Píldoras Anti-Masonería

El blog CLAVIJO defiende los valores

de la Iglesia Católica y de España

amenazados por el proyecto masónico-luciferino

"Nuevo Orden Mundial"


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martes, 3 de septiembre de 2013

***Masonería, "PODER MUNDIAL" supranacional luciferino, "Nuevo Orden Mundial" y "Nueva Era". Tésis Clavijo: Desarrollo, Links, Fuentes y Bibliografía (1000)





TESIS CLAVIJO
Pirámide del Poder  Mundial Masónico


El Dólar USA tiene, como símbolo principal, 
una pirámide con trece niveles de Poder,
bajo el control del Ojo de Horus-Lucifer,
en el interior del Triángulo Masónico

Pirámide de 13 escalones de Poder:
siete de Poder hermético 
y seis de Poder visible

1. Anticristos (666):
Han pactado con Satán por ambición y soberbia para “ser como Dios”. Sus inmensas riquezas (billones de dólares) les proporcionan un poder tan grande como para aspirar al dominio mundial.

2. Poder plutocrático supranacional ($):
Los clanes bancarios controlan las finanzas internacionales. Es el dinero el que da el mayor poder y no la política ni los medios de comunicación. En la actualidad, el único contrapoder a nivel mundial es la Iglesia Católica. La Nueva Era controla a dirigentes del resto de las grandes religiones.

3. Sectas Iluministas:
Son los ideólogos al servicio mercenario de la élite superplutocrática : Rhodes House, The Group (Oxford), Stull and Bones (Yale), Round Table...

4. Sectas Esotéricas:
Grupos organizados para el cambio de paradigmas: Sociedad Teosófica, Fabian Society...

5. Círculos internos del Poder:
Son grupos secretos de masones de muy alto nivel que proporcionan líderes para todos los niveles: logia BB, CFR...

6. Círculos discretos del Poder:
Son clubes para presentación de estrategias y captación de dirigentes: Bilderberg, Trilateral, Club de Roma...

7. Órganos funcionales:
Son la estructura que financia, asesora, impulsa y controla los planes estratégicos, económicos, políticos, militares, culturales y religiosos (Nueva Era) de los gobiernos y de las instituciones supranacionales. Por ejemplo, los servicios de inteligencia de USA (más de mil) ocupan a cientos de miles de funcionarios seleccionados y entrenados para informar (espiar), subcontratar y ejecutar en todo el mundo.

8. Imperio Anglo-Americano:
Tiene una estructura de poder bicéfala (diagrama en píldora nº63):
-Protestante, Conservadora, Republicana
-Agnóstica, Socialista, “Demócrata”

Las dos “sensibilidades” masónicas se alternan en el gobierno, aunque los puestos “clave” de todos los gobiernos coinciden plenamente en los objetivos: destruir las soberanías nacionales y la Iglesia católica, que son los principales obstáculos para conseguir el Poder Mundial.

9. Organismos Supranacionales:
-Económicos: RF, FMI, BM, BCE...
-Políticos y culturales: ONU, UE, OEA, UNESCO, OMS...
-Militares: OTAN...
-Jurídicos: Estrasburgo, La Haya...
-etc.

10. Potencias subordinadas:
RUS, ALE, FRA, JAP, ISR.

11. Potencias emergentes:
ISLAM, CHINA, INDIA, BRASIL...

12. Gobiernos masónicos:
ITA, ESP, MEX, TUR...

13. Naciones títeres
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Bibliografía

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Links
Masonería y Poder 
(Tesis sobre el Poder Satánico)

    1. Poder Masónico
    2. Herejías e Ideologías
    3. Estructuras del Poder Masónico
      1. USA:
      2. ONU:

      3. ************

        Otros links relacionados

        049. Lucifer
        ************
        Fuentes principales
          1. Vaticano
          2. Jakim Boor
          3. Ricardo de la Cierva
          4. Padre Manuel Guerra
          5. Padre Juan Claudio Sanahuja
          6. Monseñor Raúl Berzosa
          7. Guillermo Buhigas
          8. Alberto de la Bárcena
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lunes, 2 de septiembre de 2013

CINE--La Vida saca su entrada: Aborto, Eutanasia y Manipulación Genética (970)



ForoFamilia-Cinemanet
(19/07/2013)

De manera necesaria, y frecuentemente envuelto en la polémica, el cine se ha acercado al inicio y término de la vida, consciente de que el tema interesa y de que supone una materia de primer orden a la hora de plantear un conflicto dramático y de arrancar momentos conmovedores. De esta manera, una película se ofrece como punto de partida para un debate constructivo sobre asuntos de interés general que a todos nos importan… porque todos somos protagonistas. Serán cintas de fuerte carga ideológica, en el sentido de que reflejan un modo de entender la vida y una ética que determina la propia conducta, y también trabajos en los que una historia concreta trata de elevarse a la categoría de norma para actuar.

