocar indefectiblemente en ríos púrpura de pujanza incontenible, en apocalípticas fosas coloreadas de rojo, en una marea sanguinolenta que arrastra los restos de más de cien millones de muertos.
Sin embargo, hay otro terror, desarrollado hasta el paroxismo por las hordas marxistas, por los milicianos rojos engendrados por el mismo Satanás. Hay muchos tipos de dictaduras, de totalitarismos, pero el laurel de la victoria en este terreno también es propiedad del comunismo, un sistema tan totalitario, tan despótico y tan satánico, que, no contento con asesinar, también extiende su terror totalitario a los cadáveres, a los que profana y tortura en explosiones de necrofilia donde se demuestra la vena más satánica del ser humano; milicianos rojos, demonios exterminadores que se complacen sobremanera en matar también el alma de sus víctimas, mediante la tortura que los humilla y los degrada como seres humanos, y mediante la profanación de sus cadáveres: «Terror Negro».
Milicianos rojos durante la profanación de una iglesia en Barcelona 
En efecto, profanar un cadáver es la máxima expresión de sadismo, de degeneración y perversidad humana, de horror diabólico, profanación con la que se quiere dar a entender que el estado totalitario también gobierna sobre los mismos muertos, extendiendo sus purgas y su chekas hasta el hasta el más allá, en una actitud tiránica que no tiene parangón.
El respeto a los muertos ha sido una constante en la historia de la humanidad, en gran parte por motivos religiosos, y en otra medida por un miedo supersticioso a que su profanación acarreara a los vivos maldiciones y catástrofes desde el otro mundo, en venganza de los fallecidos por perturbar su descanso eterno.
La profanación de los cadáveres consiste fundamentalmente en desenterrarlos, y someterlos después a prácticas ignominiosas e irrespetuosas, que adquieren muchos grados: desde dejarlos sin enterrar —un gran miedo en la Antigüedad, posiblemente el terror más importante que experimentaba el hombre antiguo— hasta ejecutar con ellos rito siniestros, ceremonias horrendas de humillación, que podían deberse a la simple venganza, o a la experimentación con ellos de prácticas mágicas y satánicas.
«Damnatio memoriae» o la negación de la memoria.
Las prácticas profanatorias pueden considerarse como la ejecución más extrema de lo que en la antigüedad romana se conoció como «Damnatio memoriae», que significa literalmente «condena de la memoria», la cual consistía en anatematizar el recuerdo de un enemigo de Roma tras su muerte, eliminando todo vestigio que pudiera servir para recordar al condenado: imágenes, monumentos, inscripciones, e incluso se llegó a prohibir la simple mención de su nombre, que era borrado de las monedas, los edificios, los monumentos, las pinturas y los documentos oficiales («abolitio nominis»). La práctica llegaba hasta el punto de que, si el difunto había construido obras relevantes, se atribuían a sus sucesores, y se derogaban las leyes que había emitido.
Gulag soviético.
No pocos emperadores se vieron afectados por esta costumbre, entre los cuales cabe citar a Calígula y Nerón (por aclamación popular), y Domiciano, Publio Septimio y Maximiano (con carácter oficial). Sin embargo, se da la paradoja de que, en su pretensión de que la «Damnatio» fuera un castigo cuyo objetivo era impresionar al pueblo de Roma y disuadir de la ejecución de conductas contrarias al Imperio, su misma naturaleza suponía que para que el castigo fuese ejemplar era preciso mantener el recuerdo del condenado.
