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lunes, 23 de septiembre de 2019

¿Es el calentamiento global la mayor mentira de la historia de la ciencia?

¿Es el calentamiento global la mayor 
mentira de la historia de la ciencia?
Miguel del Pino
Biólogo y catedrático de Ciencias Naturales
15/9/2019
Empiezan a escucharse voces científicas disidentes 
que se atreven a afirmar que la teoría 
del calentamiento global podría una estafa.
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domingo, 22 de septiembre de 2019

Pecados de nuestro tiempo: cuando la libertad se vuelve sospechosa. Lutero y Juan Luis Cebrián

Pecados de nuestro tiempo
Cuando la libertad se vuelve sospechosa
Eulogio López 
15/09/19 
La libertad no es fruto de las libertades públicas 
(Cebrián dixit)
Es justamente al revés.
La primera libertad de todas es la libertad de espíritu. ¿En qué consiste? Pues no consiste en hacer lo que me de la gana, como sospecha alguno que yo me sé, sino en hacer lo miso que Dios quiere –o lo que considera que es bueno-… ojo, no porque así esté mandado sino porque yo lo quiero, lo hago mío… hago mío el bien.
Es decir, somos libres de espíritu cuando hacemos lo que Dios quiere porque nosotros también lo queremos, no por imposición y no por temor a la sucesión inexorable de miedo a la ley, miedo al delito, miedo al castigo. El hombre que actúa así tiene libertad de espíritu, ergo, es un hombre libre.
Renace el luteranismo: 
el hombre no es capaz de mérito alguno 
Juan Luis Cebrián, cuya influencia periodística aún perdura, repetía que la libertad es el fruto de la concesión de libertades públicas. Es justamente al revés, Janli: son las libertades públicas las que se concretan en la libertad de espíritu. De nada me sirve una constitución si se produce en una de estas tres condiciones:
1.Soy esclavo de mis deseos y/o caprichos, que aplaca esa atracción por la bueno y el ansia de paz y de felicidad y de alegría de cualquier bien nacido.
2.Soy relativista: aseguro que no sé lo que está bien ni lo que está mal, ergo me guio por la ley y por el miedo a la ley, que conlleva el miedo al castigo que la sociedad impone a todo delincuente. No soy libre, soy esclavo de la ley. Además, la ley puede ser injusta, por lo que su cumplimiento me lleva a instalarme en la injusticia, un lugar francamente incómodo.
3.La negación más total de la libertad de espíritu viene cuando, no es que ya no distinga entre el bien y el mal, sino que viene cuando he dado un paso más y me he situado en el escenario de la blasfemia contra el Espíritu Santo (me temo que es el mundo del siglo XXI, nuestro mundo), ese pecado que no se perdona ni en este mundo ni en el otro. En ese momento, ya no es que no distinga entre el bien y el mal, es que los invierto, llamando bien al mal y mal al bien.
Libre de espíritu es aquel que hace el bien 
porque quiere, 
no por temor a la ley, al delito y/o al castigo 
En ese momento, ya no poseo libertad de espíritu ni libertad en sentido alguno, pues me he convertido en esclavo d la ley y de mi conciencia perturbada, a perpetuidad… un zombi incapaz de tomar conciencia de su condición de zombi, porque ha perdido la conciencia. Un zombi que pretende seguir siéndolo porque no sabe ser otra cosa.
Y tengo para mí que la pérdida de la libertad de espíritu en este nuevo siglo tiene mucho que ver con el hecho de que ahora hablemos más de derechos que de libertades.
Relativismo y blasfemia contra el Espíritu: 
los dos enemigos actuales de la libertad 
Es más, el concepto, ayer sagrado, como debe ser, de ‘libertad’, casi se ha vuelto sospechoso. Vivimos hoy un regreso al protestantismo. Lutero fue el primer moderno que se cargó la libertad de la raza humana: todo era gracia y con ello anulaba la capacidad del hombre para corresponder a esa gracia.
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sábado, 21 de septiembre de 2019

Rafael Gil, el buen cine español (y Sáenz de Heredia y Juan de Orduña). Según Pío XII la Señora de Fátima de Rafael Gil hizo más por la FE que muchas predicaciones

Rafael Gil, el buen CINE español
(y Sáenz de Heredia y Juan de Orduna)
Javier Navascues 
 11/09/2019 
Según Pío XII la Señora de Fátima de Rafael Gil 
hizo más por la fe que muchas predicaciones
ENTREVISTA a José Antonio Bielsa Arbiol, historiador del arte y graduado en Filosofía, es un apasionado del cine clásico, especialmente de aquel cine que es portador de las esencias católicas de España. En esta entrevista habla de Rafael Gil, uno de los directores fiel a esos grandes ideales patrios y que hizo mucho por la fe en España con obras como La Señora de Fátima, según reconoció S.S. Pío XII.