De esta manera, el cine se erige en instrumento para reformular actitudes y en espejo para mostrar aspectos muy íntimos y personales. Las propias experiencias en relación con un nacimiento -deseado o no-, con la enfermedad y el dolor -aceptado o no-, con el irremisible envejecimiento -asumido o no- se convierten en factor determinante a la hora de ver una película de este tipo, y el cine se presenta como escenario para un hombre que trata de erigirse en dueño y señor de la vida, en quimera de una realidad soñada en donde la ilusión de eternidad se pone al alcance de la mano.

En el principio… era la vida

El comienzo de la vida es el primer escalón en este recorrido ético por el cine. Son muchas las películas que lo han abordado, unas veces en relación con el deseo de maternidad -con cintas que nos hablan de la adopción y del efecto transformador en los progenitores-, y más frecuentemente como referencia al aborto. Centrándonos en este segundo aspecto, vemos que el debate social está a la orden del día con factores éticos, religiosos, médicos y políticos que en ocasiones hacen que se pueda oscurecer una adecuada perspectiva de la cuestión.

El aborto, ¡nunca más!: “4 meses, 3 semanas, 2 días”

Entre las muchas películas posibles, hay una de gran calidad cinematográfica y que podría considerarse particularmente neutral: “4 meses, 3 semanas, 2 días”(2007), del rumano Christian Mungiu. El tiempo del título hace referencia al embarazo de Gabita, una estudiante que vive en la Rumanía de Ceaucescu y que decide abortar clandestinamente, con la ayuda de Otilia, su amiga y compañera de habitación en la residencia. Sobriedad interpretativa -grandes trabajos de Anamaria Marinca y de Laura Vasiliu-, una cuidada planificación y montaje de sonido, y una fría ambientación para un retrato social y humano de enorme dureza, pero honesto y necesario. Nada en la cinta respira frivolidad ni tampoco manipulación emocional, pues la apuesta de Mungiu solo pretende mostrar la crudeza de una situación real, sin disquisiciones morales ni políticas, por mucho que grupos pro-vida o abortistas se empeñen en interpretar su propuesta en un sentido determinado.

Durante casi dos horas, asistimos al drama de dos jóvenes que ponen su futuro en manos de un carnicero sin escrúpulos ni decencia, que practicará el aborto en el hotel en unas pésimas condiciones sanitarias y que será paradigma de la miseria moral a que ha llegado el pueblo rumano bajo el dictador. Al final, por encima de consideraciones éticas y teóricas, podemos concluir que la única verdad está en ese cuerpo sin vida que Gabita desecha en el cuarto de baño y que Otilia mira con dolor, para después meterlo en su bolso y apretarlo contra su pecho; o en esa mirada que ella misma dirige a cámara -y al espectador- en el último plano, instantes después de hacer prometer a su amiga que “nunca más volveremos a hablar de ello”.

Atrás quedan dos días de dolor y humillación, de soledad y miedo, en medio de merengues de cumpleaños, conversaciones insulsas y chantajes mezquinos. En la cinta de Mungiu, nunca importó lo ocurrido en el pasado ni tampoco interesa el futuro de Otilia con su novio o la salud de la propia Gabita: todo queda en suspenso y en off, aunque marcado a fuego en la memoria de las dos jóvenes y también del espectador. Por eso, ese plano final seco y cortante que hemos comentado, seguido de otro en negro sobre el que se leen los títulos de crédito, llegan cargados de enorme fuerza visual, sutil y precisa a la vez, para retratar el drama que el aborto supone para la mujer.