La «Damnatio» ya existía en el mundo helénico, pero donde tuvo su inicio fue en el Antiguo Egipto, donde la eliminación del nombre de algún personaje de archivos y monumentos era especialmente dañina, ya que perjudicaba la estancia del difunto en el país de los muertos tras el juicio de Osiris.
Recogiendo la «Damnatio», el visionario George Orwell creó en el Ministerio de la Verdad de su novela distópica «1984» una comisión encargada de la técnica conocida como «vaporización», consistente en eliminar físicamente a los disidentes, y posteriormente borrar todo recuerdo de él en cualquier tipo de registro.
Por supuesto, el genocida satánico Stalin fue el más fanático practicante de la «Damnatio» contra sus enemigos políticos, en especial entre 1934 y 1953, prohibiendo bajo castigos ejemplares cualquier mención de sus nombres y borrando éstos de todo tipo de documentos. La paranoia llegaba hasta el punto de que las fotografías oficiales donde aparecían los personajes condenados a la «Damnatio» se retocaban por la censura para eliminar de ella a los personajes incómodos para el tirano. Víctimas de Stalin fueron Trotsky, Bujarin, Zenoviev y tantos otros líderes políticos que cayeron en desgracia ante el demente georgiano.
Lenin y Stalin
Sin embargo, desenterrar cadáveres nunca ha sido una práctica habitual en las «damnatios», que se aplicaban más bien a borrar el recuerdo de los difuntos marcados por la venganza de sus verdugos, no a desenterrar sus cuerpos.
Uno de los casos más espectaculares de «Damnatio cadavérica»» lo protagonizó el papa Esteban VI en el año 897, quien aplicó la «Damnatio» al papa Formoso, su antecesor, durante el llamado «Concilio Cadavérico». La escena ha pasado a la posteridad por el impactante montaje con que se realizó: Formoso fue declarado culpable de un conjunto de delitos. Como sentencia, todas sus decisiones fueron declaradas nulas, se le amputaron los tres dedos de la mano con las que había impartido la bendición, y el cadáver fue arrojado al Tíber. Impresionante.
Naturalmente, como no podía ser de otro modo, la inclusión de la profanación de los muertos en las «damnatios» fue obra del comunismo, los maestros indiscutibles de esta práctica dictatorial. Realmente, es asombroso constatar cómo la chusma roja luciferina no se pierde una, pues su innata crueldad les ha llevado a ser feroces practicantes de todas las perversiones que la humanidad ha atesorado en su devenir, muchas de las cuales las han inventado ellos mismos.
Víctimas de una de las purgas de Stalin.
En la «damnatio» del Terror Rojo ya se instauró plenamente la profanación de los cadáveres, pues los bolcheviques, no contentos con matar a los rebeldes blancos que se oponían a su dominio, los desenterraban para después quemar sus cadáveres. Práctica que perfeccionaron en grado sumo los milicianos rojos del Frente Popular, expertos carniceros, blasfemadores diabólicos que desenterraban los cadáveres de religiosos y de religiosas para después conformar con ellos en los mismos templo horrendas escenas sexuales que la gente podía ver previo pago de entrada.
Estas profanaciones no tienen nada de extraño en una chusma satánica que ya lleva en su registros más de cien millones de muertos, cifra tan alta que, por un simple cálculo de probabilidades, un grupo no desdeñable de ellos sufrirían la crueldad "post morten" de asesinos tan despiadados.
En la España actual, la «Damnatio» ha pasado a llamarse «Memoria histórica», de la cual hablaremos en el siguiente artículo.

