Píldoras Anti-Masonería

El blog CLAVIJO defiende los valores

de la Iglesia Católica y de España

amenazados por el proyecto masónico-luciferino

"Nuevo Orden Mundial"


e-mail: ClavijoEspana@gmail.com



viernes, 31 de julio de 2020

Comunión en la mano: una desobediencia legitimada

Comunión en la mano: 
una desobediencia legitimada
30 julio, 2020

(Nicola Bux/Brújula Cotidiana)- De la Comunión en la mano no se habla en el Concilio ni en la reforma litúrgica. Tiene sus raíces en el Post Concilio y opera en las diócesis rebeldes del norte de Europa. Pablo VI trató de detenerla con la Instrucción Memoriale Domini, que fue creada para prohibirla y concede un indulto sólo a las diócesis rebeldes en caso de que no pudieran detener el abuso. En el primer aniversario de su muerte, la Brújula Cotidiana recuerda a Juan Rodolfo Laise, el obispo que escribió la verdad sobre la comunión en la mano y se opuso a esta práctica contraria a la ley universal de la Iglesia en su diócesis.

Hasta el 26 de abril de 1996, el episcopado argentino fue uno de los pocos en el mundo en continuar con el rechazo de la práctica, introducida a fines de la década de 1960 en abierta oposición a la voluntad de Pablo VI, de distribuir a los fieles la Sagrada Comunión en la mano. Justo ese día, se obtuvieron suficientes votos en la Asamblea de la Conferencia Episcopal Argentina para pedirle a Roma el indulto que permitiría la introducción de esta práctica contraria a la ley universal de la Iglesia.

Roma inmediatamente otorgó este indulto, pero según la ley de la “Instrucción Memoriale Domini, sobre el modo de administrar la Comunión”, que afirmaba claramente que la prohibición de dar la Comunión en la mano tenía que ser universalmente preservada, pero que, allí (y solo allí) donde el uso ya se había introducido de manera abusiva y se había arraigado de tal manera que los obispos de la conferencia episcopal local consideraron que no había más remedio que tolerarlo, “El Santo Padre […] concede que, en el territorio de la Conferencia Episcopal, cada obispo, según su prudencia y conciencia, puede autorizar la introducción del nuevo rito en su diócesis para distribuir la Comunión”.

El entonces obispo de San Luis (Argentina), Juan Rodolfo Laise, juzgó según su prudencia y conciencia que estas circunstancias no se verificaran en su diócesis, por lo tanto, no consideró oportuno hacer uso de este indulto. Esta decisión fue interpretada de inmediato por muchos como una ruptura de la unidad del episcopado e incluso como una “rebelión” contra una disposición litúrgica en vigor a partir de entonces. El obispo de San Luis consultó con los diversos dicasterios romanos competentes que aprobaron su decisión por unanimidad.

El 22 de julio se cumplió el primer aniversario de la muerte de Mons. Rodolfo Laise (en foto con el cardinal Sarah) que, una vez que se convirtió en emérito, regresó a la vida conventual de su Orden, los Capuchinos, y desde 2001 se retiró al convento de San Giovanni Rotondo (donde vivió y ahora se venera a San Pío, al que el obispo argentino tuvo una gran devoción). Allí Mons. Laise ejerció su ministerio al confesar a los peregrinos todos los días durante casi veinte años, hasta unos meses antes de su muerte a 93 años.

Existen muchos aspectos de su figura, como religioso, sacerdote y obispo, que se podrían evocar, pero nos centramos en el libro, publicado por él para explicar su posición en la historia que mencionamos anteriormente. Un libro que, a petición suya, tuve el honor de presentar con motivo del lanzamiento de la edición italiana (Comunión en la mano, documentos e historia. Cantagalli, Siena 2016) en un acto realizado en el Aula Magna del Instituto Patrístico Augustinianum en Roma. Probablemente fue el primer libro específico publicado sobre el tema de la Comunión en la mano. En el mismo, el prelado argentino explora los aspectos históricos, canónicos y teológicos de esta forma de recibir la Comunión, y su influencia en la devoción y en la vida espiritual de los fieles.

El libro está estructurado como un comentario detallado (párrafo por párrafo) de los documentos en los que se expresa la legislación actual sobre cómo recibir la Comunión, a los cuales se ha agregado un apéndice con aspectos históricos que nos ubican en el contexto en el que nacieron aquellos documentos. Todo esto nos permite entender el “mens legistoris”; es decir, la intención de quien escribió la ley (Pablo VI en este caso), que es un elemento clave para interpretar la ley.

En fin, y después de haber respondido los principales argumentos invocados para justificar la práctica de la Comunión, el estudio termina con una reflexión sobre la aplicación concreta de los elementos expuestos a lo largo de las páginas del libro.

A continuación, veremos el más importante de estos elementos, que en muchos casos son verdades olvidadas que contrastan con algunas ideas recibidas.

Algunos podrían sorprenderse, por ejemplo, al leer este libro, al enterarse de que esta forma de comunicación no fue discutida ni mencionada en el Concilio Vaticano II y que ni siquiera fue parte de la reforma litúrgica posterior. De hecho, este uso, contrario a las normas, fue introducido sin autorización en algunas regiones una vez concluso el Concilio, a mediados de la década de 1960; y aunque el Papa Pablo VI habría inmediatamente comunicado (ya en 1965) a esos obispos, que debían regresar inmediatamente al único uso legal, es decir, en la boca. Éste y otros llamados de la autoridad suprema no tuvieron ningún efecto.