--¿Quién fue Rafael Gil y su importancia en la historia del cine español?
--Fue uno de los mayores creadores de la cinematografía española. Por derecho propio, lo situaremos entre los diez grandes realizadores de nuestro cine, del arco que va de un genio inevitable como Luis Buñuel a un artesano de la categoría de Florián Rey. Sin los 67 largos del madrileño Rafael Gil Álvarez (1913-1986), dirigidos durante cuatro décadas, una parte esencial de la historia del cine español quedaría sin explicar, resultando mutilada, incluso ilógica en su discurrir. Por todo ello, y tanto por su faceta de director como de escritor, Gil es realmente un puntal del cinema español, a cuyo lado ciertos falsos prestigios de nuestro tiempo se derrumban cual colosos de arena.
Rafael Gil
--Si bien no está al nivel de los grandes genios mundiales sí que hablamos de un gran director…
--Si cuando hablamos de “gran genio” del cine estamos pensando en un Buñuel, en un Fellini o en un Bergman, por citar los primeros autores que nos pueden venir a las mientes, desde luego que Gil no podría insertarse en tal nómina, pues sus películas, aunque excelsas muchas de ellas, no tienen ese sello impar que diferencia incluso en sus obras menores a los cineastas geniales de los meramente sobresalientes, de los que Rafael Gil es claro ejemplo. Omitiendo esto, Gil es un realizador magnífico, que se vale por sí mismo, sin cotejos ni comparaciones con terceros, y aunque su estilo es fluctuante década a década, el trabajo de realización presenta el máximo grado de elaboración en la cinematografía española de los años 40 y 50. Como escritor, su oficio de guionista es sobresaliente, por lo que debemos considerarlo uno de los mejores adaptadores cinematográficos de obras literarias prestigiosas que ha tenido el cine español, llevando a la pantalla textos de Cervantes, Fernández Flórez, Pedro Antonio de Alarcón, Palacio Valdés, Pérez Galdós, José Echegaray o Unamuno, entre otros muchos. 
--¿Cuáles son las principales características de su cine?
--Ante todo, la solidez de su puesta en escena, que oscila entre el clasicismo de sus mejores tiempos con un noble academicismo de buen cuño, propio de su período de decadencia (que por cierto coincide en términos globales con la decadencia del cine en general). Tras lo absoluto de la puesta en escena, cuya caligrafía desarrolla con mano diestra durante los años 40 y 50, todos los demás elementos de su cine se van cohesionando en un todo uniforme, dando como resultado una excelente calidad integral, muy superior a la media del cine español: sobria planificación, justificados movimientos de cámara, coherente iluminación, decorados excepcionales y con pátina, actores muy bien dirigidos, plena valoración del diálogo dado su oficio como guionista, etcétera.
En resumen: hay en Gil un total control de los medios de que dispone respecto a lo que quiere contarnos; rara vez le veremos perder el control sobre la infraestructura de que dispone. Pero por encima de todo ello late una concepción cristiana del medio cinematográfico: el suyo es un cine docente, edificante y esperanzado, incluso en sus momentos más sombríos, donde el viaje de las tinieblas a la luz se plasma en no pocas ocasiones con la debida precisión estilística; basta visionar y/o analizar una obra maestra incontestable como El clavo para ratificarlo. Y esto no es fácil de conseguir, muy al contrario: requiere de un oficio fabuloso. Otra cosa es que para el embrutecido gusto actual, propio de un público que colma sus expectativas (es un decir) con cualquier cosa de Almodóvar o Amenábar, esta concepción del hecho fílmico resulte, digamos, muy arcaica y, por lo tanto, alejada de la “sensibilidad” de hoy.
--Dentro de toda su carrera vivió los buenos años de la industria del cine…
--Así es, al menos durante la primera mitad de su desarrollo. Su primera película, de 1942, es El hombre que se quiso matar, y es un golpe maestro; la última, Las alegres chicas de Colsada, data de 1983, y no es tan buena. El ecuador de esta filmografía lo marca sin duda El Litri y su sombra, de 1959, con guión y diálogos a cargo del propio Gil y Agustín de Foxá. A partir de aquí, la filmografía de Gil comienza a decaer en calidad, virando siempre hacia el cine más comercial del momento, pese algún logro interesante de asunto taurino. La década de 1970 marca una clara reactivación de sus ambiciones de adaptador de clásicos, pero los resultados ya no son tan brillantes como en sus inicios, puesto que el clasicismo de los viejos tiempos ha mudado, repetimos, en ese academicismo funcional que lastra casi todo el cine español de la década. Los años 80 de Gil son un soplo de aire fresco en medio del gran erial en que se ha convertido el cine español, pero indignos de sus buenos tiempos, con unas divertidas (mas en el fondo amargas) adaptaciones de Vizcaíno Casas; estas películas, como Hijos de papá, De camisa vieja a chaqueta nueva o Las autonosuyas, pueden considerarse el retrato más fiel y certero de la España de entonces, por encima de filmes políticos mucho más reputados de Imanol Uribe o Basilio Martín Patino.
--Una labor muy prolífica y con un cine de calidad, ¿qué películas destacaría?
--El mejor Gil está en los años 40 y 50; la década de los 60, dominada por la emulsión a color, marca como hemos dicho el comienzo de su clara decadencia. No le sorprenda pues que las películas que reivindique de él se ubiquen en esas dos décadas formidables, y sean todas ellas en blanco y negro; si tuviera que escoger una docena, podrían ser las siguientes: Viaje sin destino (1942), Eloísa está debajo de un almendro (1943), Huella de luz (1943), El clavo (1944), La pródiga (1946), La fe (1947), Don Quijote de la Mancha (1947), La calle sin sol (1948), La guerra de Dios (1953), La otra vida del Capitán Contreras (1954), Murió hace quince años (1954) y La gran mentira (1956). Sin embargo, la filmografía de Gil cuenta con otra docena de títulos excelentes que podrían sumarse a los ya referidos.
--¿Qué etapa le gusta más del autor?
--Concedamos que la obra de Gil consta de cinco etapas diferenciadas, a etapa por década, es decir desde la década de 1940 a la de 1980. Si la década de 1950 fue la que reportó al cineasta mayor prestigio crítico, amén de nombradía comercial, sin embargo soy un firme entusiasta y partidario de sus películas de la etapa previa: los 40 de Gil son tan estimulantes y perennes como los 30 de Florián Rey, los 50 de Mur Oti, los 60 de Berlanga o los 70 de Saura. Si queremos dilucidar en todo su alcance la superdotación de Gil como cineasta, es preciso que detengamos nuestro análisis en esos 18 largos que van desde El hombre que se quiso matar a Teatro Apolo, de 1950. ¡18 películas en menos de una década! Y todas ellas excelentes o, en su defecto, notables a lo menos. Pensemos que el maestro Berlanga, por ejemplo, rodó el mismo número de películas, pero no en 9 años, sino en casi medio siglo. Y no, no quiero hacer comparaciones, pero es un hecho que la poca estima crítica que suscita Gil entre el grueso de la crítica imperante no se corresponde con sus grandes y muy reales méritos. Debemos dar la razón a Juan Manuel de Prada, cinéfilo curtido, cuyo dictamen sobre Gil suscribimos: “no creo que exista un filmografía tan abundante en títulos memorables [en el contexto del cine español] como la de este fecundo galeote de la cámara” (Los tesoros de la cripta, 2018, p. 144).
--Un cine serio y comprometido con los grandes ideales católicos, tan presentes en la España de esa época…
--Ya lo creo. Era una época extraordinaria, en la que la gente del cine y las letras hablaba entre sí, anteponiendo la dignidad global del producto a la instrumentalización de éste a manos de los productores y los intereses del mercado, que también existían, pero de una manera antitética a la actual. Y es que además había una clara responsabilidad social por parte de sus artífices, un esfuerzo por reforzar a través del cinema los valores de la Patria y los derechos de Dios. Cualquier moderno descreído y tolerante, lector de las actuales revistas de cine, se sonrojará al oír esto. ¡Allá él o ella!
--Profundamente creyente, esto se palpa en su cine…
--Desde luego. Tal y como divulgó el mejor estudioso del cineasta, Fernando Alonso Barahona, autor de dos excelentes monografías sobre Gil, éste fue un católico practicante poseedor de una sólida formación, que hacía profesión explícita de su fe, trasvasándola al medio, en cuyas manos éste adquiría un potente y muy significado alcance evangelizador. A lo largo de la historia del cine han descollado grandes cineastas católicos, como John Ford, Alfred Hitchcock, Henry Hathaway, Frank Capra o nuestro José Luis Sáenz de Heredia, pero pocos han hecho tanto por la doctrina católica como Rafael Gil. El ciclo de cine religioso de Gil, integrado por seis títulos esenciales para aprehender la doctrina católica, es uno de esos hitos medulares de la industria española de los años 50 por hacer un cine docente y evangelizador: La señora de Fátima (1951), Sor Intrépida (1952), La guerra de Dios (1953), El beso de Judas (1954), El canto del gallo (1955) y Un traje blanco (1956), a las que cabría sumar por su entidad político-religiosa la extraordinaria Murió hace quince años (1954), son brillantes ejercicios de estilo al tiempo que magistrales lecciones de doctrina social de la Iglesia e Historia sagrada. Los asuntos de los capiteles románicos o las vidrieras góticas tienen en el siglo XX su más certera plasmación audiovisual en estas películas de Gil con guiones de Vicente Escrivá. Es un caso único, realmente único, en la cinematografía mundial.
--La Señora de Fátima, quizá una de sus películas religiosas más representativas…
--Fue tal su repercusión, que hasta el mismísimo Papa Pío XII concedió una audiencia privada a Gil, comunicándole que con aquel filme había hecho más por la fe que muchos presbíteros desde los púlpitos. Y es que el cine, en las mejores manos, no sólo es un certero instrumento de poesía, sino la más poderosa forja de almas imaginable. Desde luego que La señora de Fátima fue el gran timbre de gloria de la carrera de Gil, la más exitosa no ya de sus películas religiosas, sino de su filmografía, y por ende es un título harto representativo.
--¿Por qué recomendaría ver el cine de Rafael Gil?
--Simplemente para estar al tanto de lo que fue el cine español; lo que fue y ya no es, ni será. Basta asomarse a la cartelera española de hoy y comparar lo que se hace con lo que se hacía: la actualidad cinematográfica es desalentadora… Frente a este cine impotente, mezquino y bastardo de hoy, sin entidad fílmica salvo honrosas excepciones, la filmografía de Gil es una sonora refutación de que el denostado cine del franquismo fuera aquel cementerio de fósiles cacareado por Juan Antonio Bardem en aquellas estériles Conversaciones de Salamanca. La comprada crítica actual, pese a excepciones como Fernando Alonso Barahona, ha tratado a Gil con manifiesto desdén, chulería e incluso desprecio autosuficiente. Tomemos la célebre Guía del Cine en su última edición (6.ª), el diccionario de películas más consultado por los cinéfilos españoles, y leamos alguno de los comentarios, casi siempre desdeñosos, sobre las películas de Gil; a propósito de la excelente Tierra sedienta, podemos leer: “Uno de los pocos títulos medianamente presentables de su prolífico autor”. Ya va siendo hora de demoler este muro de prejuicios… Por eso es preciso ponerse manos a la obra: estas películas deberían ser conocidas y difundidas.
--¿Qué aporta realmente este autor?
--Dignidad y mucho oficio, dos términos que en la vida, como en el arte siempre deberían ir de la mano, además de sana doctrina cristiana, por supuesto. ¿Se puede pedir más?
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viernes, 20 de septiembre de 2019