Un paisaje humano y social desolador

Hay mucha dureza en las situaciones y en las imágenes de Mungiu, aunque ninguna gratuidad ni concesión a la obscenidad o al morbo. El director practica una depurada economía narrativa para contar, casi en tiempo real, la situación de las protagonistas en las horas previas al suceso, la negociación en el hotel con el hombre abortista -los momentos más degradantes por la deshonestidad e degradación del Sr. Bebe-, y su práctica y desenlace. Sólo se sale del nudo principal una subtrama en la casa del novio de Otilia que, sin embargo, está perfectamente engarzada y viene a completar el cuadro social rumano, y también a mostrar la distinta percepción que hombres -patético y desoladora la actitud del novio- y mujeres tienen del asunto.

El director demuestra un extraordinario dominio de los recursos de la cámara, y nos lleva por los pasillos de la residencia de estudiantes o por las calles inhóspitas con planos-secuencias larguísimos y muy bien rodados, pero también sabe dejarla fija para obtener unos planos igualmente elocuentes -magistral es la planificación en la cena de cumpleaños- donde no importa que los personajes se salgan del cuadro o la acción pase a desarrollarse en el fuera de campo. Al final, Mungiu logra crear ambientes deprimentes de enorme plasticidad que trasmiten soledad, abandono, pobreza o tristeza, en la residencia o en la calle -la gasolinera es todo un poema social deprimente de la Rumanía comunista-, en el hall del hotel con el fluorescente fundido… lugares físicos quizá reflejo de otros interiores, frágiles e insatisfechos, llenos de desconfianza y vacíos de sentido moral, ahogados en la lucha por la supervivencia y con miedo a afrontar una dolorosa verdad.

De “Juno” a “Bella”
pasando por la vida de “La princesa de Nebraska”

Señalamos otras tres buenas películas en torno al aborto. Para empezar, “Juno”(2007), en la que Jason Reitman nos ofrece una comedia dramática de sello independiente y aire positivo. Es la historia de la adolescente del título, que se queda embarazada y se plantea inicialmente abortar, para más tarde optar por una solución más humana y menos traumatizante: dar la criatura en adopción a un joven matrimonio. De manera fresca y desenfadada, con ingeniosos diálogos llenos de chispa y mordacidad, con un vitalismo liberal que no se detiene en los problemas, asistimos también al renacimiento y madurez de una madre, que eligió la vida para su hijo pero que bien podría haber hecho lo contrario. En el fondo de la cuestión, late una razón pragmática y una concepción de la libertad como absoluto, según la cual “no hay verdad (objetiva) por encima de mi libertad (subjetiva)”.

En “La princesa de Nebraska” (Wayne Wang, 2007), se recoge la historia de otra adolescente, en este caso venida de Pekín a Estados Unidos para abortar, que callejea perdida por San Francisco… y también por la modernidad y libertad recién descubiertas tras un pasado de represión marxista, y donde la soledad y la falta de referentes morales la dejan expuesta al vaivén de los afectos, todo transmitido con atractivas y sugerentes imágenes, con una moderna puesta en escena que conforma un film pleno de sensibilidad y belleza.

Por último, en un tono más luminoso, “Bella” (Alejandro Monteverde, 2006) es un melodrama intimista donde su protagonista José da un giro a su exitosa carrera deportiva cuando la tragedia le sale al paso, para convertirse desde entonces en un pacífico pero apasionado defensor de la vida, y también para ser ocasionalmente el apoyo de su compañera de trabajo Nina, mujer que es despedida del restaurante cuando se quedaba embarazada y que se debate entre el dilema de abortar y el dolor de verse sola y abandonada.

domingo, 1 de septiembre de 2013

Asalto al poder: antecedentes violentos del PSOE. Revoluciónes de 1934 y 1936, Magnicidios de Calvo Sotelo y Primo de Rivera, Guerra Civil (986)





1936/1939-Cancerbero (5/5/2013): El socialismo siempre ha querido arrogarse una superioridad moral que no ha sido nada ejemplar.

Imperdible artículo del semanario ALBA. Bajo la pluma de Fernando Paz, esta publicación arroja luces sobre un pasado nada ejemplar del PSOE, un partido que siempre ha ambicionado el poder a cualquier precio, aunque fuese a costa de infundios, rebeliones, revueltas y hasta asesinatos perfectamente preparados y perpetrados.

La historia del PSOE es la de una fuerza política cuyo empeño ha sido asaltar el poder cuando estaba fuera de él, y el de conservarlo a toda costa una vez obtenido. Para ello, en uno y otro caso, ha empleado todos los medios a su alcance desde que, en 1905, consiguiera los primeros concejales.