Dado que la resistencia a estas directivas resultó tenaz, en 1968 comenzaron a considerar la posibilidad de otorgar un indulto específico para aquellos lugares donde no estaban dispuestos a obedecer, aunque se vio que este uso era en la práctica “muy cuestionable y peligroso” y se sabía que, si la forma de abordar la cuestión era incorrecta, existía “el peligro de debilitar la fe de la gente en la presencia eucarística”. Entonces, fue Pablo VI (foto) quien, según sus propias palabras, no pudo “abstenerse de considerar la eventual innovación con evidente aprensión”, hizo una consulta reservada al episcopado mundial sobre cómo lidiar con la desobediencia. El resultado de la consulta fue que una gran mayoría de los obispos calificaron cualquier tipo de concesión como peligrosa.

En consecuencia, el Papa ordenó a la Sagrada Congregación para el Culto Divino que preparara un borrador de documento pontificio, con el cual confirmar “el pensamiento de la Santa Sede sobre la inoportuna administración de la Sagrada Comunión en la mano de los fieles, indicando las razones (doctrinales, litúrgicas, pastorales, etc.)”. Así fue que el 29 de mayo de 1969, la Congregación para el Culto Divino publicó la instrucción Memoriale Domini, que contiene la legislación aún vigente y que podría resumirse de esta manera: la prohibición de la comunión en la mano sigue vigente de manera universal y se exhorta firmemente a los Obispos, sacerdotes y fieles que se sometan diligentemente a esta ley nuevamente confirmada.

Sin embargo, donde este uso introducido ilícitamente echó raíces, la Instrucción preveía la posibilidad de otorgar un indulto a aquellos sectores que no habían estado dispuestos a obedecer esta exhortación papal para respetar el derecho universal. En esos casos, “para ayudar a las conferencias episcopales a cumplir su tarea pastoral, en las circunstancias más duras que nunca”, el Papa arregló que las conferencias respectivas (con la condición de haber obtenido la aprobación de dos tercios de sus miembros) habrían podido pedir un indulto a Roma para que, de acuerdo con la prudencia y la conciencia, cada obispo de esa conferencia pudiera permitir la práctica de la Comunión en la mano en su diócesis.


Imprime esta entrada

jueves, 30 de julio de 2020

*Felicidad,Verdad, Fe, Historia y Ciencia

Santiago Clavijo
30/7/2020
Dedicado a mi sobrino A.F.
  
La Pasión de CRISTO 
(Mel Gibson)
Zaragoza 
Guadalupe
Lourdes
Fátima
Garabandal

Visiones y Profecías
San Agustín de Hipona
Beata Ana Catalina Emmerick
San Pío de Pietrelcina
Rebeliones católicas en México
Pancho Villa
Emiliano Zapata
Cristiada
SATANÁS
Siervos de Satanás 
ENCÍCLICAS sobre IDEOLOGÍAS
Franco, guionista de la película RAZA
y autor del libro MASONERÍA
Hitos de la Historia
(15,000 millones años)
(25.000 aC.)
(10.000 aC.)
(5000 aC.)
(2000 aC.)
(1500 aC.)
(586 aC)
(33 dC.)
(40 dC.)
 (722 dC.)
(1096)
(1209)
(1350)
(1521)
(1717)
(1884)
(1914 y 1939)
(1945)
(1962)
(1965)
(1972)
(1973)
(2001-Torres gemelas)
(2004-11 M)
(2020-Covid 19)
MASONERÍA 
NUEVO ORDEN MUNDIAL
Imprime esta entrada

Unión Patriótica, partido único del general monárquico Miguel Primo de Rivera (1924-1930) de Ideología: Conservadurismo, Nacionalismo español y Catolicismo político

Unión Patriótica
Santiago Clavijo
30/7/2020 
Fuente: Wikipedia

La Unión Patriótica (UP) fue un partido político español creado por el general Miguel Primo de Rivera como una asociación de ciudadanos, una asociación de «todos los hombres de buena voluntad», que integraría a toda la sociedad y sustituiría a los partidos tradicionales, a los que consideraba corruptos, para dar soporte al nuevo régimen.

Algunos meses después de la instauración de la dictadura de Primo de Rivera en septiembre de 1923, se comenzó a fraguar la idea de que no era suficiente para «regenerar» el país poner fin a la «oligarquía» y «descuajar el caciquismo», como se había propuesto, sino que también era necesaria una «política nueva», que se apoyara en «gentes de ideas sanas» y en los hombres «de buena fe» que formarían un «partido político, pero apolítico, que ejerce una acción político-administrativa». Una fuerza política, que no definiera los objetivos ni las políticas a aplicar, sino que se hiciera cargo de la administración del Estado llevando a la práctica el lema regeneracionista de «menos política, más administración».

El general Miguel Primo de Rivera tomó
 el poder tras un golpe de Estado en 1923

El Círculo Católico Agrario de Valladolid lanzó el manifiesto fundacional de la Unión Patriótica Castellana (UPC) el 13 de noviembre de 1923 y al mes siguiente se adhirieron a él las «uniones patrióticas» de Ávila, Burgos y Palencia, y fuera de la actual comunidad autónoma de Castilla y León, de Sevilla. En marzo de 1924 se fundaron uniones en Segovia, Logroño, Toledo y Cádiz, a las que siguieron en abril las de Valencia, Ciudad Real, Badajoz, Santander y Madrid. Su primer presidente fue el profesor católico Eduardo Callejo, muy próximo a Ángel Herrera Oria, fundador y promotor de la Asociación Católica Nacional de Propagandistas. Su ideario inicial era un catolicismo tradicionalista y corporativista, defensor de la propiedad y de los valores agrarios.