Pedro Sánchez, asistente a Bilderberg, abre la Reforma constitucional para dar más independencia a Cataluña. Bastará someter a referéndum el cambio de la Constitución, a petición del 10% de miembros del Congreso o del Senado. En la Constitución masónica del 78, ya estaba el veneno de "regiones y nacionalidades" que permitirá la independencia de una región en el marco de una República federal o confederal

Sánchez y Rivera a las órdenes del supermasón SOROS
Sánchez abre la Reforma constitucional 
Fuente: El Mundo-1/12/2018
La vigencia o decadencia del régimen político español, alumbrado en 1978, será definitivamente puesta patas arriba. La propuesta de reforma de la Constitución para limitar el aforamiento de los cargos políticos, aprobada ayer por el Consejo de Ministros, aunque limitada a dos artículos, refrenda esa idea de que la Carta Magna hay que retocarla porque se ha quedado obsoleta. No son pocos los juristas que lo defienden pero, en cambio, sin consenso previo el Ejecutivo se ha lanzado a una modificación justo cuando la Constitución cumple su 40 aniversario. Sin garantías, además, de que vaya a salir adelante. Un nuevo test a un sistema que en los últimos años ha evidenciado a las claras sus carencias y sus fortalezas, pero que nunca como ahora ha estado tan cuestionado.
El Ejecutivo ha abierto oficialmente el melón de la reforma con un anteproyecto para establecer que la protección ante el Tribunal Supremo de los diputados y senadores de las Cortes Generales y del presidente y los ministros del Gobierno sólo afectará a los delitos que se deriven del ejercicio de su cargo. Se da un año además para realizar todos los cambios legislativos que permitan ampliar este cambio a otro cargos, como los miembros de la cúpula judicial que ocupen puestos políticos.
El proyecto del Ejecutivo, circunscrito sólo a la modificación de los artículos 71 y 102 necesita el apoyo del PP. La propia Constitución establece una mayoría de tres quintos en el Congreso y en el Senado, que hace ineludible su concurso. Los populares ya han avanzado que la propuesta les parece un «globo sonda» y una «cortina de humo».
Para someter a referéndum un cambio en la Constitución debe pedirlo un 10% de miembros del Congreso o del Senado. En el caso de la Cámara Baja, 35 diputados; Unidos Podemos cuenta con 67 escaños. Y desde este grupo aseguran que harán uso de esta prerrogativa, lo que, entre otras cosas, les permitirá exhibir influencia política ante una decisión del Gobierno.
La exigencia de Podemos conllevaría un doble peligro: convocar la consulta en una suerte de examen para el régimen del 78, con el que pretende acabar la formación morada; y dar oxígeno a los independentistas para que en Cataluña se convierta en una consulta sobre el vínculo constitucional con España. Pero, ni siquiera hace falta irse tan lejos. La apertura de una ponencia de reforma de la Constitución, por muy limitada que sea, abre la veda para un debate más serio sobre todos los cambios que serían necesarios.
Resultado de imagen de rebelion cataluña
1. Análisis Elecciones de 2017
2. Conspiración contra España
3. Traición de Rajoy
4. Crónica de la Rebelión (2014-2019)
5. Constitución de 1978
Rebelión del "1-O-2017" para la INDEPENDENCIA
(Viernes 27-Octubre, 20,30 horas)
Ha cedido sin necesidad ante PSOE y Ciudadanos 
por imperativo de la MASONERIA, 
convocando elecciones catalanas en menos de dos meses, 
sin intervenir los medios de comunicación independentistas 
y sin tiempo para modificar la situación social
La crisis de Cataluña es una representación teatral de las cúpulas masónicas que controlan los partidos y medios de comunicación, cuyo desenlace está escrito. El gobierno de Rajoy está tan tranquilo porque el final de la crisis está pactado: es la reforma de la Constitución. No habrá violencia, pero la destrucción de España y sus valores morales y religiosos proseguirá. No hay soluciónes políticas, solamente queda rezar. Los "Podemitas indignados" del 15-M-2011 y su Conexión Rockefeller son el origen próximo del Pacto masónico PP-PSOE de 2015, cuando los barones del PSOE obligaron a dimitir a Pedro Sánchez, que había rechazado las consignas del Club Bilderberg. En el Congreso se visualizó el PACTO cuando Sánchez apoyó a Rajoy con la condición de Reformar la Constitución para contentar a Separatistas catalanes y vascos con un Estado Federal de Naciones.
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jueves, 19 de septiembre de 2019