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viernes, 21 de septiembre de 2018

Bilderberg, España y Albert Rivera

Bilderberg, España y Albert Rivera
Diego Pappalardo
20-agosto-2018
El proyecto de gobernanza global cuenta con redes y círculos que manufacturan cotidianamente a lo largo y a lo ancho del planeta para materializar dicho propósito hegemónico y homogénico.
Uno de esos eslabones lo constituye el Grupo Bilderberg, verdadera entidad intrusiva de la vida de las naciones de Occidente y coautora de muchos de los grandes acontecimientos históricos de las últimas décadas.
Sus integrantes permanentes pertenecen al establishment económico, político, cultural y militar, espionaje internacionales, mientras que los transitorios responden a la fama e importancia que éstos tengan en lo circunstancial y que resulten funcionales a los planes del diseñamiento global del Club.
Los parámetros y finalidades de Bilderberg son los mismos que los del Atlantismo, persiguiendo un nuevo giro antropológico y la deconstrucción de los Estado-nación. Por ello, Will Hutton a los propietarios y arquitectos de Bilderberg los llamó "sumos sacerdotes de la globalización".
Por su parte la experta Cristina Martín Jiménez nos indica "La idea del club es que haya políticos de izquierda y derecha de los países presentes en Bilderberg. La ideología es el dinero y el poder, por eso desde el origen del club ya establecieron que iban a invitar a políticos de ambos bandos, ahí se habla de otro lenguaje: geopolítica, geoestrategia… Y ahí las ideologías quedan al margen."1
Para el reconocido analista Thierry Meyssan "De un año a otro, los debates son muy repetitivos. Es por eso que no son los mismos invitados. Hay siempre un núcleo central que se encarga de preparar el seminario de antemano y otros personajes que vienen por primera vez, a los que se les inculca la retórica atlantista del momento.
Los encuentros anuales reúnen actualmente más de 120 participantes, un tercio de los cuales son miembros del núcleo. La alianza atlántica los selecciona según la importancia de sus contactos y su capacidad de influencia, independientemente de las funciones que ejerzan en la sociedad, y siguen siendo miembros del núcleo central cuando cambian de ocupación."2
Bilderberg constituido formalmente en 1954 programa y redefine gradualmente -junto con otras organizaciones hermanas- a la Unión Europea y a la OTAN. Coloniza impunemente a Europa Occidental contando para ello con el concurso de prominentes líderes políticos, tecnócratas, jefes militares y empresarios europeos occidentales quienes tuvieron que pasar por las mesas examinadoras del Club para poder llegar, ocupar y permanecer en sus puestos de relevancia.
Los aprobados por Bilderberg deben contar con capacidad de eficiencia y resultante de eficacia para brindarles seguridad y satisfacción al Poder Real. Los invitados y examinados que no obtengan la luz verde del Club difícilmente puedan llegar a la cima de sus carreras de dirigentes en él área geo-dominante de los Dueños del Mundo.
En caso de no hacerlo, son inmediatamente descartados del círculo de operarios y reemplazados por otros sujetos ya que el Sistema no puede dañarse ni ser contraatacado por una multitud de antagonistas.

El Sistema permanece, mientras que los mercenarios y los tontos útiles pasan...
Éstos cuando son aceptados y promovidos no pueden pensar por sí mismos ni ejecutar acciones decisivas ajenas a las directivas de los partitócratas globalistas.
Ahora, recordamos sólo algunos casos de personalidades políticas no españolas promovidas por Bilderberg:
Margaret Thatcher participó en reunión de Bilderberg en 1976 y uno de los fundadores del Club, el recientemente extinto David Rockefeller, le aupanó dentro del selecto grupo y Thatcher en 1979 se convirtió en la primera mujer en desempeñar la función de primera ministro convertirse de Gran Bretaña. Su jefe campaña política era miembro del MI6.
Pero la asesina de argentinos durante la guerra de Malvinas -1982- fue expulsada del grupo en 1989 y un año más tarde dejó el cargo que había obtenido a fines de la década de 1970.
Asimismo, Bill Clinton en 1991 era gobernador de Arkansas cuando intervino en la reunión en Badén-Badén, Alemania, y un año más tarde ganó las elecciones presidenciales y llegó a la Casa Blanca.
Tony Blair participó del Bilderberg Atenas 1993 cuando ni siquiera era líder su partido laborista y al año siguiente obtuvo el liderazgo de su formación política y en 1997 llegó a ser primer ministro británico.
Emmanuel Macron asistió a la conferencia Bilderberg en 2014 y, posteriormente, se transformó en ministro de Hollande y, ahora, en presidente de Francia.