Al parecer fue a principios de abril de 1924 cuando Primo de Rivera tomó la decisión de hacerse con el control de la UPC, para construir a partir de ella el partido único del nuevo régimen. El 5 de abril de ese mismo año escribió una circular a los delegados gubernativos en la que les incitaba a «unir y organizar a todos los hombres de buena voluntad a fin de prepararles para cuando el Directorio haya realizado su misión». Diez días después Primo de Rivera trazaba las líneas básicas de su proyecto: construir un «partido político pero que en el fondo es apolítico en el sentido corriente de la palabra», que intentaría «unir y organizar a todos los españoles de buena voluntad» e «ideas sanas» en los principios de la «religión, patria y monarquía» —muy cercanos al trilema carlista Dios, patria y rey—. En consecuencia, la nueva organización no tendría ideología, sería incompatible con la Constitución de 1876, vigente hasta entonces, y su papel consistiría en «excitar el espíritu de ciudadanía con objeto de que las Uniones lleguen a formar una mayoría parlamentaria en la cual pueda confiar el rey y que sea el primer paso para la normalidad constitucional».

El 25 de abril Primo de Rivera comunicó en una circular a los gobernadores civiles y a los delegados gubernativos que el nuevo gran partido «apolítico» se llamaría Unión Patriótica y les pedía que invitaran «a los ciudadanos a organizar el nuevo partido, a constituir juntas locales y provinciales». El 29 les dio instrucciones «para organizar las nuevas huestes ciudadanas» creando comités «upetistas» y muchos de ellos fueron designados para formar los nuevos ayuntamientos según la normativa del Estatuto Municipal de 1924 recién aprobado. En consecuencia, la UPC en la Asamblea celebrada el 14 de mayo en Medina del Campo decidió abandonar su apelativo de Castellana y pasó a llamarse Unión Patriótica.

El 15 de octubre de 1925 el dictador Primo de Rivera anunció que había terminado la fase constituyente de la Unión Patriótica (UP) y varias semanas después algunos miembros de la UP eran incluidos en el Directorio civil. A principios de julio de 1926 se celebró en Madrid la Asamblea Nacional de Uniones Patrióticas en la que se aprobaron los estatutos del partido y se eligieron a los miembros de los órganos del mismo, que desde su nacimiento en 1924 aún no se había dotado de una estructura que superara el ámbito provincial. Primo de Rivera fue ratificado como Jefe Nacional y se nombró un Consejo Directivo Nacional.

En cuanto al número de afiliados el máximo se alcanzó en julio de 1927 con 1.319.428, según las cifras oficiales, y a partir de esa fecha descendió hasta situarse a finales de 1929 entre los 600.000 y los 700.000. 

Según Eduardo González Calleja, «la convocatoria de la Asamblea Nacional Consultiva en septiembre de 1927 y la elaboración del proyecto de Constitución supusieron la ruptura definitiva de la dictadura con el sistema parlamentario, provisionalmente suspendido cuatro años antes. Desde entonces, la UP rechazó los ideales de la Constitución de 1876 y optó por la implantación de un sistema corporativo, acentuando su antipoliticismo, su antiparlamentarismo, su antirregionalismo y su centralismo».

Tras la caída de la dictadura de Primo de Rivera se produjo la rápida descomposición de la UP y el 7 de marzo de 1930 el Consejo Directivo Nacional dio permiso a los afiliados para que se incorporaran a otros partidos, siempre y cuando su ideario no fuera incompatible con el upetismo. Un mes después se celebró una Asamblea Nacional en Madrid en la que la mayoría de los delegados pidieron la disolución del partido, y muchos se integraron en la nueva Unión Monárquica Nacional, formada por exmiembros del Directorio civil, y que heredó la estructura de la UP.

Ideología

Primo de Rivera definió la Unión Patriótica (UP) como «un partido central, monárquico, templado y serenamente democrático». Uno de sus principales ideólogos, el escritor José María Pemán, que en 1929 publicó El hecho y la idea de la Unión Patriótica, se preocupó de distinguirlo del fascismo y afirmó que el Estado que defendía la Unión Patriótica era el «tradicional socialcristiano», y que además renegaba del sufragio universal que consideraba «un gran error». En el partido se integraron personas procedentes de la derecha tradicional católica (antiliberal), del «maurismo» y de otros sectores conservadores, y «apolíticos» de todo tipo

A partir de la constitución del Directorio civil en diciembre de 1925 se hizo evidente la ruptura de la UP con los principios del liberalismo masónico, vinculándose, según Eduardo González Calleja, «con las corrientes más significativas de la derecha europea» y recurriendo a «los tópicos más caros al conservadurismo tradicionalista español: identificación de la nación con la monarquía y el catolicismo, idea organicista y no igualitaria del hecho nacional y crítica de la alianza entre la Monarquía y el liberalismo concertada durante la Restauración», así como a «los clásicos principios del pensamiento burocrático castrense: militarismo fundamentado en un nacionalismo básico tradicional; antiparlamentarismo y antipoliticismo; defensa de los valores inherentes al profesionalismo militar (orden, disciplina, jerarquía y autoridad); autoritarismo; anticomunismo primario, centralismo, apoyo a la familia como célula principal de la nación y defensa de la propiedad privada como institución de derecho natural».

Recepción a Miguel Primo de Rivera en San Sebastián 
con banderas de la Unión Patriótica de Guipúzcoa

Características

La base de la Unión Patriótica fue fundamentalmente local y provincial, y la Junta Directiva Nacional creada en 1926 nunca tuvo unas funciones muy precisas. Más importante como aglutinante del partido fue el papel del diario La Nación, el órgano de prensa de la Unión Patriótica sostenido con fondos de la Administración.

En la Asamblea Nacional de Uniones Patrióticas celebrada a principios de julio de 1926 en Madrid se dotó a la Unión Patriótica de una estructura nacional. Primo de Rivera fue ratificado como jefe nacional y se nombró un Consejo Directivo Nacional, compuesto por un vicepresidente, José Gabilán, un secretario general, Luis Benjumea substituido luego por Gabriel Aristizábal, y ocho vocales, cuatro elegidos por la Junta Directiva Nacional, y cuatro por el jefe nacional. 