Crimen de Alcásser en 1992 con gobierno del PSOE. Las 3 vías de culpabilidad: 1ª-Anglés y cía; 2ª-Secta satánica de poderosos en sacrificio ritual; y 3ª-El prestigioso forense Frontela trata ahora de despistar sobre los culpables

Crimen de Alcásser (1992)
con gobierno masónico del PSOE 
Santiago Clavijo
15/9/2019
Uno de los crímenes que mas impacto social ha tenido en España fue el de las niñas de Alcasser, tres niñas fueron violadas y torturadas salvajemente, en un claro ritual de sacrificio satánico. Todo casa: el crimen se produce en la zona de Levante, donde hay una mayor concentración de sectas satánicas. Por lo visto hay nuevas evidencias sobre la autoría del crimen, y otra vez los mal llamados conspiranoicos teníamos la razón, se confirmaría la implicación de varios políticos del PSOE y al menos un militar. Sus nombres han aparecido en Internet, pero nadie les ha molestado. 
Una llamada de teléfono sonó en la casa de la familia García, la familia de una de las tres niñas masacradas de Alcasser. Era el párroco de la Iglesia de Alcasser. Decía que tenía que entregar "algo" a Fernando García, el padre de Miriam García, y a Juan Ignacio Blanco. 
Pero lo más extraño es que eran más de las 11 de la noche, una cita un poco tardía para venir de una parroquia. Por aquél entonces el periodista de investigación que se dio a conocer por el caso Alcasser, Juan Ignacio Blanco, se alojaba en casa de la familia García, para seguir de cerca todo el caso y ayudar a darle un final justo. Ambos, Juan Ignacio y Fernando, intrigados por la misteriosa llamada, se prepararon y acudieron a la cita. Cuando llegaron a la Iglesia, todo estaba oscuro y suscitaba bastante temor estar allí a esas horas. A su encuentro, cual sombra al acecho, salió el cura de Alcasser, el cual les dijo que había estado allí un hombre para confesarse como uno de los participantes del Crimen de Alcasser, porque estaba enfermo de cáncer y aseguraba que le quedaba poco tiempo de vida; por ello había dejado un sobre para ser entregado a Fernando García y Juan Ignacio Blanco.
Es la versión que contó el cura de Alcásser
En el sobre había un video "snuff" o al menos parte de un video snuff en donde se recogía una grabación relacionada con el crimen, supuestamente. En la filmación, aparecían las caras de algunos de los monstruos criminales, perfectamente identificables. Además, el confesante había escrito en una nota adjunta los nombres de 4 personas que también habían estado implicadas en el crimen.
Posteriormente, Juan Ignacio Blanco y Fernando García viajaron a Madrid y se dirigieron al Ministerio del Interior para entrevistarse con el Ministro. Mostraron el video con el objeto de dar un impulso definitivo a la investigación oficial, e incluso dejaron el video allí, tal como se lo solicitaron, para que fuese objeto de todo tipo de análisis, y poder avanzar así en el caso.
Sin embargo, a Juan Ignacio y Fernando nunca les fué devuelto el video; nunca más volvieron a recibir noticias en relación al video de Alcasser, los 4 nombres aportados y los demás detalles acompañantes. Todo se desvaneció en el silencio.
Afortunadamente, y según afirma Juan Ignacio Blanco, antes de que viajaran a Madrid él tuvo la precaución de hacer una copia del video, que guardó a buen recaudo, por si el documento les era requisado y se quedaban sin la prueba, como así ocurrió.
Y así, el caso sigue estancado hasta hoy. Ni este gobierno ni ningún otro gobierno anterior nunca han querido llegar al fondo del caso; no tienen ningún interés en que la verdad sea conocida.
Según Juan Ignacio Blanco, las personas que cometieron el Crimen de Alcasser eran personas de muchísimo poder, capaces de presionar y amenazar a cualquier gobierno o institución que se pusiera por delante. Blanco dice que no conoce los nombres de todas las personas que pudieron haber participado en el crimen, pero que sí conoce los nombres de varios de los criminales, aparte de muchos otros datos y detalles. 
Hasta ahora de nada le ha servido al sr. Blanco el haber puesto toda la información recabada a disposición de las autoridades y de la Justicia. Parece como si todo hubiera caído directamente en un pozo sin fondo.....
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miércoles, 18 de septiembre de 2019

Nueva Ley de MEMORIA Histórica, ¿Sánchez pretende encarcelar a todo cura que diga una misa por Franco?. Se entromete en las universidades y da orientaciones a los historiadores sobre lo que tienen que investigar

¿Pretende Sánchez encarcelar a todo cura 
que diga una misa por Franco? 
Eso se deduce de la nueva Ley de Memoria Histórica
Javier Paredes 
8/9/19 
El proyecto de Pedro Sánchez 
es aún peor que el de Zapatero (2007)
 que devolvió España al guerracivilismo.

Con la ley de la memoria histórica pasa lo mismo que con las leyes abortistas. Cuando la izquierda promueve otra que sucede a una anterior, la nueva es más tiránica que la reemplazada y, por otra parte, ante semejantes “conquistas progresistas” los niñatos de la oposición se callan como gallinas pues, aunque es muy comentado que las gallinas son tan promiscuas como cobardes, es todavía más cierto que lo anterior, aunque no se comente tanto, que las gallinas desde que existen al día de hoy, no han pronunciado ni una sola palabra.