España
España se encuentra sin capacidad geoestratégica propia porque no tiene un proyecto de estado-nación que le permita cumplir con su misión histórica. De ahí los males que padece en la actualidad.
Una de las razones del por qué España está así es la existencia y la dinámica del Club Bilderberg.
La principal dirigencia de España está dentro de las redes del Poder Global del Dinero y sigue las órdenes de los propietarios y arquitectos de Bilderberg. Dicha subordinación no comenzó hoy sino que lleva más de 50 años.
En efecto, en la Conferencia de Mont Tremblandt, Quebec, Canadá, Juan Carlos de Borbón fue seleccionado por el Club como futuro rey de España. Los operarios de Bilderberg colaboraron decididamente en la voluntad de Francisco Franco para que proclame a Juan Carlos como su sucesor en 1969. El 22 de noviembre de 1975, Juan Carlos era coronado rey de España. España ingresaba subordinada y velozmente a las redes del Atlantismo. Estudiosos del tema aseveran que detrás de la abdicación de Juan Carlos en 2014 también estuvo el Club de Bilderberg.
En 1977, Manuel Fraga Iribarne quien fue ministro franquista, embajador en Londres (1973-1975) y vicepresidente del gobierno de Navarro Arias asistió al capítulo de ese año de los bilderbergers realizado en Toquay, Inglaterra. Fue en calidad de líder de la derecha burguesa de Alianza Popular. Para ese mismo encuentro, fue invitado el entonces presidente del PSOE, Felipe González quien no asistió. Recordemos que la llamada refundación del PSOE que se realizaba por entonces era monitoreada por la CÍA, al igual que Alianza Popular.
En mayo de 1982, España ingresa formalmente a la OTAN bajo la presidencia de Leopoldo Calvo Sotelo quien acompañó al mencionado Fraga Iribarne a encuentros de los bilderbergers.
Pese a su ausencia en 1977, Felipe González fue admitido por David Rockefeller y Bilderberg, llegando a la presidencia en 1982 ganándole ampliamente a la UCD. En 1986, bajo la presidencia de Felipe González y con engaños de su parte, se realiza el referéndum por la OTAN. Los resultados finales terminaron beneficiándole.
En 1997, José María Aznar, otro visitante al Club, integró militarmente a España en la OTAN.
En 2010, Rodríguez Zapatero participa en reunión de Bilderberg realizado en Sitges, España.
Durante su administración aplicó medidas del Club pero no gustó del todo en la Súper Élite Internacional.
En 2012, en Chantilly, Virginia, EE.UU., comparece en el Club la vicepresidente Soraya Sáez Santamaría. Las instrucciones que recibe son aplicadas por Rajoy: globalización plena.
Pedro Sánchez visitó el Club en el encuentro en Austria en 2015 pero tampoco convenció del todo. Si bien trabajó anteriormente para círculos internacionalistas pero su ego elevado le impidió comprender la real organización y funcionalidad del Poder Internacional.
Ahora, llegamos a 2017 y el ascendente Albert Rivera decidió rendir exámen en el Club en la conferencia en Chantilly, Virgina, EE.UU.

Albert Rivera, un político del Atlantismo
Así intitulábamos un artículo de nuestra autoría en septiembre 2016.En él, afirmamos “Uno de esos politicastros es Albert Rivera quien se ha transformado en político pivote. Pero el líder de Ciudadanos (de aquí en adelante C´s) no está sólo en su aventura infeliz para España.
Ni su presencia rutilante en la actualidad es obra única de sus propios esfuerzos y ni siquiera se debe exclusivamente a un bipartidismo que cada día cosecha más hartura e irritabilidad.
AR es el dirigente en cuya manufactura se encuentran ciertos conductos –singulares y colectivos- del Atlantismo”.3
En el mismo escrito, sostuvimos que Albert Rivera fue invitado al Capítulo 2016 de Bilderberg pero que “Por razón estratégica, prefirió no acudir y en su representación envío al responsable económico de su organización, Luis Garicano.”
Al Rivera hiperglobalista le hicieron entender y aceptar cómo funciona realmente el mundo y que para llegar a ocupar la presidencia del gobierno español vasallo de la Plutocracia Internacional debe tener la aquiescencia de los Propietarios y Arquitectos del Poder Global del Dinero.
Por ello, acude a la reunión 2017 de Bilderberg realizado en Chantilly, Virginia EE.UU. para ser examinado y obtener el respaldo unánime de los jerarcas de la globalización. Pero el estar presente en el Club no necesariamente significa que Albert Rivera sea ya el ungido, dependerá de él poder demostrar capacidad personal de liderazgo político, eficiencia en la aplicación de las medidas a adoptar dadas por la Sinarquía Internacional y obstrucción eficaz del disenso.
Participará en un encuentro bilderberiano muy significativo en un mundo convulso y conflictuado donde los actores geopolíticos clásicos y emergentes plasman respectivos reposicionamientos y nuevos diseños estructurales y de la realidad toda.

Reunión de los Poderosos de la Tierra que lamentará la muerte reciente de dos de sus pilares fundamentales: David Rockefeller y Zbigniew Brzezinski.

Grupo Bilderberg que decidió reemplazar a Cebrián (Grupo Prisa) por Ana Botín de la esfera Rotshchild como máximo responsable del Grupo en España y que el país sea afectado ya por el mundialismo todo.