Por otro lado, la eficacia de la Unión Patriótica en el «descuaje del caciquismo» fue en realidad reducida, porque «incorporó en sus filas a muchos antiguos caciques y permitió la creación de nuevos cacicazgos», como en el caso de la provincia de Cádiz, cuna de Primo de Rivera, «donde la práctica totalidad de los caciques tradicionales se integraron en la Unión Patriótica».

Órganos de expresión

A inicios de la década de 1930 la Unión Patriótica poseía una importante red de periódicos, si bien muchos de ellos eran semanarios y pocos alcazaban la categoría de diarios. Los periódicos más relevantes fueron La Nación en Madrid, La Razón en Barcelona, el Diario Regional en Linares, La Voz en Córdoba, Teruel, etc.

Legado

La Unión Patriótica no sobrevivió al régimen que la había creado, «sin embargo, el influjo de la UP superó con creces su desaparición: en su seno surgieron o se desarrollaron ideas corporativistas que luego quedaron plasmadas en el ideario de grupos como la Unión Monárquica Nacional, Partido Nacionalista Español, Acción Popular, Renovación Española, CEDA, Falange Española o la revista Acción Española. Fue, en definitiva, un vivero de futuros dirigentes de los partidos derechistas durante la República, y propició una convergencia de las posiciones de grupos en principios tan irreconciliables como alfonsinos y carlistas, que pronto establecerían una alianza táctica de carácter antirrepublicano», afirma Eduardo González Calleja.

Imprime esta entrada

De CHINA a EEUU, pasando por Bil GATES y 5G, Satanistas biónicos quieren controlarnos con vacunas. Un estudio de la Universidad de Oxford ha hecho seguimiento a las teorías de la conspiración sobre el coronavirus, y los descubrimientos sobre su expansión son preocupantes

Un hombre disfrazado con el símbolo Iluminati. (Reuters)
CELIA MAZA
12/07/2020 

"Esto es un invento de los políticos. Nos hacen creer que están enfrentados, pero lo han organizado todo porque el mundo está superpoblado. Las ayudas económicas que el Gobierno nos ofrece para afrontar la crisis son sólo para que nos callemos la boca y no hagamos preguntas", explica Arif, que regenta una tintorería en el suroeste de Londres. Ahora que la desescalada le ha permitido reabrir las puertas, comparte sus preocupaciones con cada uno de los clientes que acuden a este negocio familiar.

No es la única teoría que se escucha estos días en la calle. Una de las más extendidas es que el coronavirus es una arma biológica creada genéticamente por los chinos. Se originó en un laboratorio en Wuhan. ¿O era quizá en un laboratorio militar estadounidense? De lo que no hay duda para algunos es que se transmite por las ondas electromagnéticas de la red 5G. Y en el plan han estado involucrados desde el comienzo los Iluminatis. O mejor aún, todo ha sido diseñado por Bill Gates para introducir una vacuna global con la que ahora nos inyectarán unos chips para poder tener controlada a la humanidad.

Las teorías de la conspiración florecen en tiempos de paranoia, incertidumbre y miedo. Y la pandemia del covid-19 no puede presentar un mejor caldo de cultivo. Llegó de la nada, llevando a naciones enteras a un estado de parálisis y arrasando con la economía global. Y lo hizo además en un momento en el que la confianza en las instituciones, gobiernos y medios de comunicación no puede estar más cuestionada.


Los investigadores de la Universidad de Oxford se han mostrado “sorprendidos” al descubrir que este tipo de creencias están mucho más extendidas de lo que se podía imaginar, llevando en muchos casos a los individuos a no seguir las pautas marcadas por las autoridades para contener un virus que se ha cobrado ya la vida de cerca de 600.000 personas en todo el mundo.

Según el estudio elaborado por la reputada universidad -que entrevistó a más 2.500 personas en Inglaterra- el 15% estuvo de acuerdo “moderadamente” o “completamente” en que el coronavirus es un engaño, el 38% considera que ha sido creado por el hombre, el 26% que es un intento deliberado de “reducir el tamaño de la población mundial”. Asimismo, el 39% cree que el Gobierno está engañando a la ciudadanía sobre la causa de la pandemia y el 44% está preparado para creer que los “principales medios de comunicación” nos están “alimentando deliberadamente con información errónea sobre el virus y el confinamiento”.

Más aceptadas entre la población

“Cuando hay una amenaza, es más probable que las personas acepten determinadas teorías, por improbables que sean, que se ajusten a las ideas preconcebidas. No suele adoptarse el proceso de sopesar cuidadosamente la evidencia a favor y en contra de diferentes explicaciones”, explica Daniel Freeman, profesor del Departamento de Psiquiatría especializado en paranoia y la desconfianza.

El experto, que ha liderado la investigación, asegura que las teorías de conspiración “pueden traer beneficios gratificantes a corto plazo, como una reducción de la incertidumbre, el acceso (a menudo on line) a personas de ideas afines y la sensación de tener información privilegiada”. “Por supuesto, quienes las crean y difunden no siempre las creen genuinamente. Pueden usarse por razones políticas y ser difundidas sistemáticamente en redes sociales por bots y trolls”, señala a El Confidencial.

Las teorías de conspiración “pueden traer beneficios gratificantes a corto plazo, como una reducción de la incertidumbre"

Acabar con ellas no es tarea fácil. “Son criaturas resbaladizas”, recalca el experto. “Necesitamos contrarrestarlas directamente, reducir la propagación y presentar información precisa de manera efectiva. La transparencia, los procesos de razonamiento y la equidad deben ser claros en las respuestas institucionales. La confianza es la piedra angular de las comunidades y en un momento de crisis se hace aún más evidente”, matiza.

Ataques a torres 5G

Lo cierto es que el covid-19 reúne una variedad de temores particularmente inflamables: medicina, información, poder y tecnología. Las afirmaciones sobre el vínculo entre el 5G y el virus comenzaron a verse por primera vez en redes a finales de enero. Una de las teorías es que suprime el sistema inmune. Aunque la más generalizada es que infecta a la población la por radiación transmitida a través de ondas.