La ley de memoria histórica de 26 de diciembre de 2007 es uno de los variados atentados contra la libertad, perpetrados por el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, por los que sin duda no va a pasar a la Historia como un demócrata ejemplar. Y como han debido pensar los socialistas de la etapa actual, la de Pedro Sánchez, que la ley de Zapatero o se ha quedado corta o ya es antigua, hace unos días la han repintado, dándole una segunda manita de tiranía.

Cuando todos los españoles estábamos distraídos, disfrutando de las vacaciones, Rafael Simancas, portavoz del grupo parlamentario socialista, ha presentado en el Congreso un texto que lleva por título “proposición de ley de memoria histórica y democrática”. Concretamente, el representante del grupo socialista la pasó por el registro el 19 de julio pasado, y no lo hizo un día antes porque es de dominio público que en la política, como en el fútbol, hay gafes, que ya me lo aclaró a mí un insigne economista, apasionado de Europa y del fútbol: “No le des más vueltas, Javier, cuando un balón da en el poste en lugar de entrar a gol… no hay otra explicación: hay un gafe en el campo”. Y me lo decía tan convencido, sin fumarse un puro, porque siempre tenía los pulmones ocupados y los dedos de la mano izquierda amarillos de fumar continuamente cigarrillos de tabaco rubio.

Esta veraniega proposición de ley del grupo parlamentario socialista la ha publicado el Boletín Oficial de las Cortes Generales del Congreso de los Diputados el 30 de julio pasado. O en otras palabras: la cosa va en serio y hay una clara voluntad política de hacer todavía más sectaria la ley de Zapatero de hace diez años.

Y digo que va en serio porque la capacidad de iniciativa legislativa tiene tres cauces: el del Gobierno, que puede presentar proyectos de ley, pero que en estas circunstancias por estar en funciones no lo puede hacer; en segundo lugar, el de los grupos parlamentarios, que pueden presentar proposiciones de ley, como es el caso que nos ocupa y, por último, la iniciativa legislativa popular, mediante la presentación de medio millón de firmas.
El artículo 7 se entromete en las universidades 
y da orientaciones a los investigadores, 
diciendo lo que tienen que investigar 
En esta ocasión, es lo mismo que haya sido el Gobierno, que el grupo parlamentario socialista, que sea proyecto de ley o que sea proposición de ley, porque si la legislatura prosigue ese texto se aprobará y se convertirá en ley, con los votos de la izquierda y los de la extrema izquierda, y con la colaboración de los silencios cómplices de la oposición, para que a los niñatos de esos partidos no la tilden de franquistas. Porque esta panda de niñatos, aunque sean minoría en el Congreso y pierdan por ello las votaciones, sí que podrían presentar un recurso ante el Tribunal Constitucional por ser esta ley manifiestamente anticonstitucional en varios de sus artículos, ya que para poder hacerlo solo se necesita tener cincuenta diputados.

Porque…, querido lector, ¿Ha oído hablar usted de este texto? Poco o nada… Pues por eso, precisamente, hoy toca escribir y comentar esta propuesta socialista. Cada uno de los artículos del texto es un monumento a la mentira, al sectarismo y al revanchismo, en el que no faltan concesiones a la ideología de género.

El artículo 7 se entromete en las universidades y nos da orientaciones a los investigadores para que no nos descarriemos y nos dice lo que tenemos que investigar, y esto lo hace un grupo presidido por un intruso universitario, que anda en bocas por lo de su tesis doctoral. Pues bien, en uno de los puntos de ese artículo se puede leer: “Las universidades fomentarán en todos los ámbitos académicos la formación, docencia e investigación en materia de memoria histórica. En particular, fomentarán las investigaciones orientadas a profundizar sobre la represión padecida por las mujeres durante la Guerra Civil española y la Dictadura franquista, contemplando la violencia física, psicológica y política ejercida contra ellas por razón de género, así como las estrategias de resistencia por ellas desplegadas”.

Y me pregunto yo si cuando la ley de memoria histórica nos dice a los universitarios lo que tenemos que investigar, ¿no se está violando el principio de autonomía universitaria, reconocido explícitamente por la Constitución en su artículo 27, punto 10? Pues en este caso, algo tendrían que decir alguno de los cincuenta rectores las universidades públicas o de los 26 recetores de las universidades privadas, integrados en la CRUE (Consejo de Rectores de las Universidades de España). 

Y no hace falta aclarar que el artículo 7 excluye de hecho la investigación de lo que se hizo con las monjas durante la Guerra Civil, porque para la izquierda las monjas no tienen la condición de mujer. Les dará igual que fueran violadas y algunas hasta penetradas por la vagina con el cañón de una pistola, para así ser rematarlas, desgarrándolas las entrañas de un tiro, como hicieron con tres hermanas de sangre, que también lo eran de Congregación, Carmen, Rosa y Magdalena Fradera Ferragutcasas, que habían profesado Misioneras del Corazón de María.

No, el sectarismo socialista no tiene tanto que ver con el anticlericalismo, como con el anticristianismo. Pues las tres enfermeras de Somiedo no eran monjas, sino tres mujeres cristianas asesinadas por orden del socialista Genaro Arias Herrero. Este socialista, la noche antes del crimen, encerró a estas tres mujeres en uno de esos templos socialistas de la cultura y de la convivencia, denominados Casa del Pueblo, y socializó el cuerpo de las tres enfermeras para que las violaran cuantos quisieran, antes de fusilarlas.

No falta tampoco en la proposición del grupo socialista el anuncio de la puesta en marcha de chiringuitos subvencionados, en los que van a encontrar un modus vivendi los adeptos, con cargo a los presupuestos del Estado, por ejercer de comisaros políticos.

Son tantos los atentados contra los más elementales derechos, que denunciarlos será objeto de otros artículos. Pero no quiero acabar este escrito de hoy sin comentar algo que me ha preocupado especialmente, porque va más allá de lo imaginable. Me refiero al punto que anuncia gravísimas sanciones por realizar actos de conmemoración de Francisco Franco, lo que deja la puerta abierta, para que a un juez adepto pueda sentar jurisprudencia para empapelar al cura que se le ocurra decir una misa por Franco. ¿O es que decir una misa por el alma de un difunto no es otra cosa que recordar a esa persona para rezar por ella?
El sectarismo socialista no tiene tanto que ver 
con el anticlericalismo, como con el anticristianismo 
Ya sucedió en la aldea de ficción de Don Camilo y Pepone, donde cierto día apareció un mendigo, que llevaba un pajarillo, encerrado en una jaula. El mendigo tenía amaestrado al animalito, para que cogiese con el pico un horóscopo, que entregaba a quien le daba una limosna. Y con lo recolectado en esa aldea, acudió a don Camilo para encargarle una misa por el exrey de Italia. Y le advirtió a Don Camilo lo siguiente: “Ha de ser una misa como se debe, con el túmulo y las velas, y con los cortinados fuera de la puerta y un letrero que diga: A la memoria de S. M. Víctor Manuel III".