Tardaría aún cinco años -sería en 1910- en obtener el primer diputado. Se ha hecho célebre la intervención con la que debutó dicho representante del pueblo -Pablo Iglesias, fundador del partido-, dirigiéndose a Antonio Maura, presidente del Gobierno hasta el mes de octubre anterior:

“Los elementos proletarios (…) hemos llegado al extremo de considerar que antes que su señoría suba al poder debemos llegar al atentado personal”.Y continuó haciendo toda una declaración de principios: “Estaremos en la legalidad mientras la legalidad nos permita adquirir lo que necesitamos; fuera de la legalidad cuando ella no nos permita realizar nuestras aspiraciones"…

Pues ¿cuál era la culpa de Antonio Maura, que le hacía ser merecedor de una amenaza así ante el país entero? Maura, presidente del Gobierno, había reprimido la sublevación conocida como la Semana Trágica, acaecida en el verano de 1909. Se trató de un levantamiento que, en Barcelona, habían protagonizado las fuerzas de izquierda contra la decisión del Gobierno de enviar tropas de reservistas a sofocar la revuelta en Marruecos. En las calles de la Ciudad Condal se quemaron unos ochenta edificios religiosos y se causaron 78 muertos, incluyendo algún sacerdote; los cementerios fueron saqueados, los templos profanados y se exhumaron momias, que fueron objeto de mofas; las monjas fueron escarnecidas, vejadas y humilladas.

Atentado con arma

Maura, en su calidad de presidente del Consejo de Ministros, había mandado que se implantara el orden en la ciudad. La represión, que la propaganda de la izquierda ha pretendido sangrienta, en realidad se saldó con cinco fusilamientos. Pero la izquierda generó una campaña que no cesó hasta forzar la dimisión de Maura.

Que la amenaza del líder del PSOE a Maura no era un mero exceso verbal resulta obvio por cuanto la izquierda ya había asesinado a un presidente de Gobierno, Cánovas del Castillo, estaba en vísperas de asesinar a otro, Canalejas, y aún tendría ocasión de liquidar a un tercero de entre los políticos de la Restauración, Eduardo Dato.

El propio Maura, apenas quince días después de las públicas amenazas de Pablo Iglesias, sufriría un atentado con arma de fuego a manos de un joven socialista, Manuel Posa, que casi le cuesta la vida. Por cierto, era el segundo.

El PSOE, sabedor de que el Gobierno prefería que los trabajadores se encuadrasen bajo la disciplina de la UGT antes que a la sombra de la díscola y violenta CNT, actuaba con una cierta impunidad. Cuando se produjo la rebelión de 1917, las sanciones más terribles que el Gobierno impuso fueron invalidadas al haber sido elegidos concejales los miembros socialistas del Comité de Huelga culpables de la revuelta.

La rebelión produjo casi un centenar de muertos, pero los socialistas consideraron que aquel era el camino correcto: el XIII Congreso de la UGT que se celebraría al año siguiente aprobó un Programa Máximo consagrando aquellos métodos de actuación.

Sin embargo, cuando llegara la dictadura de Primo de Rivera, en 1923, el PSOE no tendría empacho alguno en colaborar con el general. El líder de la UGT, Largo Caballero, aceptó un cargo como consejero

de Estado; los socialistas se negaron a secundar la huelga de los cenetistas y comunistas, que pretendían sabotear el Directorio de Primo de Rivera. Este se reunió con el líder ugetista Manuel Llaneza, lo que en el XII Congreso del PSOE fue valorado muy positivamente.

La UGT y el PSOE consiguieron, mediante la colaboración con la Dictadura, suplantar a la que, hasta entonces, había sido la primera organización proletaria, ahora proscrita y perseguida, la CNT. La llegada de la II República fue posible gracias, en buena medida, al PSOE. La conjunción de fuerzas de izquierda que se presentó a las elecciones de 1931 fue el resultado del Pacto de San Sebastián. Era aquel un acuerdo de las distintas fuerzas de izquierda al que se sumaron los socialistas en el verano de 1930, y que promovió un golpe de Estado en el mes de diciembre de ese año. Dos oficiales del Ejército, Fermín Galán y García Hernández, se sublevaron contra el régimen legalmente establecido, pero fracasaron; la II República y el PSOE, sin embargo, considerarían a aquellos golpistas como “mártires” con carácter oficial.