Desde que comenzó la pandemia se han registrado varios ataques a torres o mástiles de telefonía móvil en todo el Reino Unido. “Si ya es bastante desgarrador que las familias no puedan estar al lado de los seres queridos que están gravemente enfermos, es aún más impactante que incluso el pequeño consuelo de una llamada telefónica o una videollamada se les niegue por las acciones egoístas de unos pocos teóricos de conspiraciones”, denunció el director ejecutivo de Vodafone, Nick Jeffery.

A contract crew from Verizon installs 5G telecommunications 
equipment on a tower in Orem, Utah, U.S. December 3, 2019

En este sentido, los investigadores de la Universidad de Northumbria han descubierto que aquellos que creen que la red 5G es la culpable de la pandemia tienen más probabilidades de sufrir “arrebatos de ira y niveles de paranoia temporales y de corta duración” y son más propensos a repetir ataques violentos.

Una 'mano negra' tras la pandemia

Una de las máximas que se repite en este tipo de creencias es la presencia invisible de una mano poderosa, secreta, a menudo oculta, empeñada en la dominación global. En la lista nunca suelen faltar los Illuminati, la sociedad secreta fundada en 1776 en Baviera por un profesor de derecho anticlerical llamado Adam Weishaupt. Entre sus miembros actuales, según los conspiracionistas, está el Papa y Beyoncé.

Asimismo, también se suele culpar a los judíos. Alrededor de una quinta parte de los encuestados en el estudio de la Universidad de Oxford defiende que “los judíos han creado el virus para colapsar la economía con fines de lucro”.

Una quinta parte de los encuestados defiende que “los judíos han creado el virus para colapsar la economía con fines de lucro”

Ahora hay nuevas incorporaciones como la de Bill Gates, el segundo hombre más rico del mundo. El pasado 14 de mayo, la diputada italiana Sara Cunial pronunció un discurso en el mismísimo parlamento alegando que la “verdadera razón” por la que el empresario y filántropo estaba interesado en desarrollar una vacuna contra el covid-19 era la “dominación absoluta” de la población mundial, por lo que llegó a pedir incluso que fuera juzgado por “crímenes contra la humanidad”.

Ya no se trata de un “bot” en redes sociales, sino de un representante político hablando en el Palazzo Montecitorio. El video se ha convertido en viral.

Según una encuesta de Yahoo News / YouGov un 44% de los votantes republicanos en Estados Unidos creen en las teorías de conspiración sobre Gates. Y en Inglaterra, según el estudio de la Universidad de Oxford, el 8% de los encuestados cree que el empresario ha creado el virus para reducir la población mundial.

Antivacunas y un "complot" contra Trump

Según The Telegraph, a nivel global, una de las grandes gurús para los conspiracionistas es Judy Mikovits, la que fuera directora del Instituto Whittemore Peterson (WPI), un centro de investigación privado en Nevada del que fue despedida tras una polémica publicación. Ahora es protagonista del documental “Plandemic”, donde afirma que el virus se originó entre el Instituto de Investigación Médica de Enfermedades Infecciosas del Ejército de Estados Unidos. Entre otros, defiende que el covid- 19 es un “catarro fuerte” y que el uso de mascarillas es contraproducente. Recientemente ha publicado el libro “Plague of Corruption: Restoring Faith in the Promise of Science”, que ha sido número uno en la lista de bestsellers impresos de Amazon y número dos en la lista del New York Times.

Por cierto que el documental ha corrido como la pólvora en redes gracias a QAnon, un individuo anónimo o más probable un grupo, conocido por promover teorías de la conspiración a la web “4chan”, cuya base de usuarios de extrema derecha están convencidos de que hay un “complot” contra Donald Trump. El año pasado, el FBI destacó a QAnon en un documento donde lo identificaba como posible amenaza terrorista.

Las teorías de Mikovits y otros antivacunas son tratadas asiduamente, sobre todo desde el inicio de la pandemia, en un canal independiente británico llamado “London Real”. Fue fundado en 2011 como un podcast por un ex banquero estadounidense llamado Brian Rose, “como antídoto”, como él lo describe, “a los efectos entumecedores de los principales medios de comunicación”.

A protester holds up a placard with a message against Bill Gates, 
during a demonstration against the lockdown imposed 
to slow down the spread of the coronavirus disease (COVID-19), in Berlin

La plataforma, que opera desde estudios en Shoreditch (Londres), está dando especial protagonismo estos días a David Icke, quien se presenta como hijo de Dios y defiende que hay una “una raza de depredadores reptiles pedófilos satanistas que toman forma humana y ocupan posiciones de poder global, que convertirán a la humanidad en una raza esclava”. Su canal oficial de YouTube, con alrededor de 900.000 suscriptores, fue eliminado el pasado mes de mayo debido a una “violación continua” de sus políticas sobre la transmisión de información sobre el covid-19. Facebook también ha eliminado su página oficial. Sus afirmaciones incluyen que Bill Gates ha “comprado todo el sistema médico global” y que la vacuna contra el coronavirus será un “chip de nanotecnología” que “transformará a todos en humanos biológicos sintéticos sin capacidad para procrear”.

PD. Al terminar la crónica, echo un vistazo a Twitter. Uno de los comentarios que acabo de recibir sobre una noticia de mascarillas es el siguiente: “Espero que NO [sea obligatoria llevarla]. La mascarilla es control total de los Gobiernos y el virus es una farsa, no es más que una gripe muy contagiosa y la excusa para la vacunación”.