Y, como era previsible, se organizó la mundial en el pueblo de Pepone, pues Víctor Manuel III (1900-1946), que subió al trono cuando su padre Humberto I (1878-1900) fue asesinado en Monza, había reinado durante el ascenso de Mussolini (1883-1945) al poder. Así es que, tras aceptar el encargo del mendigo, don Camilo dirigió sus preocupaciones al Cristo, con quien mantuvo esta conversación:

—“Si mañana alguien ve el anuncio, aquí estalla la Revolución Francesa.
—¿Entonces, don Camilo, estás arrepentido de haber consentido?

—¡De ningún modo! Solo quería decíroslo para rogaros echar una mirada a la puerta mientras le vuelvo las espaldas durante la misa. Si acaso mañana pudierais organizar una pequeña ventisca, os lo agradecería.

—¿Y si mañana hubiera sol?
—El sol es el don más hermoso que Dios puede hacer a los hombres. — susurró don Camilo inclinándose”.

Y naturalmente, al ver el anuncio en la puerta de la iglesia, Pepone reaccionó y encabezó una marcha hasta la puerta del templo parroquial y se encaró con Don Camilo:

—“¡Veo que ahora confiesa descaradamente estar al servicio de la reacción! ¡Está escrito en el letrero!
—Yo estoy al servicio de Dios —respondió don Camilo-. Para mí todas las almas de los cristianos son iguales y no opondría ninguna dificultad a celebrar una misa de sufragio también por tu alma.

—¡Usted morirá antes que yo!
—Eso debe decidirlo el Padre Eterno. Como quiera que sea, te ruego decir a tus gregarios que se hagan a un lado para que pueda pasar el que quiera entrar en la iglesia. Pepone rio burlonamente.

—¡Tengo ganas de ver quién tendrá el coraje de venir a la iglesia esta mañana! Abran paso: pónganse en dos filas y en silencio. Brusco, anótame en la libreta los nombres de los que entren.
—Todos se alinearon en dos filas y esperaron”.

Nadie del pueblo asistió a la misa por Víctor Manuel III, solo el mendigo acompañado de su pajarito enjaulado. Y al acabar la ceremonia esto fue lo que sucedió, según Guareschi: “Cuando el viejo mendigo apareció en la puerta, corrió un murmullo entre la gente que aguardaba. El viejo se adelantó cojeando, entre las dos barreras humanas. Antes que los carabineros tuvieran tiempo para intervenir, ya un grupo de mujeres se había arrojado voceando sobre el mendigo. Este fue sacado enseguida de entre las uñas de las mujeres aullantes. Se le abrió paso: él miró la jaulita deshecha y las hojitas de los horóscopos desparramadas en el suelo. Vio al pajarito muerto. Meneó un rato la cabeza, luego se volvió y echó de nuevo a andar”.

Si con esta proposición de ley, la intención de los socialistas incluye prohibir la celebración de misas por el alma de Francisco Franco, eso significaría que habríamos llegado a la peor de las situaciones. Porque si mal está que el socialismo nos arrebate la libertad de expresión, orientando sectariamente lo que los historiadores tenemos que decir y estableciendo comisarios políticos que nos vigilen, lo peor que nos pudiera ocurrir es que se pusieran de moda los atentados contra la libertad religiosa, porque a diferencia de los socialistas y los comunistas de la aldea de Pepone, que se limitaron a matar a un pajarillo, los socialistas españoles tienen ya una tradición, históricamente probada, en perseguir a la Iglesia, asesinando a los católicos.
Javier Paredes
Catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Alcalá
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lunes, 16 de septiembre de 2019

VIRGEN María del Pilar y de Guadalupe, emperatriz de la HISPANIDAD. San Gregorio Magno y San Leandro de Sevilla. Recaredo y el III Concilio de Toledo. ESPAÑA, la obra de MARÍA


Virgen María, emperatriz de la HISPANIDAD
Santiago Clavijo
3-9-2019
SUMARIO
1. San Gregorio Magno y San Leandro de Sevilla 
2. Recaredo y el III Concilio de Toledo 
3. ESPAÑA, la obra de MARÍA 
4. VIRGEN del Pilar y de Guadalupe 
emperatriz de la HISPANIDAD
San Gregorio Magno 
(Roma 540-604)
El Papa Gregorio Primero, con más justicia llamado "Magno", es el primer Pontífice que fue monje. Ascendió a la silla apostólica cuando Italia se hallaba en una condición deplorable como consecuencia de las luchas entre los ostrogodos y el emperador Justiniano, que terminaron con la derrota y muerte de Totila, en el año 562.

Aunque Gregorio cumplía fiel y honrosamente sus funciones como prefecto de Roma, desde hacía tiempo se sentía llamado a una vocación superior, hasta que por fin resolvió apartarse del mundo y consagrarse al servicio de Dios, siendo ordenado séptimo diácono de la Iglesia Romana y enviado como embajador ante la corte bizantina. A principios del año 586, tras volver a Roma, se convirtió en abad del monasterio de San Andrés, fundado con su patrimonio.
En el año 590, una terrible epidemia arrebató la vida al Papa Pelagio y el pueblo escogió a Gregorio como nuevo Pontífice. Desde el momento que asumió el cargo de Papa, se impuso el doble deber de catequizar y cumplir con la disciplina; prohibió el cobro injusto de primas por entierros en iglesias, por ordenaciones o por conferir el palio y no permitió a los diáconos dirigir la parte cantada de la misa a menos que fueran escogidos por sus voces más que por su carácter. También destacó como predicador escogiendo temas del Evangelio del día y, hasta nosotros ha llegado algunas de sus homilías, llenas de elocuencia y sentido común, terminadas con una enseñanza moral que podía adaptarse a cada caso. Fue un excelente administrador de la Sede Pontificia pues todos los súbditos estaban contentos con lo que les tocaba en la distribución de bienes y aún entraba dinero a la tesorería.
De toda su labor evangelizadora sobresale la conversión de los arrianos hispanos, mediante la imagen de la Virgen María, tallada por el evangelista Lucas en Éfeso y entregada por el Papa Gregorio al Obispo Leandro de Sevilla. Es la imagen encontrada en la sierra de Guadalupe en la Reconquista, cuya devoción fue llevada a México por Hernán Cortés y se apareció al indio Juan Diego, con el resultado de la existencia actual de Hispano-América Católica. La tradición indica que San Lucas mandó ser enterrado junto a la imagen tallada de "nuestra Señora" que él mismo había confeccionado. Luego, como refiere San Jerónimo (cf. De viris ill. VI, I), sus huesos fueron transportados a Constantinopla, a la basílica de los Santos Apóstoles. Cuando sus restos sufrieron aquel primer traslado, el emperador se hizo cargo de aquella imagen tallada, la cual originaría (siglos después) el culto a la Virgen de Guadalupe en España.