Notas:

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jueves, 20 de septiembre de 2018

miércoles, 19 de septiembre de 2018

HISPANO-AMÉRICA: De la comunista Teología de la Liberación al masónico Nuevo Orden Mundial

HISPANO-AMÉRICA
De la comunista Teología de la Liberación 
al masónico Nuevo Orden Mundial
Eulogio López 
1-setiembre-2018 
El mundo hispano en el momento presente atraviesa grandes riesgos por mor del neocomunismo, cuyo principal valor allí es el chavismo venezolano
La hispanidad ha entrado en barrena y al presidente Pedro Sánchez le viene demasiado grande. La semana pasada se estrenó en un mundo hispano en el que no cree, con un viaje a cuatro países de la zona. Y es que, a Sánchez, el traje de líder de la hispanidad, que siempre ha sido español, o sencillamente no ha sido, le va un par de tallas más grande. Sobre todo, desde que sabemos se hizo socialista al cumplir el año, por admiración a Salvador Allende. Sí, el traje le viene muy largo.
Cuba, Venezuela, Bolivia y Nicaragua ya se han consolidado como tiranías, incertidumbres en El Salvador, Brasil y México 
El mundo hispano en el momento presente atraviesa grandes riesgos por mor del neocomunismo, cuyo principal valor allí es el chavismo venezolano. El viejo comunismo organizaba la revolución violenta, pero el neocomunismo es gramsciano… y un poco más hipócrita que en tiempos del maestro don Antonio, que pedía cambiar la sociedad mediante la cultura antes de llegar al socialismo. El neocomunismo ni se va a las barricadas ni pretende el predominio cultural para cambiar la sociedad hacia la dictadura del proletariado: quiere vencer en las urnas manipulando el lenguaje político y una vez alcanzado el poder por medios democráticos, no permite la menor disidencia, con el higiénico objetivo de perpetuarse en el mismo, pero siempre con la excusa indeleble de que cada cuatro años, debemos ir a votar. Y si la votación no sale como estaba preparado, lo de Maduro: se crea una nueva cámara. Se camina hacia el esclavismo con las técnicas del neocomunismo: llegar al poder en las urnas y luego manipular las urnas para siempre 
El chavismo es el mejor ejemplo de neocomunismo del mundo. Ha creado escuela. Anualmente, ya se sabe que en tiempos de rojos hambre y piojos, así que ahora Venezuela se ha hundido y sólo sobe vive el régimen neo-comunista. Los venezolanos se marchan del país y queda Nicolás Maduro.
Pero el neo-comunismo ha hecho garra con modalidades diversas en otros países del mundo hispano. Desde la época de la teología de la liberación, aquella feroz ideología liberticida y anticristiana (años 80 y 90 del pasado siglo XX) no se vivían tantos casos de regímenes liberticidas en Hispanoamérica. Cuba, el decano, la precitada Venezuela, pero también Bolivia, donde Evo Morales se ha convertido en un dictador patético, pero no menos cruel. La Nicaragua sandinista también se ha consolidado como tiranía, mientras la incertidumbre crece en El Salvador (un país de bandas que amenaza extenderse a todo Centroamérica), Brasil (donde el derecho impera, por también la violencia y el dominio de unas sectas cada día más peligrosas), y México, donde la vida no vale nada.
Y a Pedro Sánchez, que no cree en el mundo hispano (para él es latinoamérica), le viene muy grande el necesario liderazgo español de Hispanoamérica. Todo ello, en mitad de una descristianización, menos acentuada que la española, pero donde se están imponiendo los principios del Nuevo Orden Mundial (NOM). El NOM se diferencia del comunismo en que su lucha no es contra el capital, sino directamente contra Dios y contra su Iglesia, El NOM va al centro de la cuestión: Cristo.
Y lo peor: los principios del Nuevo Orden Mundial (NOM) imperan hoy en el mundo hispano 
Y lo malo es que el Cuerpo Místico de Cristo atraviesa la crisis más grave de su historia. El viejo comunismo pretendía aniquilar a la Iglesia, el NOM del neo-comunismo lo que pretende es conquistarla.
Y claro, la Hispanidad tiene su centro en Cristo. Por eso hoy parece tan desdibujada y en estado terminal. Es lo mismo: resucitará. Como decía Chesterton, la Cristiandad tiene un líder que sabe cómo salir del sepulcro.
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