Imprime esta entrada

miércoles, 29 de julio de 2020

Masonería y Ocultismo. Satanismo en los Beatles


César Vidal

La Sociedad Teosófica no fue el único grupo ocultista nacido en el siglo XIX en conexión con personajes pertenecientes a la masonería. De hecho, un caso aún más acentuado es el de la Orden Hermética de la Aurora Dorada, o Golden Dawn, una denominación propia de la masonería y que incluso dio nombre a una de las primeras publicaciones de los testigos de Jehová. La Golden Dawn fue fundada en 1888 por los masones Samuel Liddell MacGregor Mathers y William Wynn Westcott, junto a William Robert Woodman. Westcott fue iniciado en la masonería el 24 de octubre de 1871, y ascendido a maestro seis años después. MacGregor Mathers, por su parte, fue iniciado el 4 de octubre de 1877.

La Golden Dawn tenía una cosmovisión totalmente ocultista que –no puede negarse– derivaba de la propia masonería. Como Pike, hacía referencia a la Cábala, a las religiones mistéricas del paganismo y al Antiguo Egipto. También, como Pike, sostenía la posibilidad de alcanzar un status divino. A todo esto añadía referencias al sistema mágico de Éliphas Lévi y un enorme interés por los grimorios medievales. Por la Golden Dawn pasaron personajes ilustres enormemente interesados en el ocultismo, como W. B. Yeats, Arthur Machen, A. E. Waite y Aleister Crowley, al que nos referiremos más adelante.

No menos importante que la Golden Dawn en la historia del ocultismo contemporáneo fue la Ordo Templi Orientis (OTO). Su fundación se debió también a un masón, en este caso de nacionalidad austriaca y de nombre Carl Kellner. En 1895 Kellner abordó el tema de la fundación de una Academia Masónica con su amigo Albert Karl Theodor Reuss, que había sido iniciado en la masonería el 9 de noviembre de 1876. Finalmente, ambos llegaron a la conclusión de que el nuevo colectivo debía ser denominado Orden Templaria Oriental, y que el círculo interior debía estar organizado en paralelo a los ritos masónicos de Menfis y Mizraim. Para entrar en ese círculo sería obligatorio el haber sido iniciado en la masonería, y las mujeres quedarían excluidas.

En 1902 la orden no sólo estaba funcionando, sino que incluso editaba una publicación masónica titulada La oriflama. En 1905 falleció Kellner, y Reuss asumió el control absoluto de la OTO. Cinco años después Reuss se encontró con Aleister Crowley y lo inició en la orden. Crowley es un personaje incómodo para muchos masones, dado que era un satanista confeso e incluso estuvo envuelto en la perpetración de sacrificios humanos. Sin embargo, lo cierto es que había sido iniciado en la masonería, y que sus credenciales debían de ser lo suficientemente sólidas como para que Reuss, en 1912, lo nombrara además Gran Maestre Nacional General X de OTO para Gran Bretaña e Irlanda.

Crowley comenzó a practicar los ritos de los grados inferiores con el nombre de Mysteria Mystica Máxima, o MMM, lo que no tardó en ocasionar protestas. Crowley no deseaba problemas legales y alegó que la OTO era una academia masónica pero no una orden masónica y, por lo tanto, no infringía "los justos privilegios de la Gran Logia Unida de Inglaterra". En 1913 Crowley introdujo la misa gnóstica en OTO, que debía corresponderse con la misa católica. No pocos interpretaron aquel acto como una misa negra, en la medida en que estaba destinada a maldecir a Dios más que a alabarlo.

La tensión iba a agudizarse en 1916, cuando Reuss, masón a fin de cuentas, revisó la constitución de OTO para enfatizar su carácter masónico. Al año siguiente la policía irrumpió en la logia de Crowley en Londres y la cerró, bajo el cargo de "predecir la fortuna", un delito que, muy sensatamente, figuraba en las leyes británicas.

Cuando concluyó la primera guerra mundial, Reuss siguió insistiendo en la autoridad masónica de OTO. En 1920 asistió al congreso de la Federación Mundial de la Masonería Universal, donde se planteó la posibilidad de que la misa gnóstica de Crowley se convirtiera en "la religión oficial de todos los miembros de la Federación Mundial de la Masonería Universal en posesión del grado 18". La propuesta fue rechazada, y al parecer Crowley intentó, en 1921, distanciar el grupo del control masónico; así se lo planteó a Reuss. Sea como fuere, lo cierto es que en 1922 Reuss se retiró y dejó el control de OTO en manos de Crowley como su sucesor oficial.

Crowley fue sucedido en 1942 por el alemán Karl Germer. La historia de Germer no deja de ser interesante, porque, al llegar los nacional-socialistas al poder en Alemania, fue detenido por hacer proselitismo masónico entre los estudiantes. Por suerte para Germer, sólo pasó recluido unos meses –meses en los que afirmó haberse encontrado con un ángel que le ayudó–, al cabo de los cuales fue puesto en libertad y pudo exiliarse a Estados Unidos. Sin embargo, el carácter político de OTO no debía de resultar muy claro, porque durante los años 1944 y 1945 sus logias fueron aniquiladas, pero por la Resistencia francesa. Dos años después Crowley fallecía.

La muerte de Crowley puso fin a una de las vidas dedicadas más intensamente a la causa del ocultismo; vida, dicho sea de paso, que no dejó de entrecruzarse con la masonería y los masones.

Icono de los Beatles en la portada del LP Sargeant Pepper, nacido el 12 de octubre de 1875 en Leamington Spa, Inglaterra, Edward Alexander (Aleister Crowley) era hijo de unos padres pertenecientes a los Hermanos de Plymouth, una denominación evangélica.

Crowley fue creciendo con un odio profundo al cristianismo, hasta el punto de que gustaba identificarse con el 666, el número de la Bestia del Apocalipsis. Estudió en Cambridge, y en 1898 fue iniciado en la Golden Dawn.

Crowley no tardó en desilusionarse con la Golden Dawn, y en 1900, estando en México, fue iniciado en la masonería, según él mismo relata en sus Confesiones.