Se le reconoce a San Gregorio la compilación del Antiphonario, la revisión y reestructuración del sistema de música sacra, la fundación de la famosa Schola Cantorum de Roma y la composición de varios himnos muy conocidos. Pero su verdadera obra se proyecta en otras direcciones. Se le venera como el cuarto Doctor de la Iglesia Latina, por haber dado una clara expresión a ciertas doctrinas religiosas que aún no habían sido bien definidas y quizá su mayor labor fue el fortalecimiento de la Sede.
San Leandro de Sevilla 
(Cartagena 534-Sevilla 596)
Arzobispo de Sevilla, de noble familia hispano-romana y hermano de San Isidoro. Con la invasión bizantina de su tierra levantina (554), la familia se marchó a Sevilla. Influyó en la conversión y rebelión de San Hermenegildo contra su padre el rey arriano Leovigildo.
Enviado por Hermenegildo a Constantinopla para obtener ayuda para la conversión de los arrianos, donde mantuvo estrecha relación con San Gregorio Magno, que posteriormente confió a Leandro la imagen de María tallada por el evangelista Lucas para la evangelización de los arrianos hispanos.
De vuelta a Sevilla sufrió la persecución de Leovigildo, siendo de nuevo desterrado, un tiempo en el que escribió diversas obras contrarias al arrianismo. La conversión de Recaredo y posteriormente la de todo el pueblo visigodo, fue celebrada tres años más tarde por el obispo Leandro en el III Concilio de Toledo.
Considerado uno de los Padres de la iglesia y fundador de la escuela teológica de Sevilla, tuvo especial interés en la enseñanza oral y escrita del catolicismo y en la formación de los religiosos. Su estatua a tamaño natural le representa en la Puerta del Bautismo de la catedral de Sevilla,  frente a la de su hermano San Isidoro, que le sucedió como obispo de Sevilla. 
Recaredo y el III Concilio de Toledo 
Desde aquel Concilio III de Toledo (589), tan lejano en el tiempo, y hasta una época relativamente próxima a nosotros, el Cristianismo católico constituyó un elemento esencial de la personalidad nacional española. la Fe era el vinculo que aproximaba e imprimía un sello común a todo un mosaico de pueblos sobre los cuales el medio geográfico y los particularismos históricos, la lengua y hasta la insolidaridad temperamental, operaban como poderosas fuerzas centrifugas.
La fe impulsó la Reconquista 
Esta unidad de Fe creó la conciencia de una radical comunidad de destino, que no sólo se mantuvo incólume durante la dominación islámica, sino que animó la secular empresa del reencuentro de la España perdida, que fue la epopeya de la Reconquista.
Con Leovigildo desaparece la dualidad arriano-católica 
En el Concilio III de Toledo quedó sellada la unidad espiritual de España, mediante la conversión al Catolicismo de la población arriana de la Península. Este elemento germánico, descendiente de los invasores visigodos y suevos, constituía una reducida minoría en comparación con la masa de la población hispanoromana que, salvo escasas excepciones, era católica a mediados del siglo Vl. Pero los godos, aunque inferiores en número, tenían un considerable peso social, porque integraban el estamento aristocrático-militar, principal detentador del poder político, del cual salieron todos los monarcas que ocuparon el trono del Reino visigodo español. Durante largo tiempo, el dualismo religioso apareció como la lógica consecuencia del dualismo étnico y social: los hispano-romanos eran católicos, los godos eran arrianos, y la diversidad de confesiones constituía un importante y deseado hecho diferencial. Este planteamiento fue desechado como ideal político desde la hora en que Leovigildo comenzó a reinar en la España visigoda.
Lo de Leovigildo fue un intento 
Leovigildo -uno de los grandes "hacedores" de esa España que los visigodos "inventaron" y construyeron- tuvo la aspiración de fundir en un único pueblo los dos elementos romano y germánico que integraban la población hispana. Esa habría de ser la unitaria base demográfica de la gran Monarquía que extendiera su autoridad soberana por todas las tierras de la Península Ibérica. Pero Leovigildo tenia el convencimiento de que tan solo sobre el firme fundamento de la unidad confesional podría asentarse una sólida unidad nacional y política. Tal fue la razón de que el primer intento de unificación religiosa de los españoles haya sido obra de Leovigildo y que ese intento fuera bajo signo arriano, aunque se tratara de un arrianismo mitigado y diluido con importantes concesiones doctrinales y disciplinares a los católicos la tentativa de Leovigildo se saldó con un rotundo fracaso; pero la unida religiosa no tardaría en llegar: la lleva feliz término su hijo y sucesor, Recaredo, y fue la unidad católica española.
Recaredo fue el primer rey católico 

En la primavera del año 586 fallecido el rey Leovigildo, y Recaredo le sucedió pacíficamente en el trono visigodo Es indudable que desde el comienzo, mismo del reinado, el nuevo monarca tenia resuelto abrazar la Fe Católica y tardó poco en cumplir su propósito Dos años antes de la celebración de Concilio III, a comienzos del 587 Recaredo fue recibido en la Iglesia en calidad de príncipe católico y participó en el gran Sínodo que se reunió en la capital del reino.
Convocado el Concilio a instancias de San Leandro y Eutropio 
¿Cuáles pudieron ser entonces las poderosas razones que determinaron la convocatoria del célebre Concilio Toledano? Un escritor contemporáneo y bien informado -el cronista Juan de Biclaro- dice que la iniciativa de reunir un magno Sínodo partió de San Leandro de Sevilla y de Eutropio, abad del monasterio Servitano: dos destacados eclesiásticos relacionados con Bizancio conocedores, por tanto, de las tradiciones conciliares del Oriente cristiano, Leandro y Eutropio estimaban que un acontecimiento de tan excepcional trascendencia como era la conversión del pueblo visigodo al Catolicismo y su recepción en la Iglesia, merecía celebrarse con la debida solemnidad y en un escenario a la medida de su importancia histórica. Ningún marco más grandioso podía desearse para tal circunstancia que un Sínodo general del Episcopado del reino, capaz de rivalizar en brillantez con los prestigiosos concilios que se reunían en tierras del Imperio de Oriente: y ese fue el Concilio III de Toledo.
Recaredo hizo profesión de fe en nombre del pueblo 