Las mentiras de‘El Socialista’

Al proclamarse el nuevo régimen del 14 de abril, socialistas y republicanos protagonizaron la quema de conventos -ritual que se había convertido en parte inexcusable de la liturgia revolucionaria- que tuvo lugar antes de que transcurriera un mes de la proclamación del nuevo régimen. El diario del PSOE, El Socialista, con fecha 15 de mayo de 1931 justificaba la violencia contra los templos, pues “los religiosos disparaban contra los obreros (…) las violencias del pueblo (…) han respondido siempre al fuego que se les dirigía desde el interior de las fortalezas conventuales (…) había arsenales y polvorines, había fusiles, bombas de mano y ametralladoras”.

El PSOE sostuvo al Gobierno republicano -y fue parte de él- entre 1931 y 1933. El XIII Congreso del PSOE había proclamado el fin de la colaboración con las formaciones burguesas, reivindicando el carácter marxista del partido: “Estabilizada la República, el Partido Socialista se consagrará a una acción netamente anticapitalista… y encaminará los esfuerzos a la conquista plena del poder para realizar el socialismo”.

A ese fin, el PSOE diseñó una estrategia de asalto al poder justificándolo como una reacción antifascista, aunque Largo Caballero había declarado en la OIT que “en España, afortunadamente, no existe peligro de fascismo”. El socialismo, ya resultaba evidente, esgrimía el pretendido carácter fascista de la derecha española como espantajo justificativo de su propia violencia.

En Madrid, las escuadras socialistas celebraban mítines por toda la ciudad. Eran conocidos como “los chíbiris” -por una populachera canción que entonaban en sus excursiones- y se adueñaban de las calles sin que nadie les plantase cara, mientras desfilaban uniformados. Recibían entrenamiento paramilitar de parte de mandos policiales y militares afectos a la causa revolucionaria.

Ahogados en sangre

Cuando nació la Falange, el PSOE trató de ahogar en sangre a la naciente organización. Los falangistas soportaron once muertos antes de dar una represalia mortal, pero el PSOE no cesó en su estrategia de provocación criminal hasta que consiguió su objetivo.

Sobre ese antifascismo pretendía levantar la legitimidad de su poder. Sin duda, se trata de un factor importante en la escalada hacia la Guerra Civil, cada vez más abiertamente deseada por el PSOE. La entrada de la CEDA en el Gobierno -que había ganado limpiamente las elecciones- fue la excusa para que toda la izquierda española, encabezada por el PSOE, se sublevase contra el Gobierno legítimo de
la República en octubre de 1934. El coste humano de la Revolución de Asturias no ha sido establecido, pero se estima en varios miles de muertos. Los sucesos incluyeron la ya conocida quema de templos, asesinatos de sacerdotes -unos 35- y una vasta destrucción del patrimonio cultural.

A partir de ese momento, el PSOE no hizo ningún secreto de su propósito. Aplastó a quienes en su seno deseaban una evolución más moderada y se lanzó de llenó a la sovietización del partido.Mucho antes de que llegaran las elecciones de febrero de 1936, Largo había comenzado a hablar de “conquistar el poder” y de “dictadura del proletariado”, declarando en Renovación, unos días antes del octubre asturiano, que “el socialismo tendrá que llegar a la máxima violencia para desplazar al capitalismo”: hacía tiempo que el PSOE, embrujado por el maximalismo bolchevique, ya no disimulaba que la democracia
carecía de todo significado para ellos. Por eso, en vísperas de las elecciones del Frente Popular, proclamaba: “Estamos decididos a hacer en España lo que se ha hecho en Rusia. El plan del socialismo español y del comunismo ruso es el mismo” (El Socialista, 9 de febrero de 1936).

La penetración del PSOE en los aparatos del Estado fue lo que propició el asesinato de Calvo Sotelo, que sirvió de detonante para la Guerra Civil. Tratar de interpretar aquel crimen como un hecho aislado -o reactivo del asesinato de un policía- supone ignorar que no fue sino la culminación de más de medio siglo de violencia. El propio Largo Caballero había anunciado en vísperas de las elecciones:

“Si las derechas ganan las elecciones, iremos a la guerra civil”. 

Era la enésima vez que amenazaban con lo mismo. Finalmente, como Salvador de Madariaga admitió, el PSOE tuvo la guerra civil que tanto había hecho por provocar.

Fuentes:
-www.periodistadigital.com
-www.1936-1939.com/?p=6807#ixzz2b7Mt6RZn

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