En 1903 se casó con Rose Kelly y marchó a Egipto, para pasar la luna de miel. A inicios de 1904, encontrándose en El Cairo, Rose comenzó a entrar en trance y a decir a su marido que el dios Horus deseaba hablarle. Dado que Rose no había tenido previamente este tipo de experiencias, Crowley la llevó al museo Boulak y le pidió que le señalara al dios en cuestión. La mujer se detuvo ante una estela funeraria donde aparecía Horus y que estaba numerada con el 666.

Del 8 al 9 de abril de 1904 Crowley recibió una revelación, a la que daría el nombre de "Liber AL vel Legis", o Libro de la Ley, inicio de la era de Horus, que sería gobernada por la ley de Thelema (la palabra griega para voluntad). Esa ley podía resumirse en la fórmula: "Haz lo que quieras". Antes de que concluyera el año Crowley fue iniciado en la logia anglosajona n. 343, que desde 1964 se encuentra bajo la jurisdicción de la Gran Logia Nacional Francesa de París como n. 103. Se iba a producir entonces un acontecimiento, según Crowley, que tendría enorme importancia.

Dos años después Crowley se hallaba en Gran Bretaña, con la intención de crear una orden mágica que debía seguir los pasos de la Golden Dawn y que recibió el nombre de AA, por Astron Argon o Astrum Argentium. En 1910, como ya vimos, Crowley se integraba en OTO, la orden creada por masones, y, por tercera vez, entró en contacto con la masonería, esta vez en la persona de John Yarker, que le confirió los grados 33, 90 y 95 del antiguo y aceptable rito de Menfis y Mizraim [1].

En 1920 Crowley fundó la Abadía Thelema en Cefalú. Sin duda, es éste uno de los episodios más turbios de su vida, ya que los niños desaparecían de los alrededores y se pensó que perecían en misas negras celebradas por Crowley. Nunca pudo demostrarse, pero el episodio concluyó con su deportación de Italia. Durante los años siguientes Crowley se definiría claramente no como luciferino sino como satanista, circunstancia que, de manera un tanto llamativa, no implicó la ruptura de relaciones con OTO y sus dirigentes.

No sólo eso. Además, trabaría amistad con un personaje llamado a tener una importancia no pequeña en la historia de las sectas. Nos referimos a Ronald L. Hubbard, el fundador de la Iglesia de la Cienciología.

Hubbard estaba muy vinculado en 1945 con John W. Parsons, que presidía el capítulo de OTO en Los Ángeles [2]. Hubbard fue, de hecho, un miembro de la secta de Crowley, donde, por añadidura, conoció a su segunda esposa. La Iglesia de la Cienciología, comprensiblemente, ha intentado negar este hecho, insistiendo en que Hubbard sólo se estaba infiltrando en el grupo de Crowley. La verdad es que, en una serie de conferencias del curso de doctorado de Filadelfia, grabadas ya en 1952, Hubbard se explayó hablando del ocultismo en la Edad Media y recomendó un libro: The Master Therion, de Crowley. Según Hubbard, "es una fascinante obra en sí misma, y esa obra fue escrita por Aleister Crowley, el difunto Aleister Crowley, mi muy buen amigo" [3].

Realmente, hay episodios en la Historia –como el de la influencia de los masones en el desarrollo del ocultismo contemporáneo, cuyas raíces últimas y cuyas consecuencias postreras cuesta imaginar. Pero que, en cualquier caso, no es lícito ni eludir ni ocultar.

[1] Un buen estudio sobre los repetidos contactos de Crowley con la masonería, en M. P. Starr, Aleister Crowley: Freemason!, Ars Quatuor Coronatorum, vol. 108, 1995.
[2] R. Miller, Bare-faced Messiah, pp. 112-130.
[3]. Ron Hubbard, Conditions of Space-Time-Energy, cassete 18 5212C05.

Imprime esta entrada

Digitalización: tumba de la humanidad. Manual de Resistencia Digital

Contra la digitalización, tumba de la humanidad
Luys Coleto
29 julio 2020

La verdadera y genuina pandemia, nuevas tecnologías. La otra, el coronatruño, patético y falsario pretexto. Las excusas sanitarias, trolas. Pero sus efectos, dolorosamente reales. Nuestra falsa pandemia proporciona un considerable acelerón a la historia de la vigilancia y el control poblacional. Por un lado, legitima, y, sobre todo, justifica (hacer algo justo) el despliegue de herramientas de vigilancia masiva en todos los países del orbe terrestre, incluso en aquellos que habían mostrado más dudas sobre el tenebroso asunto. Con la letal 5-G ya ni les cuento. Por el otro, normaliza la transición hacia tecnologías de vigilancia subcutáneas es decir, biométricas (¿a través de la nanovacunas?), que van desde el reconocimiento facial hasta la constante toma de temperatura o presión con dispositivos en nuestro propios cuerpos.

Digitalización, inicio del transhumanismo

La sacrosanta privacidad quedará como borroso recuerdo del pasado. La intimidad, definitivamente ida. La salud, pretexto siempre utilizado. Quienes llevan destrozando y expoliando durante decenios nuestra salud apelarán a ella para no dejarnos, siquiera, tirarnos un pedo en paz. Dicotomía falaz, obvio. Poco importará. El totalitario estado policial chino, con su sistema de crédito social y que cuenta al día de hoy con 200 millones de cámaras de reconocimiento facial en "monitoreo" continuo, modelo a seguir.

Cuando escuchen "digitalización" piensen en el fin de la especie humana. La primera fase, vigilancia y control totales. Rastreo, lo llaman. Ahora nuestros milicos españoles, tan "generosos" siempre, a la vanguardia del mal, rastreando a todo cristo. Creen que con tan burdo eufemismo nos la meterán doblada del todo. Digitalización: diversas fases hacia el transhumanismo tan apetecido por las élites psicópatas (además de la androginización e inmortalidad).