En el Concilio Toledano, el papel de Recaredo -tal como se ha dicho- no fue el de catecúmeno o neoconverso, sino el del monarca ortodoxo que hace la profesión de fe en nombre del pueblo que ha conducido hasta el umbral de la Iglesia. Recaredo había convocado a los obispos a reunirse en asamblea, y en su presencia tuvo lugar la inauguración oficial del Concilio, en la mañana del domingo 8 de mayo del año 589. Las palabras de Recaredo en el aula conciliar, dirigidas al Episcopado del reino subrayan el protagonismo del monarca en la conversión de sus súbditos. Godos y Suevos eran los dos pueblos que Recaredo -tras haber sido él mismo iluminado por Dios- había arrancado de las tinieblas de la herejía y ofrendaba ahora a la Santa Iglesia.
Recaredo ofrece a Dios a los Godos y a los Suevos

"Presente está aquí -decía el rey ante los obispos- la ínclita nación de los Godos, estimada por doquier por su genuina virilidad, la cual separada antes por la maldad de sus doctores de la fe y la unidad de la Iglesia Católica, ahora, unida a mi de todo corazón, participa plenamente en la comunión de aquella Iglesia". Y allí estaba también presente -seguía diciendo el rey- "la incontable muchedumbre del pueblo de los Suevos, que con la ayuda del Cielo sometimos a nuestro reino y que, si por culpa ajena fue sumergida en la herejía, ahora ha sido reconducida por nuestra diligencia al origen de la verdad". Recaredo, promotor de la conversión de sus súbditos, ofrecía a Dios "como un santo y expiatorio sacrificio, estos nobilisimos pueblos que por nuestra diligencia han sido ganados para el Señor".
Recaredo aclamado como "Conquistador de nuevos pueblos para la Iglesia Católica" 
"Conquistador de nuevos pueblos para la Iglesia Católica": ese fue el titulo con que los obispos aclamaron a Recaredo al final de su discurso:
"¿A quién ha concedido Dios un mérito eterno, sino al verdadero y católico rey Recaredo? ¿A quién la corona eterna, sino al verdadero y ortodoxo rey Recaredo?" Estas y otras fueron las aclamaciones que brotaron de los labios de los padres conciliares, y que han llegado hasta nosotros a través de las actas del Sínodo. Más aún, Recaredo es presentado como un nuevo apóstol: "¡Merezca recibir el premio apostólico, puesto que ha cumplido el oficio de apóstol!", exclaman los obispos recurriendo a un símil de tradición oriental, pues en el Oriente cristiano se aplicó a los grandes príncipes -desde el emperador Constantino a Wladimiro de Kiew- que tuvieron un papel importante en la conversión de sus pueblos.
También hicieron profesión de fe magnates ilustres y antiguos obispos arrianos 
La asamblea conciliar siguió su curso. Un grupo de eclesiásticos y magnates conversos, en representación de todo el pueblo godo, hicieron la profesión de fe, que luego fue suscrita por ocho antiguos obispos arrianos y cinco "varones ilustres" de la nobleza visigoda. El concilio promulgó todavía una serie de preceptos sobre disciplina eclesiástica y otros que atribuían a los obispos importantes funciones civiles, articulando el esquema de un sistema de "gobierno conjunto" de ambos pueblos-visigodo e hispano-romano-, en el que participaban de modo armónico dignatarios laicos y obispos. Al prelado católico más insigne, san Leandro de Sevilla, correspondió el honor de clausurar el Concilio Toledano con una vibrante homilía de acción de gracias: la Iglesia desbordaba de gozo por la conversión de tantos pueblos, por el nacimiento de tantos nuevos hijos; porque "aquellos mismos -decía Leandro- cuya rudeza nos hacia antaño gemir, son ahora, por razón de su fe, motivo de gozo".
El III Concilio de Toledo es definitivo en la historia de España 

El Concilio III de Toledo marcó una huella indeleble en la historia religiosa española. Pero su importancia desborda el estricto marco hispánico para alcanzar una dimensión más amplia: católica. La Crónica de Juan de Biclaro traza un sugestivo paralelo entre Recaredo en el Concilio III de Toledo y los grandes emperadores cristianos de Oriente, Constantino y Marciano, que habían reunido los Concilios ecuménicos de Nicea y Calcedonia; y la Crónica contempla el Sínodo toledano, proyectado sobre el horizonte de la Iglesia universal, como el acontecimiento que representaba la definitiva victoria de la Ortodoxia sobre el Arrianismo. Así, a los ojos del más ilustre Cronista español contemporáneo, el Concilio aparecía a la vez como el origen de la unidad católica de España y el punto de agotamiento del ciclo vital de la gran herejía trinitaria de la Antigüedad cristiana. Al conmemorar ahora el XIV centenario de su celebración, vale la pena poner de relieve esta doble dimensión religiosa -española y ecuménica- que tuvo en la historia de la Iglesia el Concilio III de Toledo.
Fuente: FLUVIUM
Emperatriz de la HISPANIDAD
"Por eso os digo que se os quitará 
a vosotros el reino de Dios y se dará
a un pueblo que produzca sus frutos" 
(Mateo-21, 43)
La sinagoga de Satanás
¡El pueblo elegido, 
después de la infidelidad de los judios, 
fue el de los hispanos, cuando
 la Virgen del Pilar fortaleciò a Santiago en Zaragoza.
1. Virgen de Garabandal
En Zaragoza (año 40) se inicia su gestación 
y en los Picos de EUROPA está la Cuna 
y también la profecía de la Muerte de ESPAÑA
Conexión entre las Apariciones de la Virgen MARÍA 
en Covadonga-Asturias (año 722) 
y en Garabandal-Cantabria (1961-65)

SUMARIO
1. Cronología de la Virgen María
2. Virgen del Pilar en Zaragoza
3. Apóstol Santiago en la batalla de Clavijo
4. Historicidad de la Virgen del Pilar
5. Virgen de Guadalupe en España
6. Virgen de Guadalupe en México
7. Virgen de Guadalupe en la batalla de Lepanto
8. Los OJOS de la "Guadalupana"
9. Música española y mexicana a la Virgen
10. El Milagro de la batalla de Empel
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