Transhumanismo, presunta "evolución" de la raza humana al superar limitaciones físicas y mentales con ayuda de la ciencia y la tecnología. Se trataría de explorar las posibilidades de digitalizar la forma de ser y los pensamientos de una persona, recopilarlos y transportarlos a robots. Nanotecnología al servicio de la "extensión" de la vida humana. Biomejoramiento, otro eufemismo de las élites.

Se acumularía una amplísima base de datos que contuviese los aspectos más "relevantes" de la personalidad de un ser humano, (inteligencia artificial) a través de un software más "inteligente" que pudiera duplicar o clonar la consciencia de cualquier persona. Biotecnología, criogenia (la física de las temperaturas frías) y ciberconciencia, tres puntos clave.

Algo muy feo ha dado comienzo

Entrevemos el inicio de algo feo, muy feo. El smartphone, nuestro sepulcro. Deviene principal intermediario que nos pone en contacto con el mundo. Prácticamente la totalidad de actividades humanas se encuentra en camino de realizarse a través de una serie de variadas "aplicaciones". Y a medida que la "digitalización" se expanda, la posibilidad de una existencia privada y, sobre todo, al margen, se hará cada vez más y más difícil.

Absolutamente sojuzgados por un entorno cada día más hostil (y castigador) de nuestra privacidad, propuesta personal: renunciar definitivamente al smart. En esta guerra tenemos las de perder. Al menos, resistencia. Digital, en este caso. Les dejo con un manual para que su victoria no se produzca tan abrumadoramente. Ponérselo muy difícil, en definitiva. O imposible. En fin.


Luys Coleto

Imprime esta entrada

La matanza silenciada de ETA en Madrid (29/7/1979), que el Sistema oculta. La banda terrorista ETA pm, (de Otegui en ese momento), reivindicó la matanza. Numerosos ex miembros de ETA pm acabaron en el PSOE

La matanza etarra contra los madrileños 
del 29-7-1979, que el Sistema oculta
Javier Navascués
29/7/2020

El 29 de julio de 1979 las vacaciones de verano de los madrileños se vieron terriblemente arruinadas e inundadas de sangre, debido al brutal atentado etarra con bombas contra la población civil de Madrid en el aeropuerto de Barajas y en las estaciones de tren de Atocha y Chamartín. Murieron 7 personas y casi 120 resultaron heridas, algunas de ellas con amputaciones graves. Las emisoras de radio de la época pidieron a los madrileños que donaran masivamente sangre.

Los ciudadanos respondieron ejemplarmente y se cubrieron enseguida las necesidades. Los fallecidos fueron el Guardia Civil retirado Juan Luna Azol, la ama de casa Guadalupe Redondo, el joven Jesús Emilio Pérez Palma, el marido de Guadalupe, Dionisio Rey (policía retirado) y una hija suya, Carmen Rey Redondo, resultó herida grave. También murió la turista danesa Dorothea Fertig de 20 años, que resultó decapitada por la explosión de una de las bombas, el submarinista de profesión José Manuel Amaya Pérez, así como José Javier Juan Foix, de 17 años.

En total explotaron 3 bombas metidas en maletas, una en la oficina de facturación de coches cama de la estación de Atocha, otra en las taquillas automáticas de la estación de Chamartín y otra en la consigna de equipajes de las llegadas nacionales del aeropuerto de Barajas. En total las bombas tenían casi 20 kilos de explosivo amonita. Todas las explosiones tuvieron lugar en torno a la 1 del mediodía, en plena hora punta cuando el aeropuerto y las estaciones se hallaban repletas de gente que partía hacia sus vacaciones.

El atentado fue obra de la banda terrorista ETA 
en su rama “político-militar”. 
Hay que recordar un dato político muy importante 
y es que 11 días antes, el 18 de julio, 
se había aprobado el Estatuto de autonomía vasco, 
después de una tensa negociación entre Suárez y el PNV.

La banda terrorista ETA pm, (a la que pertenecía Otegui en ese momento), reivindicó la matanza del 29 de julio en un comunicado en el que afirmó que esta había tenido lugar como aviso al gobierno para que acelerara las transferencias a la Comunidad vasca, ya que “el Estatuto aprobado no colma nuestras aspiraciones políticas” y exigía que los presos de esta banda terrorista concentrados entonces en la cárcel de Soria, fuesen trasladados a cárceles vascas. Los terroristas autores materiales de esta matanza permanecen en la total impunidad como otra más de las vergüenzas de la democracia. Se saben algunos de sus nombres, uno de ellos es una mujer llamada Izaskun Arrazola Mallona. Esta mujer, junto con algunos miembros de su “comando” fueron detenidos algunos meses más tarde, en octubre de 1979, cuando pretendían volar el cuartel de la Guardia Civil de Inchaurrondo, que estaba en construcción.

Esta terrorista logró escapar de la cárcel de San Sebastián, un año más tarde, en enero de 1980. Otra gran vergüenza relacionada con esta matanza fue que pocos meses después los presos de ETA pm de la cárcel de Soria fueron trasladados a cárceles vascas por el gobierno de UCD, cumpliendo así las exigencias de los asesinos etarras. Tristemente ni esta individua ni ninguno de sus compañeros fueron juzgados por la matanza de julio del 79. Y además hay que añadir que un día antes, el 28 de julio, dos guardias civiles habían sido asesinados en San Sebastián por la otra rama terrorista, llamada ETA “militar”(que se oponía al Estatuto).

Cuando a veces se oye hablar en el sentido de de que ETA pm eran los terroristas moderados, no olvidemos este terrible atentado. El Sistema ha procurado hacer olvidar la matanza de julio del 79. Todos los presos de ETA pm serían puestos en libertad en 1982 a cambio de dejar las armas. Numerosos ex miembros de ETA pm acabaron años más tarde en el PSOE.

Subdirector de El Correo de España. 

Imprime esta entrada